Holguín, 8 abr (ACN) Con una feria enfocada en resaltar el quehacer del capital humano en el sector, Holguín celebró el Día Mundial de la Salud, efeméride instituida en 1950 para concientizar a la población sobre la accesibilidad independientemente de género, origen o posición económica.

Los festejos tuvieron lugar este martes en la Plaza de la Revolución Mayor General Calixto García, con la participación de diferentes grupos etarios en prácticas y demostraciones de primeros auxilios, actividad física, recorridos por senderos ecológicos, ubicación en el terreno, tesoros escondidos y pistas y señales.

Jorge Luis Quiñones Aguilar, especialista en segundo grado de Medicina General Integral e Higiene y epidemiología, indicó a la ACN que durante la jornada se fomentó el enfoque de Una sola salud, el cual analiza desde una perspectiva única el bienestar de las personas, los animales y la protección del medio ambiente.

Refirió que las acciones contaron con el apoyo de universidades, el Deporte, la Cultura, la Educación y las organizaciones de masas mediante la socialización de conocimientos y herramientas dirigidas a la divulgación en hogares y comunidades.

Quiñones Aguilar, también experto del departamento provincial de promoción y educación para la salud, resaltó la presentación de círculos de interés, sociedades científicas, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, lo que demuestra la multisectorialidad en este tipo de encuentros.

Holguín prioriza las actividades de promoción de salud no solo en la celebración de efemérides, sino también en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, el embarazo en la adolescencia y otros objetivos de gran importancia enfocados en la calidad de vida de la población.

Fuente: ACN

Disminuyen los financiamientos para salvar vidas; en cambio, aumentan las guerras y sus secuelas en el orbe

La malnutrición y las enfermedades contagiosas asolan a millones de niños en el planeta; sin embargo, los fondos internacionales dedicados a la salud y la alimentación van en picada y las precariedades extienden su alcance en los escenarios bélicos.

Solo en 2024 fallecieron unos 4,9 millones antes de cumplir los cinco años de edad debido a tormentos prevenibles. De ellos, 2,3 millones eran recién nacidos, reveló un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), titulado Levels & Trends in Child Mortality (Niveles y tendencias en materia de mortalidad infantil).

Conducido por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el examen contó con los aportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo Banco Mundial y la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.

Según la investigación, la cifra global de decesos en menores de cinco años bajó de manera notable en comparación con el año 2000, pero desde 2015 el ritmo de reducción de la mortalidad infantil se ha ralentizado en más de un 60 %.

Por primera vez, un análisis de este tipo presentó una estimación de las defunciones asociadas directamente a la malnutrición aguda grave, y concluyó que más de 100 000 infantes entre uno y 59 meses (un 5 %) perdieron la vida por esa causa en 2024.

No obstante, la dimensión es mucho mayor si se toman en cuenta los efectos indirectos, pues la mala alimentación debilita el sistema inmunitario e incrementa la letalidad frente a dolencias comunes.

Además, las estadísticas no recogen la malnutrición aguda grave como factor subyacente de los óbitos, y los recién nacidos menores de un mes no se incluyen en la cifra expuesta. Por tanto, «es probable que se esté subestimando considerablemente la verdadera magnitud del problema», advirtió el diagnóstico.

Afecciones como el paludismo, la diarrea y la neumonía continúan entre las principales causas de muerte a partir del primer mes de vida, sobre todo en las naciones empobrecidas del continente africano.

En 2024, ilustró el texto, la tasa de mortalidad de menores de cinco años era del 58 % solo en África Subsahariana. En esta región, las nueve principales enfermedades infecciosas fueron responsables del 54 % de todos los decesos del grupo etario en cuestión.

«Ningún niño o niña debería morir de enfermedades que sabemos cómo prevenir. Sin embargo, estamos viendo indicios alarmantes de que el progreso en materia de supervivencia infantil se está ralentizando, precisamente en un momento de importantes recortes en los presupuestos mundiales», opinó la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell.

Los cambios en el panorama internacional de la financiación para el desarrollo –en particular, los recortes en la asistencia oficial–  ejercen «una enorme presión» sobre los programas esenciales de salud materna, neonatal e infantil, argumentó la evaluación, suscrita por el Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad en la Niñez.

Al respecto, el llamamiento humanitario de la Unicef para 2026 subrayó que los atrapados en conflictos, desastres, desplazamientos y crisis económicas encaran dificultades extraordinarias.

La guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero último podría elevar el nivel global de hambre a un récord histórico, después de que Irán respondiera con el bloqueo del estrecho de Ormuz, deteniendo así vías esenciales de suministro de ayuda humanitaria, apuntó el Programa Mundial de Alimentos.

Decenas de millones de personas adicionales se enfrentarán a una hambruna aguda si la guerra en Oriente Medio prosigue hasta junio próximo, advirtió la agencia.

Sin embargo, empresas multinacionales suelen obtener lucrativos beneficios a costa de la destrucción. La relatora especial de la ONU sobre los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Francesca Albanese, compiló pruebas exhaustivas en su informe De la economía de ocupación a la economía de genocidio, presentado en 2025.

Desde octubre de 2023, se ha documentado el uso de equipos de la corporación estadounidense Caterpillar Inc. para ejecutar demoliciones masivas, incluyendo viviendas, mezquitas e infraestructura vital; asaltar hospitales y aplastar a palestinos hasta la muerte. En 2025, Caterpillar obtuvo otro contrato multimillonario con Israel, ejemplificó.

Es la lógica de un sistema económico y financiero internacional que perpetúa el saqueo y los desastres para ampliar los privilegios de unos pocos. Entonces, no es extraña la aparición de sucesivos estudios sobre los rezagos en la atención a la infancia y el probable incremento del hambre y las enfermedades prevenibles, con la peor situación en los países subdesarrollados y de bajos ingresos.

Cada 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis. La fecha recuerda el momento en que, en 1882, el doctor Robert Koch anunció el descubrimiento del bacilo que causa esta enfermedad. Más de 140 años después, la tuberculosis sigue siendo la infección mortal más extendida en el planeta.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2024 se registraron más de 10 millones de casos nuevos en el mundo. Y cada día mueren por esta causa más de mil doscientas personas. No es una enfermedad del pasado. En muchos países, sigue siendo una urgencia silenciosa.

En medio de ese panorama, Cuba ha mantenido un comportamiento distinto. El modelo de salud de la isla no espera a que el paciente llegue al hospital con síntomas avanzados. La estrategia se sostiene en dos acciones sistemáticas: la vacunación universal con BCG al nacer y la pesquisa activa en la comunidad.

Médicos y enfermeras recorren los barrios para identificar síntomas respiratorios, estudiar a los contactos de casos confirmados y detectar la enfermedad en etapas tempranas.

El resultado se refleja en los indicadores. Mientras el promedio de incidencia en América Latina ronda los 23 casos por cada 100 mil habitantes, Cuba reporta una tasa por debajo de siete, según datos del Ministerio de Salud Pública.

Y cuando se detecta un caso, el tratamiento es gratuito y supervisado diariamente. Eso evita abandonos y reduce el riesgo de que el bacilo se vuelva resistente a los medicamentos.

Esto no significa que la enfermedad esté erradicada. En Cuba todavía se presentan casos, y el desafío de las tuberculosis farmacorresistentes es una preocupación mundial. Pero lo que muestra la experiencia cubana es que esta enfermedad no se combate solo con tecnología de punta: se combate con organización del sistema de salud y con acceso equitativo.

En el Día Mundial de la Tuberculosis, mientras en muchas regiones los programas de detección dependen de que el paciente acuda por su cuenta, en nuestro país se sostiene una idea central: hay que salir a buscar la enfermedad para poder controlarla.

Vacunar al nacer, buscar en la comunidad, tratar sin costo. Esas tres acciones, aplicadas con consistencia, explican por qué Cuba mantiene indicadores propios de países de altos ingresos, a pesar de tener recursos limitados.

Fuente: CMHW