Abr
21
En medio de grandes y duras limitaciones que afronta el sistema sanitario cubano, por carencias materiales importantes, como consecuencia de medidas aún más crueles agregadas al bloqueo del gobierno norteamericano, en nuestro país se sigue defendiendo y luchando por mantener el derecho universal a la salud, elevar la calidad de vida y el bienestar general de la población.
Recientemente, en la V Convención Internacional Cuba Salud-2025, el Ministro de esta cartera, el doctor José Ángel Portal Miranda, ratificó la voluntad política de esta pequeña nación, asediada por el país más poderoso del mundo, de garantizar esa premisa, a pesar de la escasez de medicamentos, insumos, piezas de repuestos para equipos y otras faltas.
Desde el triunfo de la Revolución, en 1959, como objetivo esencial ha prevalecido transformar la situación de abandono y desesperanza que golpeaba a la inmensa mayoría, por no poder acudir a un hospital, clínica o verse con un médico, por dispensar una medicina al alcance de todos, gratuita y universal.
Las últimas medidas de Estados Unidos han venido a mellar, como nunca antes, a este sector, que se vio en la necesidad de introducir acciones encaminadas a priorizar programas estratégicos, entre ellos el Materno Infantil, de vacunación, al oncológico, hemodiálisis, formación del recurso humano y otros, desde la atención primaria hasta la terciaria para asegurar la vitalidad y continuidad de los servicios médicos.
En correspondencia con esta estrategia, desde febrero se fue a la reorganización de capacidades, concentración de recursos donde más se necesitan y a garantizar la continuidad de las prestaciones básicas a la población.
Sin duda, unas de las actividades con mayor incidencia en este panorama es la quirúrgica, al quedar pospuesta la electiva; sin embargo, el sistema ampara las cirugías emergentes, urgentes y casos puntuales que comprometan la vida del paciente.
En todos los casos se cuenta con la disposición de la inmensa mayoría de directivos, profesionales y personal técnico y auxiliar de salir adelante, poniendo rodilla en tierra, para ayudar al pueblo, del cual forman parte y afrontan junto a él, similares problemas domésticos y sociales.
Sobre estos y otros detalles vengo pensando en estos días al escuchar, a no pocas personas, que afirman pagaron tanto o le pidieron determinada suma de dinero en este o aquel hospital, para llevar a un familiar al salón de operaciones, ser atendido o recibir determinado servicio.
Conozco de primera mano que sí hay casos en los cuales se solicita a pacientes y familiares llevar algunos recursos, desde medicamentos hasta bisturí o suturas, porque, ciertamente, no hay o son ínfimas las entradas de determinados materiales e insumos; sin embargo, me resisto a creer que en una institución asistencial de Holguín se pidan pesos cubanos y peor todavía dólares, para realizar un determinado proceder.
Que se hagan regalos de objetos, alimentos u otros, perfecto, es entendible, el cubano es agradecido y siempre se sentirá en deuda con aquel profesional que le calma el dolor, ayuda a levantarse, salve la vida; pero de ahí a que medie dinero para que un enfermo sea atendido, eso no lo justifica nada ni nadie.
Y para los que no lo conocen o lo han olvidado, así está refrendado en cuanto documento se habla del sistema sanitario cubano y más recientemente ha sido ratificado en varios artículos de la Ley No. 165 de Salud Pública, como en el 10 inciso A, que señala como premisa la gratuidad de los servicios de atención, protección y recuperación de la salud o el 7.1, que se refiere al fin social de la medicina, con carácter público y gratuito de los servicios.
Por lo tanto, seguiré dudando de esos comentarios y los daré como malintencionaos, hasta que alguna de esas personas diga, denuncie en cuál institución y el nombre(s) de los que actúan al margen de lo establecido, porque sigo pensando que con la salud no se negocia y así lo demuestran cada día muchos profesionales y trabajadores de este sector, cuya noble labor no puede ser empañada por uno o dos.
Fuente: Ahora
Abr
21
Holguín, 20 abr (ACN) El sistema de salud en la provincia de Holguín prioriza la atención a gestantes residentes en áreas rurales y de difícil acceso, como parte de los programas dirigidos a sectores vulnerables.
Yelena Rodríguez Rodríguez, responsable del área de Obstetricia en la sección materno infantil de la Dirección General del sector, precisó a la ACN que la asistencia comienza desde los consultorios del médico y la enfermera de la familia.
Refirió que las embarazadas se ingresan en hogares maternos desde las 34 semanas para facilitar la asistencia en caso de presentarse el parto, teniendo en cuenta los factores de riesgo.
La funcionaria señaló que, en el municipio de Sagua de Tánamo, el cual incluye áreas del Plan Turquino, las embarazadas se recluyen en instituciones especializadas a las 32 semanas debido a la situación geográfica.
Rodríguez Rodríguez indicó que, pese al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, se realizan esfuerzos para garantizar un seguimiento de calidad tanto a la madre como al recién nacido.
Holguín cuenta actualmente con tres mil 160 mujeres en estado de gestación y dispone de una red de seis hogares maternos, equipos especializados en los municipios y garantías en la atención primaria y secundaria de salud.
La maternidad provincial, ubicada en el Hospital Universitario Docente Vladimir Ilich Lenin, recibe los casos graves y con enfermedades asociadas como la diabetes y la hipertensión gestacional.
En la oriental provincia, que supera en 2025 los cinco mil nacimientos, existen zonas montañosas en Moa, Sagua de Tánamo, Mayarí, Frank País y Cueto y durante varios años consecutivos se mantiene entre las de tasas de mortalidad infantil más bajas de Cuba.
Fuente: ACN
Abr
20
Ocho unidades asistenciales del municipio Yaguajay recibieron kits de paneles solares de dos kilowatts, los cuales garantizan la iluminación de cuerpos de guardia y otras áreas de mayor acceso, explicó Jorge Luis Ramón Plasencia, jefe de Administración de la Unidad Presupuestada Salud del norte espirituano.
En marzo pasado llegó a Yaguajay la posibilidad de montar estos kits en las instalaciones de salud. Se abrió una puerta para mejorar los servicios a la población en medio de la crisis energética que vive el país.
Los ocho kits beneficiaron a igual cifra de instituciones sanitarias del territorio.
Entre ellas se encuentran los cuatro policlínicos de la zona, el hogar materno, loshogares de ancianos de Vitoria y Mayajigua, y la posta médica de Jarahueca.
La Empresa de la Construcción de Yaguajay acogió el montaje de estos kits, los cuales ya funcionan.
Solo queda pendiente para su puesta en marcha el kit delPoliclínico Sergio del Valle, de Meneses, debido a labores constructivas en el lugar.
“Estamos esperando a concluir las faenas constructivas asociadas a la impermeabilización del ala izquierda del policlínico, donde radica el cuerpo de guardia”, apuntó Ramón Plasencia.
Deben tenerlo listo próximamente, una vez finalizadas las tareas de limpieza y pintura del local.
El kit de dos kilowatts de potencia brinda la posibilidad de alumbrado, y uso de televisor y refrigerador en las instituciones.
Este último equipo beneficia a los hogares materno y de ancianos por la importancia de la refrigeración de los alimentos.
La implementación de estos kits apuesta por el funcionamiento ininterrumpido de los servicios esenciales en la Atención Primaria.
Ello garantiza la calidad de las prestaciones a la población.
Fuente: Cubadebate
