Cárdenas, Matanzas, 30 may (ACN) A pesar de todos los inconvenientes y de lo que realmente el bloqueo de los Estados Unidos a Cuba impacta, en ningún momento se ha paralizado la clínica, destacó Jorge Pedro Rodríguez Fernández, director del prestigioso Centro de Rehabilitación del Neurodesarrollo Rosa Luxemburgo.

Un porciento importante de los niños que atendemos aquí tiene lesiones del sistema nervioso central y más de un 30 por ciento de estos niños presentan focos epilépticos y no es secreto para nadie que los medicamentos antiepilépticos están en falta, eso es un golpe importante que el bloqueo nos da, argumentó.

Comentó además Rodríguez Fernández que la clínica es no inmune al bloqueo energético que sufre la isla, y servicios como electroterapia, magnetoterapia y ozonoterapia se vieron afectados durante muchos meses a consecuencia de la falta de capacidades de generación del sistema electroenergético nacional.

Tratamos de palear esa situación por ejemplo con la realización de magnetoencefalogramas mediante el uso de ecoflow (estación de energía portátil), hasta que gracias a la colaboración del Partido Comunista Alemán, al que presentamos un proyecto, logramos la instalación de 16 paneles solares, destacó.

Con el uso de los paneles retomamos escalonadamente servicios afectados, y aspiramos a una cobertura completa en una segunda etapa, comentó el profesor fundador del Centro que se distingue por el tratamiento temprano a trastornos del neurodesarrollo.

En la institución ofrecemos servicios de evaluación y diagnóstico, rehabilitación físico motora en el gimnasio donde se atienden diariamente más de 100 niños, con hidroterapia, hidromasaje; rehabilitación cognitiva, terapia de lenguaje, logopedia y foniatría; terapia de psicología; y electroterapia con electroencefalogramas, magnetoterapia y ozonoterapia, explicó el doctor.

El centro contribuye en la salud de niños con afectaciones del neurodesarrollo que al poder detectarlas antes del cuarto mes de vida nos da la posibilidad, fundamentados en los principios de la neuroplasticidad de un cerebro inmaduro, de poder desarrollar las potencialidades de estos niños e incluirlos en la vida academia en las mejores condiciones posibles y eso lo hemos logrado, argumentó con profunda convicción el estimado doctor Jorge, ejemplo en hacer frente a la desesperanza.

Fuente: ACN

junio 1, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Fisioterapia, Matanzas, Neurología, Neuropsicología, Niños, Rehabilitación | Etiquetas: , , , |

Cuando el Canciller habla de una tasa de mortalidad infantil que pasó de 4,0 a 9,2 por cada mil nacidos vivos, no está citando una estadística fría: está poniendo sobre la mesa el costo humano de una política diseñada para quebrar un país desde sus servicios más sensibles.

Nueva York escuchó una advertencia, no una queja. Ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Bruno Rodríguez Parrilla habló como Canciller, pero también como vocero de un país que sabe reconocer el ruido de los tambores antes de que empiece la guerra.

Estados Unidos vuelve a construir un expediente contra Cuba, y no lo hace solo con sanciones, ni solo con acusaciones judiciales, ni solo con discursos sobre «crisis humanitaria». Lo hace combinándolo todo. Washington aprieta el cuello económico de la Isla y acto seguido señala la falta de aire como prueba de fracaso. Finalmente, sugiere que la solución podría venir desde afuera, con la vieja receta del cambio de régimen envuelta en lenguaje humanitario.

El Canciller denunció la instrucción de cargos contra el General de Ejército Raúl Castro como un acto políticamente motivado, reactivado treinta años después no para buscar justicia, sino para fabricar clima. Comparó el cerco energético, por sus efectos, con un bloqueo naval: una forma de guerra que no necesita barcos frente a las costas si consigue impedir que lleguen a nuestro país combustible, transporte, electricidad, medicinas y vida cotidiana. El bloqueo no es una abstracción ideológica; se mide en apagones, hospitales tensionados, alimentos más caros, niños enfermos y familias exhaustas.

Y se mide, sobre todo, en vidas. Cuando el Canciller habla de una tasa de mortalidad infantil que pasó de 4,0 a 9,2 por cada mil nacidos vivos, no está citando una estadística fría: está poniendo sobre la mesa el costo humano de una política diseñada para quebrar un país desde sus servicios más sensibles.

Cuando señala que la expectativa de vida de niños enfermos de cáncer cayó de un 85 a un 65%, tampoco describe una fatalidad inevitable, sino el rostro más cruel de una asfixia que golpea donde más duele: en los hospitales, en los tratamientos, en las familias que esperan una medicina, un equipo funcionando, una oportunidad.

El cerco energético mata sin disparar, porque apaga máquinas, retrasa terapias, encarece cada urgencia y convierte la enfermedad en otro campo de batalla.

Washington castiga y luego acusa a Cuba de sufrir. Provoca el daño y después se presenta como soljución. Asfixia y luego habla de «crisis humanitaria». Esa es la ingeniería del pretexto que la condena internacional del Canciller llevó a Naciones Unidas.

La intervención tuvo también un destinatario fuera de la sala: el pueblo estadounidense. El Ministro pidió que no se dejen arrastrar por las élites que han convertido la hostilidad contra Cuba en negocio político. Les recordó que una guerra no la pagarían los estrategas de Miami ni los halcones de Washington, sino jóvenes estadounidenses y cubanos puestos a morir por una mentira.

Cuba volvió a decir que está dispuesta al diálogo, pero no a la rendición; a la cooperación, pero no a la tutela; a conversar con Estados Unidos, pero no bajo amenaza. La columna vertebral del discurso es que la soberanía no se negocia y si llega el momento que nadie desea, Cuba combatirá hasta las últimas consecuencias.

Fuente: Granma

Holguín, 12 may (ACN) La atención a la infancia temprana en Holguín articula estrategias para favorecer el desarrollo integral de los niños mediante acciones que benefician modalidades no institucionales y enfatizan en la vulnerabilidad.

Con más de ocho mil pequeños matriculados en círculos y casitas infantiles, la labor educativa actual prioriza actividades que sirven como herramientas pedagógicas para evaluar y preparar al menor, lo que facilita su tránsito hacia el nivel primario con las competencias necesarias, informó a la ACN Yaima Cruz de la Cruz, jefa del departamento en la Dirección General del sector.

Entre las novedades resaltan proyectos y la preparación en idioma inglés, como parte de las orientaciones del Tercer Perfeccionamiento del sector, práctica que se extiende a la modalidad no institucional a través del programa Educa a tu hijo, presente en los 165 consejos populares de la provincia.

Este esfuerzo alcanza contextos específicos como hogares de niños sin amparo familiar y escuelas primarias que acogen el sexto año de vida, donde se implementa la generalización del nuevo currículo y el diagnóstico actualizado.

Cruz de la Cruz puntualizó que la institución mantiene una estrecha asesoría metodológica hacia las casas cuidadoras, pertenecientes al sector por cuenta propia.

A través de promotoras y educadoras se asegura que la calidad de la enseñanza llegue a todas las formas de gestión, al permitir que el personal se capacite y obtenga una certificación oficial bajo un sistema de orientación continua que garantiza la adecuada preparación de los niños.

La directiva agregó que la labor educativa se vincula, además, con la celebración del centenario del natalicio de Fidel Castro Ruz, mediante proyectos de investigación sobre descolonización cultural que sirven de referencia metodológica para el Ministerio de Educación.

Con especial impacto en los municipios de Cueto, Holguín y Sagua de Tánamo, la iniciativa se centra en el estudio de la trayectoria y obra del líder histórico de la Revolución cubana, fomenta en los infantes valores morales, así como el amor y respeto hacia los héroes de la patria.

Para el desarrollo de estos programas, el sector se apoya en la Federación de Mujeres Cubanas y en los organismos de Justicia y Trabajo y Seguridad Social, que contribuyen a atender a menores en situación de vulnerabilidad, complementados con proyectos de colaboración internacional, fundamentalmente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Fuente: ACN