El otro día escuché comentar a un joven que salía de recibir su primera dosis en el vacunatorio: “Bueno, ya a partir de hoy estoy protegido”.

Su confianza en ese efecto inmediato no queda apoyada por ningún argumento científico. Pero como aquí y allá se escuchan confusiones parecidas, vale reiterar las explicaciones dadas por los expertos cubanos en este sentido para evitar errores que podrían tener consecuencias nada deseables.

Sin dudas, poner el hombre para la primera dosis de alguno de los candidatos vacunales es el inicio de un importante camino en esta lucha contra la COVID-19, pero no significa que al botar el algodoncito que siguió al pinchazo, con él botamos también al latón todos los riesgos.

“Para todas las vacunas que se aplican en el mundo ante cualquier enfermedad, el organismo demora en desarrollar los mejores valores de inmunidad entre 14 y 21 días después de administrada la última dosis”.

Así se explica en el sitio oficial del Ministerio de Salud de Cuba (Minsap), donde las doctoras Sonia Resik Aguirre, investigadora principal de la intervención sanitaria con el candidato vacunal Abdala y jefa del Departamento de Virología del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), y Belkis Galindo Santana, epidemióloga del IPK y responsable de Vigilancia de Eventos Adversos por el Programa Nacional de Inmunización, ofrecieron respuestas a inquietudes de la población acerca de la estrategia de inmunización en Cuba.

Sin embargo, la totalidad de las personas vacunadas no consiguen esa inmunidad, ya que la misma depende del factor inmunógeno y también de la genética de cada cual. Por tanto, no existe una vacuna 100 % efectiva para la totalidad de los individuos.

Aspectos importantes a tener en cuenta:
• Los candidatos vacunales anti-COVID-19 se diseñaron para que las personas que se enferman manifiesten síntomas leves y no transiten a la gravedad.

No fueron creados para interrumpir la circulación del virus, la vacunación de la población es la que va a cortar la transmisión.

Mientras más alta sea la cobertura de vacunación, mayor será la inmunidad efectiva que pasará de ser individual a
inmunidad poblacional o de rebaño.

• En cuanto a las nuevas variantes del nuevo coronavirus y la eficacia de los candidatos vacunales, las investigadoras aseguran que “el SARS-CoV-2 es un virus ARN y como el resto de esos virus es común que mute, así ha sucedido con el VIH y la influenza H1N1. Cuando se dice que son variantes nuevas es porque tienen cambios en los aminoácidos y hasta el momento han demostrado mayor transmisibilidad y patogenicidad.

• “Actualmente, está en estudio si las vacunas aprobadas en el mundo mantienen su efectividad ante estas modificaciones y en el caso de los candidatos vacunales cubanos también se investiga y se trabaja en la producción de antígenos contra esas variantes. Las potencialidades de las plataformas tecnológicas nuestras permiten mejorar la proteína recombinante de forma rápida para que sea más efectiva ante las mutaciones”.

• Aunque felizmente ya suman más de un millón los cubanos vacunados con tres dosis de los candidatos vacunales, las autoridades sanitarias y los científicos de nuestra Isla reiteran que solo podrá interrumpirse la transmisión del SARS-CoV-2 cuando se logren altas coberturas de vacunación, con sus esquemas completados.

• Por tanto, y sobre todo ahora que en Cuba se ha decretado la fase de transmisión comunitaria, en vez de la autóctona, debido a los elevados niveles de contagio, hay que interiorizar que estar vacunados no implica bajar la guardia, que en este caso y entre otras cosas significa no bajar la mascarilla.

• (Con información del sitio oficial del MInsap)

julio 02/2021 (Cubasi)

julio 4, 2021 | Maria Elena Reyes González | Filed under: De la prensa cubana | Etiquetas: , , , |

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