Abr
10
El Centro Nacional de Investigaciones Científicas expuso ante el Presidente Díaz-Canel los avances en la evaluación clínica de la terapia con PPG y aspirina para el deterioro cognitivo posictus, el empleo de jabones y cremas dermatológicas, entre otros.
El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) dio a conocer los avances obtenidos en la evaluación clínica de nuevos y tradicionales productos naturales dirigidos al tratamiento post-ictus y de enfermedades dermatológicas, entre otras.
La presentación se realizó esta semana durante los habituales intercambios del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos en temas de salud.
La doctora en Ciencias Sarahí Mendoza Castaño, directora de Investigación, Desarrollo e Innovación de la emblemática institución científica, informó sobre el desarrollo de productos que han ido demostrando su eficacia y seguridad y que permitirán incrementar la cartera de fármacos del centro en bien de la población cubana , y también con potencialidades en el mercado internacional.
La especialista presentó, entre otros, los resultados del ensayo clínico para evaluar la eficacia del empleo del Policosanol, ingrediente activo del icónico PPG, desarrollado por el CNIC a finales de los años 80 del pasado siglo, combinado con la aspirina (ASA) de 81 miligramos en el tratamiento del deterioro cognitivo en pacientes que han sufrido ictus isquémico.
El estudio, con una duración de 12 meses, involucró a cien pacientes de ambos sexos, con una edad promedio de 69 años, afectados por la dolencia, distribuidos en dos grupos de trabajo.
Durante el experimento se demostró que, a partir de los 45 días de tratamiento, se empezó a registrar una mejoría significativa de los aquejados en ambos grupos de tratamiento.
«Con este estudio demostramos por primera vez que la terapia a largo plazo con Policosanol de 20 miligramos y una dosis de ASA de 81 miligramos por día mejora tanto la recuperación funcional como el deterioro cognitivo post residual en pacientes que han sufrido un ictus isquémico», afirmó el Doctor en Ciencias Javier Sánchez López, del Centro de Neurología y Neurocirugía.
«Es un resultado prometedor —afirmó el renombrado neurólogo—, y estamos preparándonos para en un futuro emplear esta terapia en el parkinsonismo vascular, porque —explicó— evidentemente el Policosanol protege el árbol vascular; por tanto, en cualquier patología en la que haya un daño de este tipo, su efecto va a ser favorable. Esa es la idea que tenemos y los resultados han sido alentadores en este primer estudio».
Ante la incidencia del ictus isquémico en los procesos de demencia, Sánchez López argumentó que «hoy las personas viven cada vez más años, pero podemos ser atrapados por un deterioro cognitivo. Por eso, cualquier producto, cualquier ensayo que hable a favor de una mejoría es algo que se recibe como un bálsamo, sabiendo que queremos vivir más, pero también con más calidad de vida, y más aún usando productos naturales, que son altamente confiables, altamente seguros en su utilización médica».
La presentación de los nuevos resultados científicos del CNIC incluyó también un estudio sobre la eficacia de la terapia combinada de crema de aceite de girasol ozonizado (AGO) y jabones AGO, azufre o azufre y AGO, respectivamente, en pacientes con determinadas afecciones dermatológicas.
Particular atención generaron los estudios sobre la eficacia y seguridad del jabón dermatológico y la crema AGO en pacientes con acné, en los que participaron 75 personas de ambos sexos distribuidas en tres grupos: en uno de ellos se empleó la terapia con jabón dermatológico AGO, en otro la crema AGO y en el tercero la terapia combinada.
La doctora en Ciencias Sarahí Mendoza Castaño explicó que, en personas cuya edad promedio fue de 24 años y entre las que predominó el sexo femenino, en todos los grupos hubo curación clínica y mejora de los puntajes de evaluación y calidad de vida, siendo los efectos de la terapia combinada mejores que las monoterapias con jabón o crema. Los estudios con estos productos continuarán para confirmar los resultados con un mayor tamaño muestral y tiempo de tratamiento.
En el encuentro de esta semana del primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos en temas de salud, los especialistas del CNIC también presentaron una evaluación de la eficacia y la seguridad del empleo del jabón dermatológico AGO y una crema antiinflamatoria de alcoholes en pacientes con dermatitis crónica.
El estudio, actualmente en procesamiento, tuvo una duración de ocho semanas e incluyó a 90 pacientes. Sus resultados se muestran promisorios, al igual que el que versa sobre los efectos, la seguridad y la tolerabilidad del uso de la ozonoterapia rectal en pacientes con sintomatología articular posterior a la fase aguda del chikunguña.
El presidente ponderó los resultados que sigue acumulando el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, institución fundada en 1965 por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz, y que se ha ganado el mérito de ser el núcleo fundacional de las instituciones científicas creadas por la Revolución, primero como Polo Científico y hoy como Biocubafarma.
Los nuevos éxitos del centro confirman que, a 61 años de su creación, el CNIC sigue inmerso en la solución, con rigor y calidad, de problemas biomédicos y tecnológicos de importancia económica y social para el país y en la creación de productos de avanzada, competitivos en el mercado mundial.
Fuente: Granma
Abr
9
«Cuba seguirá apostando por la ciencia para la acción y la acción para la ciencia, por un mayor financiamiento y por seguir fortaleciendo el ecosistema y la infraestructura de ciencia en salud»
Cada 7 de abril, al conmemorarse el Día Mundial de la Salud, la comunidad internacional detiene la mirada en un tema central para el bienestar colectivo. En 2026, la consigna elegida por la Organización Mundial de la Salud coloca el conocimiento científico en el centro del debate: «Juntos por la Salud. Apoyemos la ciencia».
Bajo el lema «Juntos por la ciencia», se subraya que los grandes desafíos sanitarios de nuestro tiempo –desde las enfermedades emergentes hasta el impacto ambiental en la salud– solo pueden enfrentarse con colaboración, rigor e innovación basada en evidencias.
La campaña hace un llamado explícito a fortalecer el enfoque de «Una sola salud», una perspectiva que integra el bienestar de las personas, los animales, las plantas, los ecosistemas y el planeta. Se trata de un paradigma que la ciencia ha venido consolidando ante la evidencia de que ninguna frontera biológica o política separa realmente la salud humana de la del resto de las especies y del entorno que compartimos.
La ciencia y la innovación existen para dar respuesta a los problemas cotidianos de la humanidad. Muchos de esos problemas afectan también al medio ambiente y exigen conocimientos especializados o tecnologías avanzadas.
En ese camino, Cuba ha convocado a sus mujeres y hombres de ciencia a asumir un papel protagónico frente a los desafíos nacionales actuales. En la Isla, las decisiones en materia de salud se sustentan en el conocimiento científico, con la certeza de que la población confía, respalda y acompaña ese saber.
A propósito de la efeméride que se celebra este 7 de abril, la directora de Ciencia e Innovación del Ministerio de Salud Pública, doctora Ileana Morales Suárez, ofreció a la prensa una visión sobre el estado actual de la investigación en el sector y los desafíos que enfrenta la nación en este ámbito.
UN ECOSISTEMA CIENTÍFICO EN EXPANSIÓN
Cuba mantiene una elevada actividad en Investigación, Desarrollo e Innovación, fortalecida tras el perfeccionamiento aprobado en 2023 a partir de las enseñanzas de la labor científica durante la COVID-19. Actualmente, el organismo cuenta con 46 Entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación (ECTI) y se investiga en más de 1 200 instituciones. Se ejecutan 2 334 proyectos, de los cuales 17 responden al Programa Nacional de Longevidad Satisfactoria, 164 a los cinco programas sectoriales –enfocados en los principales problemas de salud de la población cubana–, 47 son territoriales y 2 106 son institucionales.
El número de investigadores en el sector representa el 69 % del total de investigadores del país. Al cierre de 2025, se encontraban categorizados 6 182 profesionales, y en lo que va de año se ha superado los indicadores históricos de promoción de categoría, con más de 300 participantes en el proceso.
La doctora Morales Suárez destacó que «Cuba tiene un amplio ecosistema de ciencia, innovación y salud, que lo ha convertido en un tejido grande, complejo –complejo para bien–, transdisciplinario y multifactorial». Explicó que en ese entramado participan no solo instituciones del sector de la Salud, sino también aliados como BioCubaFarma, las universidades, los sistemas de servicios médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior y el Inder, entre otros.
CIFRAS Y EVENTOS QUE AVALAN EL QUEHACER CIENTÍFICO
En el último año se desarrollaron más de 1 500 actividades científicas como parte de la socialización del conocimiento. Destaca la realización de la V Convención Internacional «Cuba-Salud 2025», que contó con más de 6 000 delegados, ponentes y expositores, así como con 84 delegaciones de todos los continentes, más de 20 presididas por ministros de Salud. Asociadas a ese evento, la XVI Feria Salud para Todos y la II Feria de Turismo Médico y Bienestar reunieron a 230 empresas, más de cien extranjeras.
En el marco de la convención se celebró el I Congreso Internacional «Una Sola Salud», y se avanza aceleradamente en el proyecto gubernamental sobre ese enfoque. Ya fueron creadas las Cátedras Una Sola Salud en todas las provincias.
En abril de 2025 se aprobó el Proyecto Estratégico a ciclo cerrado para el desarrollo de nuevos productos y servicios médicos exportables. Además, se aprobaron diez nuevos ensayos clínicos, para un total de 88 en ejecución, y se ampliaron actividades en las 54 Sociedades Científicas de Salud.
LECCIONES DE LA PANDEMIA Y EL PARADIGMA «UNA SOLA SALUD»
La doctora Morales Suárez subrayó que la COVID-19 dejó enseñanzas duraderas. «La infodemia, la mala información, la desinformación, la toma de decisiones basada en urgencia y no en evidencia mata», afirmó. «La salud basada en evidencia científica salva vidas».
Recordó que, durante la pandemia, Cuba desarrolló 24 ensayos clínicos dedicados a las vacunas, lo que permitió inmunizar a más del 98 % de la población nacional. «Otra de las grandes enseñanzas fue que no bastaba investigar en pequeños grupos, sino que había que ampliar la mirada transdisciplinaria y acercar la ciencia básica a la ciencia aplicada», añadió.
Desde 2021, el país implementa un sistema de gobierno basado en ciencia e innovación. El Ministerio de Salud Pública fue el primer organismo en presentar su programa de perfeccionamiento, acompañado de una matriz con 103 innovaciones de procesos, productos y resultados.
Sobre el enfoque «Una sola salud», la directora precisó que «la COVID nos trajo una verdad incómoda pero reveladora: la salud humana, animal y ambiental constituyen un tejido íntimamente relacionado. Quien quiera desarrollar iniciativas por sí solo no llegará a ningún lugar». El proyecto gubernamental aprobado en abril de 2021 apuesta por la intersectorialidad y la interdisciplinariedad, y pone énfasis en problemas como las enfermedades zoonóticas, la resistencia antimicrobiana, la vigilancia integrada y la inocuidad de los alimentos, el agua y el aire.
En un contexto global en el que la evidencia científica enfrenta desafíos y el trabajo multidisciplinario resulta imprescindible, el país ratifica su voluntad de mantener la investigación como eje de las políticas sanitarias, con el propósito último de mejorar la atención integral a toda la población.
«Cuba seguirá apostando por la ciencia para la acción y la acción para la ciencia, por un mayor financiamiento y por seguir fortaleciendo el ecosistema y la infraestructura de ciencia en salud», concluyó la doctora Morales Suárez.
Abr
9
Desde hace siete años Víctor y Esther, residentes en el poblado de La Yaya; Solennis, de Granadillo, ambos de Niceto Pérez, y Anolbis, de la barriada El Congrí, en El Salvador, tienen una historia en común.
Padecen insuficiencia renal crónica y, semana tras semana reciben los servicios de hemodiálisis en el Hospital General Docente Dr Agostinho Neto,de Guantánamo, tratamiento tan vital como esperanzador.
La hemodiálisis (y otros tipos de diálisis), son tratamientos que permiten de forma mecánica realizar, en los pacientes nefróticos la función de los riñones cuando estos dejan de funcionar bien, depura la sangre y mediante riñones artificiales, eliminan del cuerpo la sal extra, el agua y los productos de desecho; en tanto permiten mantener niveles seguros de minerales y vitaminas en el cuerpo.
Desde hace varias décadas en Cuba, país víctima de un genocida bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que se acrecienta con las medidas de la administración de Donald Trump, que imponen un cerco a la entrada de combustible a la Isla, unos 3 mil pacientes reciben los servicios de hemodiálisis en una red nacional para enfermos renales que son atendidos en 56 instituciones de la Salud Pública.
En Guantánamo existen salas para el tratamiento con hemodiálisis en los hospitales general docente Dr Agostinho Neto, mayor institución médica de Guantánamo y de la provincia, y en el Octavio de la Concepción y de la Pedraja, en el municipio de Baracoa, donde funcionan 17 y cinco hemodializadores (riñones artificiales), respectivamente.
A pesar de las carencias de insumos y de combustible en la más oriental de las provincias cubanas se atienden unos 96 pacientes con enfermedades renales crónicas, junto a los casos con patologías consideradas como agudas, así como las consultas externas de Nefrología que se prestan en todos los municipios, a personas con estadios iniciales de la enfermedad.
“A medida que el paciente avanza en la enfermedad de forma irreversible se hace necesario la hemodiálisis, mediante la cual la sangre del paciente fluye y se depura en un riñón artificial, a través de un sistema extracorpóreo para liberar sustancias de desecho y el exceso de líquido”, explica la doctora Alibet Ilia Ferrán Yopiz, especialista en Primer Grado en Medicina General Integral y Nefrología, jefa de estos servicios en el Hospital General Docente.
“En la actualidad –explica- para garantizar la atención en la sala contamos con 15 médicos, de ellos nueve especialistas y 28 residentes en formación. Está también el personal de enfermería y los técnicos de reúso de los dializadores y los operarios de la planta de tratamiento de agua. Un colectivo mayoritariamente compuesto por mujeres, y sin el cual sería imposible prestar estos especializados servicios”.
Al diálogo se suma la licenciada Yaumara Bosa Columbié, jefa en funciones de enfermería, quien comenta el déficit de enfermeras “pues de una plantilla de 67 solo tenemos 25 prestando servicios, por lo que muchas veces se hace complejo cumplir el indicador de una cada dos o tres pacientes conectados a las máquinas”.
“Para atender a quienes padecen enfermedades renales en el hospital guantanamero existen dos salas de Nefrología clínica y el centro de hemodiálisis”, explica la doctora Ferrán Yopiz, quien con orgullo habla de su especialidad y de la labor diaria que realiza todo el personal para atender a los nefróticos.
Un capacitado personal médico y paramédico atiende a quienes requieren del tratamiento de hemodiálisis. Foto: Leonel Escalona.
“Es la nefrología una actividad muy integradora, al atenderse junto a los pacientes con trastornos renales, otros con padecimientos diabéticos y de hipertensión arterial, todo lo cual requiere de recursos y medicamentos que no siempre están en existencia”.
“Estos servicios llevan muchos insumos como agujas de fistulas, el concentrado de hemodiálisis, bicarbonato, medicamentos como la eporina sódica, las vitaminas y el hierro, estos últimos casi siempre en falta. En la actualidad se aplica hertropoyectina, fármaco que se produce en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de nuestro país”.
“También muchas veces hay carencias del número de jeringuillas necesarias y otros materiales gastables. Nunca hay reservas para dos semanas, si se tiene en cuenta que se utilizan unas 100 jeringas para hemodializar 46 pacientes por día, en tres turnos de cuatro horas cada uno, de lunes a sábado”.
En medio del diálogo, la jefa de los servicios de hemodiálisis hace una pausa, suspira y afirma: “Si, se hace difícil, porque muchas veces se trabaja con el material básico, pero lo más importante es que se logra dar el tratamiento”.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirman que un riñón artificial en el mercado internacional cuesta unos 20 mil dólares, y un proceso de hemodiálisis puede llegar a costar 46 mil al año.
Sin dudas, un tratamiento muy costoso que en Cuba se da totalmente gratuito, así como la merienda y almuerzo a los pacientes y el servicio de transporte que en la provincia presta CubaTaxi, a pesar de la compleja situación existente por la falta de combustible, derivado del bloqueo energético que “cual espada de Damocles” pende sobre nuestro país.
A pesar de las limitaciones y tomándose alternativas como la permanencia de los pacientes que viven en municipios más lejanos en hogares de familiares o en la Casa del Nefrótico, continúa Guantánamo garantizando los tratamientos de hemodiálisis, en un cotidiano empeño por alargar la vida y la esperanza de quienes requieren de estos sensibles servicios”.
Fuente: Cubadebate
