La amplia experiencia acumulada por el Centro de InmunoEnsayo (CIE) en casi 35 años — próximos a cumplir el venidero 7 de septiembre — en el desarrollo de diagnosticadores y tecnologías para el sistema nacional de salud, constituyó en medio del embate de la pandemia de covid-19 una fortaleza esencial.

El desarrollo por esta institución de un PCR en tiempo real para la detección del gen de la envoltura del SARS-CoV-2, representa un paso significativo en los aportes que desde la ciencia realiza el CIE al control de esta enfermedad.

Fruto del trabajo del laboratorio de Biología Molecular de este centro, en colaboración con otros como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Santi Spíritus, el CIGB de La Habana y el Centro de Investigaciones Científicas de la Defensa Civil, el nuevo diagnosticador “se encuentra actualmente en evaluación en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK)”.

Así informó a Cubadebate el doctor en Ciencias Antonio Melchor Rodríguez, vicedirector de Investigaciones del CIE, quien precisó que una vez concluida la misma y se reciba la aprobación de esta entidad de referencia, será presentado a la autoridad regulatoria cubana, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), para su registro. Posteriormente, se pondrá a disposición del sistema nacional de salud, dijo.
Ofrecer soberanía tecnológica en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades ha sido parte sustancial de la misión del CIE desde su fundación.

Bajo esa premisa— acotó el doctor Melchor Rodríguez— el centro, con la colaboración de otras instituciones científicas, desarrolló, registró y puso a disposición del sistema nacional de salud en este periodo de pandemia, cinco diagnosticadores UMELISA; encaminados a la detección del SARS-CoV-2 mediante antígeno, a la detección de anticuerpos IgG, IgM y totales del virus; así como a la evaluación de los candidatos vacunales e inmunógenos cubanos desarrollados contra la covid-19.

“También, de conjunto con el Centro de Neurociencias de Cuba, trabajamos en el desarrollo de un ventilador no invasivo”, precisó el entrevistado.

PCR cubano, punto de partida en el diagnóstico de otras enfermedades

El desarrollo del PCR cubano para la detección del gen de la envoltura del SARS-CoV-2, constituye la antesala del desarrollo de un conjunto de pruebas de PCR para diferentes enfermedades y un punto de partida en la estrategia de innovación en el área de biología molecular del Centro de Inmunoensayo, puntualizó la doctora en Ciencias Yaimé Josefina González, jefa del laboratorio de Biología Molecular del CIE.

“Actualmente, estamos trabajando en el desarrollo y validación de nueve proyectos que a futuro tributarán al sistema nacional de salud”, precisó la especialista.

Entre ellos, mencionó González, está en curso en su fase final el ensayo para la detección de ocho mutaciones correspondientes a 11 linajes del SARS-CoV-2 lo que contribuirá a la vigilancia epidemiológica del virus.

“Abrimos el camino de los PCR para la detección de enfermedades genéticas como la Fibrosis quística, con un ensayo que detecta 18 mutaciones que producen esta enfermedad. Además, se trabaja en la genotipificación de la Apolipoproteína E, un marcador asociado a la enfermedad de Alzheimer, así como, a eventos cardio y cerebrovasculares y otros trastornos neurodegenerativos”, explicó la entrevistada.

Orientado también al alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas, González citó el ensayo para la identificación de 20 polimorfismos de un solo nucleótido (elemento fundamental del ADN), frecuentes en estos padecimientos y que permitiría caracterizar mejor a los pacientes y brindarles un mejor seguimiento.

“Dichos poliformismos ocurren cuando este elemento del ADN es reemplazado por otro, es decir, varía la secuencia del ADN, cambio que puede causar enfermedades y afectar la respuesta del cuerpo ante las bacterias, virus, medicamentos y otras sustancias. Es una línea de trabajo no solo interesante sino muy necesaria en el contexto sociodemográfico cubano, con acelerado índice de envejecimiento de la población y altas prevalencias de enfermedades crónicas no transmisibles y demencias”, consideró la especialista.

Se trabaja, asimismo, dijo, en la búsqueda de marcadores de enfermedades infecciosas, como son los ensayos cuantitativos destinados al diagnóstico de las hepatitis B, C y el VIH, así como, en la identificación de 15 genotipos del Virus de Papiloma Humano, asociado al cáncer cérvico-uterino.

“En colaboración con el Centro de Inmunología Molecular, estamos desarrollando ensayos para la detección de Marcadores de cáncer para cáncer de colon y melanoma”, agregó.

Las nueve líneas de investigación en las que hoy está enfrascado el laboratorio de Biología Molecular del CIE, son, a juicio de la doctora Yaimé Josefina González, la pasión y el compromiso de un pequeño colectivo de cinco mujeres y hombres de ciencia “que trabajan de forma consagrada y con alto sentido de responsabilidad”.

“Ello nos permite asumir las tareas de forma simultánea para alcanzar las metas propuestas con la colaboración de otras empresas de nuestro grupo empresarial, BioCubaFarma”, dijo.

Las contribuciones del CIE han sido por más de tres décadas una fortaleza para diferentes programas y servicios de salud. La aspiración de su colectivo sigue siendo garantizar con responsabilidad, exigencia y sostenibilidad herramientas para el diagnóstico médico integral, que tributen al bienestar de la población cubana.

mayo 27/2022 (Cubadebate)

Comments

Name (required)

Email (required)

Web

Speak your mind

*

code