Santiago de Cuba refuerza su sistema de salud con una estrategia destinada a sostener los servicios médicos esenciales, a pesar de las limitaciones derivadas del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.

Las autoridades provinciales priorizan la atención primaria, los programas materno‑infantil, oncológico y de hemodiálisis como parte de las acciones de respuesta ante el complejo contexto económico y energético.

En comparecencia especial transmitida por la televisión santiaguera, Yanet Veranes Mustelier, vicedirectora de Asistencia Médica en la Dirección Provincial de Salud, informó que permanecen abiertos los 42 policlínicos y los 1 143 consultorios médicos de la provincia. Subrayó que se refuerza el trabajo del médico y la enfermera de la familia con una mayor presencia en las comunidades, para controlar a los pacientes con enfermedades no transmisibles y reducir la demanda hospitalaria.

Entre las prioridades, precisó, destacan los programas de control del cáncer y de atención materno‑infantil. El Hospital Oncológico provincial mantiene su actividad quirúrgica y ofrece radioterapia a 85 pacientes, incluidos 17 de Guantánamo y cuatro de Granma, con apoyo logístico para su traslado y estadía en Santiago de Cuba.

Veranes Mustelier añadió que se ha dispuesto el ingreso en hogares maternos municipales de embarazadas residentes en zonas rurales de difícil acceso desde las 26 semanas de gestación, y la hospitalización de las de alto riesgo obstétrico a partir de las 29 semanas, con el propósito de disminuir la prematuridad y garantizar la vida de madre e hijo.

Por su parte, Agustín Rabelo Viñuela, miembro del Grupo Provincial de Nefrología, explicó que el programa de hemodiálisis fue reorganizado para asegurar la atención de los 260 pacientes con insuficiencia renal crónica en la provincia. Detalló que, ante las dificultades para transportar gratuitamente a los pacientes tres veces por semana debido a la situación energética, se han creado las condiciones para el ingreso de todos los que lo requieran. Actualmente, 50 de ellos permanecen hospitalizados y los del municipio ‑La Maya han sido reubicados en el Hospital Juan Bruno Zayas.

Pese a las restricciones materiales, el sistema de salud santiaguero mantiene su compromiso con la población, basado en la sensibilidad, la atención directa en las comunidades y la búsqueda de soluciones locales para sostener la calidad de los servicios médicos.

Fuente: Sierra Maestra

Cienfuegos, 11 mar (ACN) Los servicios de nefrología de la provincia de Cienfuegos alistan acciones de promoción de salud,  y ampliarán la atención médica a las personas acompañantes de pacientes de hemodiálisis, durante esta jornada por el Día Mundial del Riñón, que se celebrará este 12 de marzo en el orbe.

El doctor David Tejeda Cruz, especialista en Nefrología, declaró a la prensa que además de las prestaciones tradicionales en el Centro Especializado Ambulatorio (CEA) Héroes de Playa Girón,  diseñaron plegables explicativos sobre los padecimientos y atención al funcionamiento de los riñones, a fin de distribuir esas publicaciones entre los participantes al intercambio por la jornada.

También efectuarán charlas educativas sobre estas enfermedades a los familiares, quienes tres veces a la semana visitan la institución para dar compañía a los pacientes en proceso de diálisis.

“Esas personas son muy importantes para nosotros, tanto como los enfermos porque, aunque acuden en calidad de cuidadores,  también en algún momento de su vida pueden ser susceptibles a las afecciones renales, y queremos realizar un  primer acercamiento y acompañamiento a esos cienfuegueros muy cercanos a nosotros.

“Dentro de esos familiares existen pacientes hipertensos, con daños cardiovasculares, o con herencia de riñones poliquísticos.

“A esas personas les realizaremos exámenes complementarios,  actualizaremos sus récords e historial clínicos, para detectar a tiempo alguna anomalía y tratarle oportunamente cualquier achaque de ese órgano”.

Definió a la enfermedad renal crónica como uno de los grandes problemas de salud pública en el siglo  XXI, que no es transmisible, pero si es muy silenciosa, y luego de ser diagnosticada acompaña a la persona por el resto de su vida.

Según el especialista, ese padecimiento tiene una prevalencia de un 10 por ciento aproximado en la población general,  mientras en Cuba, unos 600 mil cubanos padecen de alguna forma o de algún grado de la enfermedad renal crónica.

Tejeda Cruz abundó que desde hace 20 años se celebra el Día Mundial del Riñón, una convocatoria de la Sociedad Internacional de Nefrología y también de un grupo de homólogas nacionales, para la concientización sobre ese mal.

La doctora Yenia Santana García, especialista de primer grado en Nefrología, resumió las causas principales que tributan a la dolencia, como la hipertensión arterial, porque muchas veces los pacientes no cumplen con al tratamiento y ello daña el riñón.

Aseveró que  la segunda  fuente es la diabetes mellitus tipo dos o tipo uno; seguido de la enfermedad renal poliquística; y las dolencias de nacimiento o adquiridas en el transcurso del tiempo; o por afectaciones neoplásicas.

Por su parte, la doctora Dayanelis Sarduy Acosta, jefa del CEA, describió la proyección de la provincia  sobre los servicios nefrológicos que funciona con la prevención comunitaria, con un sistema de trabajo bien elaborado de manera mensual, donde se lleva a los clínicos a las comunidades, incluso a las más intrincadas y zonas de difíciles accesos.

“Los expertos,  dijo, remiten al paciente hacia los servicios de nefrología, los cuales funcionan como una consulta multidisciplinaria, donde han podido hacer una caracterización de la población, y tener bien identificado cuales son los municipios con más incidencia».

Alertó que, pese a la infraestructura establecida , toca a cada individuo  erigirse como máximo y principal responsable de acudir a los servicios médicos, pues muchas veces las personas se niegan a sí mismo, ese privilegio que tiene Cuba en el acceso gratuito a la salud.

Fuente: ACN

Enfrentar los efectos del Chikungunya con las herramientas de la ciencia y la industria biotecnológica cubanas es el propósito de un estudio de intervención que se desarrolla en el policlínico Abelardo Ramírez, del municipio Plaza de la Revolución, desde el pasado 8 de diciembre.

La investigación, que incluye a unos 700 voluntarios con edades comprendidas entre 70 y 74 años, evalúa las potencialidades terapéuticas y preventivas de la Biomodulina T, un inmunomodulador de producción nacional, en el contexto de circulación activa del virus.

Según publicó Cubadebate, el doctor Alexis Labrada Rosado, director de Investigación y Desarrollo del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen), explicó que la elección de este grupo etario responde a un fenómeno natural conocido como inmunosenescencia, que no es más que el envejecimiento del sistema inmune.

«El adulto mayor se caracteriza por ese proceso, que hace sus defensas menos efectivas para combatir infecciones y, a la vez, más propensas a reacciones inflamatorias desmedidas», precisó el científico.

Dado que el Chikungunya puede desencadenar una inflamación crónica y debilitante en las articulaciones, fortalecer y modular las defensas en este segmento de la población deviene una necesidad de salud pública.

La Biomodulina T, inscrita en el país desde 1994 y desarrollada a partir de 2008, actúa como un potente regulador del sistema inmunológico. Su mecanismo clave reside en la capacidad de regenerar las células T, también conocidas como linfocitos, que resultan fundamentales para la memoria inmunológica y la respuesta organizada contra los patógenos.

«Al estimular estas células, el fármaco no ataca al virus directamente, sino que prepara el sistema inmune para enfrentar una infección viral y, de esta forma, puede limitar el daño», abundó a Cubadebate Labrada Rosado.

La hipótesis científica que sustenta el estudio es que, al estar mejor preparado, el organismo controla con mayor eficacia la replicación viral –la llamada viremia–, lo que se traduciría en una enfermedad más corta, menos severa y con menores secuelas a largo plazo.

El tratamiento consiste en la aplicación de cinco bulbos, y como parte del proyecto se compara la Biomodulina T con el producto bielorruso Timalin, a fin de generar nuevas evidencias sobre la eficacia de ambos fármacos en un escenario de arbovirosis.

Esta estrategia tiene como propósito fundamental que los resultados en la capital puedan trasladarse posteriormente a otros territorios del país, en un afán por extender los beneficios de la ciencia nacional a toda la población.

La iniciativa, más que un simple tratamiento, constituye un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.

Con esta acción, Cuba vuelve a demostrar que la investigación científica y la industria biofarmacéutica nacional se encuentran en permanente función de la protección de nuestro pueblo, en particular de aquellos grupos más vulnerables como son los adultos mayores.

Fuente: CMHW