Sancti Spíritus, 25 may (ACN) Con una tasa de prevalencia de la diabetes mellitus de un 80 por ciento, la más alta de Cuba, en la provincia de Sancti Spíritus urge implementar acciones más efectivas de prevención contra este padecimiento y seguir incrementando las labores educativas en la Atención Primaria de Salud, sobre todo con los grupos de riesgo.

La doctora Olgunka Indira Luis, jefa del servicio de Endocrinología del Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos, mayor institución sanitaria del territorio, comentó al periódico Escambray digital que debido al aumento de pacientes con esta enfermedad metabólica crónica se refuerza la participación de equipos multidisciplinarios en estas labores.

talló que, además de los endocrinos, estos grupos están integrados por nutricionistas, ginecobstetras, psicólogos, podólogos y promotores de Salud.

Entre los factores de riesgo que pueden conllevar a las personas a padecer esta dolencia, la especialista citó a la alimentación poco saludable, fundamentalmente basada en el consumo de altas cantidades de carbohidratos, grasas y azúcares, la falta de actividad física, el sobrepeso y la obesidad, el consumo de tabaco y el alcoholismo.

Olgunka Indira Luis insistió en el incremento de mujeres con hiperémesis gravídica asociada a la diabetes en el embarazo, la cual consiste en la presencia de vómitos y náuseas intensas y persistentes durante la gestación y que pueden desencadenar en la deshidratación, la pérdida de peso y desequilibrios electrolíticos.

La doctora alertó también sobre el ascenso de la enfermedad en la población infantil de esta región central y acerca de los peligros que entrañan para los pequeños la obesidad y los malos hábitos alimentarios; mientras, subrayó cuánto impacta en las nuevas generaciones la exposición excesiva a las pantallas de los dispositivos electrónicos por lo que significa para el aumento del peso corporal.

Sin desconocer las complejas circunstancias actuales para acceder a insumos, insulina y otros medicamentos esenciales para los diabéticos, Luis resaltó que la dieta es el pilar fundamental para el control de una enfermedad que, con el tiempo, conduce a daños graves en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones, los nervios.

Con una alimentación adecuada, un estilo de vida saludable y la práctica de ejercicios físicos de 35 a 40 minutos, como mínimo tres veces en la semana, en buena parte de los casos la diabetes se controla, acotó.

Según cifras aportadas por el propio Escambray digital, para 2030 se estima que cerca de 579 millones de personas vivan en el mundo con este padecimiento.

Fuente: ACN

mayo 27, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Diabetes Mellitus, Salud, Sancti Spiritus |

El reconocido gastroenterólogo espirituano Oscar Pérez Rodríguez, Oscarín, ha compartido por 40 años el magisterio de la Medicina y la fe religiosa.

Hacedor de discípulos, conocedor del equilibrio entre la ciencia y la fe religiosa, el doctor espirituano Oscar Pérez Rodríguez, conocido como Oscarín, especialista de segundo grado en Medicina General Integral y en Gastroenterología, ejerce esta profesión desde hace 40 años y confiesa es un hombre dichoso por la familia que construyó y por las tantas horas de su vida entregadas a la atención de sus pacientes.

“Siempre he dicho y mantendré esa frase que he sido una persona muy dichosa, por los padres que me engendraron y por la familia que logré concebir: mis dos hijos, mi esposa, mis nietos… Nací de unos padres de 42 y 43 años que me vieron crecer con la duda de si me veían grande, habían perdido a su hija de un día para otro en el año 1956 por tétanos, quisieron tener otro hijo y este hijo nació un 30 de diciembre de 1958.

“Nací en un lugar donde no había corriente, ni médicos y un primo hermano de mi madre, el doctor Félix García Rodríguez, Felicito, uno de los 3 000 médicos que se quedaron luego del triunfo de la Revolución, fue quien le hizo el parto a mi madre y, luego con el tiempo, era yo todavía un niño, cargué su maletín de médico por la ciudad de Santi Spíritus. Ahí nació mi vocación, esta que he vivido a plenitud durante 40 años”.

PRÉDICA AL LADO DEL PACIENTE

Su voz, que predica y al mismo tiempo enseña, recorre los días de fundación del Programa del Médico y Enfermera de la Familia en el municipio de Sancti Spíritus. Recién graduado de Medicina en 1986, comenzó a dar alas a los sueños de Fidel de que el médico estuviera al lado de la cama del paciente y fuera, además, el guardián de su salud.

En el consultorio número cinco del barrio de Kilo-12, cuenta el doctor Oscarín, “aprendí a vivir dentro de la comunidad, conocí los problemas sociales y familiares y tuve que enfrentarlos con la poca experiencia profesional que tenía, pero lo hice con mucha entrega y me quedaron

muy buenos recuerdos y pacientes que no me han olvidado. “Realmente fueron años que me ayudaron mucho en mi formación, de hecho, me gradué como especialista de Medicina General Integral (MGI), luego ocupé cargos administrativos y, posteriormente en 1995, decidí realizar la segunda especialidad, Gastroenterología, a la cual he dedicado mi vida; pero no me he divorciado de la Medicina General Integral, porque todas las experiencias vividas se llevan siempre en la práctica diaria y en la docencia”.

El servicio de Gastroenterología del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, se ha convertido en su segunda casa. Dicho por el doctor Oscarín, allí encontró las primeras manos guías en este largo camino, sobre todo, la del padre de la especialidad en la provincia, el doctor Rafael López Rocha.

“Así comencé mis pasos en la residencia, independientemente de que roté, también, por el Instituto de Gastroenterología, de La Habana, y ya como especialista he dedicado toda mi vida a la asistencia directamente y a la docencia y he asumido, indistintamente, la dirección del servicio y de la especialidad en la provincia. Siempre hablo de la familia de Gastro, porque realmente este equipo es una familia”.

En Guatemala, 2010 y Mozambique, 2017 nacieron otras lecciones de la Medicina que sirve al prójimo y salva.

“Ya le dije, nací de padres ya viejos y esperé a que mi madre se fuera de este mundo para salir a mi primera misión en Guatemala. Fui como especialista en MGI y estuve muy vinculado a una población con diversos dialectos, costumbres. Atendimos pacientes en lugares de mucha pobreza, donde había mujeres trabajando con tres y cuatro niños a su alrededor, son experiencias que te marcan para toda la vida.

“Guatemala me enriqueció en lo científico y en lo humano. Recuerdo con dolor, y a la vez con gratitud, una niña de 13 años que había sido violada y sus padres la trajeron para que yo diera el diagnóstico junto con los médicos legales. Pasó el tiempo y casi al regreso de la misión fui invitado para que fuera a los 15 de esa niña que ya era madre. Esa imagen la conservaré por siempre.

“Mozambique fue otra gran oportunidad profesional, siempre supe que África podía redondear mi formación, allí trabajé durante tres años y medio. Siempre vi mucha gratitud en las personas. Veían a un cubano en cualquier calle y ahí aparecía el que había estudiado Medicina en Cuba, el que había ido de niño para la Isla de la Juventud y se había hecho ingeniero.

“Mozambique es un país con muchas culturas, muchos idiomas, muchas enfermedades que en Cuba no la encuentras y eso realmente me hizo estudiar, crecerme, a pesar de que ya casi iba a cumplir 60 años. Viví toda la etapa de la covid y fue muy tensa porque, además de trabajar en la parte asistencial y docente, estuve durante meses al frente de la misión en ese gran país.

“La representación cubana apoyó la reorganización de todo el sistema para combatir aquella pandemia y, lamentablemente, no pude terminar en aquel equipo porque enfermé. Durante 10 días estuve casi que acoplado en una terapia intensiva, recuerdo que le pedía a Dios que ayudara a quienes me atendían para que con inteligencia me salvaran y yo pudiera regresar a mi país sano y salvo. Y así fue”.

¿Cuándo comienza su vocación religiosa y cómo le ha servido en el ejercicio de la Medicina?

Mi vocación religiosa nació el 3 de enero de 1959, que dicen mis padres me bautizaron. Mi familia es católica práctica y desde niño visitaba la iglesia, he pasado todas las etapas por las que las religiones han transitado y mi fe se ha mantenido. En la actualidad nos mantenemos vinculados a todos los programas de ayuda humanitaria que tiene la iglesia católica a través de Cáritas y esto me ha hecho que yo vea al ser humano como decía el Papa Francisco, nunca de rodillas, y si lo vemos de rodillas hay que brindarle la mano para levantarlo, no para mirarlo con desprecio.

No ha habido nunca en mí, como persona y en mi formación, una discordancia entre la ciencia y la religión. Para mí, lo fundamental es amar a Dios sobre todas las cosas y servir a las personas, al ser humano, como lo merece.

Creer en la ciencia no es disgregación de los seres superiores porque Dios nos concibió y todo lo que en nuestra formación se va produciendo significa progreso. Entre religión y ciencia no hay disgregación.

De hecho, ¿cuántas personas como el Padre Félix Varela, Carlos J. Finlay y hombres de ciencia en la actualidad, tanto en Cuba como fuera de ella, son religiosos?

¿Qué le pido a Dios todos los días? Que me dé salud para disfrutar de mis hijos, de mis nietos, de mi familia, de mis pacientes para poderlos ayudar a todos.

Después de 40 años, ¿qué mandamientos considera deben guiar el ejercicio de la Medicina?

En primer lugar, yo les digo a los estudiantes que el mejor instrumento o el mejor accesorio que debe tener un médico es la silla, y me refiero a la silla donde nos sentamos porque es de esta manera que usted logra ver entrar el paciente a la consulta, observa su rostro, la forma en que deambula, si respira bien, si su cara expresa dolor o gratitud. Estoy en contra de las consultas con el paciente parado, yo de pie no atiendo a nadie.

Trato de que las consultas mantengan su privacidad, porque los médicos somos como los sacerdotes en esa cooperación, en esa escucha porque las personas quieren contarte sus intimidades. Lo importante de un médico es saber que es médico todos los días de su vida.

¿Qué edad tiene usted, doctor?

Tengo cumplidos 67 años. Si me preguntara hasta cuándo voy a trabajar, diría: hasta que Dios lo permita.

El Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos es la única institución de su tipo en la región central del país que presta este servicio a niños y adultos.

Alrededor de 600 pacientes de la mayoría de las provincias cubanas han recibido los beneficios de la oxigenación hiperbárica durante los últimos cinco años en el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, única institución de su tipo en la región central del país que presta este servicio.

De acuerdo con la doctora Lisett Rodríguez Muro, al frente de la Sección de Cámara Hiperbárica en la citada instalación sanitaria, esta modalidad de tratamiento genera una serie de cambios favorables en el organismo, y es aplicada a niños y adultos con disímiles padecimientos.

En tal sentido, Rodríguez Muro aludió a los accidentes cerebrovasculares, heridas complicadas, polineuropatías, esclerosis múltiple, sordera súbita, intoxicación por monóxido de carbono, la ostiomielitis aguda y la crónica, entre otras afecciones.

Esta terapéutica ha mostrado resultados muy positivos en la enfermedad de Perthes (una necrosis avascular de la cabeza del fémur) en niños espirituanos, y en el tratamiento del pie diabético, evidente en la reducción de la inflamación y la regeneración de los tejidos afectados, precisó la especialista de primer grado en Medicina Interna.

En esta sección de Cámara Hiperbárica se incluyen, también, terapias concernientes a la medicina subacuática, relacionada con la atención a los pacientes implicados en accidentes de buceo, explicó Rodríguez Muro.

“El tratamiento para las diversas enfermedades —detalla el licenciado en Enfermería Pedro Miguel Díaz López— consiste en administrar oxígeno a presiones superiores a la atmosférica; ello hace que, gracias a las leyes físicas de los gases, aumente la concentración de oxígeno en la sangre y en todos los tejidos del organismo”.

Respirar este oxígeno a presión controlada tiene un efecto antiinflamatorio, neovascularizador, antioxidante y antibactericida, agregó Díaz López, quien ponderó, igualmente, su importancia en la cicatrización, la oxigenación de los tejidos, el proceso de ostiogénesis (formación de los huesos) y disminución del edema.

La cámara hiperbárica multiplaza existente en el Camilo Cienfuegos ha beneficiado a pacientes no solo de la región central; sino, también, de las provincias de La Habana, Matanzas, Pinar del Río, Las Tunas, Granma y Santiago de Cuba.

Actualmente, debido a las restricciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba al sector de la Salud, dicha cámara ha reducido la vitalidad de sus atenciones, motivado, en lo fundamental, por la carencia de insumos y componentes importantes como el filtro del compresor y las máscaras individuales; además de las dificultades con la disponibilidad de oxígeno, en ocasiones.

La aplicación internacional de la oxigenación hiperbárica ha demostrado eficacia terapéutica, reducción de complicaciones y optimización de los recursos hospitalarios; en Sancti Spíritus varias investigaciones médicas contemplan la efectividad de esta terapéutica.

Fuente: Escambray