Estudiantes de las Ciencias Médicas de Santiago de Cuba vinculados con el proyecto Por amor fortalecen la labor asistencial, sanan y crecen en los nuevos escenarios docentes.

SANTIAGO DE CUBA.— Llegan de la mano del deber, dispuestos a aprender, aportar, acompañar, en tiempos en que la docencia médica toma nuevos escenarios. Temprano en la mañana o en las primeras horas de la tarde, antes de que se pongan en marcha los riñones artificiales, irrumpen con sus deseos de apoyar y regalan lo mismo una canción que un buen consejo de salud, para ayudar a enfrentar con resiliencia una enfermedad difícil.

Son los signos vitales del proyecto Por amor, que en estos días de semipresencialidad encaminan estudiantes de todas las facultades y carreras de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba (UCM-SC) en las salas de hemodiálisis de la provincia.

«Es este un proyecto universitario que integra a estudiantes de todos los años, carreras, facultades y filiales de la UCM para atender ese importante programa de salud», explica Roger Alejandro Leyva Poblador, presidente de la FEU de la institución.

Saben que el mismo cerco energético genocida que ha alterado sus rutinas docentes, obstaculiza aún más el día a día de unos 200 santiagueros y santiagueras, incluyendo pacientes pediátricos, cuya vida depende de un tratamiento de hemodiálisis.

Cada dos días deben conectarse a los equipos, pero muchos residen en lugares distantes de los hospitales y el actual déficit de combustible les obliga a una estadía prolongada en los centros asistenciales que suma molestias al manejo de una patología de por sí complicada.

Compañía que forma y sana

El objetivo, al decir de Leyva Poblador, es que en pequeños grupos los estudiantes puedan fortalecer la asistencia, lo mismo tomando los signos vitales de estos pacientes, que ofreciéndoles charlas educativas que les permitan conocer mejor su enfermedad, transformar hábitos y fomentar una cultura de prevención.

«No solamente llevamos formación y contenidos técnicos, también nuestros artistas aficionados ofrecen su arte, intercambiamos y conectamos con ellos con mucho cariño y es una experiencia verdaderamente hermosa cuando con esos pequeños gestos conseguimos iluminar sus rostros con una sonrisa o una mirada agradecida», destacó el dirigente estudiantil.

Lo mismo en la sala de hemodiálisis del hospital clínico-quirúrgico Juan Bruno Zayas; en el Infantil Norte, donde se atienden niños y adolescentes necesitados de este tratamiento, que en el Provincial Saturnino Lora, en el Juan Bautista Viña, de Palma Soriano, o en el Orlando Pantoja, de Contramaestre, los futuros profesionales santiagueros de las ciencias médicas llegan cada semana dispuestos a demostrar que están allí para ayudar, apoyar, además de aprender.

Así lo percibe Octavio Alisdán Paz Ricardo, alumno de 3er. año de Medicina, en la Facultad No. 1, para quien compartir con los pacientes de Nefrología del hospital provincial Saturnino Lora, ha sido una de las experiencias más importantes de su carrera.

«Uno llega pensando en libros, en exámenes, en aprender diagnósticos, pero allí entiendes que la Medicina va más allá de eso. Estos son pacientes sometidos a tratamientos largos, duros, que condicionan su rutina de vida, y aun así te reciben con una gratitud que te marca y nos recuerda la esencia de nuestra formación como futuros médicos.

«Estas actividades de impacto social no son algo extra, no son un complemento en estos días difíciles, son parte esencial de nuestra formación, porque nos enseñan a ser más humanos, a tener más empatía, a entender que detrás de cada paciente hay una historia, una familia, una vida que merece respeto y acompañamiento», recalca Paz Ricardo.

José Javier Rubio, de 3er. año de Enfermería y alumno ayudante en Cuidados de enfermería a personas adultas, encontró en la sala de hemodiálisis del Provincial Saturnino Lora el complemento a objetivos esenciales de su especialidad como la promoción de los cuidados en enfermería.

Al propio tiempo, compartir con los profesionales que allí laboran, pacientes y familias, le ha dotado de un mecanismo para atenderlos, que mañana le permitirá ofrecer un mejor servicio en cualquier hospital, sostiene convencido.

Y es que, como comunidad estudiantil, insiste Octavio Paz Ricardo, el proyecto Por amor enseña a los futuros profesionales de la Salud santiagueros a creer en una medicina más cercana, más sensible y comprometida. «Nosotros les llevamos un poco de alegría, pero de ellos recibimos una lección enorme: salimos mejores personas y con más claridad de la responsabilidad tan grande que tenemos por delante. Al final uno se da cuenta de que no siempre se puede curar, pero siempre, siempre, se puede acompañar y eso también sana y forma».

Presencia que se multiplica

Con convicción similar a la del proyecto Por amor, los muchachos y muchachas vinculados con las ciencias médicas en tierra santiaguera asumen estos días de semipresencialidad y descentralización de la docencia hacia los municipios, dispuestos a aprovechar los nuevos escenarios no solo para su formación, sino para fortalecer la labor asistencial en los niveles primario y secundario de Salud de cada uno de los municipios.

Por eso en estas jornadas de apagones y largas caminatas se nota el ir y venir de los jóvenes de bata blanca lo mismo en visitas a lactantes y embarazadas, en acciones de formación vocacional y orientación profesional con alumnos de otras enseñanzas, que desplegados en parques y comunidades para intercambiar sobre problemas de salud como el embarazo en la adolescencia, o sumando sus bríos y el ímpetu de sus proyectos y movimientos en todos los hospitales, casasde abuelos o centros sicopedagógicos.

De cara al mañana, llevarán en su formación la experiencia de estos días en los que la semipresencialidad fue práctica enriquecedora y presencia multiplicada en municipios e instituciones, por el bienestar y la salud de los santiagueros.

Fuente: Juventud Rebelde

Desde hace siete años Víctor y Esther, residentes en el poblado de La Yaya; Solennis, de Granadillo, ambos de Niceto Pérez, y Anolbis, de la barriada El Congrí, en El Salvador, tienen una historia en común.

Padecen insuficiencia renal crónica y, semana tras semana reciben los servicios de hemodiálisis en el Hospital General Docente Dr Agostinho Neto,de Guantánamo, tratamiento tan vital como esperanzador.

La hemodiálisis (y otros tipos de diálisis), son tratamientos que permiten de forma mecánica realizar, en los pacientes nefróticos la función de los riñones cuando estos dejan de funcionar bien, depura la sangre y mediante riñones artificiales, eliminan del cuerpo la sal extra, el agua y los productos de desecho; en tanto permiten mantener niveles seguros de minerales y vitaminas en el cuerpo.

Desde hace varias décadas en Cuba, país víctima de un genocida bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que se acrecienta con las medidas de la administración de Donald Trump, que imponen un cerco a la entrada de combustible a la Isla, unos 3 mil pacientes reciben los servicios de hemodiálisis en una red nacional para enfermos renales que son atendidos en 56 instituciones de la Salud Pública.

En Guantánamo existen salas para el tratamiento con hemodiálisis en los hospitales general docente Dr Agostinho Neto, mayor institución médica de Guantánamo y de la provincia, y en el Octavio de la Concepción y de la Pedraja, en el municipio de Baracoa, donde funcionan 17 y cinco hemodializadores (riñones artificiales), respectivamente.

A pesar de las carencias de insumos y de combustible en la más oriental de las provincias cubanas se atienden unos 96 pacientes con enfermedades renales crónicas, junto a los casos con patologías consideradas como agudas, así como las consultas externas de Nefrología que se prestan en todos los municipios, a personas con estadios iniciales de la enfermedad.

“A medida que el paciente avanza en la enfermedad de forma irreversible se hace necesario la hemodiálisis, mediante la cual la sangre del paciente fluye y se depura en un riñón artificial, a través de un sistema extracorpóreo para liberar sustancias de desecho y el exceso de líquido”, explica la doctora Alibet Ilia Ferrán Yopiz, especialista en Primer Grado en Medicina General Integral y Nefrología, jefa de estos servicios en el Hospital General Docente.

“En la actualidad –explica- para garantizar la atención en la sala contamos con 15 médicos, de ellos nueve especialistas y 28 residentes en formación. Está también el personal de enfermería y los técnicos de reúso de los dializadores y los operarios de la planta de tratamiento de agua. Un colectivo mayoritariamente compuesto por mujeres, y sin el cual sería imposible prestar estos especializados servicios”.

Al diálogo se suma la licenciada Yaumara Bosa Columbié, jefa en funciones de enfermería, quien comenta el déficit de enfermeras “pues de una plantilla de 67 solo tenemos 25 prestando servicios, por lo que muchas veces se hace complejo cumplir el indicador de una cada dos o tres pacientes conectados a las máquinas”.

“Para atender a quienes padecen enfermedades renales en el hospital guantanamero existen dos salas de Nefrología clínica y el centro de hemodiálisis”, explica la doctora Ferrán Yopiz, quien con orgullo habla de su especialidad y de la labor diaria que realiza todo el personal para atender a los nefróticos.

Un capacitado personal médico y paramédico atiende a quienes requieren del tratamiento de hemodiálisis. Foto: Leonel Escalona.

“Es la nefrología una actividad muy integradora, al atenderse junto a los pacientes con trastornos renales, otros con padecimientos diabéticos y de hipertensión arterial, todo lo cual requiere de recursos y medicamentos que no siempre están en existencia”.

“Estos servicios llevan muchos insumos como agujas de fistulas, el concentrado de hemodiálisis, bicarbonato, medicamentos como la eporina sódica, las vitaminas y el hierro, estos últimos casi siempre en falta. En la actualidad se aplica hertropoyectina, fármaco que se produce en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de nuestro país”.

“También muchas veces hay carencias del número de jeringuillas necesarias y otros materiales gastables. Nunca hay reservas para dos semanas, si se tiene en cuenta que se utilizan unas 100 jeringas para hemodializar 46 pacientes por día, en tres turnos de cuatro horas cada uno, de lunes a sábado”.

En medio del diálogo, la jefa de los servicios de hemodiálisis hace una pausa, suspira y afirma: “Si, se hace difícil, porque muchas veces se trabaja con el material básico, pero lo más importante es que se logra dar el tratamiento”.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirman que un riñón artificial en el mercado internacional cuesta unos 20 mil dólares, y un proceso de hemodiálisis puede llegar a costar 46 mil al año.

Sin dudas, un tratamiento muy costoso que en Cuba se da totalmente gratuito, así como la merienda y almuerzo a los pacientes y el servicio de transporte que en la provincia presta CubaTaxi, a pesar de la compleja situación existente por la falta de combustible, derivado del bloqueo energético que “cual espada de Damocles” pende sobre nuestro país.

A pesar de las limitaciones y tomándose alternativas como la permanencia de los pacientes que viven en municipios más lejanos en hogares de familiares o en la Casa del Nefrótico, continúa Guantánamo garantizando los tratamientos de hemodiálisis, en un cotidiano empeño por alargar la vida y la esperanza de quienes requieren de estos sensibles servicios”.

Fuente: Cubadebate

abril 9, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Hemodiálisis, Nefrología | Etiquetas: , , , |

Cienfuegos, 13 mar (ACN) Las palabras de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República de Cuba,  expresadas hoy ante la prensa devienen fuerte aliento para la población, y entre esta para los pacientes  que reciben el servicio de hemodiálisis en el país.

El mandatario hizo referencia, entre tantos temas relevantes, a la garantía del transporte para trasladar a estos enfermos, que dependen de esas prestaciones médicas, indispensable para la vida, en medio de las crisis generada por el bloqueo económico y energético del gobierno de los EE UU a Cuba.

“Se ha hecho una inversión en 400 autos eléctricos -expresó el presidente- de los cuales estarán arribando en los primeros días los primeros 100 aproximadamente, que lo vamos a dedicar al traslado de pacientes con hemodiálisis en todos los lugares del país.

“Por lo tanto estaríamos independizando  un servicio tan sensible a la población como la hemodiálisis de la dependencia de combustible de fósil”, resumió el mandatario.

Al respecto, la doctora Dayanelis Sarduy Acosta, jefa del centro especializado ambulatorio (CEAC) Héroes de Playa Girón, en la provincia de Cienfuegos, declaró a la Agencia Cubana de Noticias, que la entrada de ese transporte les reportará un gran alivio porque en esa instalación atienden a los 123 pacientes, quienes tres veces a la semana deben someterse al proceso  de diálisis.

Sin dudas será una inyección importante para la garantía de que asistan al tratamiento, porque aunque el 50 por ciento de los dializados son de la cabecera provincial, el resto provienen de los municipios, de zonas intrincadas como los residentes en comunidades montañosas de Cumanayagua, afirmó.

Explicó que hasta el momento la transportación de esas personas se realiza mediante el servicio de taxis, en una labor loable de choferes y mecánicos para mantener esos medios en buena disponibilidad técnica.

Con el respaldo del Gobierno y el Partido se le ha dado una alta prioridad al aseguramiento del combustible de esos vehículos, incluso con atención diferenciada en un servicentro de la ciudad.

Pero el déficit de gasolina, por el bloqueo energético del gobierno yanqui a la nación caribeña, pone en riesgo el traslado de esos enfermos al centro hospitalario.

Contó  Sarduy Acosta  sobre las medidas adoptadas desde finales de enero en el territorio, para sortear esas complejidades energéticas y evitar detener ese servicio imprescindible.

Además de la transportación de muchos de los pacientes por la Empresa Cubataxi, se determinó el ingreso en la institución de algunas de esas  personas,  que por indicación médica presentaban más riesgos.

Indicó que  24 de ellos con vulnerabilidad desde el punto de vista geográfico, por residir en zona intrincada, también  fueron alojados en el Hotel Deportivo, junto a sus acompañantes, con toda la logística y garantía de su seguimiento.

Incluso, dijo, tenemos casos sociales que ingresaron por solicitud propia, y mantuvimos con todos una cercanía para responder preocupaciones, y se sintieran cómodos en esa dinámica nueva.

Por todo eso, el equipo médico del CEAC, pacientes y familiares aplauden la iniciativa de fortalecer la transportación con equipos eléctricos y dar un respiro, o el “oxígeno” que requiere el servicio de hemodiálisis, al que quiere asfixiar el gobierno de Trump.

Fuente: ACN

marzo 16, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Calidad de Vida, Cienfuegos, Cuba, De la prensa cubana, Hemodiálisis, Nefrología |