Jul
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Los logros del Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso (CNCMA) de Cuba se deben a la calidad de sus recursos humanos, destacó aquí una directiva de la institución de atención médica nacional e internacional.
El CNCMA obtuvo la certificación del Sistema de Gestión de Calidad bajo la norma ISO 9001:2015 por la Oficina Nacional de Normalización y por el Instituto de CERTIFICACIÓN, S.L. (ICDQ), de España, y eso no hubiera sido posible sin su capital humano, dijo a Prensa Latina la vicedirectora de docencia e investigación, Rosalba Roque.
También, añadió, esta área asistencial, ideada por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, está certificada desde 2017 por la Junta de Acreditación Nacional, que reconoce el programa académico de una especialidad.
Al decir de Roque, llevamos 30 años con una misión clara, y se trata de la investigación, desarrollo y generalización de la cirugía mínimamente invasiva en Cuba y ese ha sido el motor impulsor del desarrollo del centro desde su fundación. En estas tres décadas tenemos más de cinco mil graduados en cada una de las áreas, más de mil pacientes operados, hemos desarrollado la cirugía oncológica, y también recibimos premios y reconocimientos, celebró la especialista.
No podemos dejar de reconocer que contamos con un líder, el director y fundador del Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso, Julian Francisco Ruiz, un hombre capaz de soñar, pero aunándonos a todos, y eso ha permitido una mejora continua con la introducción de técnicas intervención desde la organización y desde la dirección.
A una interrogante sobre la influencia del bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos para cumplir las metas del centro, respondió que a pesar de las limitaciones, su colectivo no ha dejado de formar recursos humanos y de atender los pacientes, pero tampoco lo hemos hecho solo, apuntó.
Según reconoció el viceministro cubano de Salud, Reynold Garcia, en el contexto de la Convención XXX Aniversario del centro, hemos avanzado porque tenemos el respaldo de nuestro organismo, de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y de otras entidades, dijo Roque.
La especialista considera que para aliviar los problemas debe existir unión entre las instituciones de salud y sus profesionales. El bloqueo nos ha afectado económicamente, pero el bloqueo mental, el bloqueo espiritual ese es fatal, puntualizó.
El Centro Nacional de Cirugía de Mínimo Acceso ha alcanzado importantes resultados en estos 30 años, pero le queda mucho por avanzar, y nuestra colectivo tiene la convicción de que estamos listos para el futuro, concluyó.
30 junio 2024 Fuente: Radio Habana Cuba/ Noticias/ Salud
Jun
19
La niña operada aquí de un tumor renal extendido a la vena cava inferior salió la víspera de alta médica, informó la dirección del hospital infantil José Luis Miranda en esta ciudad en el centro de Cuba.
Valorado como un caso único en la provincia central cubana de Villa Clara y poco frecuente en la nación, la infanta Karol Águila retornó con su familia al poblado de Ranchuelo, luego de una recuperación exitosa.
El médico Abel Armenteros, al frente del equipo multidisciplinario, reveló a la prensa que en el primer examen se observó una imagen anormal, al existir un aumento de volumen en el riñón derecho por lo que se acudió a la radióloga.
Subrayó que finalmente, se confirmó la presencia de un tumor de grandes dimensiones que ocupaba el polo superior y medio del riñón por lo que comenzó el proceso preparatorio con vistas a realizar la operación.
Destacó que se conformó un equipo y se procedió a la extracción de un tumor renal mediante la apertura de la vena cava inferior y posteriormente la saturación.
Indicó el doctor Armenteros que la incisión ocupó cerca de 10 cm en la cava inferior, mientras que un especialista en angiología la abrió para extraer la parte tumoral presente y dar paso al resto del proceso operatorio.
“El tumor fue extirpado por la vía abdominal y se retiró definitivamente el riñón, pues solo tenía un tercio del órgano libre de la dolencia. De esta manera cumplimos el plan inicial, y estuvimos atentos a posibles complicaciones, que por suerte no ocurrieron”, aseguró
Los familiares de la niña agradecieron la profesionalidad del equipo médico, enfermero, y técnico por la encomiable labor asistencial en esta riesgosa cirugía, la cual se convirtió en otro logro de la medicina cubana.
18 junio 2024 Fuente: Tvsantiago/ Noticias/ Salud
Abr
29
Basta cruzar la puerta del salón de cirugía menor del policlínico Manuel de Jesús Lara Cantero de Trinidad para percibir la profesionalidad del equipo que, a pesar de las carencias, garantiza un servicio de calidad
En el pequeño espacio, a solo unos pasos del quirófano, una mujer menuda y de ojos dulces transmite confianza. Con amabilidad ofrece la bata, el gorro, las botas… Una rutina imprescindible que asegura el éxito de cualquier proceder quirúrgico en el salón de cirugía menor que ofrece esos servicios en Trinidad.
Desde su apertura en 2006, como resultado de un programa dirigido a fortalecer la Atención Primaria de Salud, los beneficios son innumerables, en particular para los pacientes que acceden a este tipo de cirugía, menos invasiva y con escaso riesgo de complicaciones.
Los detalles de cada historia médica, los retazos de conversaciones entre los compañeros del equipo y las anécdotas tras los nervios y la evolución satisfactoria de los pacientes trascienden el pequeño salón para ser registrados por Escambray, que, vestido de verde inmaculado, traspasa el umbral en busca de historias de vida tan cotidianas como admirables.
La génesis del servicio de cirugía menor
Gracias al programa de reconstrucción y modernización de los policlínicos, que dotó a estas unidades asistenciales de tecnología para la atención especializada, en el 2006 abrió sus puertas el salón de cirugía menor del policlínico Manuel de Jesús Lara Cantero, en la ciudad de Trinidad.
La licenciada Nora Pichs Escalante tuvo la suerte de estrenar este servicio. Con amplia experiencia como enfermera y una sensibilidad sin igual, su desempeño ha sido fundamental en los resultados que exhibe desde su apertura.
“Hemos logrado mantener un servicio de calidad, a pesar de que en ocasiones no se cuenta con todos los recursos. Pero lo más importante es la profesionalidad, la ética y el trabajo en equipo, además de la comunicación permanente con la dirección del policlínico y del municipio, sin olvidar a los consultorios médicos”, expone convencida del poder sanador de una sonrisa o una palabra de aliento.
Esa es la fórmula en un servicio de alta demanda en el sureño territorio y donde se atienden pacientes con diversas patologías que requieren de este tipo de tratamiento quirúrgico por parte de las especialidades de Dermatología, Estomatología y Cirugía Maxilofacial.
“Trabajo con varios especialistas; cada uno tiene sus características, pero aquí adentro todo fluye muy bien. Además, el rol del desempeño del proceder quirúrgico, con su política de desinfección, es la misma y todos la cumplen; más bien ellos se han adaptado a mí”.
A su lado, el doctor Carlos Albalat respalda la afirmación de su compañera de labor. Dermatólogo de profesión, el galeno se ha ganado el respeto y cariño de los trinitarios que reconocen su experticia tanto como la disposición casi innata de ayudar a los demás.
“El servicio es extremadamente necesario para el tratamiento quirúrgico de varias patologías que van en aumento, como las lesiones malignas de la piel. También se realizan cirugías de párpados, nevus o lunares, entre otras afecciones cutáneas. El uso del salón es cada vez más frecuente”, refiere mientras se coloca los guantes y revisa el instrumental que empleará en la remoción de un lipoma o quiste benigno de grasa localizado debajo de la piel.
Transcurridos apenas unos minutos del proceder quirúrgico, Madelaine Toledo bromea con la enfermera y el especialista. “Solo sentí el pinchazo de la anestesia. Es una bendición tener la posibilidad de realizar este tipo de cirugía por una cuestión estética”.
Un servicio de excelencia
A pesar de que constituye un servicio altamente demandado por los pacientes y que no siempre se cuenta con los insumos necesarios, el salón de cirugía menor sobresale en la provincia por sus indicadores favorables. La profesionalidad de los especialistas y el sentido de pertenencia de todos aseguran la estabilidad en las atenciones quirúrgicas, así como las condiciones de antisepsia de un lugar donde la higiene se ausculta en cada rincón.
Somos un equipo bien engranado —afirma el doctor Carlos—; desde la auxiliar, la enfermera, hasta nosotros los médicos. Se nos escasean los recursos, es una realidad del país; en ocasiones la sutura no es la más adecuada o falta el bisturí, pero nos las ingeniamos para que no se interrumpa el servicio.
Verónica Valdivia también es fundadora del salón de cirugía menor de Trinidad y la mano derecha de Nora. “Cuando se termina el turno quirúrgico se recoge todo y se procede a realizar la desinfección. Se limpian las paredes y el piso; la seño me va diciendo y cuando hay algún riesgo biológico extremo los cuidados. Así nos protegemos y también a los pacientes”.
“Al contar con una pequeña lavandería, siempre se dispone de un stock de ropa, el cual se conserva celosamente y cubre la demanda diaria”, agrega la enfermera Nora.
El servicio contribuye también a la docencia. Darío Cabezas observa con atención la maniobra quirúrgica e incluso interviene bajo supervisión del doctor Carlos. El joven cursa el cuarto año de Medicina y es alumno ayudante de Dermatología. “Es una especialidad difícil, pero muy bonita. Me ha ido bien y quiero llegar a ser un gran médico”, asegura.
Basta cruzar la puerta del salón de cirugía menor del policlínico Manuel de Jesús Lara Cantero para percatarse de que en tiempos de carencias, el amor y la dedicación hacen la diferencia. Las palabras de Nora definen con humildad el desempeño de todo el equipo. “Amo mi trabajo, es lo que nos enseñaron, la disciplina, la organización y la sensibilidad para tratar a los pacientes; eso también cura”.
28 abril 2024 Fuente: Escambray/ Noticia/ Salud
