La Habana, 9 abr (ACN) El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) informó esta semana sobre nuevos resultados clínicos de productos naturales, durante el encuentro semanal encabezado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, con científicos y expertos en temas de salud.

Según precisaron fuentes de Presidencia, la Doctora en Ciencias Sarahí Mendoza Castaño, directora de Investigación, Desarrollo e Innovación del CNIC, declaró que los estudios realizados permitirán ampliar la cartera de fármacos de la institución, con beneficios para la población y potencialidades en el mercado internacional.

 

Entre los resultados se destacó el ensayo clínico con Policosanol, ingrediente activo del PPG desarrollado en los años 80, combinado con aspirina de 81 miligramos, en pacientes con deterioro cognitivo post-ictus isquémico. El estudio, de 12 meses y con 100 participantes, mostró mejorías significativas desde los 45 días de tratamiento.

El Doctor en Ciencias Javier Sánchez López, del Centro de Neurología y Neurocirugía, afirmó : “Con este estudio demostramos por primera vez que la terapia a largo plazo con Policosanol y aspirina mejora tanto la recuperación funcional como el deterioro cognitivo post residual en pacientes que han sufrido un ictus isquémico”.

 

El especialista añadió que los resultados abren perspectivas para aplicar la terapia en el parkinsonismo vascular, dado el efecto protector del Policosanol sobre el sistema vascular.

La presentación incluyó estudios sobre la eficacia de la crema y jabones de aceite de girasol ozonizado (AGO) en afecciones dermatológicas. En pacientes con acné, se comprobó que la terapia combinada de jabón y crema AGO ofreció mejores resultados que las monoterapias, según explicó Mendoza Castaño.

Otro ensayo, en curso, evaluó el empleo de jabón dermatológico AGO y una crema antiinflamatoria en 90 pacientes con dermatitis crónica, con resultados preliminares favorables.

También se reportaron avances en la aplicación de ozonoterapia rectal en pacientes con síntomas articulares posteriores al chikungunya.

Díaz-Canel ponderó los aportes del CNIC, fundado en 1965 por el líder histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y destacó que la institución mantiene su papel en la solución de problemas biomédicos y tecnológicos de impacto económico y social, además de generar productos competitivos en el mercado mundial.

Fuente: ACN

El Centro Nacional de Investigaciones Científicas expuso ante el Presidente Díaz-Canel los avances en la evaluación clínica de la terapia con PPG y aspirina para el deterioro cognitivo posictus, el empleo de jabones y cremas dermatológicas, entre otros.

El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) dio a conocer los avances obtenidos en la evaluación clínica de nuevos y tradicionales productos naturales dirigidos al tratamiento post-ictus y de enfermedades dermatológicas, entre otras.

La presentación se realizó esta semana durante los habituales intercambios del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos en temas de salud.

La doctora en Ciencias Sarahí Mendoza Castaño, directora de Investigación, Desarrollo e Innovación de la emblemática institución científica, informó sobre el desarrollo de productos que han ido demostrando su eficacia y seguridad y que permitirán incrementar la cartera de fármacos del centro en bien de la población cubana , y también con potencialidades en el mercado internacional.

La especialista presentó, entre otros, los resultados del ensayo clínico para evaluar la eficacia del empleo del Policosanol, ingrediente activo del icónico PPG, desarrollado por el CNIC a finales de los años 80 del pasado siglo, combinado con la aspirina (ASA) de 81 miligramos en el tratamiento del deterioro cognitivo en pacientes que han sufrido ictus isquémico.

El estudio, con una duración de 12 meses, involucró a cien pacientes de ambos sexos, con una edad promedio de 69 años, afectados por la dolencia, distribuidos en dos grupos de trabajo.

Durante el experimento se demostró que, a partir de los 45 días de tratamiento, se empezó a registrar una mejoría significativa de los aquejados en ambos grupos de tratamiento.

«Con este estudio demostramos por primera vez que la terapia a largo plazo con Policosanol de 20 miligramos y una dosis de ASA de 81 miligramos por día mejora tanto la recuperación funcional como el deterioro cognitivo post residual en pacientes que han sufrido un ictus isquémico», afirmó el Doctor en Ciencias Javier Sánchez López, del Centro de Neurología y Neurocirugía.

«Es un resultado prometedor —afirmó el renombrado neurólogo—, y estamos preparándonos para en un futuro emplear esta terapia en el parkinsonismo vascular, porque —explicó— evidentemente el Policosanol protege el árbol vascular; por tanto, en cualquier patología en la que haya un daño de este tipo, su efecto va a ser favorable. Esa es la idea que tenemos y los resultados han sido alentadores en este primer estudio».

Ante la incidencia del ictus isquémico en los procesos de demencia, Sánchez López argumentó que «hoy las personas viven cada vez más años, pero podemos ser atrapados por un deterioro cognitivo. Por eso, cualquier producto, cualquier ensayo que hable a favor de una mejoría es algo que se recibe como un bálsamo, sabiendo que queremos vivir más, pero también con más calidad de vida, y más aún usando productos naturales, que son altamente confiables, altamente seguros en su utilización médica».

La presentación de los nuevos resultados científicos del CNIC incluyó también un estudio sobre la eficacia de la terapia combinada de crema de aceite de girasol ozonizado (AGO) y jabones AGO, azufre o azufre y AGO, respectivamente, en pacientes con determinadas afecciones dermatológicas.

Particular atención generaron los estudios sobre la eficacia y seguridad del jabón dermatológico y la crema AGO en pacientes con acné, en los que participaron 75 personas de ambos sexos distribuidas en tres grupos: en uno de ellos se empleó la terapia con jabón dermatológico AGO, en otro la crema AGO y en el tercero la terapia combinada.

La doctora en Ciencias Sarahí Mendoza Castaño explicó que, en personas cuya edad promedio fue de 24 años y entre las que predominó el sexo femenino, en todos los grupos hubo curación clínica y mejora de los puntajes de evaluación y calidad de vida, siendo los efectos de la terapia combinada mejores que las monoterapias con jabón o crema. Los estudios con estos productos continuarán para confirmar los resultados con un mayor tamaño muestral y tiempo de tratamiento.

En el encuentro de esta semana del primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con científicos y expertos en temas de salud, los especialistas del CNIC también presentaron una evaluación de la eficacia y la seguridad del empleo del jabón dermatológico AGO y una crema antiinflamatoria de alcoholes en pacientes con dermatitis crónica.

El estudio, actualmente en procesamiento, tuvo una duración de ocho semanas e incluyó a 90 pacientes. Sus resultados se muestran promisorios, al igual que el que versa sobre los efectos, la seguridad y la tolerabilidad del uso de la ozonoterapia rectal en pacientes con sintomatología articular posterior a la fase aguda del chikunguña.

El presidente ponderó los resultados que sigue acumulando el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, institución fundada en 1965 por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz, y que se ha ganado el mérito de ser el núcleo fundacional de las instituciones científicas creadas por la Revolución, primero como Polo Científico y hoy como Biocubafarma.

Los nuevos éxitos del centro confirman que, a 61 años de su creación, el CNIC sigue inmerso en la solución, con rigor y calidad, de problemas biomédicos y tecnológicos de importancia económica y social para el país y en la creación de productos de avanzada, competitivos en el mercado mundial.

Fuente: Granma

«Cuba seguirá apostando por la ciencia para la acción y la acción para la ciencia, por un mayor financiamiento y por seguir fortaleciendo el ecosistema y la infraestructura de ciencia en salud»

Cada 7 de abril, al conmemorarse el Día Mundial de la Salud, la comunidad internacional detiene la mirada en un tema central para el bienestar colectivo. En 2026, la consigna elegida por la Organización Mundial de la Salud coloca el conocimiento científico en el centro del debate: «Juntos por la Salud. Apoyemos la ciencia».

Bajo el lema «Juntos por la ciencia», se subraya que los grandes desafíos sanitarios de nuestro tiempo –desde las enfermedades emergentes hasta el impacto ambiental en la salud– solo pueden enfrentarse con colaboración, rigor e innovación basada en evidencias.

La campaña hace un llamado explícito a fortalecer el enfoque de «Una sola salud», una perspectiva que integra el bienestar de las personas, los animales, las plantas, los ecosistemas y el planeta. Se trata de un paradigma que la ciencia ha venido consolidando ante la evidencia de que ninguna frontera biológica o política separa realmente la salud humana de la del resto de las especies y del entorno que compartimos.

La ciencia y la innovación existen para dar respuesta a los problemas cotidianos de la humanidad. Muchos de esos problemas afectan también al medio ambiente y exigen conocimientos especializados o tecnologías avanzadas.

En ese camino, Cuba ha convocado a sus mujeres y hombres de ciencia a asumir un papel protagónico frente a los desafíos nacionales actuales. En la Isla, las decisiones en materia de salud se sustentan en el conocimiento científico, con la certeza de que la población confía, respalda y acompaña ese saber.

A propósito de la efeméride que se celebra este 7 de abril, la directora de Ciencia e Innovación del Ministerio de Salud Pública, doctora Ileana Morales Suárez, ofreció a la prensa una visión sobre el estado actual de la investigación en el sector y los desafíos que enfrenta la nación en este ámbito.

UN ECOSISTEMA CIENTÍFICO EN EXPANSIÓN

Cuba mantiene una elevada actividad en Investigación, Desarrollo e Innovación, fortalecida tras el perfeccionamiento aprobado en 2023 a partir de las enseñanzas de la labor científica durante la COVID-19. Actualmente, el organismo cuenta con 46 Entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación (ECTI) y se investiga en más de 1 200 instituciones. Se ejecutan 2 334 proyectos, de los cuales 17 responden al Programa Nacional de Longevidad Satisfactoria, 164 a los cinco programas sectoriales –enfocados en los principales problemas de salud de la población cubana–, 47 son territoriales y 2 106 son institucionales.

El número de investigadores en el sector representa el 69 % del total de investigadores del país. Al cierre de 2025, se encontraban categorizados 6 182 profesionales, y en lo que va de año se ha superado los indicadores históricos de promoción de categoría, con más de 300 participantes en el proceso.

La doctora Morales Suárez destacó que «Cuba tiene un amplio ecosistema de ciencia, innovación y salud, que lo ha convertido en un tejido grande, complejo –complejo para bien–, transdisciplinario y multifactorial». Explicó que en ese entramado participan no solo instituciones del sector de la Salud, sino también aliados como BioCubaFarma, las universidades, los sistemas de servicios médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior y el Inder, entre otros.

CIFRAS Y EVENTOS QUE AVALAN EL QUEHACER CIENTÍFICO

En el último año se desarrollaron más de 1 500 actividades científicas como parte de la socialización del conocimiento. Destaca la realización de la V Convención Internacional «Cuba-Salud 2025», que contó con más de 6 000 delegados, ponentes y expositores, así como con 84 delegaciones de todos los continentes, más de 20 presididas por ministros de Salud. Asociadas a ese evento, la XVI Feria Salud para Todos y la II Feria de Turismo Médico y Bienestar reunieron a 230 empresas, más de cien extranjeras.

En el marco de la convención se celebró el I Congreso Internacional «Una Sola Salud», y se avanza aceleradamente en el proyecto gubernamental sobre ese enfoque. Ya fueron creadas las Cátedras Una Sola Salud en todas las provincias.

En abril de 2025 se aprobó el Proyecto Estratégico a ciclo cerrado para el desarrollo de nuevos productos y servicios médicos exportables. Además, se aprobaron diez nuevos ensayos clínicos, para un total de 88 en ejecución, y se ampliaron actividades en las 54 Sociedades Científicas de Salud.

LECCIONES DE LA PANDEMIA Y EL PARADIGMA «UNA SOLA SALUD»

La doctora Morales Suárez subrayó que la COVID-19 dejó enseñanzas duraderas. «La infodemia, la mala información, la desinformación, la toma de decisiones basada en urgencia y no en evidencia mata», afirmó. «La salud basada en evidencia científica salva vidas».

Recordó que, durante la pandemia, Cuba desarrolló 24 ensayos clínicos dedicados a las vacunas, lo que permitió inmunizar a más del 98 % de la población nacional. «Otra de las grandes enseñanzas fue que no bastaba investigar en pequeños grupos, sino que había que ampliar la mirada transdisciplinaria y acercar la ciencia básica a la ciencia aplicada», añadió.

Desde 2021, el país implementa un sistema de gobierno basado en ciencia e innovación. El Ministerio de Salud Pública fue el primer organismo en presentar su programa de perfeccionamiento, acompañado de una matriz con 103 innovaciones de procesos, productos y resultados.

Sobre el enfoque «Una sola salud», la directora precisó que «la COVID nos trajo una verdad incómoda pero reveladora: la salud humana, animal y ambiental constituyen un tejido íntimamente relacionado. Quien quiera desarrollar iniciativas por sí solo no llegará a ningún lugar». El proyecto gubernamental aprobado en abril de 2021 apuesta por la intersectorialidad y la interdisciplinariedad, y pone énfasis en problemas como las enfermedades zoonóticas, la resistencia antimicrobiana, la vigilancia integrada y la inocuidad de los alimentos, el agua y el aire.

En un contexto global en el que la evidencia científica enfrenta desafíos y el trabajo multidisciplinario resulta imprescindible, el país ratifica su voluntad de mantener la investigación como eje de las políticas sanitarias, con el propósito último de mejorar la atención integral a toda la población.

«Cuba seguirá apostando por la ciencia para la acción y la acción para la ciencia, por un mayor financiamiento y por seguir fortaleciendo el ecosistema y la infraestructura de ciencia en salud», concluyó la doctora Morales Suárez.