Enfrentar los efectos del Chikungunya con las herramientas de la ciencia y la industria biotecnológica cubanas es el propósito de un estudio de intervención que se desarrolla en el policlínico Abelardo Ramírez, del municipio Plaza de la Revolución, desde el pasado 8 de diciembre.

La investigación, que incluye a unos 700 voluntarios con edades comprendidas entre 70 y 74 años, evalúa las potencialidades terapéuticas y preventivas de la Biomodulina T, un inmunomodulador de producción nacional, en el contexto de circulación activa del virus.

Según publicó Cubadebate, el doctor Alexis Labrada Rosado, director de Investigación y Desarrollo del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen), explicó que la elección de este grupo etario responde a un fenómeno natural conocido como inmunosenescencia, que no es más que el envejecimiento del sistema inmune.

«El adulto mayor se caracteriza por ese proceso, que hace sus defensas menos efectivas para combatir infecciones y, a la vez, más propensas a reacciones inflamatorias desmedidas», precisó el científico.

Dado que el Chikungunya puede desencadenar una inflamación crónica y debilitante en las articulaciones, fortalecer y modular las defensas en este segmento de la población deviene una necesidad de salud pública.

La Biomodulina T, inscrita en el país desde 1994 y desarrollada a partir de 2008, actúa como un potente regulador del sistema inmunológico. Su mecanismo clave reside en la capacidad de regenerar las células T, también conocidas como linfocitos, que resultan fundamentales para la memoria inmunológica y la respuesta organizada contra los patógenos.

«Al estimular estas células, el fármaco no ataca al virus directamente, sino que prepara el sistema inmune para enfrentar una infección viral y, de esta forma, puede limitar el daño», abundó a Cubadebate Labrada Rosado.

La hipótesis científica que sustenta el estudio es que, al estar mejor preparado, el organismo controla con mayor eficacia la replicación viral –la llamada viremia–, lo que se traduciría en una enfermedad más corta, menos severa y con menores secuelas a largo plazo.

El tratamiento consiste en la aplicación de cinco bulbos, y como parte del proyecto se compara la Biomodulina T con el producto bielorruso Timalin, a fin de generar nuevas evidencias sobre la eficacia de ambos fármacos en un escenario de arbovirosis.

Esta estrategia tiene como propósito fundamental que los resultados en la capital puedan trasladarse posteriormente a otros territorios del país, en un afán por extender los beneficios de la ciencia nacional a toda la población.

La iniciativa, más que un simple tratamiento, constituye un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.

Con esta acción, Cuba vuelve a demostrar que la investigación científica y la industria biofarmacéutica nacional se encuentran en permanente función de la protección de nuestro pueblo, en particular de aquellos grupos más vulnerables como son los adultos mayores.

Fuente: CMHW

El emblemático sistema de atención primaria de salud cubano y el enfoque preventivo de la medicina nacional, son dos fortalezas para atender la incidencia de la hipertensión arterial, un problema de gran magnitud en la Isla que demanda una mirada permanente desde la ciencia y la innovación y en el que se necesita la participación responsable de todos, desde las instituciones hasta la familia.

Así trascendió en el encuentro de esta semana del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con expertos y científicos para temas de Salud, que fue moderado por el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, y donde se presentaron resultados del Proyecto HEARTS, un programa dirigido al control de la hipertensión arterial.

La Doctora en Ciencias Yagen Pomares Pérez, directora de Atención Primaria de Salud del MINSAP, recordó que las enfermedades no transmisibles constituyen una gran amenaza para la salud global.

Refirió que en la Primera Guerra Mundial murieron 18 millones de personas y en la Segunda Guerra Mundial, 60 millones; al mismo tiempo, señaló que de 1981 a la actualidad, han fallecido por el VIH/SIDA 45 millones de personas, y por la COVID, de 2019 a la fecha, 6,7 millones; sin embargo, en los últimos cuatro años en el mundo han perdido la vida 165 millones de personas debido a las enfermedades no transmisibles, 72 millones de ellas por enfermedades cardiovasculares, 43 millones de las cuales sufrían de hipertensión arterial (HTA).

En Cuba –continúo argumentando la experta—, la prevalencia de la HTA alcanza el 37,3 por ciento de la población total; el número estimado de hipertensos es de 3 152 161 individuos, y en la población adulta de 30 a 79 años asciende al 40 por ciento; es decir, se estiman 3,1 millones de adultos con HTA.

Según los estudios, en el país hay 2,2 millones de personas diagnosticadas como hipertensas, pero otras 900 mil no lo están. De las cubanas y cubanos identificados con HTA, alrededor de dos millones tienen tratamiento, pero 200 mil carecen de él, debido a brechas institucionales y personales. De los individuos con tratamiento, algo más de un millón tiene la HTA controlada y cerca de un millón no lo ha logrado.

Desde el año 2019 a hoy, en Cuba se ha ido avanzando con fuerza en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes hipertensos. La HTA es un problema urgente, por ello, es propósito del MINSAP llegar al diagnóstico del 80 por ciento de la población en riesgo, tratar al menos al 80 por ciento de esas personas y alcanzar el control de la hipertensión en el 80 por ciento de ellas.

Para ello, explicó la doctora Pomares Pérez, Cuba cuenta en el primer nivel de atención, con 451 policlínicos, 10 541 equipos básicos de salud y 22 774 médicos de la familia en las comunidades. Dispone, además, de varios miles de médicos especializados, entre clínicos, cardiólogos, nefrólogos, endocrinos, neurólogos y cirujanos cardiovasculares.

HEARTS es una iniciativa liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se implementa en más de 30 países de América, bajo el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En Cuba se desarrolla desde 2016, cuando se inició una prueba piloto en el policlínico Carlos Verdugo Martínez, de Matanzas.

HEARTS en Cuba es un proyecto dirigido a fortalecer la Atención Primaria de Salud, impulsando la calidad en las prácticas gerenciales y clínicas para mejorar la atención a la HTA y otros factores de riesgo cardiovasculares, y así reducir la carga de enfermedades Cardio-reno-metabólicas.

En Cuba, el proyecto cuenta con cerca de una decena de innovaciones propias, tanto médicas como tecnológicas, entre ellas el dispositivo automático de medida de presión arterial Hipermax BF en adultos, acreditado en dos listas internacionales de esfigmomanómetros automáticos, “lujo” que ponderan los expertos, pues solo el 20 por ciento de los esfigmos que están en el mercado mundial aparecen acreditados en alguna de estas listas.

Al destacar las características innovadoras del modelo de medicina familiar cubano, comentó sobre el proceso de innovación incremental en nuestro sistema de salud, que va desde la innovación de procesos, incluyendo la atención vía clínica y el mejoramiento de la calidad, hasta la innovación tecnológica, desde la validación de dispositivos, nuevos medicamentos y la transformación digital, como aplicaciones de cálculos de indicadores y una plataforma para gestión de datos.

Entre estos resultados están, el estudio piloto para la estandarización del tratamiento hipertensivo en el primer nivel de atención, realizado en el policlínico Carlos Verdugo Martínez entre 2016 y 2017 con cooperación técnica Minsap-OPS/OMS; y el proyecto de investigación aplicada Reducción del riesgo cardiovascular a través del control de la hipertensión y prevención secundaria, realizado entre 2018 y 2023 por el Instituto de Higiene, Epidemiología y Microbiología en cooperación técnica con OPS/OMS, sobre los que abundó la Doctora en Ciencias Yamilé Valdés González, vicepresidenta de la Comisión Nacional Técnica Asesora de Hipertensión Arterial.

Otras innovaciones cubanas en el proyecto HEARTS son los protocolos de tratamiento para los escenarios actuales, deseables y futuros, de 2019, y el de Vías Clínicas, desarrollado entre 2021 y 2024.

Se suma la obtención de nuevos hipertensivos, como el proyecto de innovación desarrollo de una formulación Lisinopril 20 mg y Lisinopril/Hidroclorotiazida 20/25 para el tratamiento de la HTP, a cargo de entidades de Biocubafarma.

El proyecto para el control de la HTA en el sistema de salud cubano incluye una formación continuada en estos temas, el desarrollo de nuevas investigaciones aplicadas y un permanente sistema de monitoreo y evaluación.

En un análisis de la incidencia de la HTA en Cuba, el Doctor en Ciencias Jorge Luis León, presidente de la comisión nacional para la atención a la hipertensión arterial, subrayó que esta es una asesina silencia con alta incidencia en las afecciones cardiovasculares, cerebrovasculares y renales, por lo cual es necesario, además del trabajo que realiza el sistema nacional de salud, la actitud responsable de las familias y las personas.

Recordó que la HTA es un proceso que comienza en la niñez. Cerca del cinco por ciento de los niños son hipertensos, afección que crece a medida de los años, cuando el individuo va incorporando modelos de vida dañinos, comentó.

La HTA nunca viene sola, siempre está acompañada de factores de riesgo, que desde la niñez pueden cambiarse, insistió el reconocido especialista, quien llamó a que en todos los hogares se mantenga una actitud responsable ante este problema de salud, con modelos de vida sanos, asumidos conscientemente.

Fuente: Tribuna de La Habana

La Habana, 10 mar (ACN) La campaña “Un Medicamento para Cuba”, organizada desde Italia, se ve entorpecida hoy por el bloqueo de los fondos de las donaciones, por parte de la plataforma de pagos.

La Unión Sindical de Base (USB), importante gremio de ese país, denunció que en los últimos días el sistema de transferencia de PayPal restringe los fondos de ciudadanos particulares que envían dinero para la iniciativa, informó la agencia Prensa Latina.

De acuerdo con el reporte, la simple aparición de la palabra Cuba activa la restricción, por la aplicación extraterritorial del bloqueo económico comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

«Se le preguntó a nuestro sindicato por qué usábamos el sistema de PayPal para acciones relacionadas con Cuba», señala el comunicado de la USB.

Resalta que con una medida de Trump, desde el 29 de enero, la opresión del pueblo cubano se ha agravado aún más y la escasez de petróleo, medicinas y alimentos en la isla va en aumento.

«Es inaceptable que incluso las acciones de solidaridad y el envío de fondos para ayuda humanitaria sean bloqueados por las autoridades estadounidenses», agrega el gremio.

En la convocatoria a la iniciativa, lanzada el pasado 5 de marzo, USB expresó: “lo que la administración Trump impone a Cuba no es un bloqueo, es un acto de guerra contra todo un pueblo”, “una guerra cobarde, librada no con bombas, sino con hambre, oscuridad y asedio”.

Destacaron que Cuba ha formado médicos para todo el mundo, llevando la sanidad pública donde el mercado solo trajo pobreza”, y “esto es lo que el imperialismo no le perdona, haber demostrado que existe una alternativa, que la salud de un pueblo puede anteponerse al lucro de unos pocos”.

Denunció además que el Gobierno de Estados Unidos incrementó sus presiones contra los países que reciben atención médica de profesionales cubanos, exigiendo que expulsen al personal sanitario de la isla.

Fuente: ACN