Hasta el próximo 29 de abril, sesionará el Fórum de Ciencia y Técnica en la mayor institución de salud de Sancti Spíritus.

Una plataforma para la actualización científica y el intercambio de saberes y habilidades deviene el Fórum de Ciencia y Técnica del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, que sesiona desde este lunes y hasta el venidero 29 de abril, con la presentación de más de 450 ponencias.

El doctor Omar Moreno Bravo, al frente del Departamento de Docencia de la mayor institución sanitaria de la provincia, destacó la importancia de la cita, que abordará el comportamiento y la terapéutica de las enfermedades crónicas transmisibles y no transmisibles; entre estas últimas los padecimientos oncológicos, segunda causa de muerte en el territorio al cierre de 2024.

Las experiencias en la aplicación de la Medicina Natural y Tradicional, de suma trascendencia en la actualidad en un contexto signado por el déficit de medicamentos, serán socializadas en el evento, donde participará tanto el personal médico como paramédico.

La agenda temática de la presente edición del Fórum de Ciencia y Técnica en el Camilo Cienfuegos incluye, además, el Programa de Atención Materno Infantil y del Adulto Mayor; asuntos cardinales al considerar que Sancti Spíritus registró la tasa de mortalidad infantil por cada 1 000 nacidos vivos más baja de Cuba al finalizar el pasado año y, al propio tiempo, reportó un alto índice de envejecimiento poblacional el tercero mayor del país, ejemplificó Moreno Bravo.

El también vicepresidente de la comisión a cargo del fórum expuso que este año el evento, que sesionará en 37 salones, está dedicado a la innovación y acoge ponencias de todos los servicios médicos brindados en el hospital espirituano, entre estos, Cardiología, Cirugía General, Imagenología, Laboratorio Clínico, Dermatología, Endocrinología, Oftalmología, y Anestesiología.

21 Abril 2025 Fuente: Escambray/ Noticias/ Salud

Este 21 de abril comienza en Cuba la 64 Campaña Nacional de vacunación antipoliomielítica oral bivalente, coincidiendo con la 23 Semana de Vacunación de las Américas y la 14 Semana Mundial de Inmunización.

Se trata de un esfuerzo masivo que se realiza anualmente para mantener la poliomielitis eliminada, asegura la Doctora en Ciencias Lena López Ambron, directora del Programa Nacional de Inmunización del Ministerio de Salud Pública (Minsap), subrayando el compromiso del país y del sector sanitario con el cuidado de la infancia.

«Detalla que, en esta primera etapa, programada del 21 al 26 de abril, de forma simultánea en todo el territorio nacional, se vacunará con la primera dosis a todos los niños mayores de un mes y menores de tres años».

Además, refiere que se establecerá una semana de recuperación del 28 de abril al 3 de mayo para enfermos, u otras causas que le impidieron vacunarse en la semana de la campaña. La segunda etapa se ejecutará del 16 al 21 de junio, con recuperación del 23 al 28 de junio.

La poliomielitis, una enfermedad grave y potencialmente incapacitante, fue eliminada en Cuba en apenas cuatro meses tras la primera campaña de vacunación en 1962. Desde entonces, comenta la doctora, la disciplina de las familias y su responsabilidad con la vacunación han sido clave para mantener esta condición, que a la vez se traduce en alegrías para los hogares.

“La participación activa y responsable de los padres asegura no solo la salud de sus propios hijos, sino también la protección colectiva de toda la población”.

En sus valoraciones, López Ambron asegura que vacunar es salvar vidas. “La vacunación no solo previene enfermedades, sino que también fortalece el sistema de salud y preserva el bienestar de las futuras generaciones”.

La 64 Campaña Nacional de vacunación antipoliomielítica oral bivalente, cuyo acto central de inicio se va a realizar en el policlínico Guiteras de La Habana Vieja, representa una oportunidad para garantizar que los niños cubanos sigan creciendo libres de poliomielitis, un logro del que todo el país puede sentirse orgulloso.

21 Abril 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Salud

Existen ciertas plantas medicinales que tienen sus propiedades terapéuticas en partes de ellas que normalmente se desechan cuando las consumimos, generalmente como alimento. Aunque no son las únicas, la calabaza y el maíz son sin dudas buenos ejemplos que ilustran esta realidad. Coincidimos que las semillas de la calabaza o los estigmas del maíz no suelen conservarse para su procesamiento como agentes terapéuticos y, sin embargo, tienen importantes propiedades medicinales.

La calabaza

La calabaza es una baya de cáscara dura, generalmente distribuida en las regiones cálidas y templadas del planeta. Es el fruto de las cucurbitáceas, del que existen diferentes variedades, silvestres y cultivadas, que pueden presentar diversidad en cuanto a forma, tamaño, textura, sabor y color.

El hombre suele aprovechar la calabaza en varios sentidos, fundamentalmente como alimento y también para la elaboración de bebidas. La cáscara puede usarse en la fabricación de utensilios, artesanías e incluso instrumentos musicales. Además, distintas partes del fruto y la planta en general son empleadas con fines medicinales y cosméticos. Específicamente las semillas de especies como Cucurbita pepo Cucurbita moschata se utilizan para tratar la hiperplasia prostática benigna y algunos tipos de parásitos intestinales. Existe un uso etnomédico registrado, así como investigaciones preclínicas y clínicas que avalan tales aplicaciones terapéuticas.

Para no desechar las semillas, la parte más medicinal de la calabaza y que de seguro usted puede emplear en casa, lo primero es lavarlas bien con agua corriente una vez extraídas y colocarlas en una bandeja o un plato, cubiertas por una gasa o malla fina. De esta forma se exponen al sol para su secado. Como quiera que este proceso puede durar varios días, se tiene como opción tostarlas al horno, a una temperatura de 75 grados Celsius hasta que queden doradas. Alternativamente puede tostarse en el sartén. Ya sea al sol, en el horno o el sartén, siempre se deben remover las semillas, con mayor o menor frecuencia, en el primer caso para garantizar que se alcance un secado homogéneo y en los otros dos, para evitar que se quemen.

Una vez que están adecuadamente tostadas, estas pueden consumirse enteras o trituradas. Para triturarlas puede utilizarse la batidora y de esta forma se pueden mezclar mejor en jugos, yogurt, caldos u otros alimentos. Las semillas enteras pueden ser consumidas con un poco de sal, pero debe tenerse cuidado con esto en caso de hipertensión arterial.

Si se van a utilizar para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna, las ‘Monografías de plantas medicinales de la Organización Mundial de la Salud’ recomiendan una dosis diaria de 10 gramos. Esto equivale aproximadamente a una cucharada sopera completa de las semillas trituradas y poco menos de cucharada y media de las semillas enteras. Aquí su uso debe ser prolongado.

Para el tratamiento de las lombrices intestinales Roig reconoce que en Cuba era habitual el uso de las semillas trituradas en forma de horchata. Con este fin se toma una taza de semillas y se remojan en 3 tazas de agua por al menos una hora, luego se licúa esta mezcla, se filtra y se agrega hasta litro y medio de agua. Por supuesto, el agua debe ser hervida. Para su consumo se agrega azúcar a gusto y opcionalmente puede utilizarse algún saborizante como esencia de vainilla. La preparación suele servirse fría. De cualquier forma, el uso por varios días seguidos de 10 gramos diarios de la semilla también garantiza un efecto vermífugo.

No se recomienda el consumo de semillas de calabaza con fines medicinales en gestantes por sus propiedades emenagogas. Tampoco se deben emplear en mujeres que lactan o en niños menores de 12 años por no estar demostrada la seguridad de su uso en estas poblaciones.

El maíz

Es una gramínea originaria de Mesoamérica y su nombre binomial o científico es Zea mays. Su infrutescencia femenina se conoce como mazorca en Cuba, aunque en otros países puede denominársele elote o choclo. En ella crecen los granos y los estigmas, los primeros la parte comestible de la planta y los segundos la medicinal.

Su domesticación se inició hace doce mil años aproximadamente en el eje neovolcánico de México, desde donde se propagó por el resto del continente, mucho antes de la llegada de los españoles. En el siglo XVI fue llevado a Europa y actualmente es el cereal con el mayor volumen de producción a nivel mundial, seguido por el trigo y el arroz.

Para su uso terapéutico se emplean los estigmas, también llamados estilos, barbas o pelos. Esta es una parte de la planta que comúnmente se desecha cuando se procesan las mazorcas, aunque se reconoce que su empleo puede ser beneficioso en pacientes afectados fundamentalmente por enfermedades del sistema urinario.

La ciencia moderna ha demostrado los efectos antiespasmódico, diurético, hipotensor y antiinflamatorio de los estigmas del maíz. Al respecto, la ‘Farmacopea Vegetal Caribeña’ en su tercera edición señala que puede ser recomendado su empleo para tratar el edema, la inflamación y el dolor de riñón. En el caso de infección o cálculos renales su uso debe ser considerado como complementario al tratamiento médico por su efecto diurético.

Es necesario señalar que, aunque el consumo de los estigmas de maíz es bastante seguro, debe observarse bien la dosificación, ya que en altas dosis pueden producir cólicos y diarrea. Las formas de preparación con estos fines pueden ser la decocción, la infusión y la maceración. La doctora en Ciencias Agrícolas Lérida Lázara Acosta de la Luz, en su obra ‘Plantas medicinales. Farmacia verde, una alternativa de cura’ recomienda emplear un manojo de los estigmas frescos para un litro de agua. En caso de decocción, se debe hervir por 10 minutos en recipiente tapado y para la infusión se agrega el agua hirviendo al envase con los estigmas. En una u otra preparación, se mantiene tapado el recipiente y se deja enfriar. Para la maceración, se agregan los estigmas a un litro de agua previamente hervida y se deja en reposo durante 12 horas. Antes de consumir, se deben filtrar estas preparaciones y se recomienda la ingestión de una taza, al menos cuatro veces en el día.

Estos son solo dos ejemplos de partes de plantas que normalmente en casa se desechan y que tienen propiedades medicinales bien demostradas. La Naturaleza es sabia, muchas veces se repite la frase, pero a veces obviamos esta sabiduría. Podemos de la calabaza y el maíz utilizar más que el fruto y las semillas, respectivamente, para cuidar nuestra salud… ¡desde lo natural!

Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural