Cada 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis. La fecha recuerda el momento en que, en 1882, el doctor Robert Koch anunció el descubrimiento del bacilo que causa esta enfermedad. Más de 140 años después, la tuberculosis sigue siendo la infección mortal más extendida en el planeta.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2024 se registraron más de 10 millones de casos nuevos en el mundo. Y cada día mueren por esta causa más de mil doscientas personas. No es una enfermedad del pasado. En muchos países, sigue siendo una urgencia silenciosa.

En medio de ese panorama, Cuba ha mantenido un comportamiento distinto. El modelo de salud de la isla no espera a que el paciente llegue al hospital con síntomas avanzados. La estrategia se sostiene en dos acciones sistemáticas: la vacunación universal con BCG al nacer y la pesquisa activa en la comunidad.

Médicos y enfermeras recorren los barrios para identificar síntomas respiratorios, estudiar a los contactos de casos confirmados y detectar la enfermedad en etapas tempranas.

El resultado se refleja en los indicadores. Mientras el promedio de incidencia en América Latina ronda los 23 casos por cada 100 mil habitantes, Cuba reporta una tasa por debajo de siete, según datos del Ministerio de Salud Pública.

Y cuando se detecta un caso, el tratamiento es gratuito y supervisado diariamente. Eso evita abandonos y reduce el riesgo de que el bacilo se vuelva resistente a los medicamentos.

Esto no significa que la enfermedad esté erradicada. En Cuba todavía se presentan casos, y el desafío de las tuberculosis farmacorresistentes es una preocupación mundial. Pero lo que muestra la experiencia cubana es que esta enfermedad no se combate solo con tecnología de punta: se combate con organización del sistema de salud y con acceso equitativo.

En el Día Mundial de la Tuberculosis, mientras en muchas regiones los programas de detección dependen de que el paciente acuda por su cuenta, en nuestro país se sostiene una idea central: hay que salir a buscar la enfermedad para poder controlarla.

Vacunar al nacer, buscar en la comunidad, tratar sin costo. Esas tres acciones, aplicadas con consistencia, explican por qué Cuba mantiene indicadores propios de países de altos ingresos, a pesar de tener recursos limitados.

Fuente: CMHW

El déficit de insumos y medicamentos, así como la rotura de equipos diagnósticos en la institución espirituana son evidencias concretas del cerco estadounidense contra Cuba

El impacto del bloqueo económico, financiero y comercial de los Estados Unidos contra Cuba, que ha mutado recientemente hacia la asfixia energética, ocasiona severos daños a la atención sanitaria en el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, visible en los servicios de Cirugía, Nefrología, Gastroenterología y Neonatología, entre otros, denunciaron directivos y especialistas de este centro asistencial.

En un análisis de los resultados del pasado año, el doctor Alexander López Concepción, jefe de los servicios de Cirugía en la mayor institución hospitalaria de la provincia, se refirió a las consecuencias de esta política progresiva de estrangulamiento que provoca el déficit de insumos necesarios como material gastable, medicamentos y algunos efectos médicos, lo cual ha obligado postergar intervenciones no urgentes para priorizar las urgencias y emergencias, las oncológicas y de traumatología.

Por su parte, el doctor Remberto Cruz Pérez, al frente del Servicio de Nefrología, señaló la vulnerabilidad de programas como el de Hemodiálisis, que demanda, además de una estabilidad energética, recursos para practicar el acceso vascular, no disponible hoy para el 80 por ciento de los pacientes que inician en este tratamiento.

Al referirse a la crudeza de este cerco genocida, el doctor Oscar Pérez Rodríguez, especialista de segundo grado en Gastroenterología, aludió a la rotura de diferentes equipos de diagnóstico, sin solución por la no disponibilidad de piezas de repuesto, entre estos el colonoscopio, lo cual ha implicado enviar a los pacientes a Cienfuegos, con las consabidas dificultades del transporte, agravadas actualmente.

“Hoy es una preocupación no poder contribuir al diagnóstico del cáncer de colon, una enfermedad frecuente en la provincia”, apuntó el especialista, quien ponderó el talento innovador del personal del servicio que, de conjunto con los ingenieros electromédicos espirituanos, lograron la reparación de dos endoscopios de amplio espectro diagnóstico, con los cuales se han practicado más 2 000 endoscopías.

En este propio contexto, el doctor Aliosky Polo Santana, director general del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, reflexionó en torno al apoyo del Partido y del Gobierno en la provincia por su contribución a la transportación del personal médico y paramédico residente en los municipios, equivalente al 69 por ciento de la fuerza laboral del centro.

Igualmente, enfatizó en el imperativo de ser más eficientes, incrementar las normas de higiene para reducir las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria y revertir el comportamiento actual de indicadores que afectan el área materno infantil, díganse mortalidad materna, el índice de cesáreas y el de bajo peso al nacer.

A la par de reconocer el compromiso y la profesionalidad del capital humano de la institución sanitaria para enfrentar estas realidades objetivas impuestas por el bloqueo, Yaquelín de la Paz Ramos, coordinadora de Programas y Objetivos del Gobierno Provincial, llamó la atención sobre la necesidad de elevar la calidad en la prestación de los servicios, el trato a los pacientes con la explicación oportuna, el sentido de pertenencia, además de la atención a los estudiantes y residentes, como garantía del futuro.

Durante la valoración del quehacer correspondiente al pasado año, la dirección del hospital distinguió el desempeño de varios departamentos, entre estos, el de Rehabilitación y Fisioterapia, Higiene y Epidemiología, sección de Lavandería y el servicio de Unidad de Atención al Grave Polivalente. Al propio tiempo, fueron estimulados los doctores Omar Moreno Bravo y Yeily Cancio Aquino, y la licenciada en Enfermería Mirtha Alfonso Pascual.

Fuente: Escambray

La Asociación Cubana de Personas en Situación de Discapacidad Intelectual (ACPDI) entregó en el municipio de Lajas los primeros nueve carnés a asociados efectivos y adjuntos de la organización. En la localidad cuentan con alrededor de 50 miembros que recibirán a lo largo del año el documento que los acredita como miembros de la organización.

La organización tiene como propósito reunir a personas con discapacidad intelectual, así como a sus representantes legales y redes de apoyo que residan de manera permanente en el país. Su meta principal es fomentar el desarrollo inclusivo de este grupo, trabajando de forma articulada con las instituciones del Estado y el Gobierno en la creación y aplicación de herramientas, políticas públicas, programas y proyectos.

Busca no solo promover su participación activa en la sociedad, sino también asegurar el ejercicio pleno de sus derechos, reconociendo su valor como ciudadanos con igualdad de oportunidades. Además, permite generar espacios más accesibles, reducir la discriminación estructural y avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva.

La asociación está conformada por distintos tipos de miembros: por un lado, los menores de 18 años en situación de discapacidad intelectual, quienes participan como asociados adjuntos, acompañados por sus representantes legales; por otro, los jóvenes mayores de edad, considerados asociados efectivos, quienes cuentan con el seguimiento de sus apoyos cuando es necesario. Asimismo, se reconoce a aquellas personas que, por su compromiso y contribución a esta causa, adquieren la condición de asociados de honor, aunque sin derecho a participar en procesos de elección o votación. Esta estructura permite una participación amplia y diversa, fortaleciendo el sentido de comunidad y colaboración entre todos los involucrados.

Uno de los pilares fundamentales que defiende la ACPDI es el respeto a los derechos, la dignidad y la autonomía de las personas con discapacidad intelectual. En este sentido, se enfatiza que, más allá del acompañamiento de representantes legales o apoyos, las propias personas deben tener un rol protagónico en la toma de decisiones que les afectan. Por ello, se promueve que su voz y su voto sean escuchados y tenidos en cuenta, fomentando su empoderamiento y participación directa. Este enfoque contribuye a desmontar prácticas paternalistas y a consolidar un modelo basado en la autodeterminación y la inclusión real.

A pesar de los avances, aún persisten numerosos desafíos, como brechas sociales, prejuicios y concepciones erróneas sobre la discapacidad intelectual, muchas veces derivadas de la falta de información y sensibilización. Resulta imprescindible continuar promoviendo la educación y la concienciación social para cambiar estas percepciones.

Es fundamental visibilizar los logros, capacidades y aportes de estas personas, demostrando que pueden desarrollarse plenamente en distintos ámbitos de la vida. Solo mediante un esfuerzo colectivo y sostenido será posible construir una sociedad más inclusiva, donde la diversidad sea reconocida como una riqueza y no como una limitación.

Fuente: 5 de septiembre

marzo 26, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: Calidad de Vida, Cienfuegos, Cuba, De la prensa cubana, Discapacitados, Salud, Sociedad | Etiquetas: , , |