Sancti Spíritus presenta una compleja situación epidemiológica debido al incremento de esas enfermedades en los últimos años

“Ahora pienso y digo: ¿Cómo pude llegar a esto si yo tenía una niña chiquitica a la que cuidar sola?”. Han pasado 16 años, pero Elena** no olvida cómo tuvo que contener sus lágrimas para que su hija no sospechara nada, tras recibir el resultado positivo de VIH. Hoy, a sus 55 años, recibe tratamiento en el Sanatorio La Rosita, de la provincia de Sancti Spíritus.

“Un día me llamaron y me dijeron que me habían dado como contacto. Nunca supe quién fue, en aquel tiempo yo era muy liberal. Llevaba unos días con catarro y fiebre, pero pensaba que era una gripe normal. Fui y me hice la prueba. Iba preparada para lo peor porque sabía lo que había hecho”, confiesa.

Creyó que estaba lista para recibir la noticia, pero aun así la nueva realidad la tomó por sorpresa. “Sentí que me iba morir, en lo único que pensaba era en mi niña”, dice y hace una pausa mientras se le quiebra la voz.

“Al principio lo que más me afectaba era que la gente comentaba y mi niña me comentaba: ‘Mamá están diciendo que tienes sida’. En ese momento, lo que hacía era ponerme a tomar ron para poder con aquello. Imagínate tú, pero gracias a Dios con el tiempo fui superando todas esas cosas”, agrega y deja escapar una lágrima.

La historia de Elena es una más entre tantas que se esconden detrás de un diagnóstico positivo de VIH o cualquier otra infección de transmisión sexual (ITS). Pero, ¿cuántas Elenas hay?

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO DECIMOS ITS?

En una sociedad donde la sexualidad aparenta ser cada vez más liberal y los padres dicen brindar confianza a sus hijos, las ITS continúan siendo un tema tabú. Si bien se hace énfasis en el uso del preservativo, la ausencia del mismo en el sistema sanitario institucional opaca el temor de contraer una de estas enfermedades.

Informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reflejan que en 2020 unos 374 millones de personas de entre 15 y 49 años contrajeron infecciones transmitidas por contacto sexual. El 13 por ciento de la población mundial vive actualmente con el Virus de Herpes Simple de tipo 2 y estiman también que la infección por el Virus del Papiloma Humano está asociada a más de 311 000 muertes por cáncer de cuello uterino al año.

Sancti Spíritus no escapa a esas cifras. Aquí coexiste ese problema mundial. Según declaró la doctora Isabel Hernández Aquino, al frente de la Sección Provincial de ITS, VIH y Hepatitis, “todas esas infecciones continúan incrementándose en la provincia”.

LA PREVENCIÓN COMO ASUNTO DE TODOS

Adquirir una de estas enfermedades significa una vivencia que supera el plano meramente biológico; toca la integridad física, la estabilidad emocional y los planes. Nadie está exenta de contraerlas. Por ello, en la provincia de Sancti Spíritus se implementan acciones para prevenir esas infecciones y mitigar su impacto.

Hernández Aquino destacó el valor psicoemocional que representa la Profilaxis Pre Exposición (PreP) para poblaciones vulnerables, es decir la red de hombres que tienen sexo con otros hombres, transexuales y parejas que suelen cargar con una presión emocional intensa. La PreP constituye una estrategia eficaz y segura que otorga un alto nivel de protección al reducir en más de un 90 por ciento el riesgo biológico de infección por VIH, explicó la especialista.

Este tratamiento se encuentra disponible en las consultas diferenciadas de varios municipios: Yaguajay, Cabaiguán (Área de Guayos), Trinidad (Policlínico 1) y en el Área Norte de Sancti Spíritus. La doctora Yaimé Rodríguez Vila, al frente de la Consulta Diferenciada en el Área Norte, explicó que estas nacen con el fin de crear un espacio ameno con un horario abierto para las poblaciones vulnerables. En ellas además de brindar el servicio de PreP se realizan test de VIH, ofrecen el paquete mínimo de protección, autopruebas, vacunación y asesoramiento jurídico.

El psicólogo Elvis Julio Rodríguez al frente del Departamento de Promoción y Educación para la Salud, declaró que en la provincia surgieron estrategias comunicativas contemporáneas para promover la prevención de las ITS en diferentes grupos etarios como las campañas Decide tu juego y Sigue a tu ritmo PreP.

En su juventud, Elena no tuvo campañas de prevención y mucho menos conoció la PreP, por lo que hoy aprovecha las oportunidades para advertir las nuevas generaciones, a su manera y desde la voz de la experiencia, lo que le hubiera gustado escuchar.

“Les aconsejo siempre que se protejan, sea cual sea el momento. He escuchado mil veces que dicen que no tienen miedo de enfermarse y es un error porque eso uno nunca lo sabe hasta que no recibe el golpe. Los jóvenes muchas veces tienen relaciones sin compromiso o buscan solo una aventura y ahí es donde está el problema, lo digo porque eso mismo me sucedió a mí; al igual que muchos no quise protegerme y mira…”.

Fuente: Escambray

En la sala de neonatología del Hospital Ramón González Coro, centro de referencia nacional para la obstetricia y la neonatología en Cuba, la vida de los recién nacidos más vulnerables pende de un hilo cuando la electricidad falla. Este, a pesar de ser de los llamados “circuitos protegidos” no está libre de cortes, pero, aun así, la profesionalidad de los galenos se impone.

La doctora Niurka Moreno Obregón, jefa del servicio de Neonatología, no oculta su desvelo mientras describe la compleja y angustiosa rutina que enfrenta su equipo a diario. «El tema del bloqueo nos afecta desde todos los puntos de vista, pero la afectación principal hoy es el fluido eléctrico», sentencia.

El problema no es solo la falta de luz, sino la cadena de fallos que un simple corte puede desencadenar en un área donde la precisión tecnológica es vital. Cada vez que el circuito del hospital sufre una interrupción, una planta eléctrica envejecida debe entrar en funcionamiento. La ventana de tiempo para que lo haga de forma «perfecta» es de menos de diez segundos. ¿La razón? Los ventiladores pulmonares, muchos de ellos en estado de «obsolescencia tecnológica», carecen de baterías funcionales o directamente no tienen.

«Si la ventilación se interrumpe más de esos diez segundos, hay que establecerla de forma manual. Y los resultados no son los mismos», explica la especialista con la crudeza de quien conoce el precipicio al que se asoma.

Pero el daño no termina cuando la luz regresa. Los equipos, extremadamente sensibles a las fluctuaciones de voltaje, sufren un desgaste acelerado. «Los equipos de avanzada, que son costosísimos y tienen nuevas modalidades de ventilación, para un funcionamiento óptimo deben estar conectados de forma continua a la corriente. Con los cambios de voltaje, su batería se afecta y terminan dañándose. Algunos no los hemos logrado recuperar», lamenta.

El problema se extiende como una mancha de aceite por toda la unidad: incubadoras, pesas y más del 95% del equipamiento dependen de un fluido eléctrico que nunca es seguro.

Hoy, la preocupación se ha convertido en una sombra constante que acompaña cada guardia. «Ahora estamos muy preocupados por la situación actual del país. Si se afecta la electricidad, los hospitales tendrán que echar a andar con grupos electrógenos y el consumo de crudo será superior. Nos preocupa mucho», confiesa la doctora.

Detrás de los informes técnicos y los diagnósticos médicos, emerge el rostro humano de quienes libran esta batalla diaria. «Sentimos, por lo menos en lo particular, temor, angustia, todo. Son niños que están en nuestras manos. Nosotros somos los máximos responsables. La vida de ellos depende de lo que nosotros podamos ofertar. Da mucho temor, da angustia, da impotencia».

A pesar de los cortes eléctricos, el personal del Hospital Ramón González Coro ha logrado un milagro silencioso: ningún niño ha perdido la vida por estos fallos. Esta estadística no oficial es el más grande de los triunfos, y solo se explica por la profesionalidad a prueba de balas de médicos y enfermeras que, cuando la tecnología falla, ponen sus manos y su vocación al servicio de la vida.

El hospital sigue siendo centro de referencia nacional por el cuidado que le ponen sus responsables que sacan los recursos de donde no existen y por la legión de batas blancas que sostienen en sus manos lo más sagrado: la vida que apenas comienza. Mientras la luz vacila y los ventiladores luchan por no apagarse, ellos permanecen firmes, demostrando que siempre habrá un médico cubano dispuesto a encender la luz con sus propias manos.

Fuente: CUBAHORA

 

El aniversario 56 del primer trasplante renal en el país fue conmemorado con un encuentro científico académico, caracterizado por las emociones que provocan defender vidas humanas.

Con la misma racionalidad del sistema de salud para garantizar servicios esenciales en las actuales limitaciones se desarrolló el evento, donde reconocieron a quienes contribuyen al procedimiento en pacientes adultos y pediátricos con donantes vivos o fallecidos.

Recordaron la proeza del 24 de febrero de 1970 en el Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Buch López, y realizaron un intercambio científico y práctico contextualizado en las dificultades actuales.

En la celebración, reafirmaron el compromiso colectivo de fortalecer este programa de alto impacto social, cuyo objetivo esencial sigue siendo mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes requeridos de esta terapéutica.

Al rememorar la historia del trasplante renal en el país y su evolución hasta la actualidad, consideraron que no se pudiera efectuar una cifra tan significativa de trasplantes si en el país no existiera un grupo fuerte de obtención de órganos.

Asistieron directivos de la Organización Nacional de Trasplante, la dirección del Instituto de Nefrología Dr. Abelardo Buch López, así como cirujanos y nefrólogos vinculados al programa nacional, lo que garantizó un intercambio multidisciplinario de alto nivel.

También participó la Vicedirección de Tecnología del Instituto de  Hematología e Inmunología Dr. José Manuel Ballester Santovenia, donde radica el Laboratorio Nacional de Histocompatibilidad, que brinda servicios al país con tecnologías de vanguardia que respaldan la aplicación clínica de la medicina de precisión en los trasplantes.

Desde la experiencia histórica y las perspectivas de desarrollo debatieron sobre análisis estadístico del programa de trasplante renal y sus proyecciones estratégicas, el papel de la inmunología dentro de la medicina de precisión y el decálogo de principios.

Debatieron los retos del programa en la promoción y organización de la donación de órganos, la extracción y distribución, estudios inmunológicos previos y transoperatorios, así como la selección de candidatos y  evaluación de receptores.

Otros temas tratados fueron el acto quirúrgico, el manejo inmunosupresor y el tratamiento de complicaciones tempranas y tardías, entre ellas el retorno a diálisis asociado al rechazo crónico.

Fuente: Tribuna de La Habana

marzo 12, 2026 | Mirta Nuñez Gudás | Filed under: De la prensa cubana, Ministerio de Salud Pública (MINSAP), Salud Pública, Trasplante | Etiquetas: |