May
25
El Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez es una institución de referencia a nivel nacional, no solo por los servicios que presta, entre los que destacan los de Neurocirugía y de Reumatología, sino porque cada niño es atendido con extrema sensibilidad y apego a los protocolos de actuación establecidos a nivel mundial.
El centro sobresale también por atender a pequeños con enfermedades oncoproliferativas en el país, por ello reciben niños con diagnósticos de procesos oncológicos de todas las provincias y poseen la sala de referencia para pacientes quemados de la región.
Además, es la institución que acoge los casos de politraumas de la ciudad de La Habana, puesto que la cirugía de urgencias se concentra en estos momentos solo en esta institución y en el pediátrico William Soler. Todo ello hace que, según afirma la doctora Araís Consuegra Otero, directora del “Juan Manuel Márquez”, el hospital sea un puntal en el sistema de Salud Pública del país.
A partir de la relevancia que tienen para la sociedad los servicios que aquí se ofrecen, la institución recibió recientemente dos concentradores de oxígeno, donados por UNICEF, que permiten mejorar la atención pediátrica, sobre todo, en la capital, a aquellos pacientes con patologías respiratorias.
El hospital posee uno de los servicios de urgencias más movidos de La Capital, al brindar atención de todas las especialidades pediátricas, tanto quirúrigicas como no quirúrigicas. En períodos de incremento de virus respiratorios y en epidemias de arbovirosis han llegado a atender a unos 500 pacientes en el servicio de Urgencias.
Además, dispone de una de las Terapias intensivas más complejas de su tipo, con 14 posiciones, aunque han tenido hasta 19 pacientes en ella, lo que confirma que para aquel que llegue con criterio de una atención intensiva se busca una alternativa.
Resalta Consuegra Otero que prima en la atención la preparación del personal médico, capacitado para el manejo de los pacientes con patologías oncológicas y neuroquirúrgicas.
Específicamente la sala de Neonatología de la institución desempeña un rol importantísimo en la asistencia a pacientes pediátricos.
Hace apenas unos meses, durante la epidemia de Chikungunya, la sala tuvo un desempeño determinante con muy baja mortalidad infantil, aún cuando el virus afectó fuertemente a la población pediátrica y dentro de ella, a los recién nacidos.
En medio de la crisis, la voluntad
En medio del actual contexto de crisis energética en el país, el “Juan Manuel Márquez” ha trazado sus estrategias para mantener la vitalidad de los servicios y la calidad de la atención médica.
Señala la directora que en estos momentos trabajan con el 61 por ciento de la plantilla aprobada y la mayor parte de los trabajadores, además con una edad avanzada, fundadores de este centro, residen lejos de la institución.
Ante este escenario complejo han reorganizado los equipos, los horarios, han retomado el trabajo a distancia para la discusión de los casos con profesores consultantes, una acción que, explica Consuegra Otero, se hace a diario con el personal de mayor experiencia para poder unificar criterios y tomar decisiones oportunas en pacientes que lo requieran.
Resalta la valía de los trabajadores administrativos, quienes garantizan que el hospital se mantenga operativo en determinadas situaciones. Así, habla del empeño, por ejemplo, del operador de la caldera, el que pone todo su ahínco en que funcione con energía la cocina, el comedor, la central de esterilización o una simple bomba de agua que permita el uso del líquido vital en diferentes áreas del hospital.
En estos momentos disponen de los tres grupos electrógenos, pero fue mucho el tiempo que trabajaron solo con dos, en tanto la mitad del hospital se quedaba sin electricidad. Pero lo más importante era que los niños fuesen atendidos.
Por ello, se compraron lámparas recargables, de manera que en las salas las enfermeras pudieran cumplir los tratamientos y vigilar los pacientes. Hoy, con la activación de los tres grupos se garantiza, incluso, el aire acondicionado de la unidad de terapia intensiva y del salón de operaciones que estuvo afectado.
La directora rememora momentos muy tensos en los que “fue necesario intervenir quirúrgicamente sin disponer de aire en el salón de operaciones, arriesgándonos porque era riesgo-beneficio y no podíamos permitir que el paciente falleciera. Y después a cubrir y a trabajar todo lo que fuera necesario para evitar o disminuir el riesgo de la infección asociada al cuidado sanitario”.
Los daños por la situación energética llegan hasta la transportación de los medicamentos, pues explica Consuegra Otero que “existen dificultades con diferentes medicinas de vital importancia para la asistencia al paciente, lo cual conlleva a hacer nivelaciones entre los hospitales y buscarlas requiere combustible.
A veces no disponemos de él. Igual pasa con los alimentos, con el agua destilada. Aun cuando se nos prioriza por nuestra misión y responsabilidad, hemos pasado dificultades. Dificultades que en un momento determinado pueden afectar a la asistencia directa”.
Oxígeno que es vida
Las decisiones en este pediátrico siempre se colegian, no las toma solo la directora, sino que se discuten en el Consejo de Dirección tras un análisis lógico que permita dar solución a los problemas del día a día, y que implican las salas de hospitalización, la garantía de oxígeno a las unidades, la terapia intensiva, los salones de operaciones y la sala de respiratoria, entre otras.
Esta última es una de las que más movimiento de pacientes tiene en el hospital, sobre todo, porque hasta ella llegan niños con bronquiolitis y otras enfermedades respiratorias que requieren de oxígeno como tratamiento de elección. “Cuando hay un alza de estas patologías, explica la directora, hay que colocar una cama en medio de un pasillo, se coloca, pero al lado lleva un balón. Para ayudarnos llegaron los concentradores de oxígeno.
“Recibimos dos concentradores, de los 100 que se distribuyeron en el país que los ubicamos en el servicio de urgencia. Hoy estamos usándolos para agilizar ese paciente que llega con dificultad respiratoria, con asma, de manera que podamos dejar el oxígeno puro para los de la Emergencia y de la Urgencia que más lo requieren. Destinamos estos concentradores en los aerosoles y disminuye el tiempo de espera del paciente”.
Tras seis meses del impacto del huracán Melissa y en medio de los desafíos logísticos y de disponibilidad de combustible, UNICEF, de conjunto con las instituciones nacionales, ha apoyado la extracción de 29 contenedores y el traslado de insumos esenciales, entre ellos medicamentos y equipamiento médico, que garantizan la continuidad de los servicios especialmente en el Programa de Atención Materno Infantil.
UNICEF ha aportado así a solventar en alguna medida una crisis que afecta sobremanera el sistema de salud pública, sobre todo, en instituciones que velan por lo más sagrado que tiene esta Isla: sus niños.
Fuente: Cubadebate
May
22
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este miércoles queel riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo es alto a nivel regional, pero que todavía sigue siendo de baja preocupación a nivel mundial.
El funcionario indicó que se estima que el brote ha dejado 139 muertos y 600 posibles infectados.
También señaló que hay un riesgo mayor de transmisión debido a un significativo movimiento de la población en la zona donde se detectó el brote, una región en la que miles de personas han sido desplazadas por el conflicto armado.
El comité de emergencia dela OMS advirtió que tomaría varios meses desarrollar una potencial vacuna para el virus ébola Bundibugyo.
Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.
La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.
Ghebreyesus había expresado el martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, al que calificó como una emergencia internacional.
Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.
En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo del covid.
El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016 solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.
“No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional», afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.
La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es «significativamente más sólida hoy que hace una década», afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.
La situación actual
Las autoridades de la República Democrática del Congo afirman estar trabajando para controlar el brote, pero el mismo se ha extendido a otras zonas del país.
Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.
El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.
“El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.
Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado alarmado por la velocidad con la que se está propagando la enfermedad.
La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.
“El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.
Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30 % y el 50 %”.
Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.
La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.
Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.
“Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.
Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.
Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.
Cinco décadas de dudas
El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.
El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.
La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.
Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.
Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.
Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.
Síntomas y grupos de riesgo
En los últimos años se han desarrollado vacunas contra algunas cepas del ébola, pero no en contra de la que actualmente se está propagando.
Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.
Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.
Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.
En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.
De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.
“En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.
“Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.
La prevención, la mejor arma
El personal sanitario encabeza la lista de grupos con mayor riesgo de contraer el ébola, según la OMS.
Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:
-Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.
-No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.
-Lavarse las manos con regularidad.
-En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.
La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.
Fuente: Cubadebate
May
22
Cuba resultó electa hoy como miembro del Comité General de la 79na. Asamblea Mundial de la Salud, en representación de la región de las Américas, durante la sesión inaugural del evento que sesionará en Ginebra, Suiza, hasta el 23 de mayo.
El Comité General, conformado por 17 Estados miembros, actúa como instancia líder de la Asamblea Mundial, que constituye el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), explicó una nota en el sitio de la Cancillería cubana.
La Asamblea se reúne una vez al año en Ginebra y tiene entre sus funciones adoptar decisiones sobre las políticas de la OMS, aprobar el presupuesto y nombrar al director general del organismo.
La delegación cubana a la 79na. Asamblea Mundial de la Salud está presidida por la viceministra Primera de Salud Pública, Tania Margarita Cruz Hernández.
La elección de Cuba como miembro del Comité General constituye un reconocimiento a la trayectoria del sistema de salud cubano y su contribución a la cooperación sanitaria internacional, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, recrudecido en los últimos meses con el cerco energético.
