Abr
15
En una ceremonia celebrada en el Círculo Social Rubén Martínez Villena, quedó constituida la filial municipal de la Asociación Cubana de Personas con Discapacidad Intelectual (ACPDI) en Alquízar. Durante la asamblea de constitución, los miembros eligieron a María Elena Acosta García como presidenta municipal, quien hasta la fecha se desempeñaba como Coordinadora general del grupo gestor local.
La nueva directiva asume el reto de articular esfuerzos en el territorio para promover la inclusión social y la defensa de los derechos de este sector poblacional. El encuentro sirvió además para otorgar un reconocimiento especial a personas naturales y entidades jurídicas que, con su labor voluntaria y permanente, contribuyeron a la materialización de esta estructura asociativa en el municipio.
La sesión de clausura estuvo a cargo de Olga Lidia Lara Ortiz, presidenta provincial de la ACPDI en Artemisa. En su intervención, la directiva destacó el respaldo institucional recibido por parte del gobierno local, la dirección municipal de Trabajo y Seguridad Social, así como de los sectores de Cultura y Deporte.
“El objetivo fundamental es lograr una mayor inclusión de las personas con discapacidad intelectual”, expresó Lara Ortiz, quien no obstante reconoció los enormes desafíos que impone el contexto actual. Hizo hincapié en la necesidad de continuar la lucha por los derechos de las nuevas generaciones y en la importancia de garantizar su preparación para una vida adulta independiente.
Con este paso, Alquízar se convierte en el cuarto municipio de la provincia de Artemisa en formalizar la presencia de la ACPDI. La presidenta provincial agradeció a todos los implicados por el esfuerzo colectivo que permitió hacer realidad esta nueva constitución.
Fuente: El Artemiseño
Abr
15
Cuba celebra del 10 al 15 de abril la Semana Mundial de la Musicoterapia, con la finalidad de promover la difusión de las aplicaciones de ese proceder y sus resultados en el bienestar de la salud mental, emocional y física de los pacientes.
Cuba celebra del 10 al 15 de abril la Semana Mundial de la Musicoterapia, con la finalidad de promover la difusión de las aplicaciones de ese proceder y sus resultados en el bienestar de la salud mental, emocional y física de los pacientes.
La Máster en Educación Especial Idida Rigual González, integrante del Grupo de Trabajo de Musicoterapia, adjunto a la Sociedad Cubana de Sicología de la Salud del Consejo Nacional de Sociedades de la Salud de Cuba, precisó a este rotativo que en nuestro país se aplica en el tratamiento de la depresión geriátrica, y en niños y adolescentes con trastorno del espectro autista (de manera general logran una respuesta más favorable en la comunicación), síndrome de Down, parálisis cerebral, síndrome de Rett, necesidades educativas especiales y ansiedad.
También, la utilizamos en combinación con la equinoterapia, la zooterapia, el psicoballet y arterapia, a fin de buscar mejores resultados integrales en la rehabilitación, recalcó.
Según detalló la Máster Idida Rigual, en el presente el Grupo de Musicoterapia orienta sus trabajos de forma interdisciplinaria a proyectos comunitarios, que incluyen, igualmente, los relacionados con la recuperación sicológica de mujeres víctimas de violencia, así como en la atención a niños débiles visuales o que tengan problemas del lenguaje, hiperactividad y falta de concentración, además de fomentar la investigación, la docencia y la publicación de resultados.
«En mi experiencia profesional con niños pequeños, he observado, por ejemplo, que la percusión contribuye a mejorar la concentración y la memoria, junto con afianzar la autoestima y la interacción social».
Investigaciones desarrolladas por diferentes instituciones internacionales, avalan la utilización de la música en la recuperación de personas que sufrieron un ictus cerebral, aquejadas por secuelas en la marcha, el movimiento de las extremidades y la coordinación puntualizó.
El Grupo de Musicoterapia, asume, de igual modo, la organización del Taller Internacional Música y Salud, acreditado por el Grupo de Investigación sobre Historia, Arte y Medicina (HistArtMed), de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
De acuerdo con la definición acordada en el congreso de la Federación Mundial de esa disciplina, efectuado en Alemania en 1996, la Musicoterapia es la utilización de la música y de sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un musicoterapeuta calificado con un paciente o grupo, en un proceso creado para facilitar y promover la comunicación, aprendizaje, movimiento, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, a fin de satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.
Fuente: Granma
Mar
26
La Asociación Cubana de Personas en Situación de Discapacidad Intelectual (ACPDI) entregó en el municipio de Lajas los primeros nueve carnés a asociados efectivos y adjuntos de la organización. En la localidad cuentan con alrededor de 50 miembros que recibirán a lo largo del año el documento que los acredita como miembros de la organización.
La organización tiene como propósito reunir a personas con discapacidad intelectual, así como a sus representantes legales y redes de apoyo que residan de manera permanente en el país. Su meta principal es fomentar el desarrollo inclusivo de este grupo, trabajando de forma articulada con las instituciones del Estado y el Gobierno en la creación y aplicación de herramientas, políticas públicas, programas y proyectos.
Busca no solo promover su participación activa en la sociedad, sino también asegurar el ejercicio pleno de sus derechos, reconociendo su valor como ciudadanos con igualdad de oportunidades. Además, permite generar espacios más accesibles, reducir la discriminación estructural y avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva.
La asociación está conformada por distintos tipos de miembros: por un lado, los menores de 18 años en situación de discapacidad intelectual, quienes participan como asociados adjuntos, acompañados por sus representantes legales; por otro, los jóvenes mayores de edad, considerados asociados efectivos, quienes cuentan con el seguimiento de sus apoyos cuando es necesario. Asimismo, se reconoce a aquellas personas que, por su compromiso y contribución a esta causa, adquieren la condición de asociados de honor, aunque sin derecho a participar en procesos de elección o votación. Esta estructura permite una participación amplia y diversa, fortaleciendo el sentido de comunidad y colaboración entre todos los involucrados.
Uno de los pilares fundamentales que defiende la ACPDI es el respeto a los derechos, la dignidad y la autonomía de las personas con discapacidad intelectual. En este sentido, se enfatiza que, más allá del acompañamiento de representantes legales o apoyos, las propias personas deben tener un rol protagónico en la toma de decisiones que les afectan. Por ello, se promueve que su voz y su voto sean escuchados y tenidos en cuenta, fomentando su empoderamiento y participación directa. Este enfoque contribuye a desmontar prácticas paternalistas y a consolidar un modelo basado en la autodeterminación y la inclusión real.
A pesar de los avances, aún persisten numerosos desafíos, como brechas sociales, prejuicios y concepciones erróneas sobre la discapacidad intelectual, muchas veces derivadas de la falta de información y sensibilización. Resulta imprescindible continuar promoviendo la educación y la concienciación social para cambiar estas percepciones.
Es fundamental visibilizar los logros, capacidades y aportes de estas personas, demostrando que pueden desarrollarse plenamente en distintos ámbitos de la vida. Solo mediante un esfuerzo colectivo y sostenido será posible construir una sociedad más inclusiva, donde la diversidad sea reconocida como una riqueza y no como una limitación.
Fuente: 5 de septiembre
