Ene
27
El biólogo Manuel Raíces Pérez-Castañeda, fundador de programas nacionales vinculados al tratamiento de la diabetes y la prevención de amputaciones, compartió a la Agencia Cubana de Noticias el testimonio sobre su trayectoria profesional y humana, marcada por la solidaridad internacional y el compromiso con la salud pública.
Raíces Pérez-Castañeda evocó su experiencia en Venezuela durante el año 2009, cuando colaboró con la misión «Pie Diabético», trabajando junto a médicos de familia en la detección temprana de pies de riesgo.
Recordó que muchos enfermos se negaban a ser atendidos por los especialistas cubanos.
Nosotros no vinimos a hacer política, sino a salvar piernas, contó que le dijo a uno de los enfermos, y este más tarde le agradeció por salvar los dedos de su pie izquierdo.
Destacó también que en aquel país recibió muestras de respeto y gratitud hacia Cuba y sus programas de salud, pues pies que lograron salvar, antes de aplicar este método eran amputados prácticamente sin haber realizado un diagnóstico preciso.
Al recordar sus días en la tierra de Simón Bolívar expresó que está orgulloso, «porque dejamos una huella en un país hermano»; y agregó que le evoca también tristeza, porque el poder sin ley hace daño, al pensar en la situación actual de Venezuela, siendo atacada por los Estados Unidos.
Este es el momento de estar unidos y defender el derecho de ese pueblo a vivir con dignidad, expresó.
Tras 20 años de trabajo en laboratorios y otros 20 dedicados a la formación de médicos y programas de salud, Raíces Pérez-Castañeda se jubiló, aunque continúa siendo referente en la comunidad científica.
Con más de cuatro décadas de entrega, resumió su vida profesional como un deber cumplido: salvar vidas, formar generaciones de médicos y demostrar que la ciencia cubana puede brillar en cualquier escenario.
24 Enero 2026 Fuente: ACN/ Noticias/ Salud
Feb
19
Centro de Referencia Nacional del Ministerio de Salud Pública, el Instituto Nacional de Endocrinología (inen) honra con creces la condición de entidad de ciencia e innovación que le confirió el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en 2004, y renovada en 2020.
Más allá de atender las enfermedades endocrinas-metabólicas, como la diabetes mellitus en todas sus variantes, las relacionadas con la hipófisis (acromegalia, hiperprolactinemia, Enfermedad de Cushing, tumores hipofisarios), las de las tiroides, déficit enzimáticos, dolencias de las glándulas suprarrenales y problemas del área reproductiva, por mencionar algunas, la entidad ejecutó en el último lustro un promedio anual de 48 proyectos investigativos, mientras en la actualidad la cifra alcanza los 35.
Según detalló a Granma el doctor Erick Robles Torres, director general de la institución localizada en el capitalino municipio de Plaza de la Revolución, cuatro están asociados a programas sectoriales y dos a programas nacionales del Minsap.
«Estos últimos son los nombrados La gestión de los cuidados y autocuidados en políticas públicas y programas que incorporen la dinámica demográfica, la salud colectiva, la prevención de la violencia de género y la integración social en los territorios seleccionados, y la Implementación de un programa de control de la hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2, para el primer nivel de atención basado en la iniciativa Hearts en Las Américas».
Para respaldar la actividad de investigación e innovación, la entidad cuenta con 45 investigadores categorizados, entre quienes hay cinco Investigadores de Mérito. Son ellos los profesores Eduardo Daniel Cabrera Rode, Luisa Álvarez Vázquez, Manuel Gómez Alzugaray, Oscar Díaz Díaz y Daysi Antonia Navarro Despaigne.
SIN TEMOR A LOS DESAFÍOS
Ante la carencia de reactivos, equipamiento y otros recursos, asociada a la tensa situación económica generada, sobre todo, por el recrudecimiento del bloqueo, el Instituto de Endocrinología no ha cejado en su empeño por promover y desarrollar la investigación científica y la innovación tecnológica, brindar una atención médica de calidad y garantizar la formación de los recursos humanos requeridos, incluidas la impartición de maestrías y doctorados, con la finalidad de dar respuesta a los problemas fundamentales de la población cubana en esta especialidad.
Sobre el tema, el doctor Erick Robles aseveró que la diabetes mellitus sigue ocupando una parte esencial del quehacer del colectivo de trabajadores del inen, dado el creciente aumento del número de casos y la notable contribución de esta dolencia a las primeras causas de muerte en Cuba (enfermedades del corazón, cerebrovasculares), por lo que su prevención y control es un reto para todo el personal de salud.
«En 2018, la prevalencia de la diabetes era de 64,3 por cada mil habitantes, con alrededor de 747 000 diabéticos registrados. Al cierre de 2023, ese indicador subió a 69,3 por cada mil habitantes, y la cifra total de enfermos notificados rebasó el millón de personas.
«Hoy tenemos en activo 18 centros de atención al diabético (CAD) a lo largo del país. Son escenarios en los que se brinda a los pacientes educación terapéutica interactiva, para que aprendan a conocer el padecimiento y las formas de mantener el control metabólico.
«Allí ingresan de forma ambulatoria, se les hacen estudios de laboratorio, chequeos oftalmológicos, reciben contenidos de educación nutricional y cambios de estilos de vida.
«Los cad funcionan, además, como unidades docentes que permiten la formación y adiestramiento de los recursos humanos requeridos. Muestra de lo enunciado es el centro de referencia ubicado en la intersección de las calles 17 y d, en el Vedado, donde cada año se ofrecen cursos de capacitación y entrenamientos a pacientes, familiares y educadores. Asimismo, constituyen escenarios de ciencia e innovación que responden a las líneas investigativas priorizadas sobre la enfermedad».
Dentro de los resultados científicos significativos de la entidad en 2024, resaltan la culminación de cuatro tesis doctorales que generaron nuevos conocimientos para la endocrinología y la sustitución de importaciones al utilizar el producto cubano Nutrial ii, en los estudios para conocer la reserva pancreática de insulina en pacientes diabéticos, logrando acortar los tiempos para su realización y lectura final, junto al ahorro de reactivos y otros recursos.
También figura, entre los aportes recientes, el estudio exploratorio comparativo para evaluar el efecto y seguridad del tratamiento combinado de Moringa/Metformina contra Metformina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, y la introducción de nuevas tecnologías diagnósticas, como la glucemia de riesgo en ayunas para la detección precoz de la diabetes estacional y su asociación con el tratamiento y los resultados del embarazo, el Índice clínico para el diagnóstico del hipercortisolismo endógeno y la determinación de la incidencia, características clínicas y epidemiológicas de la diabetes mellitus tipo 1, en la población pediátrica cubana 2015-2029.
El país dispone en estos momentos de más de 430 especialistas en endocrinología, de los cuales alrededor del 70 % son mujeres. La especialidad tiene presencia en los tres niveles de atención médica.
Para el doctor Robles Torres, asumir la dirección del inen en circunstancias tan adversas es un inmenso reto, pues se trata de preservar y multiplicar el legado del doctor Oscar Mateo de Acosta, su director fundador, y la obra de otros eminentes profesores, que dejaron su huella imperecedera en la institución y colocaron a Cuba en un lugar cimero en la atención de las enfermedades endocrinas-metabólicas.
Imposible no mencionar la disciplina, sentido de pertenencia, amabilidad y el compromiso con la salud del pueblo, que caracteriza el quehacer cotidiano de sus trabajadores, desde los profesionales de primer nivel, especialistas y técnicos de laboratorio, hasta el personal encargado de la higiene del centro y la atención al público en la recepción.
14 de febrero de 2025 Fuente: Granma/ Noticias/ Salud
Sep
22
Para el año 2050, aproximadamente 259 547 personas vivirán con demencia en Cuba. Sin embargo, hasta el 40% de estos casos podrían retrasarse o incluso evitarse si se abordan adecuadamente 12 factores de riesgo identificados.
Así afirma a Cubadebate el Doctor en Ciencias Juan Llibre Rodríguez, presidente de la sección cubana de la enfermedad de Alzheimer, quien insistió en que ello se traduce en al menos, 103 819 personas que podrían enlentecer o evitar el curso de esta enfermedad.
A propósito del Día Mundial de lucha contra este tipo de demencia, el experto comentó que la Asociación Mundial de alzhéimer (ADI por sus siglas en inglés) ha enfocado su atención en la reducción del riesgo de demencia como una estrategia fundamental para prevenir y retrasar el aumento de casos en todo el mundo.
Bajo el lema: “Nunca es demasiado temprano y nunca es demasiado tarde para reducir el riesgo de demencia”, se busca crear conciencia sobre los factores de riesgo y promover medidas preventivas en todas las etapas de la vida.
De acuerdo con estadísticas sanitarias de la OMS, en el mundo, 56 millones de personas viven con demencia (el 8,1% de las mujeres y el 5,4% de los hombres mayores de 65 años). Se calcula que esta cifra aumentará a 82 millones para 2030 y a 152 millones para 2050. Del total de casos previstos para el 2050, hasta 55 millones, podrían no llegar a desarrollar la enfermedad o retrasarla, si se abordaran, tan solo los 12 factores de riesgo que mencionaba el doctor Llibre Rodríguez.
Entre dichos factores de riesgo modificables se encuentran el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la inactividad física, el contacto social poco frecuente, los traumatismos craneoencefálicos y enfermedades como la diabetes, la pérdida de audición, la depresión, la obesidad y la hipertensión. Además, se destacan otros factores como la contaminación atmosférica y el acceso restringido a la educación temprana, que requieren la atención y acción de los gobiernos.
En América Latina el 56 % de los casos de demencia pudieran ser evitados con un enfoque multifactorial y del curso de vida. Los factores con una mayor contribución en nuestra región, son: en la edad temprana baja educación, en la edad media déficit auditivo, presión arterial elevada, obesidad y en la edad avanzada fumar, depresión, inactividad física, aislamiento social y diabetes.
Según el especialista, la prevalencia de la demencia (número de personas que viven con demencia) en nuestro país es 10,2 % en las personas de 65 años y más, con una incidencia (aparición de casos nuevos) de 21 por 1000 personas año, para este mismo grupo etario.
Ello significa, que aproximadamente 160 000 personas viven con demencia (el 1.4 % de la población cubana), cifra que irá en aumento, refirió.
Explicó que la demencia, que abarca aproximadamente 300 causas distintas, se caracteriza por una declinación adquirida y progresiva de la memoria, las funciones ejecutivas, el lenguaje y otras áreas cognitivas, con síntomas conductuales que afectan el desenvolvimiento normal de las personas en su entorno familiar y social.
Las demencias primarias, que representan la mayoría de los casos, no son curables en la actualidad, produciendo un daño progresivo e irreversible del cerebro. Las causas más representativas de este grupo incluyen: la enfermedad de Alzheimer (EA), responsable del 50 al 60% del total de casos, las demencias vasculares, la demencia por enfermedad de cuerpos de Lewy y la degeneración fronto temporal, puntualizó el doctor Llibre Rodríguez.
Agregó que, además de su impacto en la calidad de vida de los afectados, la demencia es la principal causa de discapacidad en adultos mayores y genera una gran carga económica y emocional para los cuidadores, estos últimos sometidos muchas veces a un gran estrés psicológico.
El 80 % de las personas mayores que necesitan de cuidados permanentes son personas con demencia, dijo.
Un dato que ilustra esta realidad abrumadora, es que, a nivel global, los costos económicos de las demencias superan los ocasionados por enfermedades cardiovasculares y cáncer combinados, alcanzando aproximadamente un trillón de dólares anuales, lo que equivale a más del 1% del producto interno bruto (PIB).
El especialista advirtió que, si bien existen factores de riesgo no modificables, como la genética, la edad, el sexo, la raza y los antecedentes familiares, estudios recientes han demostrado que la educación, el estilo de vida saludable (incluyendo actividad física regular, no fumar, una alimentación equilibrada y el consumo moderado de alcohol) y el control de trastornos médicos como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad y la depresión, pueden reducir el riesgo de demencia.
Además, el aislamiento social, la pérdida auditiva y la estimulación cognitiva limitada también se han identificado como factores de riesgo modificables. Esto significa que la prevención de la demencia es posible a través de estrategias de salud pública que aborden estos factores y promuevan intervenciones clave para retrasar o desacelerar el deterioro cognitivo.
Recordó que, en mayo de 2017, la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud respaldó el “Plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025”, instando a los estados miembros a implementar respuestas nacionales ambiciosas para abordar este desafío. La reducción del riesgo de demencia se destaca como una de las siete áreas de acción prioritarias en este plan.
Es fundamental que las poblaciones estén informadas sobre las estrategias de reducción del riesgo de demencia en todas las etapas de la vida y tengan acceso a la información, el asesoramiento y los servicios de apoyo necesarios, comentó.
21/09/2023
Fuente: (Cubadebate) Tomado de Noticias- Salud
