Ene
20
“Aquí hay resultados”, expresó en la tarde de este lunes el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a propósito de los logros parciales y nacidos de estudios clínicos con el producto biotecnológico cubano Jusvinza, en pacientes en estadios pos agudo y crónico, afectados por el virus de Chikungunya.
El 2 de diciembre del 2025, un grupo de expertos en materia de Salud comenzaron estudios inmunológicos y clínicos en la Isla, con la hipótesis de que, con la intervención del Jusvinza, pacientes con artritis crónica post-chikungunya pudieran mostrar mejorías clínicas.
Afortunadamente, la ciencia ha ido diciendo que, en los grupos que se acogieron al estudio -en las provincias de La Habana y de Matanzas-, se ha notado una notable evolución.
Más de una voz tomó parte en las reflexiones de la jornada de este lunes para destacar el rigor y el “adecuado perfil de seguridad” del estudio. Se habló en términos de “resultado de país”. Y hay coincidencias en que, a partir del tratamiento, se aprecia tempranamente la respuesta de los pacientes al producto.
El Doctor Julio Esmir Baldomero Hernández, director de Investigaciones Clínicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), enunció que el informe del estudio podría tener datos muy en firme para los primeros días de marzo; y que la investigación incluye valoraciones a largo plazo, para ver sobre todo lo que respecta a la seguridad y a la persistencia del efecto terapéutico.
El estudio -dijo el científico- ha sido ejecutado con el cumplimiento de buenas prácticas; y, por lo tanto, avalado por el CEDMED (Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos), entidad que realizó una inspección apenas 24 días después de iniciada la investigación, a punto de partida de lo cual dictaminó el cumplimiento de buenas prácticas clínicas.
A propósito de una dolencia que ha mostrado el rostro de su complejidad, el Doctor Miguel Hernán Estévez del Toro, director del Hospital Clínico Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, y experto reumatólogo cubano, destacó hacia el final de la reunión: “Estamos frente a una enfermedad por la cual habrá un porciento de pacientes que van a terminar los tres meses de evolución e irán hacia una artropatía crónica inflamatoria”.
El experto dijo que, en todo lo reportado, “están prácticamente los mismos mediadores inflamatorios”, esos que “están con algunas particularidades en la artritis reumatoide”. Lo comentó porque, cuando la artritis reumatoide no es controlada, sobreviene entonces un proceso inflamatorio crónico que limita mucho -aseveró el Doctor- la calidad de vida y el estado funcional de los pacientes.
“Es decir, que poder contar con un medicamento, con un producto que sea capaz de frenar la progresión inflamatoria de la enfermedad, va a ser muy beneficioso”, afirmó el experto reumatólogo, quien anunció que actualmente, a punto de partida de las indicaciones del Ministerio de Salud Pública y de su Comité de Innovación, ha echado a andar una encuesta nacional a cargo del Grupo Nacional y de la Sociedad Cubana de Reumatología.
Esa encuesta incluye, según explicó el Doctor Miguel Hernán Estévez del Toro, a todo el personal de la especialidad que ha venido atendiendo a los pacientes. Así es, en el propósito de buscar un posicionamiento, un consenso, que -valoró el Doctor- será muy bueno.
Lo afirmó porque la actual encuesta dará como fruto “un documento de posición muy consensuado, y ahí seguramente quedarán las pautas del tratamiento”, la combinación, dijo, de la rehabilitación. Y esa rehabilitación es el campo de batalla donde Jusvinza es el producto que está llamado a jugar un papel relevante.
Jusvinza es un medicamento de la biotecnología cubana que controla la hiperinflamación y regula la respuesta inmune, aprobado para tratar enfermedades como la artritis reumatoide y la COVID-19. Reposicionar este fármaco que no fue creado para tratar el Chikungunya ha sido, en palabras de la Dra. María del Carmen Domínguez,investigadora principal del estudio, un ejercicio científico bien difícil, así lo manifestó en el diálogo de científicos y expertos de la salud con el Presidente.
“La primera ganancia en este corte, que es muy preliminar, es el perfil de seguridad, volvemos a comprobar un buen perfil de seguridad para el fármaco y eso nos da también algo importante que es poder inmunomodular, porque aquí se llevó de lo que teníamos estudiado en la artritis reumatoide y en la COVID-19 a más administraciones repetitivas en el tiempo, eso es un reto molecular importante. Igualmente ya vemos que tan temprano, todavía no se ha terminado el tratamiento, pero que hay una contribución a la mejoría clínica de los pacientes”, expresó la reconocida científica.
Desde el Palacio de la Revolución, durante la reunión que también contó desde la presidencia con el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, voces expertas confirmaron además que la manifestación del virus de chikungunya tiende a disminuir en el país.
19 Enero 2026 Fuente: ACN/ Noticias/ Salud
Nov
10
Autoridades sanitarias de Cuba iniciaron un ensayo clínico con el medicamento Jusvinza, desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, para tratar la poliartritis residual en pacientes convalecientes de Chikungunya, precisó el Grupo Biocubafarma desde su perfil de Facebook.
El Ministerio de Salud Pública informó que la investigación fue aprobada por el Comité de Innovación para la Salud y se lleva a cabo en cuatro hospitales de las provincias de La Habana y Matanzas.
El objetivo principal consiste en evaluar la eficacia del péptido sintético inmunorregulador en la reducción del dolor e inflamación articular, una de las secuelas más frecuentes y prolongadas de la enfermedad.
Jusvinza fue concebido inicialmente como tratamiento para la artritis reumatoide y durante la pandemia de covid-19 se empleó en Cuba para controlar cuadros de hiperinflamación en pacientes graves y críticos, según datos oficiales.
El actual ensayo constituye el primero de su tipo en el país enfocado en las secuelas del Chikungunya y se inserta en un plan nacional más amplio para el control de las arbovirosis, que incluye acciones de vigilancia epidemiológica, protocolos clínicos actualizados y control del mosquito transmisor.
Especialistas señalaron que la investigación busca aportar evidencias científicas sobre la utilidad del fármaco en un contexto sanitario donde las enfermedades transmitidas por vectores representan un desafío para la salud pública.
5 Noviembre 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Salud
Ago
13
El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Camagüey, con más de 35 años de fundado, a más de 500 kilómetros de la capital del país, constituye hoy sin dudas uno de los hitos de la incesante labor del Líder Histórico de la Revolución, Fidel Castro, por desarrollar la ciencia nacional y posicionarla en un lugar de gran prestigio en el mundo.
Quienes trabajan en esta institución convertida en una empresa de nuevo tipo a partir de su capacidad de investigar, producir y comercializar, hablan con orgullo de aquella magistral idea del Comandante en Jefe de construir un centro biotecnológico en el territorio para impulsar el sector agropecuario, debido a sus grandes potencialidades de ser la provincia más extensa y la mayor productora de azúcar y de leche en ese momento.
Roberto Basulto Baker, especialista comercial del CIGB de la localidad y fundador, afirmó que Fidel se propuso y lo consiguió, dotar a la isla de una red de esos enclaves con el firme propósito de promover la biotecnología, bajo la certeza de que podía tener un gran alcance dentro y fuera de la nación.
«Fidel supo conducir y materializar su estrategia de desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, proclamada a solo un año de haber triunfado la Revolución, cuando en 1961 aseveró que el futuro de Cuba tenía que ser de hombres de ciencia y de pensamiento».
La preparación del valioso capital humano que se posee actualmente estuvo desde el inicio entre las premisas de su quehacer, y por ello se preocupó en todo momento, lo cual favoreció alcanzar el amplio reconocimiento de las instituciones, científicos e investigadores cubanos a nivel internacional, ponderó el especialista.
Ejemplo más reciente de la alta capacidad de la ciencia y sus profesionales, resulta el enfrentamiento a la pandemia de la COVID-19 y la obtención de cinco candidatos vacunales ante la enfermedad, de los cuales tres fueron aprobados y se utilizaron en la nación antillana y otros sitios del orbe.
Ese notable éxito a favor de la vida en medio del terrible virus no hubiera sido posible sin la infraestructura creada luego de enero de 1959 por Fidel, el alto nivel científico y la interrelación existente entre las instituciones del sector dentro de Cuba y sus vínculos con homólogas del exterior.
Roberto Basulto, Máster en Ciencias y Licenciado en Física y Matemática, integró el primer grupo de jóvenes seleccionados para formar parte del centro que se construía en Camagüey, para lo cual recibieron capacitación durante dos años en el CIGB de La Habana.
«Nuestro CIGB está en un momento de madurez y sigue fiel a la idea de Fidel de apoyar y aportar al ámbito agropecuario de esta región centro-oriental, y muestra de eso son los proyectos encaminados en la institución, capaz de investigar, producir y comercializar, es sustentable desde el punto de vista económico y crece cada día», comentó.
En cuanto a la protección del medio ambiente, defendida de igual modo por el Líder Histórico, explicó que los tres productos obtenidos por el CIGB agramontino (vacuna para el control de las garrapatas en el ganado bovino, conocida como GAVAC, el inyectable contra la peste porcina clásica, PORVAC, y el bionematicida Hebernem), son biológicos, o sea, contribuyen a la disminución de los químicos.
Nemecio González Fernández, director del CIGB camagüeyano, aseguró que 35 años después, continúan enfocados en la aplicación de las herramientas biotecnológicas en el desarrollo agropecuario del país, misión que les dió el Comandante en Jefe desde el surgimiento del centro, el 25 de julio de 1989.
Poseen tres productos comerciales, de ellos dos (GAVAC y el Hebernem), con más de 20 años en el mercado nacional, además de ser rubros exportables que aportan divisa a la economía nacional y a la empresa.
El bionematicida Hebernem, está registrado en 10 naciones de la región de América y en el caso de la vacuna PORVAC, de más reciente inclusión, se registró en diciembre de 2017, y ya muestra un impacto en el control de la peste porcina clásica en Cuba.
De igual manera, incursionan en otros proyectos en fase de investigación y desarrollo para convertirlos en productos como la búsqueda de bioproductos que puedan incentivar el crecimiento de las plantas , controlar hongos fitopatógenos y estimular la defensa propia de las plantas ante condiciones difíciles.
10 agosto 2024 Fuente: Adelante/ Noticias/ Salud
