Separadas por la corriente del río San Juan dos caras muy distintas de la ciudad de Matanzas se miran mutuamente: de un lado los bares y restaurantes del próspero paseo de Narváez, del otro las casitas improvisadas entre ruinas de la antigua calle Comercio, donde vivía la niña Iris Mary Luna Verdura.

“El edificio era una fábrica de fósforos, dicen que una vez cogió candela”, cuenta la pequeña de 12 años, quien creció rodeada de animales, plantas, vecinos y familiares atentos a cada una de sus necesidades, en una vivienda apuntalada donde muchas veces faltó la electricidad, pero nunca el amor.

La casa vieja, con tejas unidas de cualquier manera y palos donde no cabía más comején, amenazaba con caerles encima a la familia asentada desde hace décadas en una comunidad antes sin nombre, y solo recientemente conocida como Márgenes del San Juan.

Carismática e inquieta, Iris Mary batalla cada día con los límites que le impone la osteogénesis imperfecta, esa enfermedad conocida como huesos de cristal porque suelen quebrarse fácilmente debido a la falta de colágeno, una proteína necesaria para darles fortaleza.

🏠🇨🇺La niña #cubana Iris Mary Luna Verdura, quien padece osteogénesis imperfecta, recibió hoy una nueva y digna vivienda entregada a su familia por las autoridades de #Matanzas #Cuba. #ReportaACN #CubaPorLaVida@ACN_Cuba @SuselyMorfaG @mariofsabines @PresidenciaCuba pic.twitter.com/T50WjRZbGh
— Roberto Jesús Hernández (@RoberCubaAcn) October 27, 2022

Ni los signos visibles del trastorno genético que padece ni el encanto de su personalidad dejan a nadie indiferente, y muchos la saludaban como a una celebridad cuando, acompañada por algún familiar, iba a comprobar los avances en la construcción de su nueva casa, una realmente digna, gracias a la gestión de las autoridades locales.

“Está buenísima, tiene sala, dos cuartos, baño, cocina comedor…es la única pintada”, refiere con el entusiasmo de quien narra un sueño, feliz porque también junto a la vivienda que hoy estrena la familia ya toman forma otras; a una de esas se mudará su hermana, madre de gemelas.

A su padre Juan Rafael y su madre Inés María la pequeña los tenía “como locos”: cada día debían llevarla varias veces a ver la obra, a cargo de una brigada del Ministerio del Interior, como si quisiera estar al tanto de su solidez, su realidad, que no era un espejismo.

“Los albañiles hicieron amistad con ella, le brindaban su almuerzo y su merienda, una vecina ya le prometió que le va a hacer dulces, todo el mundo la quiere”, así habla el papá orgulloso, jubilado por un largo inventario de padecimientos, quien a pesar de todo no para de luchar por salir adelante en medio de tiempos duros.

Iris Mary sabe que muchas manos cooperaron para darle un hermoso hogar, pero por encima de todo le agradece a Susely Morfa, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia de Matanzas, y a Mario Sabines, gobernador del territorio, unos amigos que “no vienen más seguido porque tienen mucho trabajo”.

Según el padre la familia estaba al borde de la desesperación en tan difíciles circunstancias, pidieron ayuda a todo el mundo, hasta que por fin su caso llegó a oídos de los padrinos que “de verdad se metieron de lleno en el asunto hasta resolverlo”.

A la niña no hay quien la aleje del San Juan, en cuya corriente suele nadar sin miedo, y sueña con ser veterinaria, un futuro que la anima a esforzarse en las clases impartidas en el hogar por una maestra muy exigente, pero a la vez muy buena.

Hace muy poco comenzó a descubrir su propia ciudad, y en un ómnibus panorámico logró visitar sitios como el museo de El Morrillo y la Ermita de Monserrate, lugares icónicos de la llamada Atenas de Cuba, pero desconocidos para ella durante mucho tiempo.

La historia de Iris Mary es la prueba de que el amor enciende esperanzas y logra maravillas, por eso se comprende que fuera ahí, en la ribera más humilde del San Juan, donde el artista Agustín Drake decidió instalar un enorme corazón de intenso color rojo, un símbolo de afectos y tiempos mejores por llegar.

octubre 27/2022 (ACN)

octubre 28, 2022 | Maria Elena Reyes González | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Enfermedad, Niños, Salud, Sociedad | Etiquetas: , |

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