La Comisión de Salud Pública española, donde están representadas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, aprobó a mediados de enero la cuarta dosis de la vacuna contra la COVID-19, pero exclusivamente para las personas inmunodeprimidas y a los cinco meses de recibir la última dosis.

Pfizer y Moderna son en un 90 % efectivas contra la COVID-19 después de dos dosis aplicadas Foto: BBC
La autorización del uso de emergencia de una cuarta dosis de su vacuna de ARNm frente a la COVID-19 (segunda de refuerzo o de recuerdo), ha sido solicitada por las farmacéuticas Pfizer/Biontech y Moderna a la FDA norteamericana frente a un posible aumento de casos y «a la posibilidad de otra ola de la pandemia», informó Infosalus.

La Comisión de Salud Pública española, donde están representadas las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad, aprobó a mediados de enero la cuarta dosis de la vacuna contra la COVID-19 pero exclusivamente para las personas inmunodeprimidas y a los cinco meses de recibir la última dosis.

El doctor José Antonio Navarro Alonso, cofundador, pediatra y experto en vacunas de la Asociación Española de Vacunología, al respecto de la idoneidad o no de extender esta segunda dosis de recuerdo a toda la población, concibe difícil responder a esta pregunta porque, según asegura, «todo dependerá de la vigilancia epidemiológica y virológica en las próximas semanas», según confiesa en una entrevista con Infosalus.

No obstante, afirma que ya han aparecido datos de efectividad de la cuarta dosis de vacunas de ARNm en Israel y, aunque se mantiene la alta efectividad frente a la enfermedad grave, esta es baja frente a la infección de cualquier tipo y a la enfermedad sintomática, al mismo tiempo que incide en que en los infectados se mantiene potencialmente la infecciosidad, y pese a esta segunda dosis de refuerzo, es decir, que se siguen contagiando pese a estar vacunados.

«Desde el punto de vista de los anticuerpos parece que el pico de ellos tras la cuarta dosis es similar a los alcanzados tras la tercera, lo que indica que la máxima inmunogenicidad se alcanzaría tras la tercera dosis», expresó.

Asimismo, indica que algunos países ya han anunciado para esta primavera una cuarta dosis para los mayores de 75 años e internos en residencias. «Por tanto y en caso de plantearse una cuarta dosis no pienso que sería con carácter sistemático sino en grupos muy seleccionados, especialmente por edad o condiciones de vida», señaló.

El doctor Marcos López, presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), alerta en este sentido de que sí comparte la administración una cuarta dosis de la vacuna frente a la COVID-19, solo en sujetos muy vulnerables, si bien se muestra partidario de emplear preferentemente otro tipo de vacunas en el caso de que estén disponibles, es decir, usar en este caso otras que no estén basadas en la proteína S del SARS-CoV-2, en la que se basan las vacunas actuales, y hacerlo en otras que afecten a otras partes del citado coronavirus.

De igual modo, la catedrática de Inmunología África González, y expresidenta de la Sociedad Española de Inmunología, cree que esta segunda dosis de recuerdo podría estar indicada para algunas personas mayores, que viven en residencias, o están inmunodeprimidas, porque «sí se ha visto, sobre todo por estudios en Israel, que esta cuarta dosis de la vacuna incrementa los anticuerpos neutralizantes» del SARS-CoV-2.

La epidemióloga Elena Vanessa Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) considera que se siguen haciendo estudios de forma continua para ver si la efectividad vacunal baja o no en la población general, si bien considera que una segunda dosis de recuerdo podría estar indicada en las personas vulnerables: «Sería algo a pensar, pero siempre basado en que se demuestre que estas personas se infectan más porque la protección de la vacuna ha bajado con el tiempo. Si no baja con el tiempo no sería necesario, pero deberían analizarlo los expertos».

Infosalus expone además la declaración del catedrático de Inmunología, Alfredo Corell, quien expresa en este sentido que no hubiera sido necesaria la tercera dosis de la vacuna frente a la COVID-19 de modo masivo, cuando sí se ha puesto, y solo lo era para aquellas personas con defensas bajas por distintos tratamientos, «y, por tanto, con menos motivo es necesaria la cuarta».

El especialista propone que antes de ponerla se mida el nivel de inmunidad de cada persona, «al menos nivel de anticuerpos en sangre», y si tiene suficiente se les exima de esta cuarta dosis porque, según aclara, «una inyección reiterada de un mismo producto en tan poco tiempo puede a la larga ser perjudicial y no beneficiosa».

Es por ello que una segunda dosis de recuerdo de esta vacuna puede estar indicada en aquellas personas que la necesiten realmente y que hayan perdido la protección de los anticuerpos.

En el caso del doctor Pere Domingo, coordinador de hospitalización COVID-19 en el Hospital Sant Pau de Barcelona, entiende como indudable e imperativa la vacunación de las personas vulnerables frente a esta infección, si bien considera que a la hora de inocular o no a la población general probablemente sea precipitado.

marzo 23/2022 (Granma)

marzo 24, 2022 | Maria Elena Reyes González | Filed under: coronavirus, COVID-19, De la prensa cubana, Mundo, Salud, Salud Pública, SARS-CoV-2, vacunación, virus | Etiquetas: , , |

Comments

Comments are closed.

Name (required)

Email (required)

Web

Speak your mind

*

code