La unidad familiar es fundamental para la salud psicológica de sus miembros y evitar el agotamiento mental asociado a la prolongación de medidas restrictivas por la pandemia de COVID-19, según afirmó Olga Esther Infante, de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

La experta explicó que el término ‘agotamiento pandémico’ es percibido por la familia cubana, concepto acuñado por la Organización Mundial de la Salud en referencia a un estado de cansancio, desmotivación y apatía. Infante precisó en conferencia televisada que esa desmotivación conlleva a un relajamiento del autocuidado personal y eleva el riesgo del contagio, así como afectaciones entre los miembros del grupo como irritabilidad y manifestaciones de ansiedad que pueden generar conflictos.

La también secretaria del Grupo Nacional de Psicología del Ministerio de Salud Pública comentó que autores hablan de ‘fatiga familiar’ asociada a la sobrecarga por asumir nuevos roles como espacios de trabajo, de estudio y, en el caso de la mujer, es más evidente porque comparte varias actividades dentro del hogar.

Identificó como mecanismos psicológicos presentes ante la prolongación de la crisis sanitaria la negación, evasión y una cierta familiaridad acrítica ‘porque las personas se han acostumbrado a recibir tantas informaciones y llega el momento en que no responden ante esta situación’.

Alertó sobre el papel de la familia como máxima responsable del cuidado de niños y adolescentes, ante los casos confirmados con la enfermedad en el grupo de menores de 20 años ascendentes a 21 mil 59 desde el inicio de la pandemia.

Por otra parte, señaló como fortalezas dentro del núcleo familiar la comunicación, cohesión, adecuados espacios habitacionales, condiciones socioeconómicas y las relaciones sistémicas que influyen en el comportamiento de sus miembros.

‘Para los jóvenes y adolescentes en Cuba, el grupo social más valorado es la familia. Estamos confinados, pero estamos con personas con las que tenemos vínculos afectivos importantes y eso atenúa el tener que estar en la casa. La familia cubana es dada a la solidaridad, a recibir y a brindar apoyo y constituye una fortaleza’, enfatizó.

A su juicio, sin subvalorar lo que ha representado el enfrentamiento a la COVID-19, los cubanos cuentan con las garantías sociales como la salud pública gratuita, la protección salarial a los enfermos, entre otras.

Para evitar situaciones negativas en esta etapa, la experta recomendó buscar ayuda profesional ante la presencia del agotamiento psicológico, realizar ejercicios físicos, respetar horarios de vida y el espacio individual, así como la comunicación dentro y fuera del ámbito familiar.

(Con información de Prensa Latina)

junio 13/2021 (Cubadebate)

junio 14, 2021 | Maria Elena Reyes González | Filed under: De la prensa cubana | Etiquetas: , , , , , , , , , , |

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