Ene
13
Los más de 300 colaboradores de la salud de la provincia de Sancti Spíritus que hoy brindan sus servicios en la República Bolivariana de Venezuela están protegidos, seguros y sin reportes de afectaciones en las instituciones donde laboran, al tiempo que se mantiene comunicación y acompañamiento a sus familiares en Cuba.
La doctora Idania Pérez Lugo, jefe del Departamento Provincial de Colaboración en la Dirección General del sector en el territorio, explicó al rotativo Escambray y a la radio local que hasta el momento no se han registrado incidencias tras la agresión militar del gobierno de los Estados Unidos el pasado 3 de enero, que provocó la muerte de 32 combatientes de la Isla y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores.
Detalló que mucho antes de los ataques en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira los equipos contaban con planes de contingencia actualizados, los cuales comenzaron a activarse de manera organizada ante el nuevo escenario; mientras, destacó la disciplina de todos, lo que contribuye también a su protección.
Pérez Lugo explicó que, atendiendo a las condiciones específicas de cada lugar, algunos profesionales ya retomaron sus funciones y otros permanecen en resguardo preventivo; incluso, los que ocupan puestos imprescindibles continúan laborando, no se ha limitado el accionar de los médicos, enfermeros y del resto del personal en aquellos sitios en los que es posible mantenerlo, acotó.
Puntualizó que, a partir de una indicación de la dirección del país y del propio ministerio, en esta región central se desarrolla un amplio sistema de atención y acompañamiento a los familiares de los colaboradores, muchos de los cuales ya fueron visitados personalmente, y a todos se les brinda seguridad, confianza y la certeza de que estamos atentos a cada detalle de la situación en el estado suramericano.
De acuerdo con Idania Pérez Lugo, Sancti Spíritus tiene en la actualidad 743 colaboradores de la Salud en 33 naciones, dentro de ellas Venezuela, Catar, Angola, Argelia y México.
Al referirse a la brigada espirituana en tierras de Simón Bolívar y Hugo Chávez subrayó que está compuesta por más de 150 enfermeros, unos 70 especialistas en Medicina General Integral, Cirugía y Anestesia, por ejemplo, además de tecnólogos, choferes y personal administrativo.
10 Enero 2026 Fuente: ACN/ Noticias/ Salud
Ene
9
Tras un periodo de interrupción logística, se ha logrado normalizar el flujo de retorno a Cuba de los profesionales de la salud que prestan servicios en la República Bolivariana de Venezuela, informó el Ministerio de Salud.
Durante los últimos meses de 2025, el proceso regular de viajes por concepto de vacaciones y término de misión se vio afectado por dificultades en la transportación aérea, situación que se complejizó posteriormente con el cierre del espacio aéreo venezolano y la consiguiente suspensión de todos los vuelos comerciales.
Este cierre, una medida excepcional, generó la acumulación temporal de colaboradores que habían concluido su compromiso laboral o a los que les correspondía su periodo de descanso, imposibilitando su traslado inmediato a Cuba.
Con el restablecimiento de las operaciones aéreas internacionales desde y hacia Venezuela, se activaron de inmediato los mecanismos para solventar el atraso acumulado.
Esta semana, de manera organizada y progresiva, se han retomado los vuelos que permiten el regreso de estos trabajadores a su país.
La reanudación marca el fin de la interrupción y el regreso a la normalidad del ciclo de movilidad de la colaboración médica cubana en dicha nación, asegurando el cumplimiento de los plazos contractuales y el derecho al descanso de los profesionales.
8 Enero 2026 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Salud
Ene
6
Cada día llega al consultorio con una sonrisa. Su trato cercano, el amor por cada paciente y la preocupación constante definen a María esther Pérez Sánchez, joven doctora de San Antonio de Cabezas. Su andar diario confirma la valía de una profesional a la altura de estos tiempos y además, una fiel representante del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia.
Desde temprano, el consultorio lo convierte en espacio de diálogo, escucha y acompañamiento. Allí, la doctora comparte no solo saberes médicos, sino también confianza y humanidad. “Una gran familia”, así define a sus pacientes, y la frase resume el vínculo que sostiene su labor cotidiana.
VOCACIÓN TEMPRANA Y ELECCIÓN CONSCIENTE
La inclinación por el sector de las batas blancas surgió en su vida desde temprano. “Desde noveno grado me incliné hacia la Medicina”, expresa con sencillez. Y hoy afirma que no fue un impulso pasajero, sino una decisión que marcó su camino profesional. Dentro de ese universo amplio, la medicina familiar resultó su elección.
«En esta rama conoces más cerca de la población, brindas mejor atención, los pacientes sienten confianza en el médico y la enfermera de su población”, afirma.
Esa cercanía permite comprender mejor las realidades individuales y colectivas. El consultorio lo transforma así en un punto clave para la salud y el bienestar comunitario, donde cada historia cuenta y cada gesto importa.
LA RECOMPENSA DE SERVIR
Para María Esther, la mayor recompensa del trabajo diario reside en el vínculo humano. “La confianza de los pacientes resulta un parámetro fundamental, esto se construye con constancia, respeto y dedicación», valores que guían el desempeño de esta joven profesional.
En el consultorio 14 del poblado de Cabezas, atiende a 1 350 personas. En la actualidad, el papel del médico de la familia resulta fundamental. “Brindas atención médica integral, satisfaces la necesidad del paciente, mejoras su salud y bienestar”. Desde el consultorio, la atención a grupos vulnerables ocupa un lugar esencial. Embarazadas, adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas reciben seguimiento mediante consultas y terrenos planificados, con un enfoque preventivo.
VALORES QUE SOSTIENEN LA BATA BLANCA
El ejercicio diario de la medicina familiar exige cualidades éticas y humanas. María Esther enumera las que considera esenciales: “ética, humanismo, profesionalidad, responsabilidad, sencillez, cortesía, generosidad, respeto, amor y sobre todo, paciencia”.
Estos valores fortalecen el sentido de pertenencia y la confianza de la población en el Sistema de Salud, al contribuir al mejoramiento del individuo, la familia, la comunidad y el ambiente.
Cada paciente deja una huella. «Siempre existe una historia que marca de manera especial al médico o la enfermera”. Son vivencias que refuerzan la vocación y dan sentido a largas jornadas de trabajo.
UN PROGRAMA, UNA RAZÓN DE ENTREGA
Formar parte de un programa con 42 años al servicio del pueblo cubano tiene un significado profundo. “Entrega, dedicación, compromiso y profesionalismo, ya que trabajamos día a día para la salud del pueblo”, resume. La Medicina no la concibe como un oficio que se abandona. “Me siento satisfecha con lo logrado”, asegura cuando piensa en su camino profesional.
Si define la medicina familiar en una palabra, no duda: “entrega” o “compromiso”. La pasión y el amor por los pacientes permanecen intactos. “Me formé para entregarles amor y dedicación, al final son parte de nuestra familia”.
El estímulo Esteto de Oro a nivel municipal representa un reconocimiento importante. “Me estimula a consagrarme más y a seguir siendo, sobre todo, médico de la familia”.
A más de cuatro décadas de fundado, el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia continúa como pilar del Sistema Nacional de Salud cubano. En escenarios complejos, como los vividos en Unión de Reyes durante el año 2025, la pasión, el altruismo y el sacrificio de profesionales como María Esther Pérez Sánchez sostienen la esperanza y la calidad de vida del pueblo. En su sonrisa diaria y en su entrega silenciosa se refleja la esencia de una medicina cercana, humana y profundamente comprometida.
4 Enero 2026 Fuente: Girón/ Noticias/ Salud
