Irene dice que solo hace su trabajo, pero desde que mi hija y yo ocupamos la pequeña sala dedicada a los casos de COVID-19, en el Hospital Pediátrico Pedro Agustín Pérez, cada dos por tres se asoma a través del vidrio para decirnos que está ahí por si nos hace falta algo.

No alcanzo a ver sus labios. Incluso, en el pasillo de la sala desierta, se mantiene de verde de pies a cabeza, nasobuco incluido, pero se las arregla para decirme que no puedo salir, y que prepare lo necesario, porque en un rato llegará la comida.

La veo desandar y mirarme con pequeños ojos achinados que me anuncian una sonrisa tras el barbijo. La observo desde mi mundo que se cae a pedazos, y trato de corresponderle, pero no puedo.

Solo una madre sabe…

De un momento a otro se pone un segundo par de guantes y entra al cubículo. En un par de movimientos sustituye una sábana, y empieza a limpiar sobre lo limpio. La pequeña mesa donde todavía no he empezado a acomodar nuestras cosas, el piso, las persianas, el baño que, por suerte, es para dos…

Me pregunta, mientras, de dónde soy, cómo fue, cuándo empezaron los síntomas y qué se siente. Me dice que hay muchas cosas por ahí y llama la atención de mi hija, “enganchada” por completo a su tablet, y logra sacarle un par de respuestas. “Se nota que no se siente bien, pero tranquila, mamá”.

Se despide, “por el momento”, y sigue en lo suyo. Pasillo arriba. Pasillo abajo. En ocasiones se detiene frente a un cubículo cercano, totalmente aislado de nosotras, ocupado solo por un pequeño y su madre.

La observo, entonces, agacharse un momento y “regresar” con una cara de asombro casi pegada al cristal. Vuelve a esconderse tras el muro, se yergue casi al momento con los ojos cerrados, hace un movimiento de cabeza y abre los ojos de un tirón. Del otro lado, el niño le sigue el juego y se ríe. Y es bueno escuchar.

Poco después, la veo acercarse con bolsas conocidas. “Qué pena, cargar tanto peso”, le digo. “Es mi trabajo”, me responde con los ojos achinados, y mientras las coloca en la mesa dice que estuvo hablando con “la abuela”, y calmándola un poco, pues estaba muy nerviosa.

Aunque no lo parezca, Irene, por debajo de toda esa tela verde, tiene un cuerpo de unos 60 años. Crió a su propia prole, y ahora empina a un nieto que le dejaron. ¿Y la madre? “Se fue y me lo dejó” -acota sin sombra de queja.

Ha estado toda su vida en el hospital, en un trabajo que le encanta, y al que llega todos los días después de cruzar la ciudad de punta a cabo, y aunque ya tenía una edad que podía considerarse de riesgo, fue de las primeras que dijo sí para trabajar en las primeras salas para casos de COVID-19 en la provincia de Guantánamo.

Me lo cuenta a retazos. Por medio del vidrio o mientras entra a arreglar algo, a cerrar la llave del agua que, sin querer, dejamos abierta, decirme que para ahorrarle trabajo a la familia, puedo consumir el agua de la sala, hervida y fría, o anunciar que estará con nosotras hasta el otro día.

En algún momento, casi de noche, dice que cree acordarse de mí, y cuando le confirmo que es posible que sea yo la que conoce de la televisión, corre a compartir el hallazgo con sus compañeras de turno. ¿Ustedes saben quién está aquí? Ahhh, pues ¡afinen…! Su entusiasmo me hace sonreír.

Cuando llega la noche, me ayuda a estar un poco más cómoda, y en la mañana me pasa un poco de café que han comprado entre todas. La veo, por primera vez, en ropa de calle, mientras se afana en maquillarse. Definitivamente no aparenta su edad, en cuerpo o en alma.

Ha llegado su relevo, pero se queda un rato más, y antes de despedirse, pregunta si puede hacer algo más por nosotras, y que ojalá no nos vuelva a ver en tres días, cuando tiene su turno.

Yo le doy las gracias, de verdad. ¿Irene, no?, confirmo. “La misma, para servirle”. Gracias, le repito, por todo. “Qué va, mi’ja, si yo solo estoy haciendo mi trabajo”, me responde, y de verdad lo cree. (Tomado de Venceremos)

06 marzo 2024/ Fuente: Cubadebate/ Tomado de /Noticias/ Salud

marzo 6, 2024 | Gleidis Hurtado Cumbá | Archivado en: COVID-19,Cuba,De la prensa cubana,Salud,SARS-CoV-2 | Etiquetas: , , |

Con la recaudación de 17 millones 800 mil euros, que serán destinados al sistema nacional de salud, concluyó el XXIV Festival del Habano en La Habana. El evento contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República. Durante la gala final, se subastaron humidores exclusivos diseñados por artistas y artesanos de renombre.

A la gala final del prestigioso evento, realizada en el recinto ferial de Pabexpo, también asistió Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político y Primer ministro, y ese monto monetario en divisas es fruto de la subasta de humidores exclusivos, diseñados por artistas y artesanos de renombre.

En la edición anterior la venta de tales accesorios, destinados a preservar los puros Premium, generó 11,22 millones de euros, y uno de los humidores, con la firma del Presidente de Cuba, alcanzó entonces un valor de 4,2 millones de euros.

Maritza Carrillo González y Luis Sánchez Harguindey, co-presidentes de la Corporación Habanos, S.A., destacaron la celebración exitosa del tradicional evento, que reunió en la capital del país a más de 2 900 amantes del tabaco cubano, provenientes de 108 países.

Tras una semana intensa, cuyo programa abarcó una feria comercial, un seminario internacional, y visitas a fábricas habaneras y a plantaciones pinareñas tabacaleras, entre otras actividades, llegó a su fin esa cita mundial.

La gala artística cultural con que cerró el festival estuvo dedicada a la marca Trinidad en su aniversario 55, por lo que en ediciones limitadas se presentaron en ella nuevas vitolas.

En la cima del portafolio de la mencionada corporación está hoy día esa marca con origen y propósito compartido con Cohíba, de prestigio y cuidado en cada detalle y que la convierten en líder en calidad y exclusividad.

También en la ceremonia de clausura se dieron a conocer los Premios Habanos 2023 en producción, comunicación y negocios.

Por su dominio de la historia, cultura y producción del mejor tabaco del mundo, Philip Ramos y Aaron Ignacio, de Canadá, recibieron el galardón del V Concurso Habanos World Challenge.

Maritza Carrillo González y Luis Sánchez Harguindey, co-presidentes de la Corporación Habanos, S.A., destacaron el éxito de este tradicional evento, que atrajo a más de 2 900 amantes del tabaco cubano provenientes de 108 países. El festival incluyó una feria comercial, un seminario internacional y visitas a fábricas y plantaciones tabacaleras en La Habana y Pinar del Río.

La gala artística cultural que cerró el festival estuvo dedicada a la marca Trinidad, en su aniversario 55. Durante esta celebración, se presentaron nuevas vitolas en ediciones limitadas. Trinidad, junto con Cohíba, lidera el portafolio de la corporación en calidad y exclusividad.

Además, en la ceremonia de clausura se anunciaron los Premios Habanos 2023 en producción. Un evento verdaderamente memorable para los amantes del tabaco y la cultura cubana.

03 marzo 2024| Fuente: Juventud Rebelde | Noticias| Cuba

La Convención Científica del Hospital Doctor “Gustavo Aldereguía Lima”, de Cienfuegos, dará el 18 de marzo próximo. Este año está dedicada al aniversario 45 de la fundación de ese centro. La Doctora Yenisey Quintero Méndez, jefa del departamento docente de la mayor institución asistencial de la provincia, explicó que el evento, realizado con carácter anual, tendrá la gerencia hospitalaria como tema central.

Este 2024 la cita científica homenajeará asimismo al Doctor cienfueguero Alfredo Espinosa Brito, recientemente reconocido con el Premio de la Organización Panamericana de la Salud al liderazgo en gestión y servicios sanitarios.

Dos eventos previos, basados en las especialidades de anestesiología y medicina interna respectivamente; simposios y conferencias magistrales, compondrán el programa científico de la Convención.

04 marzo 2024| Fuente: Radio Reloj | Noticias| Salud