Abr
27
Santiago de Cuba volvió a ser escenario de un emotivo encuentro marcado por la memoria, la gratitud y la solidaridad. El rector de la Universidad de Ciencias Médicas, Dr. Abel Tobías Suárez Olivares, recibió al segundo Convoy europeo solidario con Cuba “Primero de Mayo”, en una jornada cargada de simbolismo.
El momento estuvo atravesado por recuerdos que aún laten con fuerza. Abel Tobías no es solo hoy el anfitrión: fue también uno de los médicos cubanos que integró la brigada que viajó a Turín, Italia, durante los momentos más complejos de la pandemia de la COVID-19 en Europa. Allí, en zona roja, se tejieron lazos que hoy reaparecen con renovada intensidad.
En medio del actual contexto de asfixia energética que vive la Isla, la visita del convoy adquiere un significado especial. Se trata de un gesto que regresa, de una solidaridad que se multiplica y se reconoce como propia, en una relación que muchos de sus protagonistas describen como de hermanos.
Algunos de los integrantes del convoy fueron, en aquellos días difíciles, traductores de los médicos cubanos. Entre ellos, acompañaron de cerca al propio Abel Tobías, facilitando la comunicación en circunstancias extremas.
Las historias personales se entrelazan y cobran vida en este nuevo capítulo. Resalta, entre ellas, la de Ileana Núñez, soprano cubana radicada en Italia, quien durante la pandemia asumió la labor de traducción en Turín, poniendo su voz —y su propia seguridad— al servicio de la vida. Su abrazo con el rector sintetizó la emoción de un reencuentro que trasciende lo institucional.
El segundo Convoy europeo solidario ya deja su huella en Santiago de Cuba, donde el oriente del país se convierte en epicentro de estos intercambios profundamente humanos, en los que la solidaridad vuelve a confirmarse como puente entre pueblos.
Fuente: Cubadebate
Abr
24
A sus 69 años de edad es una mujer muy bella, con muchas ganas de vivir, y que bien le hace honor a sus nombres. Es Fe Esperanza Moreno Vega, guantanamera operada de un tumor en la vejiga; cuyo tratamiento posperatorio implica la administración de 16 sueros citostáticos que recibirá como parte del tratamiento de quimioterapia, en los Servicios de Oncología en el Hospital General Docente Dr Agostinho Neto, de Guantánamo.
Unos 200 pacientes son atendidos cada mes en el servicio oncológico.Aunque en Cuba los primeros tratamientos para el cáncer como enfermedad se remontan 170 años atrás, es en el período revolucionario cuando la Oncología crece y se desarrolla como especialidad que estudia y trata las neoplasias y los tumores benignos y malignos.
En Guantánamo el cáncer constituye la segunda causa de muerte, y por esta razón se atendieron en el 2025 a 3 mil 820 pacientes. Las neoplasias más significativas son de pulmón y próstata, en los hombres, y mama en las mujeres.
Las especialistas Nilvia Corral (izquierda) y Ana Celia Sánchez, responsables de la Oncología y del programa de Cáncer en Guantánamo, respectivamente.“La cifra de guantanameros atendidos por esta enfermedad es creciente. En lo que va de año se atendieron más de 700 pacientes”, explican en diálogo para Venceremos las doctoras Nilvia Corral Verdecia, especialista en Oncología, jefa del servicio en la provincia y presidenta del Capítulo en la Sociedad Científica de la Salud en Guantánamo, y Ana Celia Sánchez Matos, coordinadora del Programa de Cáncer en el Alto Oriente cubano.
Si bien para la región oriental del país los principales tratamientos oncológicos como la radioterapia se realizan en Santiago de Cuba, en Guantánamo los servicios de Oncología comprenden la aplicación de quimioterapia, generalmente de forma ambulatoria, aunque existen cuatro camas en el Hospital Agostinho Neto para los tratamientos de más de 24 horas. Existe también la atención específica en el Hospital Octavio de la Concepción y de la Pedraja, de Baracoa.
“Al servicio el paciente llega diagnosticado y son atendidos en una consulta multidisciplinaria con especialistas en el tratamiento al cáncer de pulmón, cabeza y cuello, oncoginecología, urología, vía digestiva o de tumores periféricos”, comenta la doctora Corral Verdecia.
En la principal institución médica de la provincia para la atención a esta enfermedad se cuenta con siete especialistas en Oncología, cuatro enfermeras y dos farmacéuticas, estas últimas indispensables en la preparación de los sueros citostáticos”.
El servicio, al decir de la doctora Sánchez Matos “se integra al tratamiento que, semana tras semana, reciben pacientes guantanameros en el Hospital Oncológico de Santiago de Cuba, y a las acciones que realiza la provincia como parte del programa de prevención, detección precoz y control del cáncer, en el nivel primario de Salud en todos los municipios”.
“Como establecen los protocolos médicos -explica la jefa de Oncología en Guantánamo- se realizan estudios complementarios, para determinar si los pacientes requieren de intervención quirúrgica, de quimioterapia o la combinación de ambas”.
“Antes de aplicar la quimioterapia los pacientes se premedican para evitar cualquier tipo de reacciones y luego se le suministra el fármaco que puede durar de tres a cuatro horas. Generalmente y según el estadío de la enfermedad se dan hasta seis ciclos de tratamiento, espaciados entre 21 y 28 días”.
Como consecuencia de las limitaciones de la tecnología necesaria, los medicamentos y otros recursos, resulta verdaderamente complejo cumplir con los servicios oncológicos, y es verdaderamente titánica, y casi siempre anónima, la labor del personal médico para el tratamiento a pacientes con cáncer.
La doctora Conty Batista atiende a Fe Esperanza.Al diálogo con las doctoras se suma la joven oncóloga Lusy Esther Conty Batista; quienes exponen la compleja situación de estos servicios en la provincia, agudizada por el recrudecimiento del bloqueo yanqui a la Isla.
“Los problemas crecen con el férreo cerco energético. Por deficit de combustible reducimos los viajes para la atención de los pacientes con consulta y sesiones de radioterapia en Santiago de Cuba. El bloqueo provoca carencia de insumos imposibilita las cirugías a 200 pacientes oncológicos.
“En el hospital -explican- permanecen rotos equipos indispensables para el seguimiento y mejor tratamiento de los pacientes. Hablamos del tomógrafo, el mamógrafo y el broncoscopio, este último para tener un diagnóstico certero del cáncer de pulmón. Todo se complejiza porque Oncología es una especialidad requerida de diagnóstico por imagen, biopsia y laboratorio.
“Al crecer el número de pacientes oncológicos en la provincia es mayor el déficit de medicamentos. En la actualidad no se están realizando los estudios cistoscópicos, que son un procedimiento urológico necesario para explorar la vejiga y la uretra”.
“Hoy en Guantánamo se corre el riesgo de paralizar los servicios de quimioterapia por carencia de medicamentos como taxol, dacarbacina, carboplatino, adriamicina y el sisplatino: así como tabletas hormonales que forman parte del tratamiento como el tamoxifeno para el cáncer de mama, la flutamida o el caxovel para la próstata”.
Ante las limitaciones de medicamentos, insumos y tecnologías la doctora Corral Verdecia, jefa del servicio de Oncología, es enfática y concluyente: “Luchamos por los pacientes oncológicos con ciencia, modificando protocolos, reajustando dosis, reinventándonos cada día, brindando amor y haciendo maravillas”.
Fuente: Venceremos
Abr
24
Aloysia citrodora es una especie de la familia de las verbenáceas, originaria de América del Sur. Se cultiva como planta ornamental y por sus propiedades medicinales. De ella Roig apunta que “…en Cuba la cultivan en patios y jardines como medicinal, pero no es tan abundante como la albahaca, la ruda, el romero y otras hierbas aromáticas”. Acá se le conoce como yerbaluisa y en otros países la denominan cedrón, cidrón o verbena de Indias.
Los principales usos con fines terapéuticos de esta planta están relacionados con problemas digestivos, incluyendo náuseas y vómitos, indigestión, cólicos, diarreas y exceso de gases. Además, resulta de valor en el tratamiento del insomnio y la ansiedad, la cefalea, los dolores menstruales y frente a estados gripales, con síntomas de resfriado y fiebre.
La monografía europea para esta planta respalda de manera particular su empleo, sobre la base del uso tradicional, para el alivio de los síntomas leves del estrés mental y para ayudar a dormir. También la recomienda como opción de tratamiento sintomático frente a molestias gastrointestinales leves, con hinchazón y flatulencia.
A la yerbaluisa se le reconocen varias propiedades farmacológicas, incluyendo sus actividades antiespasmódica, antibacteriana, carminativa, sedante suave, expectorante, febrífuga, pectoral y emenagoga. Todo esto justifica, al menos a partir de estudios preclínicos, los usos tradicionales registrados para esta especie.
La forma recomendada de preparar la yerbaluisa para todos los padecimientos señalados sería utilizando una cucharada del material vegetal, aunque algunas referencias como el propio Roig plantean utilizar las hojas de manera específica, siempre bien troceada la parte que se vaya a emplear. En cualquiera de los casos se prepara una infusión, agregando un litro de agua hirviendo al recipiente que contiene el material vegetal. Luego este se tapa, se deja refrescar, se filtra y se bebe una taza, equivalente a 250 mililitros, tres veces en el día.
Para problemas de insomnio se debe tener la precaución de que la última dosis de la infusión se consuma un rato antes de ir a dormir. En el manejo de las diarreas, por otra parte, es necesario saber que el empleo de esta o cualquier otra planta medicinal no sustituye el uso de las sales de rehidratación oral., no se recomienda usar la yerbaluisa por períodos prolongados de tiempo ni en infusiones demasiado concentradas. El Vademecum Nacional de Plantas Medicinales de Guatemala limita su consumo sin interrupción hasta por tres o cuatro semanas. Se sabe que en personas sensibles puede provocar dermatitis por contacto con la piel y que el aceite esencial presente en el vegetal puede ser neurotóxico, a la vez que responsable de la irritación de la mucosa gástrica inducida por su uso prolongado.
Más allá de todo lo anterior, hay tener en cuenta que no existen evidencias de la seguridad del uso de la yerbaluisa en mujeres embarazadas o que están lactando, así como en niños, por lo que se contraindica en ellos su utilización con fines medicinales.
Así entonces, la Alloysia citriodora es una especie que tiene documentados varios usos medicinales, está incluida en múltiples textos, vademécums y manuales de fitoterapia. Sus actividades farmacológicas, junto a su perfil de seguridad, le convierte, en una excelente aliada para el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!
Fuente: Cubadebate
