Los brotes de hepatitis (inflamación del híga­do) reportados en localidades del país preocu­pan a la población. Lo que está ocurriendo no se diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, porque la hepatitis se manifiesta de esa forma en determinados momentos del año, aseguran autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap).

No obstante, se imponen las siguientes preguntas: ¿Cómo surgen estos brotes? ¿De qué manera controlarlos? ¿Puede prevenirse la en­fermedad? Sobre ello respondió a Trabajadores la doctora Daniuska Hernández Griñán, especialista en Higiene y Epidemiología, responsable del Programa de Enfermedades de Transmisión Digestiva y de Inmunización en el Minsap.

Existen las hepatitis no virales y las virales. Las primeras son de origen autoinmune, reacti­vas, dependen de que la persona tenga otra en­fermedad y esa es la respuesta del organismo; las alcohólicas surgen entre los bebedores habi­tuales, y las medicamentosas por el uso prolon­gado de un tipo de fármaco hepatotóxico.

Las virales son las infecciosas: A, B, C y D (o delta que por sí sola no produce la enferme­dad sino en coinfección con la B), y la E.

Vías de transmisión y posibles brotes

 

La A y la E se transmiten preferentemente por vía digestiva (boca-ano), están asociadas a un saneamiento deficiente y una mala higiene. Se adquieren mediante el agua y alimentos conta­minados, crudos o con insuficiente cocción.

El agua debe ser tratada o hervida, los vegetales y las frutas lavarse bien antes de ser consu­midos, cocinar adecuadamente los alimentos y mantener la higiene personal, sobre todo el la­vado de las manos. Estos tipos de hepatitis pue­den provocar brotes. Los hay institucionales (en centros de trabajo o estudio) y en la comuni­dad. La enfermedad puede ser transmitida de un individuo a otro si el enfermo no cumple las medidas anteriores.

Es preciso cuidar los almacenamientos de agua de uso colectivo como las cisternas, que deben estar limpias, tratadas y protegidas para garantizar la calidad del vital líquido.

Los manipuladores de alimentos en las instituciones deben tener un seguimiento de chequeos médicos que les aseguren estar ap­tos para realizar esta tarea. Cualquier otra persona que los prepare tiene que extremar su higiene personal.

Otros cuidados, síntomas y tratamiento

Las hepatitis B, C y D se transmiten por las vías parenteral, sexual y perinatal. Se evitan con relaciones sexuales protegidas mediante el uso de condones; si la persona va a inyec­tarse, transfundirse o tatuarse debe hacerlo de forma segura, que el material empleado esté estéril y el proceder sea realizado por las normas establecidas.

En cuanto a la vía perinatal, el Programa Materno Infantil cubano mantiene un segui­miento de la embarazada hasta el momento del parto, lo que protege a la madre y al bebé. Además, se vacuna contra la hepatitis B al niño desde que nace, se vuelve a inmunizar a los 2, 4 y 6 meses y la reactivan a los 18 meses. También se vacuna a grupos de riesgo y adul­tos enfermos crónicos.

Por lo general las hepatitis provocan can­sancio, falta de apetito, pérdida de peso, tras­tornos digestivos, heces pálidas, vómitos, ori­nas oscuras y la aparición de íctero o coloración amarillenta en las mucosas y la piel. Existen casos que transcurren de forma asintomática.

El tratamiento del tipo A y E no es especí­fico y el de las demás dependen del criterio clí­nico y la evaluación del médico. Si la afección está en fase aguda o crónica el paciente debe acudir sin pérdida de tiempo al facultativo.

Fuente: Cubadebate

mayo 7, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Hepatitis, Higiene y epidemiología |

Matanzas, 5 may (ACN) Más de 13 mil niños inmunizados registra hoy la provincia de Matanzas como parte de la 65 campaña de vacunación antipoliomelítica oral bivalente, que se inició en Cuba el día 27 de abril último.

De manera efectiva la provincia logró el 95 por ciento del universo en la primera semana del proceso, que corresponde a niños mayores de un mes y menores de tres años que reciben actualmente una dosis.

Ahora trabajamos en la segunda semana, donde estamos recuperando aquellos menores de edad que inicialmente presentaron fiebre superior a los 38 grados Celsius, vómitos y diarreas, informó Rafael Guerra Ortega, responsable del programa ampliado de inmunización en Matanzas.

Profundizó que esta campaña se realiza con una periodicidad anual para mantener neutralizada la enfermedad, que desde 1962 se erradicó en Cuba, por su gravedad y potencial incapacitante.

Aunque marcada por el déficit de energía eléctrica y el suministro de combustible para el traslado y conservación de las vacunas, Guerra Ortega reconoció que no ha interrumpido el proceso que se alza dentro de los logros de la Salud Pública en Cuba.

Este proceso que coincide con la 24 Semana de Vacunación de las Américas y la 15 Semana Mundial de Inmunización se retoma en el mes de junio con una segunda dosis para mayores de un mes, menores de tres años, y un refuerzo para niños de nueve años.

Fuente: ACN

Santa Clara, 6 may (ACN) Los niños villaclareños menores de tres años reciben actualmente la primera dosis de la vacuna oral bivalente contra la poliomielitis, como parte de la 65 Campaña Nacional de Inmunización que se extiende a toda la provincia y prioriza también las comunidades rurales más apartadas del territorio.

En el municipio de Quemado de Güines, ubicado en el norte de la central provincia, la jornada de vacunación comenzó con la aplicación de las gotas a los infantes en los consultorios del médico de la familia y policlínicos, aunque también se han organizado acciones en las zonas intrincadas, según explicó a CMHW la doctora Aymé María Durán Cabrera, responsable del programa en esa demarcación.

La especialista detalló que en esta primera etapa de la campaña, que se desarrolla desde el 27 de abril al 2 de mayo con una semana de recuperación prevista del 4 al 9 de mayo, serán inmunizados en el municipio un total de 337 pequeños.

En Quemado de Güines recibirán su primera dosis 94 infantes menores de un año, 121 niños con 12 meses cumplidos y 122 pequeños de dos años, precisó.

La facultativa advirtió que, como precaución fundamental, los menores no deben ingerir alimentos ni agua durante los 30 minutos anteriores y posteriores a la administración de la vacuna.

Esta es una vacuna muy inocua; las reacciones adversas son muy leves; no obstante, el programa tiene diseñada la vigilancia posvacunal; la contraindicación para la vacunación es presentar un proceso agudo en el momento de la dosis, o diarrea, aclaró.

Uno de los principales desafíos de esta campaña ha sido llegar hasta las comunidades rurales más distantes, en un contexto de limitaciones de combustible agravadas por el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.

Yusimí Pérez Rodríguez, madre de un niño de dos años residente en el reparto Virginia de Santa Clara, expresó a la ACN su confianza en el programa de inmunización cubano.

“Saber que mi hijo está protegido contra una enfermedad tan grave como la polio me da tranquilidad; aunque a veces cueste llegar hasta el consultorio por los problemas de transporte, siempre hay una enfermera que nos recibe con cariño; esta es una de las cosas que más me enorgullecen de nuestro sistema de salud”, comentó.

La campaña continuará en junio con la segunda dosis; del 15 al 20 de ese mes, los infantes recibirán el siguiente esquema, mientras que los niños de nueve años recibirán una dosis de refuerzo en ese período.

Cuba, que fue el primer país de América Latina en erradicar la poliomielitis, y aplica actualmente 11 vacunas contra 13 enfermedades como parte de su esquema de inmunización infantil, ocho de ellas de producción nacional.

La enfermedad apareció en la isla a finales del siglo XIX y, entre 1932 y 1962, se registraron más de 413 mil infectados y 430 fallecidos.

El país sufrió cinco grandes epidemias, en los años 1934, 1942, 1946, 1952 y 1955.

Fuente: ACN