Nov
27
Intercambiar experiencias y aprendizajes de trabajo a nivel local y nacional en el sector sanitario, aúna en La Habana a más de 100 profesionales, directivos y funcionarios de cerca de 10 países, que confluyen en la primera reunión regional internacional sobre la intersectorialidad para la equidad en Salud.
Una cita que, durante 3 días en el Hotel Nacional, evidenció la importancia de establecer alianzas con otras esferas para el logro de mayores resultados en salud y bienestar, y el enorme impacto de políticas públicas que incidan en la adecuada implementación y efectividad de acciones en esta área, a decir de Gerardo de Cosío, Representante Interino de la OPS/OMS.
Al abordar su reflejo en la sociedad, acotó, es prioridad que todos los sectores gubernamentales y no gubernamentales colaboren en la implementación de las políticas de salud, tal y como se defiende en estas jornadas, que apuestan por la premisa de que no es solamente competencia del personal que trabaja en la actividad sanitaria. «Sin el apoyo y la participación de ellos, entonces, lo que podríamos hacer en salud sería muy poco», aseveró.
De igual manera ponderó la relevancia de dinamismos de prevención y promoción para el bienestar de las comunidades y, en general, de toda la población; al tiempo que ratificó cómo la intersectorialidad, «tiene que ver también mucho con la participación comunitaria, con darle a los territorios la capacidad y el conocimiento para que se haga responsable de su propia salud y en correspondencia pueda asumir la responsabilidad de su calidad de vida».
En el caso cubano, refirió cómo la intersectorialidad define las esencias del Sistema de Salud Pública, «y ello puede verse en el Anteproyecto de la nueva Ley que por estos días se analiza en la nación, donde se está trabajando de una forma intersectorial, con una fuerte participación de la sociedad civil, y este es un ejemplo de cómo varios gremios convergen para el bienestar de una Cuba saludable».
A juicio de Roxana González López, Consultora del Equipo Técnico de la Organización Panamericana de la Salud en la nación, «que escogieran a la mayor de Las Antillas para el encuentro constituye un reconocimiento por el buen trabajo que desempeña la Isla en el tema de intersectorialidad, como un ejemplo para el mundo».
Resalta, además, cómo puede aportar mucho a la región realizar este espacio científico en la Habana, «pues las buenas prácticas que se tienen en el contexto del trabajo intersectorial y sobre todo en el tema local, desde los gobiernos municipales, resulta sin dudas un elemento fundamental para el fortalecimiento de procederes y estrategias en la actividad».
Asimismo, subrayó a la prensa que, como parte de la primera reunión regional internacional, quedará constituida la red de las Américas para el trabajo intersectorial, en pos de una comunidad común de prácticas, capacidades y competencias en este sentido. Una iniciativa que «permitirá identificar fortalezas y debilidades existentes en la región para ser integrado en los planes de cooperación técnica de la OPS/OMS y ser reforzados en el quehacer de las diversas instituciones y organismos».
Papel de los gobiernos locales en función de la intersectorialidad
Santiago González Acosta, Presidente de la Asamblea Municipal de Cienfuegos, y uno de los participantes en la primera reunión regional internacional de la OPS/OMS sobre intersectorialidad para la equidad en Salud, que hasta este 24 de noviembre se realiza en La Habana, menciona la importancia de este tema para los gobiernos locales.
«Resolver hoy problemas en la comunidad solo resulta posible si la máxima recae en la intersectorialidad, teniendo como ente coordinador al gobierno en cada uno de los lugares, regiones o consejos populares», añade, a la vez que insiste cómo incide esta integralidad basada en alianzas, en la propia fuerza de convocatoria que se logra en una comunidad por ejemplo para una verdadera transformación.
Por ello, complementa, en Cienfuegos «hemos diseñado estrategias de desarrollo municipal donde se aprobaron 77 políticas públicas y de ellas 56 tiene que ver con la intersectorialidad. Programas que ya han emanado novedosos proyectos de desarrollo local vinculados a la salud en la comunidad».
Trascendió en el encuentro cómo la crisis sanitaria y el impacto social producido por la Pandemia de Covid-19, demostraron la urgencia de un abordaje intersectorial para proteger la salud y favorecer el bienestar social de toda la población; razón que impulsó que a fines del año 2022 fuera aprobada la Política para recuperar el progreso hacia el logro de los objetivos de desarrollo sostenible con equidad. «Precisamente en una de las cinco líneas de acción de esta Política, resaltó Roxana González López, se puntualiza la eficacia de la intersectorialidad y la necesidad de fortalecerla».
En este camino, explicó la doctora Gerry Eijkemans, directora del Departamento de Determinantes Sociales y Ambientales de Equidad y Salud de la OPS, una estructura de reciente creación, es indispensable la prioridad que recibe la atención a estos temas, que favorecen la integración de aprendizajes desde los ámbitos locales y regionales.
Por esta razón exhortó en que, para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, no es suficiente tener un buen sistema de salud, con buenos hospitales y con acceso a servicios de calidad. «También solicitamos políticas sociales, de educación, nutricionales, empleo decente, vivienda saludable, y esto necesariamente requiere una acción coordinada con otros sectores», señaló.
Por su parte Alondra Izaguirre, nutrióloga de Belice, y otra de las oradoras en la cita, destacó la oportunidad de compartir experiencias en una plataforma que permita crear redes de apoyo a nivel regional pero también a nivel internacional.
En sus palabras valora que «fue muy interesante conocer las ponencias de diferentes países que tienen en la actualidad los mismos desafíos que el suyo; y poder contar con un apoyo y comprensión en este sentido, es reconfortante para Belice».
Expresó que «convocar a este evento aquí en Cuba contribuye mucho especialmente para el desarrollo de su país, por el modelo de salud que tiene la Isla caribeña; ya que no es sólo un sistema que impacta a nivel regional en las Américas, sino también en el mundo por los impresionantes resultados».
27 noviembre 2023 |Fuente: Ministerio Salud Pública-Cuba | Tomado de |Noticias
Nov
25
La inauguración oficial del servicio de hemodiálisis remodelado, con una nueva planta de tratamiento de agua por ósmosis inversa en el hospital provincial Agostinho Neto, aconteció hoy en esta ciudad, con lo cual se mejora el tratamiento de 102 pacientes nefróticos, provenientes de siete municipios guantanameros.
Yoel Pérez García, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia, acompañado por Rafael Pérez Fernández, miembro del Comité Central del PCC y otros dirigentes de la organización y de la Salud en el territorio, recorrieron áreas de la instalación y conocieron de los beneficios de la nueva planta.
La doctora María Victoria Vega de Los Ángeles, jefa del servicio de nefrología en la mayor institución sanitaria de Guantánamo, precisó que al disponer de agua con los valores óptimos para conformar el líquido de diálisis que participa en la depuración de la sangre, se previenen sepsis en los pacientes y perfecciona el funcionamiento de las máquinas de hemodiálisis, también conocidas como riñones artificiales.
Con capacidad para producir dos mil litros de agua por hora, suficientes para los 18 riñones artificiales en funcionamiento, de 20 que existen, la planta posibilita además realizar el tratamiento completo que requiere cada paciente, de entre tres y cuatro horas tres veces a la semana, según cada caso.
El servicio de hemodiálisis, junto a la nueva planta, ofrecen también entre sus principales impactos una mejor calidad de diálisis, adecuada a cada paciente; mayor calidad de vida de los enfermos; la disminución de la morbimortalidad; incremento de la eficacia en la atención médica y la mayor cantidad de pacientes aptos para trasplante, explicó el doctor Luis Alberto Ramírez Díaz, director del hospital Agostinho Neto.
En nombre de los pacientes nefróticos, Yarisualky Rustán Caballero, del municipio de Manuel Tames y con ocho años de tratamiento de hemodiálisis por insuficiencia renal por lupus, manifestó su gratitud por las remodelaciones del servicio, las cuales les garantizan un tratamiento más óptimo, refirió.
El proceso de hemodiálisis es la terapia de reemplazo más utilizada a nivel mundial, se trata de un procedimiento invasivo, de sustitución de la función renal que permite extraer a través de una máquina y un filtro de diálisis los productos tóxicos generados por el organismo que se han acumulado en la sangre, como consecuencia de la insuficiencia renal.
Esa enfermedad es reconocida internacionalmente como un problema de salud, además de un reto médico y económico, puesto que en el mundo ese tratamiento sobrepasa los 20 mil dólares, lo cual incluye riñón artificial, insumos, antibióticos, glóbulos rojos, medicamentos caros y la asistencia especializada del médico y la enfermera.
Aunque en Cuba el servicio se ofrece gratis, según estimados su costo oscila en unos 100 dólares por paciente, en cada sesión de tratamiento que se realiza tres veces a la semana y al año suman 156 e incluye el traslado de los enfermos en taxi hasta los lugares más recónditos de la geografía nacional.
El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hace más de 60 años limita a Cuba el acceso a la tecnología para hemodiálisis, una de las más caras que asumen los presupuestos de salud en cualquier país del mundo.
25 noviembre 2023 | Fuente: ACN | Tomado de |Salud
Nov
25
Durante su misión internacionalista en Granada, el doctor villaclareño Omar Hernández Rivero, viajaba el primer viernes de cada mes a la isla granadina de Carriacou para cumplir sus funciones como único consultor de psiquiatría en el sistema de salud pública de ese país caribeño.
En uno de sus primeros viajes, el trabajador social le pidió que visitara a un hombre de 68 años que padecía de un trastorno esquizoafectivo, quien estaba aferrado a su casa sin querer ver, ni hablar con nadie.
Llegaron al hogar, bastante alejado de la ciudad y muy cerca del mar y las montañas, pero los primeros intentos de comunicación fueron fallidos.
Gracias a esa feliz coincidencia, el doctor logró cierto acercamiento a aquel paciente. Allí supo que se negaba a comer por miedo a ser envenenado y que se rehusaba a hablar con las personas porque «solo hablaba con Dios».
Según Omar, el señor tenía criterio para ser ingresado de urgencia en un hospital psiquiátrico, pero él y su familia se negaron, razón por la que tuvo que proponer una estrategia de intervención comunitaria. Mas ese primer día el paciente no aceptó que la enfermera granadina lo inyectara y le extrajera sangre para análisis. Esos procederes solo permitieron que se los realizara el médico de Cuba.
Después de dos meses de tratamiento el enfermo mejoró notablemente. De forma voluntaria fue al Centro Comunitario de Salud Mental, acompañado de su hija. En modo de jarana, la enfermera le dijo que no quería saber de él porque ella lo atendía desde hacía muchos años y él se negaba a hablar con ella, sin embargo, conversaba con el médico cubano que era nuevo allí.
Desde entonces aquel señor no tuvo otra crisis tan intensa. Cada primer viernes era uno de los primeros pacientes en llegar a la clínica de Carriacou, a atenderse con el doctor Omar. Recibía al galeno cubano con frases bien pronunciadas en español: “Buenos días. Bienvenido”. Mientras, se despedía con la expresón “Long live Fidel [Larga vida para Fidel], Long live Cuba [Larga vida para Cuba]”.
La doctora pinareña Laura Margarita González Valdés siempre añoró tener un día a Fidel muy cerca. Y muchas veces imaginó cómo sería ese encuentro. Sin embargo, lejos estaba de imaginar que, en febrero de 2003, sería ella una de las personas elegidas para preparar el camino y escribir la propuesta de la Misión Barrio Adentro.
El 3 de marzo de ese mismo año, Laura aterrizaba en Maiquetía, Venezuela, junto al doctor Víctor Ernesto Felipe Tamayo (especialista en Medicina General Integral, de La Habana) y al doctor Antonio Torreblanca Pineda (epidemiólogo de Guantánamo), para buscar los locales destinados a las consultas y las casas de venezolanos donde ubicarían a los primeros 50 médicos cubanos que iniciarían la misión en los cerros de Caracas.
Cumplida la encomienda, regresaron a Cuba el día 11 de abril, a recoger a los colaboradores. Al llegar le comunicaron que el Comandante quería reunirse y almorzar con ellos, luego de la clausura del II Foro sobre VIH/SIDA/IYS en el Palacio de Convenciones, el día 12.
“Conocer a Fidel… esa era la añoranza de todos los cubanos. Yo lo había visto varias veces, pero siempre había sido de lejos, no era igual, estaba feliz y muy emocionada. Como a las tres de la tarde cuando finalizó el encuentro nos pasaron a una habitación donde estaba previsto el almuerzo, una mesa gigante con vajillas y cubiertos, que yo no tenía idea de cómo iba a usar. Allí estábamos esperando los tres y apareció Fidel, inmenso en su inseparable traje verde olivo y me pareció entonces que la habitación y la mesa eran pequeños y yo también me veía pequeña ante un hombre tan grande.
“Ya no me preocupaban tantos cubiertos, ni no saber para qué servían, ni el temor de cometer una pinareñada. Ya no me preocupaba nada, solo lo veía a él y me parecía que lo había vivido todo, solo me hubiera gustado que mis hijas estuvieran allí. Nos saludó, se sentó y comenzó a preguntar de todo, de todo lo que se puedan imaginar, quería saberlo absolutamente todo de Caracas y procesaba la información a una velocidad increíble”.
Allí les dieron las seis de la mañana del día siguiente. De pronto, él preguntó: “Estos muchachos llegaron ayer, ¿no es así?, ¿ya vieron a su familia?”. Quienes lo acompañaban le contestaron que Víctor era de La Habana y que la familia del epidemiólogo también estaba en la capital. Pero que la doctora Laura aún no había podido ver a los suyos.
Entre los médicos de la Brigada Henry Reeve que respondieron al llamado de Fidel para ayudar al pueblo pakistaní luego del terremoto que estremeciera a esa nación árabe en octubre de 2005 estuvo el doctor Arturo A. Viciedo Vivas, de La Habana.
Como de costumbre, Fidel se reunió con los colaboradores cubanos que marcharían a esa misión humanitaria. El intercambio comenzó con un saludo muy cálido y familiar por parte del mandatario, quien despertó una gran admiración, especialmente, en quienes como él cumplían su primera misión internacionalista, porque era un líder muy detallista y preocupado por los suyos.
Según contó el joven doctor, el Comandante no solo les habló de la importancia de la misión a cumplir, o los objetivos de la misma. Fidel tuvo en cuenta y preguntó hasta si ya tenían consigo abrigo y ropa de frío, les aconsejó cómo enfrentar las bajas temperaturas, cómo alimentarse e integrarse a la cultura de los pakistaníes y muchas otras sugerencias.
En lo particular, quien hace esta historia se sintió como en un grupo de hermanos que se despiden de su padre”, evocaría el galeno cubano, destacando las últimas recomendaciones del máximo dirigente de Cuba, poco tiempo antes de que la Brigada abordara el IL 62: “Hay que poner miel y chocolates en la mochila, pues estos proporcionan calorías y ayudan a soportar el frío”. Orden que sus asistentes cumplieron de inmediato.
Un chiste del máximo líder de la Revolución los liberó momentáneamente de las tensiones propias de la situación: “Esperen a llegar para comerse los chocolates”. Luego, la habitual foto de despedida. A decir del doctor Arturo, “la última vacuna de honor y valentía”.
Esa fotografía y el dibujo que su hermanito de cinco años le regalara fueron sus mayores alicientes en momentos difíciles. Cuando la soledad, el frío y el paisaje dibujado por aquella fuerza telúrica lo zarandeaban, él recordaba su diálogo de despedida con el pequeño, cuando le dijo que iría a un país muy frío a atender a unos niños enfermos, y Alejandro le entregó un papel con unos rústicos trazos y le comentó: “Tatico, te regalo este sol, le pinté muchos rayos para que cuando tengas frío lo saques y te calientes”.
Acerca del legado de la persona de Fidel en él, comentaría el doctor habanero Arturo A.Viciedo Vivas: “Aunque no creo que pueda estar jamás tan alto, pero el solo hecho de intentarlo, me hizo el hombre más fuerte que mi cuerpo y mi espíritu me permitían (…) Quien escribe estas líneas sigue tratando de crecer, usando como abono el pensamiento del mejor: ‘Ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo’”.
Por la impactante experiencia que vivió el doctor villaclareño Omar Hernández Rivero, en Granadas, el lunes posterior al fallecimiento de nuestro Comandante en Jefe, volvemos a él y contamos lo que le sucedió.
25 noviembre 2023 | Fuente: Cubadebate | Tomado de Especiales |Salud
