Su actuar diario irradia energía, como bien la definen motivadora y con alma y espíritu de líder, la doctora Yumara Acosta García es de esas mujeres que hoy dispone el ejército de batas blancas de Las Tunas, una provincia que la acogió tras su llegada de Santa Cruz del Sur, un municipio de Camagüey.

Ella se hace acompañar en su impronta por un gran sueño, saberse útil por la salud del pueblo, desde la actividad de Higiene, Epidemiología y Microbiología.

«Después de varios años como administrativo en la Salud y teniendo la oportunidad de compartir varias esferas de todas las especialidades me incliné por la Epidemiología», destaca en su diálogo esta fémina que se crece ante las dificultades con la sapiencia de su labor.

«El hecho de enfrentarme a una epidemia de dengue, evaluar y constatar lo complejo técnicamente que es el Programa de Enfrentamiento a las Arbovirosis, me interesó la responsabilidad que asume este equipo de trabajo con el bienestar del pueblo.

«Así me llamó la atención la actividad de vectores en un primer momento y lo concerniente a la epidemiología hospitalaria. La epidemiología es una especialidad muy compleja para enfrentar y desde mi personalidad lo complejo me interesa», explica mientras ahonda en sus pensamientos y deja saber su criterio.

«En lo personal creo que es una especialidad hermosa, entregada y sacrificada. No evalúa al ser humano como lo hacen, por ejemplo, las especialidades clínicas, sino desde el control de una enfermedad en función de una comunidad, que permite prevenir, mitigar y disminuir los casos».

En su conversación rememora que tras graduarse en el 2003 como médico asumió la actividad de dirección cuando muchos profesionales del sector tuvieron que brindar su apoyo a Venezuela.

«En el lugar donde vivía en un pueblito en Santa Cruz del Sur, perteneciente a la provincia de Camagüey, me dieron la posibilidad de conducir y asesorar a un equipo de trabajo. Así me inicié en un policlínico rural con 24 años y a partir de ese momento me he ido formando y entrenando en los peores momentos, pero siempre acompañándome de la experiencia y los criterios de la juventud y de los profesionales de mayor experticia en la actividad.

Ante el recuento breve de su amplia actividad denota «tuve la oportunidad de dirigir en el municipio de Camagüey, y fuera de frontera en los estados de Portuguesa y el distrito capital, de Venezuela, nación en la cual conocí a mi esposo, un licenciado en estadísticas y hasta aquí vine a dar, una experiencia maravillosa que me permitió conocer a los tuneros y sentirme una más.

«Aquí continúo la labor en el policlínico Aquiles Espinosa hasta la actual dirección del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, una oportunidad única con la experiencia en esa institución de referencia nacional, acompañando a mi gente y pensando en el pueblo, desde el amor no solo como epidemióloga, sino como médico en función de la salud».

Yumara disfruta aglutinar, motivar y ayudar a todos «quizás eso es lo que la gente ha visto en mí, me siento bien hacerlo y más desde un colectivo extraordinario que me ha ayudado a seguir en mi formación».

Ante la dirección y el colectivo del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, Yumara argumenta que tiene diversos retos: «Mantener resultados satisfactorios en los indicadores de salud desde el punto de vista epidemiológico, además de planificar, organizar y controlar los indicadores operacionales en garantía de disminuir el impacto de las enfermedades transmisibles y no transmisibles entre los tuneros.

«El trabajo es complejo ante la situación económica que enfrenta el país, pero eso es uno de los motores que nos permite a los directivos de hoy aprender de lo difícil, adoptar decisiones y poner en práctica acciones diferenciadas por ese pueblo que amo desde mi responsabilidad como médico para cuidar de su salud».

Esta galena cubana no se detiene, le gusta poner la mano en el hombro de los integrantes de la brigada de vectores, visitar la comunidad, propiciar el acercamiento con la comunidad en busca de la transformación inmediata de todo cuanto afecta la situación higiénico- epidemiológica del entorno, saberse útil por bienestar colectivo.

9 Septiembre 2025 Fuente: Tiempo 21/ Noticias/ Salud

septiembre 10, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Bienestar, Calidad de Vida, Calidad en los servicios, Cuba, De la prensa cubana, Enfermedad, médicos cubanos, Salud, Salud Pública |

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