El fin de año es una época que, por muchos motivos, se vuelve especial. Suele ser un momento de reunión familiar, de compartir con amigos y casi siempre este tipo de encuentros que invitan a la celebración, terminan alrededor de una mesa.

A veces más, a veces menos, una cena con familiares y amigos resulta el encuentro obligado en muchos hogares para decir adiós a un año que termina y recibir otro nuevo con mejores esperanzas.

En tales circunstancias, y en no pocas ocasiones, algún que otro comensal puede terminar sobrepasado en el consumo de alimentos bien apetitosos aunque quizás no tan sanos. Por supuesto, las bebidas alcohólicas o azucaradas también están presentes, acompañando la comida.

Para contrarrestar los efectos negativos para la salud digestiva que pueden aparecer asociados a estos “excesos de fin de año”, algunas plantas medicinales pueden resultar útiles, a partir de sus propiedades medicinales.

Hay quien dice que una infusión o decocción, natural y caliente, se convierte el mejor aliado frente a algún tipo de trastorno gastrointestinal leve asociado a una digestión difícil. Síntomas como molestias estomacales, acidez gástrica, exceso de gases o diarreas pueden ser controlados a través de diferentes especies bien conocidas y de uso común.

Foenicullum vulgare (hinojo):

El hinojo es uno de los remedios tradicionales contra las digestiones pesadas. A esta planta se le han demostrado propiedades carminativas que combaten el exceso de gases.

Adicionalmente, reduce las agruras y el dolor abdominal. Hay quien plantea que incluso puede ser preventivo de una mala digestión, y para ello recomienda tomarlo en forma de decocción luego de una gran comida.

Con este fin se emplea una cucharadita de hojas frescas troceadas y se agrega a un recipiente que contenga una taza de agua, equivalente a 250 mililitros. Este se tapa y se pone a hervir la mezcla por entre cinco y diez minutos. Luego se aparta del fuego, se deja refrescar y se filtra para su consumo.

Si lo va a tomar no con fines preventivos, sino por presentar síntomas de una mala digestión, debe consumirse una taza tres veces en el día.

Matricaria chamomilla (manzanilla):

Es una de las plantas más digestivas. La manzanilla tiene, sobre todo, propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas que ayudan a expulsar los gases y a aliviar el dolor de estómago. Además, contribuye a calmar los nervios, combatir el insomnio y la ansiedad.

Una bolsita de té de manzanilla puede resultar de utilidad para tener una mejor digestión. Se puede preparar con una taza de agua hirviendo, equivalente a 250 mililitros, y beber después de la comida. Si es necesario, es posible su consumo hasta tres veces en el día, en caso de mala digestión.

Mentha spicata (hierbabuena):

Con una infusión o decocción de varias especies de menta es posible mejorar las digestiones difíciles. En este caso, la hierbabuena es particularmente recomendada, gracias a su poder carminativo y antiespasmódico.

La especie tiene la capacidad de neutralizar la acidez y el exceso de gases, además que se plantea que contribuye a controlar el vómito y la diarrea.

Se recomienda preparar una decocción o infusión con dos o tres cucharadas de hojas frescas troceadas en una taza de agua, equivalente a 250 mililitros. Para la decocción, se debe hervir durante cinco minutos en recipiente tapado y para la infusión basta con agregar el agua hirviendo al recipiente con el material vegetal y se tapa.

En ambos casos se deja reposar durante al menos cinco minutos y luego se filtra. Ya sea una u otra forma de preparación, se puede beber una taza después de la cena o entre dos y cuatro veces al día si se hay presencia de síntomas digestivos molestos.

Estos tres ejemplos son solo algunas de las opciones, desde las plantas medicinales, para contrarrestar los malos efectos de los posibles “excesos de fin de año” sobre el sistema digestivo.

Sin dudas podemos celebrar, que siempre haya la ocasión en cada hogar, pero igual tengamos a mano una de estas plantas medicinales para cuidarnos la salud digestiva en fin de año… ¡desde lo natural!

30 Diciembre 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural

enero 1, 2026 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Bienestar, Calidad de Vida, Cuba, Cuba, De la prensa cubana, Salud, Salud Pública | Etiquetas: |

El té y el café son dos infusiones muy comunes y gustadas tanto en Cuba como en el mundo. Si bien su consumo responde a tradiciones o patrones culturales, lo cierto es que ambas pueden ser utilizadas con fines medicinales. En particular, tanto el té como el café resultan útiles para combatir un mismo trastorno, la astenia.

Este síntoma, que puede ser común a varias enfermedades, se caracteriza por una sensación generalizada de cansancio, fatiga, debilidad física y psíquica. Se dice que la astenia tiene una mayor incidencia en mujeres, así como en edades entre los veinte y los cincuenta años. Puede guardar relación con el estrés y la depresión y, cuando se prolonga, puede derivar en el diagnóstico del Síndrome de Fatiga Crónica.

Así entonces, la Camelia sinensis o árbol del té y la Coffea arabica o cafeto, especies de las que se emplean la semilla y las hojas, respectivamente, han demostrado desde la tradición y la ciencia ser útiles como estimulantes. Existen otras plantas en nuestro medio que también se recomiendan para combatir la astenia. Entre ellas están Beta vulgaris (remolacha), Cucurbita moschata (calabaza), Musa x paradisiaca (plátano) y Theobroma cacao (cacao), pero de estas ya comentamos anteriormente en esta columna.

Especies como Paullinia cupana (guaraná) o Ilex paraguariensis (mate) son muy utilizadas en todo el mundo como opción contra la astenia. En general, estas últimas son psicoestimulantes muy consumidos, al igual que el té y el café. Tienen dichas plantas la propiedad de reducir la sensación de fatiga, mejorar la capacidad de concentración y se plantea que producen poca adicción. Todas ellas contienen xantinas metiladas entre sus componentes, principalmente cafeína, y en menor porcentaje teobromina y teofilina.

Se sabe que los efectos estimulantes de las metilxantinas se observan tanto en el sistema nervioso como en la respiración y a nivel de los músculos esqueléticos y cardiaco. Estas también aumentan el metabolismo basal, tienen un efecto diurético y provocan broncodilatación, por lo que por esta última acción farmacológica pueden ser de utilidad en pacientes asmáticos. Sin embargo, de forma general se plantea que las plantas que contienen cafeína se utilizan en casos de astenia. Pueden emplearse también como coadyuvantes en dietas de adelgazamiento y, de forma particular, la cafeína resulta de utilidad en el tratamiento de la migraña. Por su efecto dopaminérgico, algunos estudios asocian el consumo de café con una menor incidencia de cáncer.

Hay que tener en cuenta que las plantas con cafeína pueden presentar algunas interacciones con medicamentos, por lo que se debe limitar su ingestión a pequeñas cantidades diarias. Se plantea que estas especies pueden potenciar la acción terapéutica y tóxica de medicamentos digitálicos como la digoxina, al provocar hipopotasemia por incremento de la diuresis. También pueden disminuir los efectos relajantes de las benzodiazepinas como el diazepam, incrementar la actividad y los efectos secundarios de la teofilina o reducir la actividad hipotensora de betabloqueadores como el propranolol y el metropolol, entre otros.

Sin embargo, a las dosis habituales estas plantas no suelen presentar reacciones adversas y, si se producen, son generalmente leves y transitorias. En el caso de abuso frecuente pueden aparecer trastornos digestivos como náuseas y vómitos, epigastralgia, úlcera péptica o gastritis; al igual que alteraciones neurológicas y psicológicas, entre ellas nerviosismo, hiperexcitabilidad e insomnio. En casos más graves aparecen otros síntomas como cefaleas, palpitaciones, taquicardia y temblores.

Es por ello que se debe limitar su uso en personas con gastritis o úlceras, en caso de insomnio y ansiedad, en hipertiroideos y en pacientes con afecciones cardiacas graves, tales como insuficiencia cardiaca severa o arritmias. Tampoco es recomendable su consumo habitual en menores de 12 años. Aunque los datos no son suficientes, algunas referencias plantean que parece ser segura la ingesta de hasta 300 miligramos de cafeína al día por las mujeres embarazadas o que se encuentran lactando.

El té

Por su parte el té, ampliamente cultivado en la India y China pero consumido en todo el mundo, posee en sus hojas entre un 2.9% y un 4.2% de cafeína. Se usa tradicionalmente en casos de agotamiento físico y mental, contra las diarreas y para prevenir el riesgo de enfermedad cardiovascular, esto último ya que contribuye a disminuir los niveles de colesterol en sangre y así reduce la ateroesclerosis y el riesgo de infarto.

Contra la astenia se recomienda consumir el té negro o verde en forma de infusión, a razón de dos gramos y medio en 150 mililitros. Esta planta está contraindicada en pacientes con úlcera péptica y gastritis, así como en los que padecen de colon irritable. El consumo excesivo de más de cinco tazas al día puede provocar vómitos, espasmos abdominales, agitación, temblor e irritabilidad. Se plantea que el consumo de té con leche disminuye las concentraciones de taninos y ácidos clorogénico, lo cual asegura una menor incidencia de efectos secundarios.

El café

Esta es una bebida elaborada a partir de las semillas de diferentes especies del género Coffea, siendo entre las más utilizadas la Coffea arabica. Los cafetos son árboles pequeños o arbustos grandes, con origen en África. Actualmente se cultiva en países tropicales de Asia, América, África y Oceanía, casi siempre en lugares altos. La droga la constituyen las semillas, que comprenden un albumen de color amarillo verdoso en el café verde, prácticamente inodoro y de sabor agrio y amargo. Estas semillas se someten al proceso de torrefacción, en el cual se desarrolla el aroma, desciende el contenido de agua y ácidos clorogénicos, pero la cafeína permanece intacta. El contenido de cafeína que estas contienen, en el caso de la Coffea arabica, es del 0.8% al 1.5%.

El café se ha empleado tradicionalmente para combatir la astenia, también contra problemas hepatobiliares, las migrañas, la hipotensión, la bradicardia y la depresión cardiorrespiratoria, las bronquitis, en la intoxicación por opiáceos y como tónico estimulante. En adultos sanos la dosis diaria recomendada sería de 15 gramos diarios en infusión, repartido en dos o tres tomas. Está identificado que su uso prolongado puede ser adictivo y beberlo azucarado hace que se tolere mejor, ya que retrasa la acción sobre las células nerviosas y las hace menos sensibles.

De esta forma el consumo del té o el café podría ser beneficioso, sin pasar de la dosis exacta al decir del colega Julián Pérez Peña. Cuando estamos cansados física o mentalmente, estas infusiones de seguro pueden ser de ayuda. Sabemos también que su consumo responsable puede aportar otros beneficios para el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!

25 Noviembre 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural

noviembre 27, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Salud, Salud Pública | Etiquetas: , , , |

El nombre binomial de la especie, que pertenece a la familia de las fabáceas, es Senna occidentalis. Se dice que es una planta pantroplical y subtropical.

Según Roig, se le conoce en nuestro país por varios nombres. Yerba hedionda es más comúnmente utilizado en la región occidental, y platanillo en la zona oriental. También se le identifica como brusca, guanina o martinica. Hay que tener en cuenta que Senna occidentalis no es la planta que usualmente nuestra población denomina platanillo de Cuba, el Piper aduncum. Son dos especies diferentes.

En su obra Plantas medicinales, aromáticas y venenosas de Cuba, Roig apunta que es “una hierba muy común en los terrenos yermos y cultivados de toda la isla, siendo más abundante en los calcáreos, donde constituye una de las malas hierbas”.

Más allá de sus usos medicinales, está reportado que sus semillas tostadas se han empleado como sucedáneo y adulterante del café, además de que se sabe que se ha utilizado como parte de la dieta en las islas Maldivas durante siglos.

El uso de esta planta en el tratamiento de afecciones de la piel como llagas y tiña, del dolor de estómago, de la fiebre y la ictericia se considera recomendado por la red científica Tramil, con base en el empleo significativo tradicional documentado, los estudios de toxicidad y la información científica publicada.

En el caso del dolor de cabeza y del cuerpo, la recomendación se basa fundamentalmente en los usos tradicionales registrados y los estudios de toxicidad.

Las formas de preparación y modo de empleo serían los siguientes:

Contra afecciones cutáneas, llaga o tiña: limpiar la lesión con agua hervida y jabón. Lavar adecuadamente una hoja antes de sacar los foliolos de la misma, machacarlos y aplicar localmente en cantidad suficiente para abarcar el área afectada. Cubrir con un apósito o paño limpio y cambiar tres o cuatro veces al día.

Contra dolor de cuerpo, fiebre o ictericia: preparar una decocción con seis cucharadas de las hojas troceadas en un litro de agua, hirviendo por cinco minutos en recipiente tapado. Luego dejar enfriar, filtrar y beber una taza, equivalente a 250 mililitros, tres veces al día.

Contra dolor de estómago: preparar una decocción o infusión. En caso de decocción, hervir durante 10 minutos en recipiente tapado tres cucharadas de las hojas troceadas y tres cucharaditas de la raíz también troceada, en un litro de agua. Para la infusión, agregar seis cucharadas de las hojas troceadas a un litro de agua hirviendo y tapar. En cualquiera de los dos casos, dejar enfriar, filtrar y beber una taza tres veces al día.

Contra dolor de cabeza: lavar adecuadamente una o dos hojas, estrujar ligeramente los foliolos y aplicar en forma de cataplasma sobre la frente o la cabeza, cubriendo luego con una venda o un pañuelo. Repetir cuatro veces al día.

Como en toda aplicación tópica, es necesario recordar la importancia de seguir medidas higiénicas estrictas que impidan la contaminación del material vegetal y sus preparados, para evitar una infección sobreañadida de la piel.

En el caso de la hierba hedionda o platanillo, se debe evitar su uso durante el embarazo, la lactancia y en los niños menores de tres años.

Un elemento que se debe conocer es que existen reportes de intoxicación del ganado por el consumo de esta especie. Igualmente, estudios experimentales en modelos animales han demostrado actividad cardiotóxica de las hojas, ataxia y otros disfuncionamientos neuromusculares por las semillas, así como degeneración muscular o toxicidad hepática y renal por las vainas.

Sin embargo, su consumo asociado a las recomendaciones anteriores es seguro, aunque sin dudas no puede dejarse de lado la posible toxicidad de la planta. Hay que recordar siempre en este sentido a Paracelso, quien en su obra Septem defensiones apuntó que “todas las cosas son veneno y nada está sin veneno; la dosis por sí sola hace que una cosa no sea un veneno”.

La hierba hedionda o platanillo, utilizada apropiadamente, puede ser una herramienta desde el hogar que nos permite tratar o complementar el tratamiento de varios padecimientos, desde enfermedades dermatológicas hasta la fiebre, la ictericia y los dolores de cabeza o del cuerpo. Otra planta medicinal a considerar para el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!

11 Noviembre 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural

noviembre 14, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Cuba, De la prensa cubana, Salud, Salud Pública | Etiquetas: , , , , |