La Habana, 10 mar (ACN) La campaña “Un Medicamento para Cuba”, organizada desde Italia, se ve entorpecida hoy por el bloqueo de los fondos de las donaciones, por parte de la plataforma de pagos.

La Unión Sindical de Base (USB), importante gremio de ese país, denunció que en los últimos días el sistema de transferencia de PayPal restringe los fondos de ciudadanos particulares que envían dinero para la iniciativa, informó la agencia Prensa Latina.

De acuerdo con el reporte, la simple aparición de la palabra Cuba activa la restricción, por la aplicación extraterritorial del bloqueo económico comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

«Se le preguntó a nuestro sindicato por qué usábamos el sistema de PayPal para acciones relacionadas con Cuba», señala el comunicado de la USB.

Resalta que con una medida de Trump, desde el 29 de enero, la opresión del pueblo cubano se ha agravado aún más y la escasez de petróleo, medicinas y alimentos en la isla va en aumento.

«Es inaceptable que incluso las acciones de solidaridad y el envío de fondos para ayuda humanitaria sean bloqueados por las autoridades estadounidenses», agrega el gremio.

En la convocatoria a la iniciativa, lanzada el pasado 5 de marzo, USB expresó: “lo que la administración Trump impone a Cuba no es un bloqueo, es un acto de guerra contra todo un pueblo”, “una guerra cobarde, librada no con bombas, sino con hambre, oscuridad y asedio”.

Destacaron que Cuba ha formado médicos para todo el mundo, llevando la sanidad pública donde el mercado solo trajo pobreza”, y “esto es lo que el imperialismo no le perdona, haber demostrado que existe una alternativa, que la salud de un pueblo puede anteponerse al lucro de unos pocos”.

Denunció además que el Gobierno de Estados Unidos incrementó sus presiones contra los países que reciben atención médica de profesionales cubanos, exigiendo que expulsen al personal sanitario de la isla.

Fuente: ACN

La Habana, 10 mar (ACN) El Dr. José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de Cuba, denunció este lunes que el bloqueo económico, comercial y financiero, agravado por el asedio energético impuesto por el Gobierno de Estados Unidos constituye un «cerco criminal que atenta contra la vida misma», al afectar directamente la atención médica y la seguridad humana básica.

Según replicó el sitio del Ministerio de Relaciones Exteriores, Cubaminrex, Portal Miranda señaló en el diario El Heraldo de México que «la injusta inclusión de Cuba en la lista de Estados supuestamente patrocinadores del terrorismo, sumada a la persecución de contratos comerciales para adquirir combustibles y el acoso a buques, ha generado una presión que trasciende lo económico para situarse en el terreno de la seguridad humana básica».

Según datos oficiales, la lista de espera quirúrgica alcanza 96 mil 387 pacientes, incluidos 11 mil 193 niños, cifras que se incrementan por la necesidad de postergar cirugías no urgentes para priorizar las oncológicas y otras que definen la vida.

El Programa de Atención Materno Infantil enfrenta el reto de garantizar ecografías diagnósticas a 32 mil embarazadas, mientras la falta de combustible ha dificultado el transporte refrigerado para asegurar la vacunación oportuna de más de 30 mil niños.

El titular del sector precisó que 16 mil pacientes en radioterapia y otros 2 mil 888 en hemodiálisis dependen de servicios que requieren estabilidad energética, actualmente muy difícil de garantizar.

«Detrás de los números hay pacientes que sufren y familias que aguardan por soluciones que en ocasiones se dilatan, o no llegan, debido a factores externos», precisó Portal Miranda en el medio mexicano.

El ministro subrayó que, pese a las limitaciones, el Sistema Nacional de Salud no se encuentra en fase de colapso, sino en reorganización estratégica, potenciando la Atención Primaria, el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia y el uso de la telemedicina.

Portal Miranda destacó que «esa capacidad de respuesta descansa en el altruismo, la ética, el compromiso y la profesionalidad del capital humano cubano», que enfrenta las mismas carencias que el resto de la población y convierte los desafíos en motivaciones para buscar soluciones alternativas.

El funcionario agradeció la solidaridad internacional recibida y resaltó el apoyo del pueblo y Gobierno mexicanos, al tiempo que reiteró que «la Salud Pública es un derecho humano fundamental, que no debería estar condicionado por disputas políticas ni por el uso de la energía como instrumento de coacción».

«Cuando la energía falta, es extremadamente difícil mantener los servicios esenciales, y cuando eso sucede, son las personas -especialmente las más vulnerables- quienes reciben el impacto negativo y pagan los riesgos de las tensiones que ello implica», resaltó.

Cuba continuará adoptando medidas para proteger a su población y llamó a la comunidad internacional a mostrar su solidaridad frente a la política de asfixia estadounidense.

Fuente: ACN

En Cuba, y a pesar de los esfuerzos realizados por implementar protocolos terapéuticos internacionales de alto estándar, la leucemia linfoblástica aguda de células B precursoras representa, igualmente, la primera causa de fallecimiento por enfermedades oncológicas en la población infantil.  

La leucemia linfoblástica aguda de células B precursoras (LLABP) constituye la neoplasia maligna más frecuente en la edad pediátrica y la primera causa de muerte por cáncer en niños a nivel mundial.

En Cuba, y a pesar de los esfuerzos realizados por implementar protocolos terapéuticos internacionales de alto estándar, la referida dolencia hematológica representa, igualmente, la primera causa de fallecimiento por enfermedades oncológicas en la población infantil.

Actualmente, en nuestro contexto nacional la tasa de supervivencia a 5 años de los infantes que sufren el agresivo padecimiento está en el orden de alrededor del 75,79 %, cifra todavía distante de las superiores al 90 %, reportadas en países desarrollados.

Esta brecha no es un problema aislado de Cuba, sino que representa un desafío común para muchas naciones de América Latina y el Caribe con recursos limitados. La causa fundamental de la enunciada disparidad radica en la imposibilidad de aplicar plenamente el paradigma contemporáneo de la medicina de precisión para esa neoplasia.

Resulta importante mencionar que los protocolos terapéuticos modernos, diseñados en países de alto desarrollo, dependen de tecnologías avanzadas para hacer la estratificación del riesgo, es decir, lograr determinar qué enfermo requiere terapia más o menos invasiva.

El proceder que posibilita realizar esa evaluación es la denominada cuantificación de la Enfermedad Residual Medible (ERM), basada en el empleo de técnicas de alta sensibilidad, como la citometría de flujo multiparamétrica, o la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) cuantitativa.

Según la literatura médica especializada, la ERM constituye hoy el instrumento más importante para pronosticar el probable cuadro evolutivo de la LLABP, y con ello aplicar el esquema de tratamiento quimioterapéutico justo en las cantidades requeridas por cada individuo.

Pero la determinación de la ERM demanda requerimientos logísticos y económicos prácticamente inaccesibles para la mayoría de los países de la región, incluida Cuba.

Como consecuencia, un subgrupo de niños cubanos con LLABP de alto riesgo biológico no recibe la intensidad terapéutica que necesitaría, lo cual se traduce en una mayor tasa de recaídas y mortalidad.

Simultáneamente, otros pacientes con enfermedad de bajo riesgo podrían estar expuestos a una toxicidad innecesaria, al administrárseles cantidades superiores de citostáticos y otros fármacos, con respecto a las que realmente necesita.

Esta situación no solo impacta negativamente en la supervivencia, sino que también genera una carga adicional para el Sistema de Salud, debido al manejo de complicaciones evitables.

 SOBERANÍA TECNOLÓGICA

Frente a esta problemática tecnológica y de salud pública, un equipo de investigadores del Instituto de Hematología e Inmunología (IHI) Doctor José Manuel Ballester, bajo la autoría principal del doctor en Ciencias Médicas Gustavo Barroso Sánchez, desarrolló una solución innovadora, viable y de alto impacto, que permite realizar una estratificación de riesgo más precisa y adaptada a la población pediátrica cubana aquejada por ese agresivo tipo de leucemia aguda, logrando suplir, en gran medida, la falta de acceso a la medición de ERM.

–La innovación se fundamenta en la aplicación inteligente del conocimiento científico existente. Consiste en el empleo de biomarcadores pronósticos convencionales, pero de alta relevancia, disponibles en el país para lograr el objetivo expuesto, sin necesidad de hacer inversiones adicionales en equipamiento costoso.

«Al utilizar técnicas ya introducidas en el Sistema Nacional de Salud, optimizamos el empleo de los protocolos terapéuticos existentes, permitiendo una asignación más precisa de la quimioterapia. Así, evitamos toxicidades innecesarias y se reducen las recaídas y las tasas de mortalidad».

Como indicó el doctor Gustavo Barroso, los resultados son directamente trasladables a la práctica clínica, sin periodos de implementación largos o requerir el aprendizaje de procederes tecnológicos complejos.

En síntesis, significó, se resuelve un problema crítico de salud mediante una innovación de altísima utilidad, que mejora el uso de los recursos existentes para perfeccionar los esquemas terapéuticos contra la LLABP.

Precisó el también Investigador Principal del IHI que, mediante un estudio de cohorte, retrospectivo y multicéntrico, que incluyó a 84 pacientes diagnosticados entre 2012 y 2020, se identificaron de manera rigurosa los factores con mayor poder predictivo sobre el comportamiento de la supervivencia en la leucemia linfoblástica aguda de células B precursoras, en nuestro medio.

«Los hallazgos demostraron que el sexo masculino, la presencia de alteraciones citogenéticas y moleculares de alto riesgo, junto a una respuesta morfológica desfavorable al tratamiento de inducción, evaluada en los días 8 y 33 de iniciada la quimioterapia y la ocurrencia de recaída, son biomarcadores críticos que se relacionan directamente con una disminución significativa de la supervivencia.

«A partir de esta evidencia, pasamos al diseño, desarrollo e implementación de un sistema de estratificación de riesgo integral validado localmente para la LLABP pediátrica en Cuba, el cual integra, de forma algorítmica, los biomarcadores identificados (todos ellos factibles de determinar con la infraestructura de laboratorio disponible a nivel nacional), para clasificar, de manera más precisa y documentada, a los pacientes en grupos de riesgo, tomando en cuenta los criterios actuales aceptados a nivel internacional».

Su aplicación permite una asignación más racional y personalizada de la intensidad del tratamiento quimioterápico, maximizando las probabilidades de éxito terapéutico y disminuyendo los efectos secundarios graves, a lo cual se suma el poder identificar, desde el diagnóstico y las primeras semanas de seguimiento, a los pacientes con alto riesgo de mortalidad.

Ello tiene un impacto directo en la aspiración de aumentar los índices de supervivencia y la calidad de vida de los niños con LLAPB, además de propiciar el uso racional de los medicamentos citostáticos y reducir los días de ingreso, aseveró el doctor Barroso Sánchez.

El sistema, detalló, tiene un fuerte componente de soberanía tecnológica y constituye un aporte relevante de la ciencia cubana a la hematología pediátrica en la Mayor de las Antillas.

Premio Provincial de Innovación Tecnológica de La Habana en 2025, en la investigación participaron como coautores las doctoras Heidys Garrote Santana, Kalia Lavaut Sánchez y Vianed Marsán Suárez, los doctores Carlos Hernández Padrón y Frank Martos Benítez, y la máster en Ciencias Mariela Forrellat Barrios.

Fuente: Granma/ Noticias/ Salud