Abr
10
A su vez, en las facultades y otros escenarios de formación, en correspondencia con la Doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo, se realizó el Ejercicio Bastión Estudiantil Universitario 2026.
El encuentro de las Organizaciones Juveniles de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, se desarrolló este viernes en la Facultad de Ciencias Médicas Victoria de Girón como parte de las actividades que realiza la institución en saludo al Aniversario 64 de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y el Centenario de Fidel.
En este se patentizó el compromiso de las actuales generaciones de estudiantes de ciencias médicas con la salud del pueblo como parte de la obra edificada por el comandante y el de ser fieles a su memoria y a sus enseñanzas.
Inició el encuentro con el seminario integral de preparación política sobre la participación juvenil en los procesos a cargo del Dr. Ricardo Rodríguez González, secretario general del Comité UJC de la institución. El papel de los dirigentes estudiantiles, conceptos de participación y representación, la brigada y el grupo como células fundamentales, estuvieron entre los temas abordados.
Más adelante, se realizaron las sesiones ordinarias de trabajo de los Consejos de la Federación de Estudiantes de Enseñanza Media (FEEM) y de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
En el primero, que contó con la presencia de la Dra. Yoandra Muro Valle, rectora de la UCMH; y el presidente provincial de la FEEM, se ventilaron los aspectos que preocupan a los “más pequeños de casa” como los calificara la Rectora, quien se mostró complacida con el entusiasmo y la combatividad con que asumen las tareas.
En el Consejo FEU, con la presencia de Litsa E. González Desdín, presidenta nacional de la organización, se profundizó en los aspectos relacionados con las misiones del destacamento, la vida interna, así como la docencia, las investigaciones y las tareas y misiones de impacto social, entre ellas el PAMI.
Durante el diálogo conclusivo entre los participantes y representantes de la Dirección de la Universidad, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), la UJC, la FEU y la FEEM, la Rectora realizó un análisis alrededor de la situación por la que atraviesa el país y de las complejidades de la formación en ciencias médicas, recalcando el papel que deben jugar como jóvenes revolucionarios de estos tiempos.
Por su parte, la Dra. Dayami León Pulido, jefa del Departamento de Extensión Universitaria del MINSAP, se mostró complacida con la labor de las organizaciones en Ciencias Médicas de La Habana, siempre dispuestas a cumplir las tareas y misiones que se les asignan. También en saludo al 4 de abril, fue convocado un trabajo voluntario para este domingo en la Finca El Tamarindo.
Ejercicio Bastión Estudiantil Universitario 2026
De igual manera, los integrantes de la comunidad universitaria de Ciencias Médicas de La Habana, en correspondencia con la Doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo, desarrollaron en la jornada vespertina de este viernes en las facultades y otros escenarios de formación, el Ejercicio Bastión Estudiantil Universitario 2026 en coordinación con las regiones militares de cada territorio y el Departamento de Preparación para la Defensa de la Universidad Médica capitalina.
En la Facultad Calixto García, los estudiantes de la carrera de Medicina de 1ro a 4to años, divididos en dos polos, uno en terrenos de la propia facultad y el otro en el Policlínico 13 de Marzo de Alamar, realizaron acciones de preparación en correspondencia con las características de los escenarios.
Luego del parte ofrecido por el presidente de la FEU a la Vicedecana, comenzó el ejercicio que abarcó prácticas de asistencia primaria y primero auxilios, práctica de tiro con calibre reducido, arme y desarme del fusil AKM, colocación de la careta antigás y un muestreo de los medios para las comunicaciones.
Asimismo, en el Policlínico 13 de marzo, se realizó un conversatorio interactivo acerca de Fidel y Playa Girón, prácticas de reanimación cardiopulmonar y de posición de rescate, así como una conferencia de MNT.
Con la premisa de que la defensa de la Patria Socialista no se descuidará jamás, se realizaron los ejercicios y prácticas en esta jornada de Bastión Universitario, dedicado de manera especial al Centenario del comandante en jefe Fidel Castro Ruz y al Aniversario 65 de la Victoria de Playa Girón.
Fuente: Tribuna de La Habana
Abr
3
Desde la llamada revolución sexual de los años sesenta hasta la hiperexposición erótica de la cultura digital, parecería lógico suponer que el sexo sería cada vez más frecuente.
Sin embargo, a partir de la década de 2020 sociólogos y sexólogos han comenzado a documentar una disminución sostenida de la actividad sexual en numerosos países y grupos generacionales.
El fenómeno ya tiene nombre en la literatura académica y en los medios: recesión sexual. Investigaciones recientes indican que la proporción de adultos que mantiene relaciones sexuales frecuentes ha caído significativamente en las últimas décadas.
El fenómeno no se limita a personas solteras o a contextos culturales específicos. También se observa en parejas estables. Desde finales del siglo XX a la actualidad, la proporción de matrimonios que declara mantener relaciones sexuales al menos una vez por semana cayó de 59 % a aproximadamente 49 %, señal de que incluso las relaciones consolidadas experimentan una disminución de la frecuencia de encuentros sexuales.
Más revelador aún es el aumento del celibato temporal. En la actualidad, alrededor del 24 % de los adultos jóvenes afirma no haber tenido relaciones sexuales durante el último año, aproximadamente el doble que en 2010.
Se trata de un fenómeno global, pero con matices. Aunque gran parte de las investigaciones más detalladas provienen de Europa y América del Norte, varios estudios comparativos indican que la reducción de la actividad sexual es observable en numerosos países industrializados y urbanos.
Encuestas internacionales sobre hábitos sexuales muestran que las personas entre 18 y 34 años reportan en promedio entre cinco y ocho encuentros sexuales al mes, dependiendo del país y del estado civil.
Sin embargo, el dato clave no es el número absoluto de relaciones, sino la tendencia descendente registrada durante las últimas dos décadas, especialmente entre jóvenes adultos.
Un ejemplo llamativo proviene de encuestas europeas recientes. En Francia, por ejemplo, investigaciones muestran que hasta el 44 % de los jóvenes entre 15 y 24 años no había tenido relaciones sexuales en el último año, una cifra considerada excepcionalmente alta en comparación con generaciones anteriores.
Indagaciones recientes indican que Dinamarca mantiene niveles relativamente altos de actividad sexual, lo que sugiere que factores culturales y sociales, como la educación sexual, estabilidad económica y normas de género, pueden influir decisivamente en la frecuencia sexual.
Generación Z: menos sexo, más pantallas
La recesión sexual se vuelve particularmente visible en la llamada Generación Z, nacida aproximadamente entre finales de los años noventa y comienzos de la década de 2010.
En varios estudios internacionales, esta cohorte aparece como la menos sexualmente activa en décadas. Una encuesta global citada por medios europeos señala que 37 % de los miembros de la Generación Z no había tenido sexo durante el último mes, una proporción considerablemente mayor que la observada en generaciones anteriores.
El fenómeno se relaciona con factores como el retraso en la formación de parejas, mayor permanencia en el hogar familiar, ansiedad social, transformaciones en las normas de consentimiento y, sobre todo, cambios profundos en la manera de socializar.
Uno de los factores más discutidos por los investigadores es en general, el impacto de internet, y la disponibilidad casi ilimitada de pornografía en línea, que en muchas geografías ha transformado radicalmente el acceso a estímulos sexuales.
Tanto es así que los sitios de contenido adulto se encuentran entre los principales destinos de tráfico web al ofrecer una gratificación inmediata sin las complejidades emocionales o sociales del encuentro íntimo.
Paradójicamente, mientras se constata una disminución de la actividad sexual en pareja, la industria global de productos sexuales vive un crecimiento acelerado.
El mercado mundial de juguetes sexuales alcanzó aproximadamente 46 000 millones de dólares en 2025 y podría superar los 49 000 millones en 2026, con proyecciones que apuntan a más de 100 000 millones de dólares hacia 2035.
Otros análisis sitúan el tamaño del mercado en torno a 41 960 millones de dólares en 2025, con un crecimiento anual cercano al 9 %.
Algunos investigadores interpretan tal auge como indicio de una sexualidad más individualizada, donde el placer se experimenta con mayor frecuencia fuera del contexto de las relaciones tradicionales.
La recesión sexual coincide con otra transformación global: la caída de la natalidad.
En numerosas regiones del mundo -Europa, Asia oriental y América del Norte- las tasas de fecundidad se encuentran muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1 hijos por mujer.
Los demógrafos advierten que el descenso de nacimientos responde a múltiples causas: retraso en el matrimonio, costos de vida elevados, cambios en las aspiraciones profesionales y transformaciones en la estructura familiar. Sin embargo, algunos especialistas consideran que la menor frecuencia sexual podría convertirse en un factor adicional en el declive demográfico.
Cuba entre sábanas
A mediados del siglo XX, América Latina mostraba algunas de las tasas de natalidad más altas del mundo. Hoy la situación es radicalmente distinta. La fecundidad promedio se sitúa alrededor de 1,8 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
Esta caída ha sido una de las más rápidas registradas en la historia demográfica moderna y se relaciona con múltiples factores: urbanización acelerada, mayor educación femenina, acceso generalizado a anticonceptivos y cambios en los modelos familiares.
Aunque la región mantiene una cultura sexual relativamente expresiva, la formación de parejas estables se retrasa y el número de hijos por familia disminuye rápidamente.
Uno de los datos más sólidos proviene de la Encuesta Nacional de Fecundidad de Cuba (2022), que indica que la edad promedio de inicio de las relaciones sexuales en el país se sitúa alrededor de los 16 años, lo que confirma que la iniciación sexual sigue ocurriendo relativamente temprano en comparación con muchos países desarrollados.
Este indicador sugiere que, al menos en términos de debut sexual, Cuba no reproduce el patrón de retraso del inicio sexual observado en otras regiones. Sin embargo, el panorama cambia cuando se examinan los contextos sociales en los que se desarrolla la sexualidad en la Isla.
Investigaciones del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y del Fondo de Población de las Naciones Unidas señalan que entre adolescentes y jóvenes cubanos se han transformado las prácticas sexuales y las formas de relacionarse.
Como tendencias más visibles aparece el aumento del sexting y el consumo de mensajes sexuales a través de teléfonos móviles, entre otras prácticas juveniles.
Adolescentes y jóvenes entrevistados por investigadores del Cenesex reconocen que hoy se discute con mayor naturalidad temas como relaciones abiertas o vínculos no monógamos, aunque no necesariamente todos los practiquen.
Pareciera, entonces, que los cambios de la sexualidad en Cuba estriban, sobre todo, en una transformación de los códigos culturales de la intimidad.
No obstante, el contexto socioeconómico actual del país introduce variables que podrían estar influyendo en la frecuencia y la forma de las relaciones sexuales.
La inestabilidad económica, el retraso o imposibilidad de formar hogares propios, así como la convivencia prolongada con la familia de origen y el hacinamiento habitacional, entre otros, pueden limitar los espacios de intimidad.
En paralelo, Cuba enfrenta una caída histórica de la fecundidad, que es de los indicadores indirectos utilizados por demógrafos para evaluar transformaciones en la vida sexual y reproductiva. Desde hace años esta geografía muestra una de las tasas de natalidad más bajas de América Latina y un rápido envejecimiento demográfico, tendencia que responde a múltiples factores.
Aunque no siempre la información y la recomendación se traducen en práctica, este enfoque ha contribuido a que las nuevas generaciones de cubanos discutan abiertamente temas como la diversidad sexual, el consentimiento o la salud reproductiva.
Sin embargo, especialistas advierten que persisten presiones sociales y estereotipos de género que influyen en la manera en que se vive la sexualidad en la Mayor de las Antillas, donde también la sexualidad se ve hoy marcada por la crisis y por tensiones entre tradición y cambio.
¿Crisis del sexo o nueva sexualidad?
La llamada recesión sexual a nivel global no puede explicarse únicamente como un cambio en la frecuencia de las relaciones íntimas. Se trata de un fenómeno complejo donde convergen transformaciones económicas, culturales, psicológicas y tecnológicas que están redefiniendo el modo en que las personas conciben el deseo, la pareja y el placer.
Más que una simple caída en la actividad sexual, muchos investigadores interpretan el fenómeno como un cambio estructural en el ecosistema social de la intimidad.
Uno de los factores determinantes es el contexto socioeconómico contemporáneo, que sobre todo impacta en los jóvenes adultos. En numerosas sociedades desarrolladas y urbanizadas, las nuevas generaciones enfrentan condiciones de vida marcadas por la precariedad laboral, el aumento del costo de la vivienda y la prolongación de los años de formación académica.
Dichas circunstancias retrasan la independencia económica y la formación de hogares propios, variables que históricamente están estrechamente vinculadas a la vida sexual activa.
Es así que la sexualidad, que en el pasado acompañaba el tránsito temprano hacia la adultez, ahora queda desplazada a etapas más tardías de la vida.
El contexto económico también influye de manera indirecta expresándose en la incertidumbre sobre el futuro. Las generaciones actuales se sienten más preocupadas por la estabilidad financiera, el cambio climático o las crisis geopolíticas que por las relaciones sentimentales. Y es así que el sexo deja de ser prioridad frente a preocupaciones consideradas más urgentes o estructurales.
Se añade a la dimensión económica un contexto psicológico profundamente marcado por la cultura digital, que ha modificado cómo las personas se perciben a sí mismas y a los demás, volviendo más complejos -por verlos como supuestamente riesgosos en el plano subjetivo- los encuentros íntimos.
Ello, a la vez que la psicología del deseo también se ha transformado por la hiperestimulación sexual del entorno digital. Nunca antes la humanidad tuvo acceso a un volumen tan grande de imágenes eróticas, pornografía y estímulos sexuales disponibles de manera inmediata.
Tal abundancia produce un efecto paradójico: mientras aumenta la exposición al sexo, disminuye la necesidad de buscarlo en el mundo real. La gratificación sexual se obtiene entonces mediante dispositivos tecnológicos, pantallas o productos de consumo, sin necesidad de vínculos interpersonales.
Antes, el sexo podía entenderse como un componente casi automático del cortejo o del matrimonio. Hoy, no pocos asocian al sexo con una negociación emocional compleja, lo cual puede ralentizar o transformar las maneras en que se concreta.
Lo dicho hasta aquí sugiere que la recesión sexual no puede referirse solo a una disminución del deseo en el orden biológico. Refleja una transformación profunda del contexto social en el que ocurre la intimidad. Por eso, algunos investigadores prefieren evitar la idea de una crisis del sexo y optan por referirse a una reconfiguración histórica de la sexualidad humana.
El deseo no desaparece, pero se expresa de formas distintas, más mediadas por la tecnología, más individualizadas, más reflexivas y, en muchos casos, más tardías en el ciclo de vida.
La gran pregunta que queda abierta es si esta transformación representa una etapa transitoria o si está surgiendo una nueva cultura de la intimidad, donde el sexo ocupará un lugar diferente dentro de la experiencia humana.
Fuente: CubaSi
abril 3, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under:
Cuba,
De la prensa cubana,
Estudiantes de medicina,
Medicina Familiar,
Oficina Nacional de Estadística e Información,
Salud,
Sexo,
Sistema Nacional de Salud,
Sociedad | Etiquetas:
Cuba,
Ministerio de Salud Pública (MINSAP),
salud,
Salud Pública |