Mar
16
El Centro Oncológico Territorial de Holguín enfrenta serias limitaciones para el diagnóstico y tratamiento del cáncer, pero su colectivo médico logra resultados notables pese a la escasez de recursos impuesta por el bloqueo de Estados Unidos
HOLGUÍN.- En el hospital Vladimir Ilich Lenin de Holguín se libra cada día una batalla silenciosa y desigual. Allí, donde funcionan los servicios del Centro Oncológico Territorial, no hay tregua ni espacio para la desmotivación. Entre luces blancas y el sonido incesante de los equipos médicos, técnicos y enfermeras sostienen la proeza cotidiana de atender a miles de pacientes con cáncer, en medio de un escenario de carencias crecientes.
El pasado año fue de duras pruebas. Holguín, segunda provincia del país en incidencia de esa enfermedad, con 2 048 nuevos casos diagnosticados en ese período, debió enfrentar los efectos del recrudecimiento del bloqueo económico del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, que entorpece la llegada de recursos imprescindibles para el tratamiento oncológico, como equipos, medicamentos, piezas de repuesto y hasta material gastable.
«Cada cirugía que logramos realizar aquí tiene detrás una planificación exhaustiva», comenta el doctor Pedro Alejandro Escalona Díaz, director del centro desde el año 2022. «No es cuestión de voluntad solamente; debemos revisar cada semana qué tenemos disponible, qué nos falta y cómo garantizar seguridad y éxito en cada operación».
Pese a la dificultad, el colectivo cerró el año con 1 891 cirugías efectuadas, un número nada pequeño si se toma en cuenta la complejidad de estos procedimientos.
Algunas técnicas —como la cirugía videoendoscópica en vías digestivas, de cabeza y cuello o en urología— permanecen prácticamente detenidas por no disponer del equipo Trilogy, de altísimo costo en el mercado internacional. Pero la escasez no se limita al quirófano, también golpea el acceso a medicamentos usados en la quimioterapia, otro de los pilares del tratamiento oncológico.
Hemos logrado atender a los últimos meses a 14 000 pacientes con quimioterapia», detalla Escalona. «Cada persona necesita entre ocho y doce bulbos; un tratamiento de este tipo puede superar los 15 000 dólares, reconoce. Cualquier familia en otro país no podría afrontarlo; sin embargo, en Cuba se ofrece sin costo alguno. El reto está en mantener un suministro constante bajo el bloqueo, que complica cada compra y cada importación».
Limitaciones reales
El obstáculo principal no son solo los precios, sino las restricciones políticas. Muchos proveedores se niegan a venderle a Cuba o exigen intermediarios que encarecen las operaciones. Las donaciones desde el exterior, las colaboraciones científicas y los intercambios profesionales también se han visto afectados.
«Nos duele ver cómo colegas extranjeros cancelan visitas o invitaciones porque no pueden viajar aquí, o porque no quieren tener problemas por la inclusión de Cuba en la lista de supuestos patrocinadores del terrorismo», lamenta el especialista. «Eso limita la superación continua de nuestros médicos jóvenes».
Entre las áreas donde se ha logrado avanzar, la radioterapia ocupa un lugar especial. La doctora Samanda Liy Marrero, jefa del servicio, explica que la situación mejoró desde agosto de 2024 gracias a la compra de una nueva fuente para el equipo de cobalto, adquirida por el Ministerio de Salud Pública. Esa inversión permitió estabilizar el servicio y acortar la lista de espera de un año a entre cuatro y cinco meses.
«El año pasado pudimos irradiar a más de 20 360 pacientes, incluso a personas de otras provincias orientales», detalla. «Fue posible gracias al trabajo de los técnicos, y sobre todo a la estrategia de mantenimiento preventivo que nos ha permitido conservar equipos que cualquier otro país ya habría sustituido», agrega.
El servicio de terapia superficial, especializado en tumores de piel no melanomas, atendió a 6 338 pacientes, de ellos 378 nuevos, y hoy no tiene lista de espera; sin embargo, otros equipos, como el de Braquiterapia, permanecen fuera de servicio desde marzo de 2024 por falta de piezas de repuesto.
«Son tecnologías avanzadas que requieren soporte especializado. No tenemos acceso a los fabricantes originales y hay que improvisar soluciones locales, con el riesgo que eso implica», confiesa la doctora Marrero.
Aun así, los resultados globales son reveladores: en 2025 el Centro Oncológico holguinero atendió a más de 40 660 personas en consulta externa, casi el 56 por ciento del total de pacientes registrados en el hospital Lenin.
Todo ello sostenido por un colectivo de más de 300 trabajadores, entre médicos, técnicos, enfermeros e ingenieros, que han hecho de la escasez una escuela diaria de creatividad.
Cada día se improvisan piezas, se sustituyen materiales imposibles de conseguir, se negocia con el tiempo y con la resistencia de los equipos. Pero los aplazamientos, por largos que sean, no quitan la esperanza.
«Cuando logramos operar o irradiar a alguien que llevaba meses esperando, sentimos que vale la pena cada desvelo», dice Escalona con la satisfacción de quien conoce la fragilidad de su terreno y, aun así, no se da por vencido.
Desde los laboratorios de física médica hasta las áreas de enfermería, todos los servicios funcionan como un engranaje donde lo único que no escasea es la voluntad. Allí, en el piso limpio que antecede al quirófano o en la camilla donde un paciente sonríe después de su última radiación, se repite la certeza de que la medicina cubana no se detiene, aunque la quieran frenar.
Fuente: Juventud Rebelde
Nov
14
Motivados por las ansias de transmitir esperanzas, confianza y celebrar la valentía de los niños, el emprendimiento MiniMundo Juguetería donó hoy artículos didácticos y de entretenimiento a pacientes oncopediátricos del Hospital Infantil Antonio María Béguez, de Santiago de Cuba.
Entre canciones, chistes y payasos, los pequeños disfrutaron de un encuentro cargado de emociones, donde también los padres merecieron presentes en reconocimiento a su inmensa resiliencia, en tanto sonrisas nacidas del corazón ratificaron el valor de la intersectorialidad en bien de los infantes.
Según refirió a la Agencia Cubana de Noticias Katia Gutiérrez, fundadora del proyecto y estudiante de Medicina, resulta un deber acompañar con este humilde aporte, a niños y familiares en el complejo proceso de lucha contra el cáncer, pues los juguetes constituyen una fuente de alivio emocional y felicidad.
Subrayó el interés, como joven madre, de visibilizar la heroicidad y fortaleza de los padres presentes en esta batalla por la vida, pues al tratarse de infancias y familias condicionadas por la aparición de una dolencia difícil, llevar a cada mano una muestra de agradecimiento deviene una forma de aliviar tensiones y contribuir a la mejoría.
De acuerdo con la futura galena, al rotar por la sala de Oncología y Hematología del hospital, como parte de la formación académica, la rutina e historia de cada niño ingresado cambió su percepción del ejercicio profesional, motivando la organización de una cita que, más allá de lo material, transmitiera energías positivas y empatía.
El encuentro de hoy resulta el primero de varios concebidos por MiniMundo Juguetería en otras salas de atención pediátrica, instituciones sanitarias, comunidades y dedicados a personas en situación de vulnerabilidad, en aras de beneficiar con pequeños aportes, a los más necesitados, afirmó Gutiérrez.
Nacido con el propósito de mantener viva la ilusión en infantes de todas las edades, el joven emprendimiento procura, además de vender juguetes y artículos didácticos, cumplir sueños, ofreciendo la oportunidad de conocer personajes de libros, películas y materializar fantasías.
12 Noviembre 2025 Fuente: ACN/ Noticias/ Salud
Jun
21
El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó ayer un encuentro de trabajo con expertos y científicos de la Salud, en el cual se presentó cómo marcha el Programa Integral para el control del cáncer.
Si bien carencias económicas que afectan el desarrollo del sector sanitario –originadas por los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos– han impedido destinar a ese programa todos los recursos materiales, insumos y medicamentos que demanda, en Cuba se continúa buscando alternativas que permitan mantener acciones en los tres niveles de atención del Sistema Nacional de Salud.
Como un problema complejo calificó el doctor Luis Eduardo Martín Rodríguez, director del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, el abordaje del cáncer en Cuba, lo cual requiere de un trabajo multifactorial, no solo de las diferentes estructuras de Salud Pública, sino también de muchas otras, entre ellas gubernamentales y de la industria.
Tras un breve recuento sobre el impacto de esa enfermedad en el mundo, que afecta a millones de personas, Martín Rodríguez refirió que en la Isla el 60 % de los pacientes radica en las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba.
Varias son las acciones que, desde los primeros años de la Revolución, se han ejecutado para desarrollar y fortalecer las estrategias de prevención, control y enfrentamiento a una enfermedad que constituye, en la actualidad, la segunda causa de muerte entre la población cubana.
Además de contar con el Programa Integral para el control del cáncer, que ha permitido una mejor organización en todos los niveles de atención del Sistema Nacional de Salud, destacó como una fortaleza la existencia de una Red Nacional de Oncología, integrada por hospitales especializados, unidades oncológicas, servicios oncológicos en hospitales provinciales, departamentos de Radioterapia y servicios de atención de Oncopediatría.
Al referirse a las acciones que se ejecutan, destacó las asociadas a la prevención, la detección temprana, el diagnóstico y tratamiento, así como los cuidados paliativos, todas esenciales para el control de la enfermedad, en medio de enormes complejidades de recursos materiales, incluida la disponibilidad de fármacos oncológicos.
Para el Sistema Nacional de Salud, aseguró, el incremento de la supervivencia de los pacientes de esta enfermedad es y seguirá siendo una prioridad, y su atención se realiza a través de equipos multidisciplinarios de especialistas, lo cual permite una evaluación y tratamiento integrales a cada uno de ellos.
Aun cuando no todas las soluciones están a mano para el alivio, el Ministerio de Salud Pública no ha dejado de fomentar alianzas con la industria biofarmacéutica y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en la búsqueda de soberanía y sostenibilidad en el abastecimiento y la producción de medicamentos.
De acuerdo con la explicación de Mailín Beltrán Delgado, jefa del Departamento de Servicios Farmacéuticos y Ópticas del Ministerio de Salud Pública, múltiples son las acciones que se ejecutan para, a pesar del férreo bloqueo, continuar sorteando obstáculos en el tratamiento a la enfermedad.
Como parte de esas acciones, y del financiamiento que se destina, el vice primer ministro Eduardo Martínez Díaz comentó la adquisición, por BioCuBafarma, de un nuevo equipo para producir citostáticos, que permitirá incrementar la disponibilidad de estos medicamentos.
El Presidente Díaz-Canel insistió en la importancia de continuar desarrollando la ciencia y la innovación en todos los procesos referidos a la especialidad oncológica.
En tal sentido, la doctora Ileana Morales Suárez, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Ministerio de Salud Pública, recalcó que es ese un tema prioritario para el sector, sobre el cual hay investigaciones sólidas y varios ensayos clínicos.
Entre otros desarrollos de la ciencia cubana, el doctor Carlos Alberto Martínez Blanco, jefe de la Sección para el Control del Cáncer, en el Ministerio de Salud Pública, habló sobre la producción de la vacuna cubana contra el virus del papiloma humano, principal causante del cáncer cérvico uterino, y sobre lo cual se han dado pasos importantes.
17 Junio 2025 Fuente: Tvsantiago/ Noticias/ Salud
