Centro de Referencia Nacional del Ministerio de Salud Pública, el Instituto Nacional de Endocrinología (inen) honra con creces la condición de entidad de ciencia e innovación que le confirió el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en 2004, y renovada en 2020.

Más allá de atender las enfermedades endocrinas-metabólicas, como la diabetes mellitus en todas sus variantes, las relacionadas con la hipófisis (acromegalia, hiperprolactinemia, Enfermedad de Cushing, tumores hipofisarios), las de las tiroides, déficit enzimáticos, dolencias de las glándulas suprarrenales y problemas del área reproductiva, por mencionar algunas, la entidad ejecutó en el último lustro un promedio anual de 48 proyectos investigativos, mientras en la actualidad la cifra alcanza los 35.

Según detalló a Granma el doctor Erick Robles Torres, director general de la institución localizada en el capitalino municipio de Plaza de la Revolución, cuatro están asociados a programas sectoriales y dos a programas nacionales del Minsap.

«Estos últimos son los nombrados La gestión de los cuidados y autocuidados en políticas públicas y programas que incorporen la dinámica demográfica, la salud colectiva, la prevención de la violencia de género y la integración social en los territorios seleccionados, y la Implementación de un programa de control de la hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2, para el primer nivel de atención basado en la iniciativa Hearts en Las Américas».

Para respaldar la actividad de investigación e innovación, la entidad cuenta con 45 investigadores categorizados, entre quienes hay cinco Investigadores de Mérito. Son ellos los profesores Eduardo Daniel Cabrera Rode, Luisa Álvarez Vázquez, Manuel Gómez Alzugaray, Oscar Díaz Díaz y Daysi Antonia Navarro Despaigne.

SIN TEMOR A LOS DESAFÍOS

Ante la carencia de reactivos, equipamiento y otros recursos, asociada a la tensa situación económica generada, sobre todo, por el recrudecimiento del bloqueo, el Instituto de Endocrinología no ha cejado en su empeño por promover y desarrollar la investigación científica y la innovación tecnológica, brindar una atención médica de calidad y garantizar la formación de los recursos humanos requeridos, incluidas la impartición de maestrías y doctorados, con la finalidad de dar respuesta a los problemas fundamentales de la población cubana en esta especialidad.

Sobre el tema, el doctor Erick Robles aseveró que la diabetes mellitus sigue ocupando una parte esencial del quehacer del colectivo de trabajadores del inen, dado el creciente aumento del número de casos y la notable contribución de esta dolencia a las primeras causas de muerte en Cuba (enfermedades del corazón, cerebrovasculares), por lo que su prevención y control es un reto para todo el personal de salud.

«En 2018, la prevalencia de la diabetes era de 64,3 por cada mil habitantes, con alrededor de 747 000 diabéticos registrados. Al cierre de 2023, ese indicador subió a 69,3 por cada mil habitantes, y la cifra total de enfermos notificados rebasó el millón de personas.

«Hoy tenemos en activo 18 centros de atención al diabético (CAD) a lo largo del país. Son escenarios en los que se brinda a los pacientes educación terapéutica interactiva, para que aprendan a conocer el padecimiento y las formas de mantener el control metabólico.

«Allí ingresan de forma ambulatoria, se les hacen estudios de laboratorio, chequeos oftalmológicos, reciben contenidos de educación nutricional y cambios de estilos de vida.

«Los cad funcionan, además, como unidades docentes que permiten la formación y adiestramiento de los recursos humanos requeridos. Muestra de lo enunciado es el centro de referencia ubicado en la intersección de las calles 17 y d, en el Vedado, donde cada año se ofrecen cursos de capacitación y entrenamientos a pacientes, familiares y educadores. Asimismo, constituyen escenarios de ciencia e innovación que responden a las líneas investigativas priorizadas sobre la enfermedad».

Dentro de los resultados científicos significativos de la entidad en 2024, resaltan la culminación de cuatro tesis doctorales que generaron nuevos conocimientos para la endocrinología y la sustitución de importaciones al utilizar el producto cubano Nutrial ii, en los estudios para conocer la reserva pancreática de insulina en pacientes diabéticos, logrando acortar los tiempos para su realización y lectura final, junto al ahorro de reactivos y otros recursos.

También figura, entre los aportes recientes, el estudio exploratorio comparativo para evaluar el efecto y seguridad del tratamiento combinado de Moringa/Metformina contra Metformina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, y la introducción de nuevas tecnologías diagnósticas, como la glucemia de riesgo en ayunas para la detección precoz de la diabetes estacional y su asociación con el tratamiento y los resultados del embarazo, el Índice clínico para el diagnóstico del hipercortisolismo endógeno y la  determinación de la incidencia, características clínicas y epidemiológicas de la diabetes mellitus tipo 1, en la población pediátrica cubana 2015-2029.

El país dispone en estos momentos de más de 430 especialistas en endocrinología, de los cuales alrededor del 70 % son mujeres. La especialidad tiene presencia en los tres niveles de atención médica.

Para el doctor Robles Torres, asumir la dirección del inen en circunstancias tan adversas es un inmenso reto, pues se trata de preservar y multiplicar el legado del doctor Oscar Mateo de Acosta, su director fundador, y la obra de otros eminentes profesores, que dejaron su huella imperecedera en la institución y colocaron a Cuba en un lugar cimero en la atención de las enfermedades endocrinas-metabólicas.

Imposible no mencionar la disciplina, sentido de pertenencia, amabilidad y el compromiso con la salud del pueblo, que caracteriza el quehacer cotidiano de sus trabajadores, desde los profesionales de primer nivel, especialistas y técnicos de laboratorio, hasta el personal encargado de la higiene del centro y la atención al público en la recepción.

14 de febrero de 2025 Fuente: Granma/ Noticias/ Salud

En el Hospital Pediátrico Docente “Juan Manuel Márquez”, de La Habana, se encuentra ingresado el niño de 10 años de edad, Geobel Damir Ortiz Ramírez, con el diagnóstico de Neurofibromatosis plexiforme tipo 1 (NF1).

La Neurofibromatosis tipo 1 es una enfermedad genética, que hasta el momento no tiene cura y afecta a una de cada 3 000 personas a nivel mundial. Dicha afección puede aparecer en familias sin antecedentes de ella, siendo causada por una mutación de un gen del espermatozoide o del óvulo.

Esa condición neurológica genética ocasiona la falla de un gen de las células del cuerpo humano, que impide la proliferación de tumores. Asociado a ello se desarrollan tumores malignos que infiltran a la columna y provocan otras alteraciones en el organismo.

Publicaciones que se han compartido en los últimos días en las redes sociales intentan manipular la realidad de la atención que ha recibido en nuestras instituciones de Salud el niño Geobel Damir, que es natural del municipio de Bayamo, en la provincia de Granma, y tiene residencia actual en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón.

Desde su ingreso en el “Juan Manuel Márquez”, el pequeño ha sido atendido por un colectivo multidisciplinario de profesionales que ha empleado todos los recursos disponibles en el Sistema Nacional de Salud. Ello ha incluido el estudio con medios diagnósticos de alta tecnología existentes en el país, que han corroborado su padecimiento, y han permitido aplicar el tratamiento correspondiente, incluyendo el uso del Selumetinib (Koselugo), un medicamento aprobado por la Food and Drugs Administration (FDA), de los Estados Unidos, para pacientes pediátricos, que es capaz de disminuir el tamaño de los neurofibromas plexiformes en pacientes con NF1 y mejorar la calidad de vida, al aliviar síntomas como el dolor y la disfunción motora.

El Sistema Nacional de Salud, como en otras ocasiones, en ningún momento ha tenido inconveniente con que, a partir de la solicitud familiar, el paciente sea atendido en una institución médica de otro país.

Este miércoles 12 de febrero, se entregó a la madre de Geobel Damir, tal como en días previos ella había solicitado, una actualización del resumen de historia clínica que contiene todos los elementos que acreditan la enfermedad del niño y el tratamiento recibido en nuestros centros asistenciales.

Podemos entender el dolor de una madre ante la impotencia de conocer la gravedad de la enfermedad de su hijo, y también podemos asegurar que, más allá de los medios técnicos dispuestos para atender al pequeño, nuestros profesionales de la salud no han escatimado esfuerzos en su seguimiento, y han puesto en él toda la sensibilidad y la prioridad que su caso entraña.

12 Febrero 2025 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Salud

 

Un grupo de investigadores presentó nueva evidencia que sugiere que determinadas poblaciones específicas de bacterias en nuestra boca podrían afectar al funcionamiento del cerebro a medida que envejecemos, informa la Universidad de Exeter (Reino Unido).

Alrededor de 15 % de los adultos mayores padecen de deterioro cognitivo leve, una afección que puede aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar demencia o la enfermedad de Alzheimer.

Para este nuevo estudio, los científicos analizaron muestras de saliva de 115 adultos mayores de 50 años, algunos con deterioro cognitivo leve y otros con una función cerebral saludable.

Los expertos descubrieron que los participantes con niveles más elevados de bacterias ‘Neisseria’ y ‘Haemophilus’ mostraron un mejor rendimiento en memoria, atención y tareas complejas.

También observaron que tenían altos niveles de nitrito en su boca, que es producido por las bacterias cuando descomponen el nitrato, un componente que se encuentra en dietas ricas en vegetales.

De acuerdo con la investigadora Joanna L’Heureux, estas bacterias también pueden descomponer el nitrito en óxido nítrico, que ayuda a mejorar la circulación, incluido el flujo de sangre hacia el cerebro.

Por otro lado, L’Heureux destacó que existen dos grupos de bacterias que están potencialmente asociadas con una peor salud cerebral. Las ‘Porphyromonas’, a menudo relacionadas con enfermedades de encías, eran más comunes en aquellos participantes con problemas de memoria, mientras que las ‘Prevotella’ estaban vinculadas con niveles bajos de nitrito y eran más frecuentes en personas portadoras del gen de riesgo de la enfermedad de Alzheimer, APOE4.

Estos hallazgos, reportados en la revista PNAS Nexus, plantean el potencial de detección temprana del deterioro cognitivo mediante controles dentales regulares.

Por su parte, la profesora Anne Corbett señaló que “los tratamientos que alteran el equilibrio de bacterias en la boca podrían ser parte de una solución para prevenir la demencia”.

Según explicó, esto se lograría a través de modificar nuestra dieta, consumir probióticos, mejorar las “rutinas en la higiene bucal” o someternos a “tratamientos específicos”.

10 Febrero 2025 Fuente: Periódico Victoria/ Noticias/ Salud

febrero 12, 2025 | Arlenes Tamayo Osorio | Filed under: Bienestar, Calidad de Vida, Ciencia, Cuba, De la prensa cubana, demencias, Enfermedad, Salud | Etiquetas: , |