La Habana, 23 may (ACN) La Cancillería de Cuba recordó hoy 23 de mayo en su perfil de la red social  X el aniversario 63 del envío de la primera brigada médica cubana a Argelia, hecho que inauguró una de las gestas solidarias más nobles de la historia nacional.

En su post, subrayó que a pesar de las campañas difamatorias del imperio, ese legado sigue vivo en cada rincón del mundo donde un profesional salva una vida.

Argelia fue el punto de partida de la extensa y hermosa página de la colaboración internacional cubana en la esfera de la salud, la cual se ha multiplicado a lo largo de los años.

Según se registra en los archivos de efeméride de la ACN, luego de esa misión, vendrían otros momentos donde se pondría a prueba la profesionalidad de los médicos cubanos.

En 1998, Cuba envió personal especializado a Guatemala, Honduras y Nicaragua, tras los deslaves ocasionados por los huracanes Mitch y George en Centroamérica.

Otros hitos importantes fueron la creación en 2003 del Programa Barrio Adentro en Venezuela, y en 2005, la formación del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve.

A lo largo de más de seis décadas, profesionales de la salud en la mayor de las Antillas han prestado sus servicios de forma desinteresada a los más necesitados en África, América Latina y Asia.

Los médicos, enfermeras, laboratoristas y personal de la salud en general han escrito historias de amor, solidaridad y altruismo. El llamado Ejército de Batas Blancas ha dejado una huella que nunca se borrará y hoy recibe el cariño y el reconocimiento de cientos de miles de personas y gobiernos en el mundo.

Fuente: ACN

Desde hace dos años, en Sinaloa trabajan 80 médicos cubanos y desarrollan sus actividades en las zonas “más difíciles”, a las que “nadie quiere ir” por la lejanía de las comunidades y por la inseguridad, afirmó Julio César Quintero, coordinador de IMSS-Bienestar en la entidad.

La mayoría son médicos familiares asignados a centros de salud y, aunque tienen la mejor disposición y la gente los quiere, con frecuencia se tienen que cambiar a algún hospital por el cierre de la unidad de salud “cuando se agudizan los conflictos y aumenta el riesgo por la violencia”.

Así pasa con frecuencia en Badiraguato, San Ignacio, Tamiapa y Choix, entre otros municipios de la sierra, comentó el funcionario.

Quintero admitió que incluso los cubanos sabían del riesgo y tenían temor, pero ahora es común escucharles decir que ya no se quieren ir.

“Sí, hay problemas, pero la población los adopta; tienen buena relación porque, además, los doctores son empáticos con las personas y los problemas de salud que enfrentan. Tienen muy buen trato con los pacientes y sus familias”.

Durante la visita que realizó La Jornada a la entidad había entre 10 y 15 médicos cubanos que se vieron obligados a dejar los centros de salud porque fueron cerrados. “Una vez que se reabran, se les regresa”, indicó Quintero.

Entre los especialistas también están un nefrólogo, un médico internista y un traumatólogo que de igual forma contribuyen con la prestación de servicios de salud en el estado.

Aunque Sinaloa registra un buen nivel de bienestar en su población, también enfrenta desafíos en el acceso a los servicios médicos en lugares como El Carrizo, municipio de Ahome, donde hay un hospital que se construyó en 2020 pero no se ha podido contratar personal médico y servicios como cirugía general no se pueden ofrecer a los pacientes.

Algo similar ocurre en Villa Juárez, municipio de Navolato, donde viven alrededor de 45 mil personas, la mayoría migrantes y con problemas complejos por el consumo nocivo de alcohol y adicciones.

En el lugar hay un centro de salud, pero se necesita un hospital y hay un proyecto que ya conoce la presidenta Claudia Sheinbaum. Se planea construir un nosocomio integral con 12 camas y las especialidades básicas: medicina interna, ginecología, pediatría y cirugía general.

Fuente: Cubadebate

La Habana, 18 may (ACN) Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, subrayó hoy que los pueblos y comunidades más desfavorecidos de América Latina y el Caribe están sufriendo las consecuencias de la retirada de las Brigadas Médicas Cubanas.

El canciller calificó en la red social X de lamentable esta situación, que atribuyó a la «obsesión del gobierno de Estados Unidos, y sus presiones y amenazas a los gobiernos de la región».

Recalcó que la obra de los médicos de Cuba, noble, solidaria e internacionalista no podrá ser reemplazada por promesas y mucho menos por fondos, que los estadounidenses prefieren hoy dedicar a las guerras y a la carrera armamentista.

En el mes de marzo de este año el Gobierno de Jamaica comunicó su decisión unilateral de rescindir el acuerdo de cooperación en materia de salud con Cuba, como parte del cual se atendieron más de ocho millones 176 mil pacientes y se salvaron unas 90 mil vidas, según cifras oficiales.

Ese mismo mes, el último contingente de profesionales de la Brigada Médica cubana en Honduras llegó a la mayor de las Antillas, tras el cese del convenio entre los dos países, por decisión de Tegucigalpa.

En ese país de Centroamérica, el personal sanitario cubano trabajó en 17 de los 18 departamentos, en la medicina pública, realizando más de 30 millones de consultas y casi 900 mil intervenciones quirúrgicas.

Guatemala también anunció el retiro gradual de los profesionales cubanos, que laboraban en zonas rurales desde 1998.

Fuente: ACN