Feb
5
El concepto de no apagar los circuitos de hospitales es una práctica internacional, que obedece a razones obvias. No se trata de una decisión tomada en Cuba, por alguien, al azar. Ni mucho menos en Cienfuegos. Ocurre en todas las provincias del país.
En los centros asistenciales Hospital Provincial Dr. Gustavo Aldereguía Lima, Hospital Provincial Pediátrico Paquito González Cueto y Centro Especializado Ambulatorio Héroes de Girón se salvaguarda minuto a minuto las vidas de nosotros, de nuestros padres, abuelos, hijos, amigos, compañeros no importa en el barrio que vivan.
Protegerlos, entonces, resulta esencial. Solo el sábado 1 de febrero, cuando tuvo lugar la avería que sacó del sistema a la Termoeléctrica Antonio Guiteras, en el Hospital Provincial habían siete acoplados.
Es una apreciación errónea, sin base real, que mantener encendidos tales circuitos sobrecarga al resto, algo que ha sido explicado, sin la audiencia debida, por especialistas del sector.
La compleja situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en los últimos tiempos ha imposibilitado cumplir con la demanda del déficit de capacidad de generación debido a la insuficiente disponibilidad de combustible y la salida de varias Centrales Termoeléctricas en el país.
Las afectaciones energéticas de la provincia ninguna relación guardan con el mantenimiento de los circuitos que tributan a hospitales encendidos, sino con el problema nacional que atravesamos en el déficit de generación y la disponibilidad de combustible.
Podrían apagarse ahora mismo todos y los problemas continuarían exactos. A partir del primer semestre de este año se vaticina una mejoría sustancial del problema energético afrontado en el país, a partir de la entrada en funcionamiento de los primeros grandes parques solares fotovoltaicos, con los cuales Cuba sumará, solo en 2025, más de mil Megawatts.
Existe otro grupo de acciones e inversiones en el sector que propenderá a la solución progresiva del fenómeno.
Esos son los únicos y posibles caminos para salir del escollo que tanto perjuicio nos provoca en la vida diaria.
No obstante, en aras de despejar las dudas con el tema que nos ocupa y las inquietudes de algunos cienfuegueros sobre la permanencia de circuitos no apagables, dialogamos con Airobis Otero Martín, director del Despacho Provincial de Cargas de la Empresa Eléctrica en Cienfuegos, quien explicó lo siguiente:
“Durante las primeras caídas del SEN, el Despacho de Carga Nacional tomó la decisión de implementar en todas las provincias una Descarga Automática por Frecuencia (DAF) similar a la que estaba, ahora con mayor rapidez de las protecciones ante una salida imprevista del SEN”.
“A Cienfuegos le correspondió 5 MW de esa nueva automática, la cual solo se puede implementar en Sub-estaciones modernas, aquí existen dos (Junco Sur y la Rusa). También tenían como requisitos estar en circuitos que fueran no apagables, ellos son el C-17 y 18.
“El Hospital Provincial posee planta, pero no cubre toda la demanda y queda fuera la planta de oxígeno, entonces al ocurrir un disparo aunque sea pequeño, provoca que en seis horas no vuelva a tener vitalidad e imposibilita brindar el oxígeno requerido por los pacientes que lo necesitan. Por esa causa siempre se mantiene un banco de transformador por el C-20 y otro por el C- 17.
“Sucede lo mismo en el C-18 y C-92 que respaldan al Centro Especializado Ambulatorio (CEA), que no puede mantenerse solamente por el C-18 porque tras provocarse un disparo trae difíciles consecuencias para los pacientes que se dializan, por eso se asegura el C-92”.
¿Por qué esos circuitos son tan extensos?
“Así fueron diseñados en su momento y resulta imposible reducirlos, debido a la escasez de recursos actual. Esos cambios necesitan interruptores, aumento de calibre, cambio de aislamiento y ahora no contamos con todo ese material para ejecutarlo”.
¿Por qué en esos circuitos no se quitan los llamados caballitos de los transformadores ?
“Es muy engorroso y se necesitan varias dotaciones de linieros para ejecutar esa manipulación. Cada vez que se abre y cierra esos fusibles le quitamos vida útil al equipo, provocándole desgaste. Ni el país, ni la provincia cuentan con equipos de reposición. Además, el monitoreo y el control de esa acción es muy complejo e inviable”.
3 Febrero 2025 Fuente: 5septiembre/ Noticias/ Salud
febrero 5, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under:
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Feb
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De acuerdo con datos preliminares proporcionados por la Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, en el año recién concluido en el territorio nacional se reportaron 71 mil 374 nacidos vivos, lo cual significa 19 mil 75 nacimientos menos que en el 2023, una realidad que impone retos adicionales a la nación en lo referido a su dinámica demográfica.
Que al cierre del 2024 la tasa de mortalidad infantil en Cuba se mantuviera en 7.1 por cada mil nacidos vivos, refleja, tanto los esfuerzos tenaces de miles de personas que a lo largo y ancho del país batallaron sin descanso por defender la vida, como los innumerables retos que debió enfrentar el Sistema Nacional de Salud en el transcurso de todo el año.
Detrás de cada cifra, está el empeño constante de una nación que, desde la voluntad política de su Estado y su sistema de Salud, no escatima esfuerzos para proteger la salud de cada embarazada, puérpera e infante en el país.
En tal sentido, no podemos ignorar cómo, tras el negativo impacto dejado por la pandemia de la COVID-19 en nuestro país y el 7.6 de mortalidad infantil alcanzado en el 2021, durante los años siguientes, aun cuando desde el Ministerio de Salud Pública no estamos satisfechos con los resultados, hemos ido logrando disminuir esa cifra.
De acuerdo con datos preliminares proporcionados por la Dirección de Registros Médicos y Estadísticas de Salud, en el año recién concluido en el territorio nacional se reportaron 71 mil 374 nacidos vivos, lo cual significa 19 mil 75 nacimientos menos que en el 2023, una realidad que impone retos adicionales a la nación en lo referido a su dinámica demográfica.
En medio de tantas complejidades a las cuales hizo frente el Sistema de Salud cubano en el 2024, asociadas tanto a los efectos del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, que generó un déficit importante de recursos para el funcionamiento de nuestras instituciones y la agudización de los problemas sociales, como a los provocados por los huracanes Oscar y Rafael, así como a dos sismos, y la desconexión, en tres ocasiones, del Sistema Electroenergético Nacional, los esfuerzos realizados por los trabajadores de nuestro sector permitieron disminuir el número de muertes en menores de un año en 133; también en los menores de cinco años, con 101 defunciones menos, y reducir en seis las muertes maternas.
Nueve fueron las provincias donde descendió la cifra de fallecidos menores de un año: Camagüey, Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Ciego de Ávila, Las Tunas, Mayabeque, Matanzas y Cienfuegos. Así como siete mostraron estadísticas inferiores a la media del país, en cuanto a la tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos: a las provincias de Sancti Spíritus (3.6), Pinar del Río (4.2), Holguín (5.3) y Artemisa (5.9), con resultados sostenidos desde el año 2023, se unieron en el 2024 las de Ciego de Ávila (5.8), Las Tunas (6.3), Matanzas (6.7) y Granma (7.0).
Con satisfacción podemos mencionar, además, que en 33 municipios no se reportaron fallecidos menores de un año. Asimismo, varios territorios, aun cuando no muestran tasas de mortalidad infantil por debajo de la media nacional, sí mejoraron su comportamiento respecto al 2024: tal es el caso de las provincias de Guantánamo, de 9.0 a 7.3; Camagüey, de 10.8 a 7.5; Mayabeque, de 9.1 a 7.3, y Cienfuegos, de 8.3 a 7.4, así como el municipio especial Isla de la Juventud, de 9.3 a 8.8.
Asociado a la mortalidad materna, es importante reconocer que los territorios de Villa Clara (por dos años consecutivos), Artemisa, Las Tunas y el municipio especial Isla de la Juventud no reportaron ninguna muerte durante el 2024. De manera particular fueron 141 los municipios donde no se produjeron fallecimientos relacionados con el embarazo, parto o puerperio.
No obstante esa realidad, la tasa de mortalidad materna al concluir el 2024 fue de 40.6, contra la de 38.7 por mil nacidos vivos que se obtuvo en el 2023.
Entre las acciones conjuntas llevadas a cabo entre las instituciones de Salud y otros sectores, para la atención a ese grupo poblacional, se destacan el refuerzo de la atención a las enfermedades preexistentes a la gestación; el manejo integral de la enfermedad hipertensiva de la gestación; las medidas para disminuir la incidencia del parto pretérmino, así como un mayor seguimiento al alto riesgo obstétrico.
Ante los desafíos que tiene por delante el Sistema Nacional de Salud en el camino de perfeccionar y fortalecer el desarrollo del Programa de Atención Materno Infantil, fueron múltiples las acciones llevadas a cabo el pasado año con el propósito de reforzar la atención a las mujeres en edad fértil, embarazadas, puérperas y pequeños.
Entre esas acciones, es importante destacar el desarrollo de una Intervención Sanitaria Compleja, basada en elementos de innovación de procesos, a partir de la cual un grupo de expertos nacionales y provinciales realizó una evaluación integral de todas las gestantes y los lactantes del país.
Ese ejercicio permitió una mayor y mejor definición de los factores de riesgos, tanto de las embarazadas como de los niños menores de un año. A su vez, posibilitó el diseño de interconsultas, acordes con los problemas identificados; se ingresó a las personas que así lo requerían; se aplicaron tratamientos para las principales afecciones diagnosticadas, y desde el trabajo intersectorial se le dio solución a un número significativo de situaciones de riesgo social.
Unido a ello, se continuaron desarrollando estrategias encaminadas a disminuir el embarazo en la adolescencia; perfeccionar los servicios de planificación familiar, así como incrementar la resolutividad de la Red de Reproducción Asistida Humana.
El 2024 se distinguió, además, por lograr la implementación de la actualización hecha al Programa de Atención Materno Infantil; la evaluación constante de los avances en las acciones que respaldan el objetivo número 3 de la Política de Atención Integral a la Niñez, Adolescencias y Juventudes, así como el inicio del proceso de reorganización de los recursos humanos en la Atención Primaria de Salud, a partir de las premisas aprobadas para garantizar, mantener y dar sostenibilidad a la cobertura de la atención médica a toda la población.
A su vez, se llevaron a cabo 5 mil 900 actividades docentes sobre temas asociados al PAMI, con la participación de más 180 mil profesionales, y se concretó por primera vez en Cuba la vacunación contra el neumococo, lo cual tendrá un impacto en la disminución de los fallecimientos por Infecciones Respiratorias Agudas en los primeros años de vida.
Incansable ha sido la labor llevada a cabo por cada uno de los trabajadores del sector que tributa a la materialización del Programa de Atención Materno Infantil, conscientes en todo momento de que en sus manos está la felicidad de muchas familias y el futuro del país.
Así amanecieron también en el 2025 en toda Cuba, perfeccionando estrategias, buscando alternativas para optimizar recursos, y fortaleciendo la prevención como pilar fundamental de nuestro modelo de Salud.
Entre muchos otros retos que tenemos por delante, nuestro pueblo puede tener la confianza de que seguiremos haciendo sin descanso para disminuir la fecundidad en la adolescencia y la incidencia del bajo peso al nacer; incrementar la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes de vida y complementada hasta los dos años, así como elevar el nivel de conocimiento de la población para el cuidado de las embarazadas y de los menores de un año, y de las actividades de superación y capacitación del profesional de la salud para incrementar la calidad de la atención médica.
La integralidad con que múltiples sectores y organizaciones del país se han sumado desde hace décadas a la atención de este sensible programa para la nación, ha resultado vital para la protección de la vida. El compromiso del Ministerio de Salud Pública y de los trabajadores del sector, ha sido y será siempre, el de poner la salud de nuestro pueblo en el centro de nuestras prioridades.
3 Febrero 2025 Fuente: Granma/ Noticias/ Salud
febrero 4, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under:
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