May
22
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este miércoles queel riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo es alto a nivel regional, pero que todavía sigue siendo de baja preocupación a nivel mundial.
El funcionario indicó que se estima que el brote ha dejado 139 muertos y 600 posibles infectados.
También señaló que hay un riesgo mayor de transmisión debido a un significativo movimiento de la población en la zona donde se detectó el brote, una región en la que miles de personas han sido desplazadas por el conflicto armado.
El comité de emergencia dela OMS advirtió que tomaría varios meses desarrollar una potencial vacuna para el virus ébola Bundibugyo.
Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.
La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.
Ghebreyesus había expresado el martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, al que calificó como una emergencia internacional.
Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.
En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo del covid.
El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016 solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.
“No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional», afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.
La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es «significativamente más sólida hoy que hace una década», afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.
La situación actual
Las autoridades de la República Democrática del Congo afirman estar trabajando para controlar el brote, pero el mismo se ha extendido a otras zonas del país.
Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.
El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.
“El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.
Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado alarmado por la velocidad con la que se está propagando la enfermedad.
La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.
“El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.
Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30 % y el 50 %”.
Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.
La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.
Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.
“Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.
Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.
Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.
Cinco décadas de dudas
El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.
El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.
La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.
Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.
Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.
Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.
Síntomas y grupos de riesgo
En los últimos años se han desarrollado vacunas contra algunas cepas del ébola, pero no en contra de la que actualmente se está propagando.
Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.
Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.
Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.
En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.
De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.
“En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.
“Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.
La prevención, la mejor arma
El personal sanitario encabeza la lista de grupos con mayor riesgo de contraer el ébola, según la OMS.
Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:
-Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.
-No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.
-Lavarse las manos con regularidad.
-En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.
La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.
Fuente: Cubadebate
May
22
Cuba resultó electa hoy como miembro del Comité General de la 79na. Asamblea Mundial de la Salud, en representación de la región de las Américas, durante la sesión inaugural del evento que sesionará en Ginebra, Suiza, hasta el 23 de mayo.
El Comité General, conformado por 17 Estados miembros, actúa como instancia líder de la Asamblea Mundial, que constituye el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), explicó una nota en el sitio de la Cancillería cubana.
La Asamblea se reúne una vez al año en Ginebra y tiene entre sus funciones adoptar decisiones sobre las políticas de la OMS, aprobar el presupuesto y nombrar al director general del organismo.
La delegación cubana a la 79na. Asamblea Mundial de la Salud está presidida por la viceministra Primera de Salud Pública, Tania Margarita Cruz Hernández.
La elección de Cuba como miembro del Comité General constituye un reconocimiento a la trayectoria del sistema de salud cubano y su contribución a la cooperación sanitaria internacional, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, recrudecido en los últimos meses con el cerco energético.
May
22
Un donativo de medicamentos antituberculosos de la República Federativa de Brasil, que beneficiará a cerca de 10 000 pacientes, fue entregado este miércoles en el Hospital Neumológico Centro Benéfico Jurídico, ubicado en la capital del país.
Durante el acto simbólico de recepción, la viceministra de Salud Pública de Cuba, doctora Carilda Peña García, destacó la amplia experiencia de colaboración entre Cuba y Brasil en materia de salud, ciencia y tecnología.
Asimismo, subrayó el papel de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) en la docencia y capacitación en higiene y epidemiología, y la colaboración entre las agencias reguladoras de ambos países (CECMED y ANVISA), ambas referencias para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con procesos homologados para la aprobación de productos de interés mutuo.
La viceministra recordó que Cuba enfrenta un bloqueo económico de más de seis décadas por parte de Estados Unidos, así como su inclusión en una lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, medidas que calificó como un intento de dañar la salud y el bienestar del pueblo cubano.
En este contexto, agradeció el apoyo de países hermanos como Brasil, que a través de la Agencia Brasileña de Cooperación y el Ministerio de Salud ha mantenido donaciones de medicamentos, especialmente para los programas de tuberculosis, VIH y otras enfermedades.
En el último año, Cuba ha recibido importantes donaciones de fármacos antituberculosos, vacunas y otros insumos prioritarios para el sistema nacional de salud, que benefician directamente a pacientes del hospital donde se realizó el acto.
La doctora Peña García agradeció, en nombre del ministro José Ángel Portal Miranda, al embajador de la República Federativa de Brasil y a su equipo por el fortalecimiento de las relaciones de cooperación en salud y por la solidaridad mostrada en momentos difíciles para los cubanos.
En este sentido, Christian Vargas, embajador brasileño, reafirmó que, como parte de una larga tradición de amistad, Brasil ha donado un importante conjunto de insumos, medicamentos y vacunas a la isla.
Entre las donaciones más recientes destacan:
- 320 000 dosis de vacunas, distribuidas en 20 000 de BCG y 300 000 antineumocócicas, ya repartidas en las provincias de Artemisa, Guantánamo, Granma y Holguín.
- Más de 900 000 tabletas contra la tuberculosis y otras enfermedades, llegadas a finales de febrero.
- Una donación especial de Itraconazol (100 mg) a principios de mayo para el tratamiento de un paciente infantil hospitalizado en el Hospital Juan Manuel Márquez.
Vargas afirmó que se encuentran en preparación nuevos envíos de suministros médicos, incluyendo insumos para el manejo de las arbovirosis.
Resaltó las iniciativas bilaterales para fortalecer la cooperación en salud y destacó la reunión en Ginebra, en el marco de la Asamblea Mundial de Salud, entre el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilla, y la viceministra primera de Salud Pública de Cuba, doctora Tania Margarita Cruz Hernández, donde renovaron el compromiso de integrar entidades médicas regionales y fortalecer la cooperación científica en salud y biotecnología.
El embajador transmitió su admiración a los profesionales de la salud cubanos por su labor en medio de una situación excepcional, y reafirmó que Brasil y el pueblo brasileño seguirán siendo amigos y colaboradores constantes de Cuba.
Mario Cruz Peñate, representante de la OPS/OMS en Cuba, valoró los logros alcanzados en salud como parte de la política social cubana, la cual debe ser protegida, y subrayó que la solidaridad de Brasil está contribuyendo a ese objetivo.
Para la OPS, esta cooperación representa un ejemplo de los mecanismos de trabajo conjunto y del valor agregado del multilateralismo, especialmente a través de plataformas de donaciones que permiten atender las necesidades de los países miembros.
El representante mencionó el caso puntual del medicamento donado por Brasil a un niño cubano como una muestra de esa colaboración efectiva. Señaló que tanto Cuba como Brasil son países con grandes fortalezas y potenciales en el sector salud.
Felicitó a Brasil por su reciente designación como centro de capacitación en biotecnología por parte de la OMS, y resaltó el gran potencial de la cooperación bilateral entre ambas naciones para conformar ecosistemas de innovación que aceleren el acceso a medicamentos y tecnologías sanitarias innovadoras, no solo para la región de las Américas sino para el mundo.
Asimismo, valoró como fundamental el trabajo del Comité Técnico Binacional Cuba-Brasil y celebró que recientemente se hayan concretado acuerdos de trabajo sustantivos.
Cruz Peñate citó al director general de la OMS al recordar que «la mejor medicina es la paz» y expresó el deseo de que América siga siendo una región de paz gracias al trabajo conjunto de sus naciones.
En referencia al uso del donativo, el doctor Manuel Blanco Pego, director del hospital neumológico, significó que cada uno de estos medicamentos tendrá un control y un destino adecuados, y serán decisivos para el objetivo de la lucha por la erradicación de la tuberculosis para el 2030, como en su momento se comprometieron los países integrantes de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud.
Transmitió el agradecimiento y afirmó que los profesionales de la Salud «se mantienen firmes y brindando un servicio con la mayor calidad a nivel científico y de la manera gratuita a toda la población, sostenidos por la fortaleza de su capital humano».
El equipo médico de la institución afirmó que este donativo de medicamentos antituberculosos lo integran fármacos de primera línea para el tratamiento de la tuberculosis pulmonar, dirigidos a todos aquellos pacientes que nunca han sido tratados antes contra esta enfermedad. Se trata de fármacos esenciales utilizados a nivel mundial y que podrían curar la enfermedad en un plazo de seis meses.
Destacaron que los medicamentos donados incluyen ácido rifampicina y pirazinamida, en presentaciones de dosis pediátricas y para adultos. Muchos de ellos son combinados, lo que permite a los pacientes curarse con menos cantidad de tabletas y en un plazo más corto.
La jornada reafirmó los sólidos lazos de amistad y cooperación Sur-Sur entre Cuba y Brasil, así como el compromiso compartido con la salud pública y la solidaridad internacional. En un contexto de restricciones y desafíos, iniciativas como esta demuestran que el trabajo conjunto y el multilateralismo son caminos eficaces para garantizar el acceso a medicamentos esenciales y avanzar hacia metas comunes, como la erradicación de la tuberculosis en la región.
Fuente: Radio Rebelde
