La Habana, 11 abr (ACN) El Grupo Empresarial LABIOFAM obtuvo el Premio a la Innovación 2025 por el proyecto “Inmunoprevención y control de siete enfermedades infecciosas veterinarias con vacunas clásicas cubanas”, reconocido por su impacto en la sanidad animal y la seguridad alimentaria, informó este viernes Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente desde su perfil en Facebook

Desde 1964, Cuba aplica de manera continua un esquema de vacunación que erradicó la viruela aviar, bronquitis infecciosa, bursitis infecciosa, neumoencefalitis aviar, carbunco sintomático, encefalomielitis equina e icterohemoglobinuria bacilar bovina. La Organización Mundial de Sanidad Animal certificó al país como libre de esas enfermedades.

Entre 2017 y 2023 se administraron 702 millones de dosis, que respaldaron la producción de huevos, carne y leche, valorada en dos mil 770 millones de CUP.

La fabricación de las vacunas generó ingresos por 65 millones de CUP, ahorros anuales de 41 millones de USD y exportaciones por 92 mil USD, además de transferencias tecnológicas a Guyana y Vietnam por 7,8 millones de USD.

El proyecto resultó esencial para controlar la encefalomielitis equina tipo Este, zoonosis peligrosa cuyo ciclo de transmisión se interrumpió con la aplicación de 3,4 millones de dosis en caballos, sin reportes de casos humanos ni animales en el período 2017-2023.

Según especialistas, la iniciativa se integró al enfoque “Una Salud”, al reducir el uso de antibióticos, proteger suelos y aguas de residuos veterinarios y garantizar alimentos inocuos para la población.

El jurado destacó la continuidad de la estrategia durante seis décadas, su adaptación a la evolución genética de los patógenos y su valor como acción defensiva frente a posibles guerras biológicas.

Con premios ramales del Ministerio de la Agricultura, publicaciones internacionales y reconocimientos institucionales, el proyecto constituye un símbolo de la integración entre ciencia, industria y ganadería en Cuba.

El galardón será entregado el próximo 23 de abril, en reconocimiento a los resultados sanitarios, económicos y ambientales alcanzados por la innovación cubana en vacunas veterinarias.

Fuente: ACN

abril 13, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Ciencia, Cuba, Cuba, De la prensa cubana, Grupo Empresarial Labiofam, vacunas cubanas, Veterinaria | Etiquetas: , , , , |

Vuelvo a tratar sobre esta enfermedad, porque debido a los años que trabajé en el diagnóstico virológico y en el programa de prevención y control, muchas personas a pesar del tiempo transcurrido, me preguntan y piden consejos, respecto a situaciones que se les presentan. Si solo es para orientarlos, lo hago y siempre les insisto en recurrir a los especialistas y centros destinados a esas competencias.

Recientemente, una amiga me localizó, al estar preocupada porqueun familiar, adulto mayor, habiendo sido lesionado por un perro en su área de residencia en La Habana, había sido mordido por un perro, estaba preocupado por la lesión y por la transmisión de rabia. Claro está, la persona nunca había sufrido una mordedura y desconocía que el Programa Nacional de Prevención y Control de la Rabia, funciona en el nivel de la Atención Primaria de Salud. Le aconsejé a mi amiga cómo actuar y así el paciente tuvo la atención correspondiente.

Muchas son las personas que asisten a nuestro Departamento de Cuarentena y Control del Comercio Internacional en el Centro Nacional de Sanidad Animal (CENASA) a realizar trámites de legalización de certificados zoosanitarios de exportación de mascotas  y nos comparten inquietudes, nos preguntan determinados temas relacionados con la vacunación antirrábica o asociados a la rabia como enfermedad zoonótica, que con amabilidad respondemos, pero nos queda la preocupación de que hay muchos conocimientos y orientación profesional que transmitir, dada su importancia para la preservación de la salud de las personas y de los animales.

Siendo sincera, a mi todo lo relacionado con esta terrible enfermedad, que a pesar de conocerse desde la antigüedad y que gracias al descubrimiento en 1885 del científico francés Louis Pasteur, puede prevenirse, cobra en la actualidad entre 50 000 a 60 000 vidas a escala mundial, principalmente en países en desarrollo y sobre todo en personas pobres del planeta.

Es por eso, que no logro desprenderme del estudio, de estar al tanto de su comportamiento en Cuba, donde gracias al Programa de prevención y control puesto en marcha desde 1962 por el MINSAP, su actualización en los diferentes periodos y su sostenibilidad por sobre todas las cosas, ha hecho posible que en nuestro país no constituya un problema de salud.

Dice un viejo refrán: “lo que bien se aprende, nunca se olvida.”  Si existe otra motivación para estudiar y conocer sobre el comportamiento de la enfermedad aquí, en la región y a nivel global, es porque tuve un excelente profesor el Dr. Juan Montañés García, quien además de recibir sus clases en la universidad, fue mi jefe en el Laboratorio Nacional de Rabia desde 1983 hasta el 2001.

Fue una etapa en la que aprendí tanto sobre la rabia, porque el profesor poseía una vastísima experiencia, el más elevado conocimiento y le acompañaba una virtud: la de enseñar, la de dotar a sus discípulos y compañeros de todo cuanto sabía. Todos los conocimientos que adquirí no los debo solo a los libros, era él aquella persona sencilla, capaz de convertir cada jornada laboral, en una nueva clase y espacio de diferentes experiencias a transmitir.

Nunca olvidaré sus enseñanzas, anécdotas y consejos. Tuve mucha suerte, pues pude beber de esa inmensa fuente de conocimientos sobre la rabia, de forma tal que transcurridos largos años sigo interesada en el tema y estudio. Me siento obligada a transmitir algunos conocimientos, no he podido desligarme y muchas personas me siguen consultando sobre qué hacer, cómo actuar, a donde acudir, en caso de sospechas de posibles casos de rabia animal. Es por eso, que para esta ocasión decidí recurrir de nuevo a la prevención de la rabia pues resulta vital, para evitar esta zoonosis viral e invariablemente mortal.

Como advierto que todavía hay personas que, ante una mordedura, no conocen con toda precisión cuál debe ser el modo de actuación y muchos se alarman, decidí retomar esta oportunidad para la consejería y que los posibles afectados, puedan actuar acertada y debidamente.

Repito, aunque la rabia humana no constituya un problema de salud en Cuba, sí hay circulación del virus rábico en diferentes especies.  Tengan en consideración que no sólo los perros y gatos transmiten la rabia, todos los mamíferos domésticos y silvestres (animales de sangre caliente) pueden ser transmisores de la enfermedad.  Es importante reconocer el rol que tienen en la circulación del virus rábico en dos especies silvestres: los murciélagos no hematófagos y las mangostas (llamadas hurones por muchas personas, aunque el hurón es otro animal, exótico en el país).

 

Para evitarla tenga en cuenta los siguientes consejos:

– Siempre, ante la mordedura de un animal, inmediatamente lave las lesiones con abundante agua y jabón, así retira la saliva que pueda quedar en el lugar de la herida, tras la mordedura o rasguño.

– Acuda con prontitud, a su consultorio del médico de la familia o al policlínico de su área y explique al médico como ocurrió la lesión, porque este programa está diseñado para que funcione en la atención primaria.

-Explique en detalle al médico cómo sucedió el acto de la mordedura, información que brinda al médico, la posibilidad de una correcta valoración y modo de actuación, de acuerdo al caso.

-Si es conocido o identificado el animal lesionador (perro o gato), deberá mantenerse en observación durante 10 días, para determinar si clínicamente es rabia o no. Esto es válido para su propio animal y si es de otra persona debe informarse para que se cumpla ese período de observación.

-En el período de observación se debe precisar si el animal cambia su conducta. Si no desea beber agua, ni comer o traga con dificultad, demostrando posible dolor; si no se manifiesta de la forma habitual, si está intranquilo, agresivo. Si de ser habitualmente activo, se muestra pasivo o si hay rigidez. Si muestra esos cambios, evitar el contacto e informar inmediatamente al médico lo que está ocurriendo y al especialista en control de enfermedades zoonóticas de la Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología, que trabaja en coordinación con el médico de asistencia.

-Si el animal lesionador desaparece (sea perro o gato) o si lesiona una mangosta, un murciélago u otro mamífero, con premura informar al médico de familia, en estos casos, se considera necesario aplicar al lesionado el tratamiento antirrábico.

-Se consideran lesiones: mordeduras, rasguños, hasta pequeñas hincadas de los colmillos donde puede haber penetrado, la saliva del animal sospechoso.

-Se consideran lesiones graves las que se producen en cabeza, cara y cuello, por su cercanía al sistema nervioso central.

-Si el lesionado resulta ser un niño, considerar que, por su talla, la distancia entre la o las lesiones, puede se más corto y cercano al cerebro. Actuar con agilidad.

-Los poseedores o responsables de animales, deben procurar la periódica vacunación antirrábica de sus perros y gatos en sus áreas de salud, Unidades Municipales de Higiene y Epidemiología del sistema de Salud Pública o en las clínicas y consultorios veterinarios del sistema de la Sanidad Animal, garantizando así la inmunización eficaz y oficial de sus animales. Esa es la medida que evita, la posible transmisión de la enfermedad a otros animales y a las personas.

-Tenga muy en cuenta, que el uso del arreo y el bozal, contribuye a evitar mordeduras a otros animales y a las personas que transitan por lugares públicos.

-No considere las lesiones causadas por animales, insignificantes o de poco riesgo en la transmisión de rabia, ni aplique tratamientos empíricos en estos casos.

He compartido esta columna con mi colega, la Dra. Jusayma de la Caridad González Arrebato, responsable de los Programas de Zoonosis de la Dirección de Epidemiologia del MINSAP, con quien además de coincidir en espacios profesionales en la actualidad, tenemos la coincidencia de haber trabajado juntas, durante años en el diagnóstico de rabia. Gracias por su colaboración.

Agradezco a los lectores, que asuman esta consejería con la misma intención con que se la ofrezco, estar informados. No hay ninguna situación que nos precise a tratar el asunto.

La promoción y la prevención en salud resultan los aspectos más importantes en la medicina moderna y especialmente en nuestro país, donde es clave evitar las enfermedades, mas aquellas que resultan prevenibles. Contamos con una población con elevado nivel educacional, que hace posible conocer, tomar medidas y así contribuir a la salud y el bienestar de todos. Recuerde que usted es parte del concepto con el que trabajamos Por Una Sola Salud.

Por el bienestar de los animales, se han desempeñado en la profesión, todos los veterinarios a través de la historia, si partimos del hecho, de que la labor esencial de un médico veterinario es velar por el buen estado de salud de los animales, para lo cual se hace indispensable prevenir, evaluar riesgos, evitar daños, atenderlos, curarlos y resguardarlos ante amenazas y peligros.

Como se ha mencionado antes, la Medicina Veterinaria es una profesión de bien público, independientemente de la especialidad de desempeño en la misma, ya que resultan disímiles. Es una profesión de mucha sensibilidad y nobleza, ya que está orientada a todas las especies, ya sean domesticas o silvestres, terrestres o acuáticas, requieren del estudio y atención de los profesionales que deben observar, valorar, estudiar, investigar, definir acciones y políticas sobre la preservación, manejo, producción y uso de las diversas especies, entre otros posibles propósitos.

El médico veterinario tiene que interpretar a partir de la observación, del reconocimiento de signos, síntomas, emisión de sonidos y el modo de comportarse los animales, que inducir y deducir, que ese sujeto sintiente, que no nos habla, está experimentando algo que lo afecta o padece. Es una formación que requiere de mucho estudio pues además de la asimilación de tantas ciencias médicas, hay que conocer a diversas especies con anatomía diferente, entre otras heterogeneidades que los distinguen.

Esta profesión requiere de elevada vocación, de una afectiva relación hombre-animal, ausente de temor para compartir con las diversas especies, sean estas domésticas o silvestres e independientemente del medio en que se desenvuelvan.

En cualquier lugar, la sociedad suele asociar al médico veterinario con aquel profesional, establecido en la clínica, conocido por muchos, que se ocupa de la prevención y sanación de sus animales afectivos o que en el ámbito rural se encarga de velar por el ganado. Sin embargo, las labores y competencias de los veterinarios los ubican en los más diversos escenarios, pues además de las mencionadas antes, pueden desempeñarse en laboratorios  de diagnóstico microbiológico, virológico, parasitológico, anátomo-patológico y otros, en bioterios, en la investigación científica, en zoológicos y acuarios, en la producción (bovina, bufalina, porcina, canícula, ovino-caprina, avícola, apícola, acuícola u otra) y gestión de calidad de alimentos, en la salud pública veterinaria, la producción de medicamentos, en servicios de control e inspección estatal, la gestión empresarial, la gerencia veterinaria y en otras muchas, entre las que destaca,  la actividad docente, pues garantizan la formación de las nuevas generaciones en la enseñanza tecnológica y profesional.

Este martes, a lo largo y ancho del país se celebra, como cada año, el Día del Trabajador de la Medicina Veterinaria. Se trata de una jornada  de reconocimiento socio-laboral, a la labor que desempeñan los profesionales y especialmente, los servicios veterinarios.

Esta celebración fue establecida ese día, porque en esa misma fecha en el año 1961, se firmó  por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y  el Capitán Antonio Núñez Jiménez, quien era entonces el Jefe de la Sección de Sanidad Pecuaria del Instituto  Nacional de Reforma Agraria  (INRA), la Resolución 254, con el interés de unificar los Servicios Veterinarios, lo que resultaba para el sistema social una necesidad, dado que en un país capitalista en que la producción pecuaria era privada, los profesionales realizaban las labores profesionales de asistencia prestando sus servicios en las fincas y haciendas de propiedad privada. Los servicios veterinarios funcionaban de forma dispersa y mayoritariamente el ejercicio no era oficial. Era preciso en función del cambio, establecer todas las reglas e instrucciones para el mejor funcionamiento en cuanto a atribuciones y responsabilidades de la autoridad veterinaria en el país. Años más tarde, con la fundación del Ministerio de la Agricultura pasaron los Servicios Veterinarios a ese organismo de la Administración Central del Estado.

El Día del Trabajador de la Medicina Veterinaria se celebra cada año en la provincia que resulta destacarse por los resultados obtenidos. Este año los diferentes colectivos desarrollarán iniciativas para festejar la fecha y se reconocerán a los más destacados. No se realizará un acto provincial dada la situación económica que vive el país producto del férreo bloqueo y la aplicación de las medidas que restringen la importación de combustibles.

En el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, por su empeño en todo lo relacionado con nuestra profesión y en el Aniversario 65 de haber plasmado su firma en la Resolución 254 para unificar y fortalecer los Servicios Veterinarios del país, los médicos veterinarios, reafirmamos que seguiremos ejerciendo con la profesionalidad y el empeño que requieren estos tiempos difíciles que vive Cuba y toda la humanidad.

Nuestro lema en este año de gran significación histórica es: Por la salud animal, defendiendo la Patria.

Fuente: Cubadebate

marzo 25, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Bienestar, Calidad de Vida, Cuba, De la prensa cubana, Medicina veterinaria, Una salud, Veterinaria | Etiquetas: , , |