Desde hace siete años Víctor y Esther, residentes en el poblado de La Yaya; Solennis, de Granadillo, ambos de Niceto Pérez, y Anolbis, de la barriada El Congrí, en El Salvador, tienen una historia en común.

Padecen insuficiencia renal crónica y, semana tras semana reciben los servicios de hemodiálisis en el Hospital General Docente Dr Agostinho Neto,de Guantánamo, tratamiento tan vital como esperanzador.

La hemodiálisis (y otros tipos de diálisis), son tratamientos que permiten de forma mecánica realizar, en los pacientes nefróticos la función de los riñones cuando estos dejan de funcionar bien, depura la sangre y mediante riñones artificiales, eliminan del cuerpo la sal extra, el agua y los productos de desecho; en tanto permiten mantener niveles seguros de minerales y vitaminas en el cuerpo.

Desde hace varias décadas en Cuba, país víctima de un genocida bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que se acrecienta con las medidas de la administración de Donald Trump, que imponen un cerco a la entrada de combustible a la Isla, unos 3 mil pacientes reciben los servicios de hemodiálisis en una red nacional para enfermos renales que son atendidos en 56 instituciones de la Salud Pública.

En Guantánamo existen salas para el tratamiento con hemodiálisis en los hospitales general docente Dr Agostinho Neto, mayor institución médica de Guantánamo y de la provincia, y en el Octavio de la Concepción y de la Pedraja, en el municipio de Baracoa, donde funcionan 17 y cinco hemodializadores (riñones artificiales), respectivamente.

A pesar de las carencias de insumos y de combustible en la más oriental de las provincias cubanas se atienden unos 96 pacientes con enfermedades renales crónicas, junto a los casos con patologías consideradas como agudas, así como las consultas externas de Nefrología que se prestan en todos los municipios, a personas con estadios iniciales de la enfermedad.

“A medida que el paciente avanza en la enfermedad de forma irreversible se hace necesario la hemodiálisis, mediante la cual la sangre del paciente fluye y se depura en un riñón artificial, a través de un sistema extracorpóreo para liberar sustancias de desecho y el exceso de líquido”, explica la doctora Alibet Ilia Ferrán Yopiz, especialista en Primer Grado en Medicina General Integral y Nefrología, jefa de estos servicios en el Hospital General Docente.

“En la actualidad –explica- para garantizar la atención en la sala contamos con 15 médicos, de ellos nueve especialistas y 28 residentes en formación. Está también el personal de enfermería y los técnicos de reúso de los dializadores y los operarios de la planta de tratamiento de agua. Un colectivo mayoritariamente compuesto por mujeres, y sin el cual sería imposible prestar estos especializados servicios”.

Al diálogo se suma la licenciada Yaumara Bosa Columbié, jefa en funciones de enfermería, quien comenta el déficit de enfermeras “pues de una plantilla de 67 solo tenemos 25 prestando servicios, por lo que muchas veces se hace complejo cumplir el indicador de una cada dos o tres pacientes conectados a las máquinas”.

“Para atender a quienes padecen enfermedades renales en el hospital guantanamero existen dos salas de Nefrología clínica y el centro de hemodiálisis”, explica la doctora Ferrán Yopiz, quien con orgullo habla de su especialidad y de la labor diaria que realiza todo el personal para atender a los nefróticos.

Un capacitado personal médico y paramédico atiende a quienes requieren del tratamiento de hemodiálisis. Foto: Leonel Escalona.

“Es la nefrología una actividad muy integradora, al atenderse junto a los pacientes con trastornos renales, otros con padecimientos diabéticos y de hipertensión arterial, todo lo cual requiere de recursos y medicamentos que no siempre están en existencia”.

“Estos servicios llevan muchos insumos como agujas de fistulas, el concentrado de hemodiálisis, bicarbonato, medicamentos como la eporina sódica, las vitaminas y el hierro, estos últimos casi siempre en falta. En la actualidad se aplica hertropoyectina, fármaco que se produce en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de nuestro país”.

“También muchas veces hay carencias del número de jeringuillas necesarias y otros materiales gastables. Nunca hay reservas para dos semanas, si se tiene en cuenta que se utilizan unas 100 jeringas para hemodializar 46 pacientes por día, en tres turnos de cuatro horas cada uno, de lunes a sábado”.

En medio del diálogo, la jefa de los servicios de hemodiálisis hace una pausa, suspira y afirma: “Si, se hace difícil, porque muchas veces se trabaja con el material básico, pero lo más importante es que se logra dar el tratamiento”.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirman que un riñón artificial en el mercado internacional cuesta unos 20 mil dólares, y un proceso de hemodiálisis puede llegar a costar 46 mil al año.

Sin dudas, un tratamiento muy costoso que en Cuba se da totalmente gratuito, así como la merienda y almuerzo a los pacientes y el servicio de transporte que en la provincia presta CubaTaxi, a pesar de la compleja situación existente por la falta de combustible, derivado del bloqueo energético que “cual espada de Damocles” pende sobre nuestro país.

A pesar de las limitaciones y tomándose alternativas como la permanencia de los pacientes que viven en municipios más lejanos en hogares de familiares o en la Casa del Nefrótico, continúa Guantánamo garantizando los tratamientos de hemodiálisis, en un cotidiano empeño por alargar la vida y la esperanza de quienes requieren de estos sensibles servicios”.

Fuente: Cubadebate

abril 9, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Hemodiálisis, Nefrología | Etiquetas: , , , |

Cienfuegos, 11 mar (ACN) Los servicios de nefrología de la provincia de Cienfuegos alistan acciones de promoción de salud,  y ampliarán la atención médica a las personas acompañantes de pacientes de hemodiálisis, durante esta jornada por el Día Mundial del Riñón, que se celebrará este 12 de marzo en el orbe.

El doctor David Tejeda Cruz, especialista en Nefrología, declaró a la prensa que además de las prestaciones tradicionales en el Centro Especializado Ambulatorio (CEA) Héroes de Playa Girón,  diseñaron plegables explicativos sobre los padecimientos y atención al funcionamiento de los riñones, a fin de distribuir esas publicaciones entre los participantes al intercambio por la jornada.

También efectuarán charlas educativas sobre estas enfermedades a los familiares, quienes tres veces a la semana visitan la institución para dar compañía a los pacientes en proceso de diálisis.

“Esas personas son muy importantes para nosotros, tanto como los enfermos porque, aunque acuden en calidad de cuidadores,  también en algún momento de su vida pueden ser susceptibles a las afecciones renales, y queremos realizar un  primer acercamiento y acompañamiento a esos cienfuegueros muy cercanos a nosotros.

“Dentro de esos familiares existen pacientes hipertensos, con daños cardiovasculares, o con herencia de riñones poliquísticos.

“A esas personas les realizaremos exámenes complementarios,  actualizaremos sus récords e historial clínicos, para detectar a tiempo alguna anomalía y tratarle oportunamente cualquier achaque de ese órgano”.

Definió a la enfermedad renal crónica como uno de los grandes problemas de salud pública en el siglo  XXI, que no es transmisible, pero si es muy silenciosa, y luego de ser diagnosticada acompaña a la persona por el resto de su vida.

Según el especialista, ese padecimiento tiene una prevalencia de un 10 por ciento aproximado en la población general,  mientras en Cuba, unos 600 mil cubanos padecen de alguna forma o de algún grado de la enfermedad renal crónica.

Tejeda Cruz abundó que desde hace 20 años se celebra el Día Mundial del Riñón, una convocatoria de la Sociedad Internacional de Nefrología y también de un grupo de homólogas nacionales, para la concientización sobre ese mal.

La doctora Yenia Santana García, especialista de primer grado en Nefrología, resumió las causas principales que tributan a la dolencia, como la hipertensión arterial, porque muchas veces los pacientes no cumplen con al tratamiento y ello daña el riñón.

Aseveró que  la segunda  fuente es la diabetes mellitus tipo dos o tipo uno; seguido de la enfermedad renal poliquística; y las dolencias de nacimiento o adquiridas en el transcurso del tiempo; o por afectaciones neoplásicas.

Por su parte, la doctora Dayanelis Sarduy Acosta, jefa del CEA, describió la proyección de la provincia  sobre los servicios nefrológicos que funciona con la prevención comunitaria, con un sistema de trabajo bien elaborado de manera mensual, donde se lleva a los clínicos a las comunidades, incluso a las más intrincadas y zonas de difíciles accesos.

“Los expertos,  dijo, remiten al paciente hacia los servicios de nefrología, los cuales funcionan como una consulta multidisciplinaria, donde han podido hacer una caracterización de la población, y tener bien identificado cuales son los municipios con más incidencia».

Alertó que, pese a la infraestructura establecida , toca a cada individuo  erigirse como máximo y principal responsable de acudir a los servicios médicos, pues muchas veces las personas se niegan a sí mismo, ese privilegio que tiene Cuba en el acceso gratuito a la salud.

Fuente: ACN