May
25
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, recibió este jueves a la jefa de la delegación de Cuba a la 79 Asamblea Mundial de la Salud y viceministra primera de salud de la Isla, Dra. Tania Margarita Cruz Hernández.
La representante cubana alertó que el país está bajo amenaza de una agresión militar de los Estados Unidos y enfrenta un cerco sistémico diseñado para provocar carencias capaces de dañar el desarrollo social de la nación y la calidad de vida de nuestra población con fines de desestabilización.
Brindó información detallada sobre el daño que el bloqueo económico, recrudecido con un brutal cerco energético, está ocasionando al sistema cubano de salud. Expresó que el impacto se revela con crudeza en los indicadores de salud más sensibles.
Informó que, a pesar de los grandes desafíos, el funcionamiento del sistema de salud no se encuentra en una fase de colapso, y continuará reorganizándose sobre la base de la resiliencia y la optimización de recursos.
La vice titular cubana destacó que esa capacidad de respuesta descansa, fundamentalmente, en el altruismo, la ética y el compromiso de los profesionales cubanos de la salud, que convierten los desafíos en nuevas motivaciones para seguir buscando soluciones alternativas a la carencia de recursos.
Enfatizó que, a pesar de las dificultades, Cuba continuará prestando apoyo en materia de salud a otros países del Sur que lo necesiten.
Por su parte, el director general de la OMS hizo un reconocimiento a los grandes logros del sistema de salud cubano, que ha sido históricamente admirado en el mundo entero.
Agradeció la valiosa labor de las brigadas médicas cubanas en muchos países del mundo, lo que ha permitido mejorar los indicadores de salud en gran número de naciones.
Felicitó a Cuba por mantener su histórica validación como país libre de transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis, lo que constituye un logro excepcional en materia de salud pública y refleja el esfuerzo de varias generaciones de científicos y galenos cubanos.
Expresó su preocupación por el impacto que están teniendo en el sistema de salud cubano las medidas que se aplican contra Cuba y recordó los pronunciamientos públicos que ha hecho al respecto.
El pasado 26 de marzo, al referirse a la situación actual de Cuba, el principal directivo de la OMS expresó: “La salud debe protegerse a toda costa y nunca debe quedar a merced de la geopolítica y los bloqueos energéticos. La situación en Cuba es muy preocupante, ya que el país lucha por mantener los servicios sanitarios en medio una situación de escasez de energía que afecta la salud.Los informes muestran que los hospitales cubanos han tenido dificultades para mantener los servicios de urgencias y cuidados intensivos.
Miles de cirugías se han pospuesto durante el último mes, y las personas que necesitan atención médica, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para el parto, han estado en riesgo debido a la falta de energía para operar equipos médicos y mantener la cadena de frío para las vacunas. Me alientan los esfuerzos de Cuba por restablecer la energía para apoyar los servicios. La salud de las personas y los servicios que la sustentan no pueden quedar a merced de la inestabilidad energética y la geopolítica”.
Fuente: Cubadebate
May
22
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este miércoles queel riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo es alto a nivel regional, pero que todavía sigue siendo de baja preocupación a nivel mundial.
El funcionario indicó que se estima que el brote ha dejado 139 muertos y 600 posibles infectados.
También señaló que hay un riesgo mayor de transmisión debido a un significativo movimiento de la población en la zona donde se detectó el brote, una región en la que miles de personas han sido desplazadas por el conflicto armado.
El comité de emergencia dela OMS advirtió que tomaría varios meses desarrollar una potencial vacuna para el virus ébola Bundibugyo.
Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.
La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.
Ghebreyesus había expresado el martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, al que calificó como una emergencia internacional.
Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.
En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo del covid.
El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016 solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.
“No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional», afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.
La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es «significativamente más sólida hoy que hace una década», afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.
La situación actual
Las autoridades de la República Democrática del Congo afirman estar trabajando para controlar el brote, pero el mismo se ha extendido a otras zonas del país.
Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.
El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.
“El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.
Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.
El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado alarmado por la velocidad con la que se está propagando la enfermedad.
La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.
“El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.
Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30 % y el 50 %”.
Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.
La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.
Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.
“Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.
Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.
Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.
Cinco décadas de dudas
El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.
El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.
La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.
Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.
Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.
Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.
Síntomas y grupos de riesgo
En los últimos años se han desarrollado vacunas contra algunas cepas del ébola, pero no en contra de la que actualmente se está propagando.
Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.
Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.
Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.
En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.
De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.
“En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.
“Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.
La prevención, la mejor arma
El personal sanitario encabeza la lista de grupos con mayor riesgo de contraer el ébola, según la OMS.
Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:
-Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.
-No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.
-Lavarse las manos con regularidad.
-En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.
La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.
Fuente: Cubadebate
May
21
La Habana, 19 may (ACN) Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, resaltó en la red social X el reconocimiento otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a Cuba por mantener su validación como país libre de transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis.
El galardón fue entregado por Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, a Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera de Salud Pública de Cuba, en representación del país, y ratifica un logro de la nación antillana en materia de salud pública.
Cuba, que en 2015 se convirtió en el primer país del mundo en alcanzar este hito, continúa demostrando que la cobertura universal de salud, el compromiso político y la atención primaria son pilares para proteger a las embarazadas y sus hijos, acotó el mandatario cubano.
Con este resultado, el país se mantiene en el grupo de una veintena de naciones y territorios que garantizan la eliminación de estas enfermedades en recién nacidos, fruto de décadas de trabajo de profesionales de la salud, pese al cerco económico impuesto, precisó.
“Siempre me pregunto cuánto más podríamos hacer por nuestro pueblo y por el mundo, sin el dogal del Bloqueo Genocida sobre el cuello”, señaló Díaz-Canel en su mensaje en X.
Fuente: ACN
