Este es el primer proyecto de este tipo en el país.

SANTA CLARA.–La primera institución en Cuba, destinada a atender a sus trabajadores, una vez que estos se jubilen, acaba de ser inaugurada en la Empresa Electromecánica de Villa Clara, una idea concebida para elevar la calidad de vida de aquellas personas que laboraron allí y lo dieron todo por su entidad.

Se trata, al decir de Justo Rodríguez Gattorno, director de la empresa, de un acto de justicia con quienes se entregaron durante años a la producción, y que tiene más valor por ser una iniciativa surgida del propio colectivo, mediante la cual se proponen continuar ayudando a esas personas que tanto lo necesitan en la etapa final de su vida.

Esta primera casa de abuelos, diseñada a partir de la adaptación de dos contenedores, dispondrá de todas las condiciones para garantizar una feliz estancia a quienes allí acudan, entre ellas una posta médica, comedor, baño, televisor y un área para realizar ejercicios, además de otras comodidades, aseguró el directivo, quien señaló que los gastos de funcionamiento serán solventados con recursos generados por la propia empresa.

Con el objetivo de hacer más útil y placentera la estancia de los abuelitos en la entidad, los cerca de 20 jubilados que podrán ser acogidos allí, además de recibir atención, transmitirán sus experiencias a la nueva hornada de trabajadores que se ha incorporado al centro, y apoyarán el organopónico de la empresa, reconoció Rodríguez Gattorno.

Esta es la primera vez que en Cuba surge un proyecto de este tipo, el cual está vinculado a la política del país de incrementar, por diferentes vías, el sistema de atención a las personas de la tercera edad.

Varios internautas, al conocer la noticia, han manifestado su satisfacción por la iniciativa y han conminado a multiplicarla en otros sitios. María Abreu Rodríguez, por ejemplo, señaló:

«Creo que es una idea muy buena. Hay muchos centros que tienen locales abandonados y en franco deterioro, y se pueden utilizar en devolver algo de lo mucho que han dado los antiguos trabajadores de este país». Mientras, Rafael Guevara escribió: «Éxitos por esta acción que bien pudieran imitar otras empresas y organismos, atendiendo a todas esas personas que entregaron lo mejor de sí. Gracias a todo ese colectivo laboral y a su dirección».

Fuente: Granma

abril 30, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Ancianos, Bienestar, Calidad de Vida, Cuba, De la prensa cubana, Geriatría, Salud, Villa Clara | Etiquetas: , |

Enfrentar los efectos del Chikungunya con las herramientas de la ciencia y la industria biotecnológica cubanas es el propósito de un estudio de intervención que se desarrolla en el policlínico Abelardo Ramírez, del municipio Plaza de la Revolución, desde el pasado 8 de diciembre.

La investigación, que incluye a unos 700 voluntarios con edades comprendidas entre 70 y 74 años, evalúa las potencialidades terapéuticas y preventivas de la Biomodulina T, un inmunomodulador de producción nacional, en el contexto de circulación activa del virus.

Según publicó Cubadebate, el doctor Alexis Labrada Rosado, director de Investigación y Desarrollo del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen), explicó que la elección de este grupo etario responde a un fenómeno natural conocido como inmunosenescencia, que no es más que el envejecimiento del sistema inmune.

«El adulto mayor se caracteriza por ese proceso, que hace sus defensas menos efectivas para combatir infecciones y, a la vez, más propensas a reacciones inflamatorias desmedidas», precisó el científico.

Dado que el Chikungunya puede desencadenar una inflamación crónica y debilitante en las articulaciones, fortalecer y modular las defensas en este segmento de la población deviene una necesidad de salud pública.

La Biomodulina T, inscrita en el país desde 1994 y desarrollada a partir de 2008, actúa como un potente regulador del sistema inmunológico. Su mecanismo clave reside en la capacidad de regenerar las células T, también conocidas como linfocitos, que resultan fundamentales para la memoria inmunológica y la respuesta organizada contra los patógenos.

«Al estimular estas células, el fármaco no ataca al virus directamente, sino que prepara el sistema inmune para enfrentar una infección viral y, de esta forma, puede limitar el daño», abundó a Cubadebate Labrada Rosado.

La hipótesis científica que sustenta el estudio es que, al estar mejor preparado, el organismo controla con mayor eficacia la replicación viral –la llamada viremia–, lo que se traduciría en una enfermedad más corta, menos severa y con menores secuelas a largo plazo.

El tratamiento consiste en la aplicación de cinco bulbos, y como parte del proyecto se compara la Biomodulina T con el producto bielorruso Timalin, a fin de generar nuevas evidencias sobre la eficacia de ambos fármacos en un escenario de arbovirosis.

Esta estrategia tiene como propósito fundamental que los resultados en la capital puedan trasladarse posteriormente a otros territorios del país, en un afán por extender los beneficios de la ciencia nacional a toda la población.

La iniciativa, más que un simple tratamiento, constituye un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.

Con esta acción, Cuba vuelve a demostrar que la investigación científica y la industria biofarmacéutica nacional se encuentran en permanente función de la protección de nuestro pueblo, en particular de aquellos grupos más vulnerables como son los adultos mayores.

Fuente: CMHW