May
27
Valores como el altruismo, el coraje, la ternura y la entrega sin fronteras han distinguido durante 63 años a la colaboración médica cubana, una obra que hasta hoy ha extendido su abrazo solidario a 165 países, con más de 600 000 colaboradores de la Salud que han salvado la vida de 14 millones de personas.
Valores como el altruismo, el coraje, la ternura y la entrega sin fronteras han distinguido durante 63 años a la colaboración médica cubana, una obra que hasta hoy ha extendido su abrazo solidario a 165 países, con más de 600 000 colaboradores de la salud que han salvado la vida de 14 millones de personas.
Así lo afirmó la doctora Tania Margarita Cruz, Hernández, viceministra primera de Salud Pública durante el acto por el aniversario 63 del inicio de la colaboración médica cubana que contó con la presencia de Arelis Marrero Guerrero, vicejefa del departamento de Atención al Sector Social del Comité Central del Partido y el doctor José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública.
Significó que las intervenciones quirúrgicas ascienden a 18 millones y se han realizado más de cinco millones de partos. «Niñas y niños que llegaron al mundo de la mano de los cubanos y hoy tienen el nombre de esos profesionales».
Además, agregó que han recuperado y mejorado la visión a 3 380 000 pacientes, y recordó la creación de la Facultad Médica en el Exterior y de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), que ha formado más de 87 000 profesionales de 150 países.
Cruz Hernández, subrayó la labor del contingente Henry Reeve –fundado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en septiembre de 2005– que ha cumplido riesgosas misiones en 55 países con 90 brigadas. En la actualidad, añadió, «contamos con más de 16 000 colaboradores en 50 países del mundo».
Frente a las agresiones imperialistas, sentenció: «La colaboración médica internacional ha sido blanco de la política de hostilidad imperial asediando a los gobiernos para que cierren los contratos de cooperación médica con Cuba. ¿A quién condenan? Condenan a los desprotegidos, privándolos del derecho universal a la salud y a la vida».
Por su parte, la doctora Gretza Sánchez Padrón, directora de la UCCM, definió la cooperación médica cubana como «el rostro más noble de la revolución» y «el abrazo de un pueblo pequeño en tamaño, pero inmenso en valores». En su intervención, cargada de emoción, afirmó: «Nuestros médicos, enfermeros, técnicos y especialistas no han llevado únicamente ciencia y conocimiento, han llevado sensibilidad, ternura, consuelo, han sostenido manos en medio del dolor, han devuelto sonrisas, han acompañado nacimientos y también despedidas».
La directora denunció las presiones de Estados Unidos para desacreditar esta obra y lamentó que algunos países hayan cedido a esas presiones, cerrando o limitando programas que beneficiaban a poblaciones vulnerables. En nombre de los cooperantes, ratificó «fidelidad absoluta a la Patria, a la Revolución y a los principios que nos enseñó el Comandante en Jefe», así como el apoyo al General de Ejército Raúl Castro Ruz y al presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
«A quienes pretenden juzgarnos desde el odio y la mentira –sentenció– les responde la memoria agradecida de millones de seres humanos que jamás olvidarán el gesto solidario de Cuba».
El acto concluyó con la entrega del Sello Conmemorativo Aniversario 85 de la CTC a la UCCM, en reconocimiento a la trayectoria y el aporte de la cooperación médica cubana, que sigue llevando salud, esperanza y vida a todos los rincones del planeta.
Fuente: Granma
May
20
Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad, afirmó Julio César Quintero, coordinador de IMSS-Bienestar en la entidad.
La mayoría son médicos familiares asignados a centros de salud y, aunque tienen la mejor disposición y la gente los quiere, con frecuencia se tienen que cambiar a algún hospital por el cierre de la unidad de salud “cuando se agudizan los conflictos y aumenta el riesgo por la violencia”.
Así pasa con frecuencia en Badiraguato, San Ignacio, Tamiapa y Choix, entre otros municipios de la sierra, comentó el funcionario.
Quintero admitió que incluso los cubanos sabían del riesgo y tenían temor, pero ahora es común escucharles decir que ya no se quieren ir.
“Sí, hay problemas, pero la población los adopta; tienen buena relación porque, además, los doctores son empáticos con las personas y los problemas de salud que enfrentan. Tienen muy buen trato con los pacientes y sus familias”.
Durante la visita que realizó La Jornada a la entidad había entre 10 y 15 médicos cubanos que se vieron obligados a dejar los centros de salud porque fueron cerrados. “Una vez que se reabran, se les regresa”, indicó Quintero.
Entre los especialistas también están un nefrólogo, un médico internista y un traumatólogo que de igual forma contribuyen con la prestación de servicios de salud en el estado.
Aunque Sinaloa registra un buen nivel de bienestar en su población, también enfrenta desafíos en el acceso a los servicios médicos en lugares como El Carrizo, municipio de Ahome, donde hay un hospital que se construyó en 2020 pero no se ha podido contratar personal médico y servicios como cirugía general no se pueden ofrecer a los pacientes.
Algo similar ocurre en Villa Juárez, municipio de Navolato, donde viven alrededor de 45 mil personas, la mayoría migrantes y con problemas complejos por el consumo nocivo de alcohol y adicciones.
En el lugar hay un centro de salud, pero se necesita un hospital y hay un proyecto que ya conoce la presidenta Claudia Sheinbaum. Se planea construir un nosocomio integral con 12 camas y las especialidades básicas: medicina interna, ginecología, pediatría y cirugía general.
Fuente: Cubadebate
May
20
La Habana, 18 may (ACN) Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, subrayó hoy que los pueblos y comunidades más desfavorecidos de América Latina y el Caribe están sufriendo las consecuencias de la retirada de las Brigadas Médicas Cubanas.
El canciller calificó en la red social X de lamentable esta situación, que atribuyó a la «obsesión del gobierno de Estados Unidos, y sus presiones y amenazas a los gobiernos de la región».
Recalcó que la obra de los médicos de Cuba, noble, solidaria e internacionalista no podrá ser reemplazada por promesas y mucho menos por fondos, que los estadounidenses prefieren hoy dedicar a las guerras y a la carrera armamentista.
En el mes de marzo de este año el Gobierno de Jamaica comunicó su decisión unilateral de rescindir el acuerdo de cooperación en materia de salud con Cuba, como parte del cual se atendieron más de ocho millones 176 mil pacientes y se salvaron unas 90 mil vidas, según cifras oficiales.
Ese mismo mes, el último contingente de profesionales de la Brigada Médica cubana en Honduras llegó a la mayor de las Antillas, tras el cese del convenio entre los dos países, por decisión de Tegucigalpa.
En ese país de Centroamérica, el personal sanitario cubano trabajó en 17 de los 18 departamentos, en la medicina pública, realizando más de 30 millones de consultas y casi 900 mil intervenciones quirúrgicas.
Guatemala también anunció el retiro gradual de los profesionales cubanos, que laboraban en zonas rurales desde 1998.
