Ene
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El nombre binomial de la milenrama es Achillea millefolium. Su nombre binomial honra al héroe griego Aquiles, de quien se dice que durante la guerra de Troya curó a muchos de sus soldados y al propio Télefo, rey de Micenas, utilizando el poder de la planta para detener las hemorragias. El término millefolium, por otro lado, es un epíteto latino que significa «con mil hojas».
Igual, la planta parece que ha sido utilizada por miles de años. Recordemos que en la cueva de Shanidar (Irak), donde se encontraron restos de neandertales de diferentes edades y estados de conservación con una data de entre 60 000 y 80 000 años, uno de ellos fue hallado junto con varios tipos de especies reconocidas por sus propiedades medicinales, entre ellas la milenrama. Si la planta tiene mil hojas, parece que son más los miles de años de su uso por el hombre.
La milenrama es de origen euroasiático, pero se encuentra hoy en día en todos los continentes, ya que se propaga con facilidad y se ha naturalizado en muchos sitios.
En Cuba, su presencia fue reportada a principios del siglo pasado en zonas de la Mina Woodfred, en la Sierra de Nipe (Holguín).
Posteriormente, Roig describe su introducción en la Estación Experimental de Santiago de las Vegas. Aunque no está generalizado su cultivo en el país, hay evidencias recientes de su presencia en Topes de Collantes y la Gran Piedra.
La monografía de la Agencia de Medicamentos Europea reconoce el valor de la milenrama en el tratamiento de la pérdida del apetito, en cólicos gastrointestinales leves e hinchazón con flatulencia; frente a dolores menstruales y para la cura de heridas superficiales.
Por otro lado, el formulario de fitoterápicos de la Farmacopea Brasileña recomienda el empleo de esta especie como aperitivo, antidispéptico, antiespasmódico y antiinflamatorio.
Con estos fines pueden emplearse indistintamente las flores o las partes aéreas de la planta para preparar una infusión.
En el caso de las flores, se recomienda utilizar una cucharadita del material vegetal bien troceado y, si se trata de las partes aéreas, se toma una cucharada.
Estas cantidades se mezclan con una taza de agua hirviendo, equivalente a 250 mililitros, que se puede consumir dos o tres veces en el día.
Para la pérdida de apetito, debe hacerse media hora antes de las comidas. En el tratamiento de las heridas, se aplica en forma de compresas o fomentos. Para su aplicación tópica, siempre es importante adoptar todas las medidas encaminadas a evitar que se contamine la preparación y se pueda generar una infección sobreañadida de la piel en la zona a tratar.
El uso con fines medicinales de la milenrama está contraindicado durante el embarazo, la lactancia y en niños menores de 12 años, así como en pacientes que padecen de úlcera péptica u oclusión de las vías biliares.
La planta puede también interferir con anticoagulantes orales o medicamentos antihipertensivos, al igual que es susceptible de causar sedación y diuresis. Además, está descrita la ocurrencia de dermatitis por contacto en pacientes sensibles.
La milenrama no solo reporta beneficios para la salud, también es aprovechada por el hombre en la jardinería, tanto por sus flores como por su olor.
Sus hojas también se consumen en ensalada o como verduras, se utiliza en la fabricación de licores y, en los países nórdicos, como sucedáneo del lúpulo en la producción de cerveza.
Se reporta su empleo igualmente en cosmética y perfumería, para elaborar jabones, cremas hidratantes y pasta dental. La cultura china tradicional utilizaba tallos de milenrama para las lecturas adivinatorias del I Ching (Libro de las mutaciones).
De esta forma, la milenaria milenrama sigue siendo una especie vegetal de interés para el hombre. Por miles de años ha sido de ayuda y hoy la investigación científica ha validado algunos de sus usos mediante la evaluación de sus propiedades farmacológicas.
Sin dudas, aunque no sea muy abundante en nuestro país, es una especie a tener en cuenta para cuidar la salud… ¡desde lo natural!
20 Enero 2026 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural
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Cinnamomum zeylanicum o Cinnamomum verum, es el nombre binomial del árbol de la canela, conocido como canelo. Se trata de un árbol de hoja perenne, de diez a quince metros de altura, procedente de Sri Lanka. De su corteza interna se produce la especia canela, que se obtiene pelando y frotando las ramas.
Existe otra variedad, que es Cinnamomum cassia, un árbol perennifolio nativo del sur de China y la región del este de Birmania. Como ambas especies son muy similares, esta otra canela también se emplea como condimento aromático o especia, pero igual se aprovechan de ella sus propiedades medicinales. La diferencia entre ambas radica, principalmente, en su contenido en cumarina, una sustancia que tiene efectos tóxicos para el hígado. Cinnamomum cassia contiene hasta veinte miligramos de cumarina, mientras que las cantidades de dicho principio activo en Cinnamomum zeylanicum son casi imperceptibles.
Esta última, la “canela verdadera” o “canela de Ceylán”, es cultivada no solo en Sri Lanka, sino también en la India y en otras zonas del mundo, incluyendo todo el sur de Asia. Los mejores árboles crecen en climas lluviosos, en suelos de textura arenosa, profundos, con alto contenido de materia orgánica y excelente drenaje.
El uso de la canela con fines medicinales data de miles de años. Tanto el Ayurveda de la India como la Medicina Tradicional China han empleado estas dos especies a lo largo de la historia. Además, se plantea que los egipcios utilizaban la canela en el proceso de embalsamamiento y los hebreos, griegos y romanos hacían uso de ella para tratar la indigestión. En casi todas estas culturas se aprovechaba también, por supuesto, como especia y en perfumería.
Ya en tiempos más recientes, al menos desde el siglo XIX, se ha venido utilizando la canela en el tratamiento del dolor de estómago, las náuseas, los vómitos, la diarrea y los cólicos. Varios textos modernos aconsejan su uso, específicamente de la especie Cinnamomum zeylanicum o Cinnamomum verum, en el manejo de problemas digestivos. Ejemplo de ello es la tercera edición de la Farmacopea Vegetal Caribeña, que respalda su utilización en caso de diarreas o vómitos. Con este fin se recomienda preparar una decocción utilizando una cucharadita y media de canela molida en medio litro de agua. Esta mezcla se deja hervir por diez minutos en recipiente tapado y luego se refresca, se filtra y se toma una taza, equivalente a 250 mililitros, dos veces al día o después de cada episodio diarreico.
Por otro lado, el Formulario de fitoterápicos de la Farmacopea Brasileña, plantea su uso como aperitivo, antidispéptico, antiespasmódico y carminativo. Por ello tiene aplicación en diferentes padecimientos digestivos, sobre todo para mejorar la digestión, aliviar los cólicos y facilitar la expulsión de gases. De acuerdo con este otro texto se emplea media cucharadita de canela molida para ciento cincuenta mililitros de agua y con esto se elabora una infusión. Si se va a consumir como aperitivo, se toma media hora antes de las comidas y en los otros casos después de haber comido.
Además de estas recomendaciones, la canela se ha empleado en la elaboración de pastas dentales, enjuagues bucales y otros productos para la higiene bucal, así como para el alivio de las inflamaciones de la garganta y la faringe. Existen algunas evidencias que respaldan su empleo en el control de las cifras de glicemia en pacientes diabéticos, pero al respecto no existe todavía un consenso.
Debe evitarse el consumo de la canela por pacientes afectados de úlcera gastroduodenal o gastritis, así como por personas con antecedentes de alergia a la planta. No se recomienda su uso durante el embarazo, porque es susceptible de provocar aborto. Tampoco debe ser consumida con fines medicinales por mujeres que lactan o por niños menores de 8 años. Se desaconseja su utilización durante más de tres días consecutivos.
La canela es una especie que por miles de años ha sido utilizada como especia y por sus propiedades medicinales. Estos usos son solo algunos de los que puede tener Cinnamomum zeylanicum o Cinnamomum verum, así como las limitaciones para su empleo. En el mundo moderno no ha sido olvidada, por el contrario, mantiene su valor culinario y el medicinal parece renovarse. De esta forma, aunque no se trata de una planta propia de nuestro país, siempre solemos tener en casa algo de canela en rama o molida para los postres. Por supuesto, también se puede recurrir a ella como ayuda para cuidad nuestra salud digestiva… ¡desde lo natural!
14 Enero 2026 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural
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La Guazuma ulmifolia, conocida en Cuba como guásima o guásima de caballo, es, según Roig, el árbol más ampliamente distribuido en toda la isla, hallándose en todas las localidades, en terrenos yermos y cultivados, así como en las faldas de las colinas y en los bosques bajos y de mediana elevación.
Es nativo de América tropical y está presente en otros países de nuestra región. Con respecto a su nombre común, el término proviene de la voz taína “guasuma».
La guásima tiene documentados varios usos tradicionales para la raíz, la corteza, las hojas, los frutos y el mucílago. Se plantea que la corteza de la raíz se emplea contra hemorroides y disentería.
El cocimiento de la corteza se utiliza tópicamente para tratar afecciones de piel y mucosas como estomatitis, lepra, piodermitis y quemaduras; también en fracturas e inflamaciones, malaria, elefantiasis y enfermedades respiratorias, entre otras.
Las hojas se emplean para tratar afecciones del hígado y los riñones, el asma bronquial, las bronquitis, la fiebre y la gonorrea.
El cocimiento de los frutos se aprovecha para combatir cuadros diarreicos, resfriados y problemas renales.
Finalmente, el mucílago se usa en quemaduras provocadas por el guao, hemorroides, contusiones y golpes, al igual que como diurético y antigripal.
La tercera edición de la Farmacopea Vegetal Caribeña recomienda el empleo de esta especie contra esguinces y traumatismos, gripe, resfriado y tos.
Las formas de preparación descritas son las siguientes:
Contra esguinces o traumatismos: para ello se debe lavar adecuadamente la corteza o las hojas, se machaca el material vegetal y se aplica en cantidad suficiente para cubrir el área afectada, cuatro veces al día.
Contra gripe, resfriado o tos: se prepara una decocción con dos cucharadas y media de hojas marchitas para un litro de agua. Esta mezcla se deja hervir durante diez minutos en recipiente tapado y luego se refresca, se filtra y se beben tres o cuatro tazas en el día.
Otra aplicación bien interesante de la guásima es a partir de su efecto antialopécico. Está documentado que las procianidinas, principios activos presentes en esta especie, promueven el crecimiento del cabello.
En estudios con animales de laboratorio, varios de estos compuestos han demostrado que favorecen el crecimiento y el diámetro del cabello, así como su regeneración.
En 2003, se presentó una patente estadounidense sobre un agente para el crecimiento del cabello, el cual contenía varias procianidinas.
Otras áreas de interés desde la investigación moderna, según un artículo publicado en 2021 en la revista Medicinal & Aromatic Plants, han sido la evaluación de la guásima como antitumoral y citotóxica, hipotensora, antibacteriana y antiviral, antioxidante, hipoglicemiante y antiinflamatoria.
De esta forma, se validan algunos usos tradicionales documentados y se abren nuevas líneas de interés para el desarrollo de productos naturales novedosos derivados de esta especie.
Al parecer, el uso de la guásima es bastante seguro, aunque se deben respetar las dosis recomendadas ya que la ingestión de grandes cantidades de sus diferentes partes puede provocar náuseas y vómitos.
Igual, no se dispone de datos que respalden su uso medicinal durante la lactancia o en niños menores de 12 años.
Con relación al embarazo, sí está documentado que en modelos animales la planta puede estimular las contracciones uterinas, por lo que se contraindica su uso en estos casos ante el riesgo de aborto o parto pretérmino.
La guásima, un árbol muy común en los campos de Cuba, no solo tiene bien documentados sus usos tradicionales, sino que la investigación científica ha podido validar algunos de ellos.
Puede decirse que en la actualidad continúa el interés por la especie y se generan nuevas evidencias a su favor, por lo que, sin dudas, sigue siendo una planta medicinal de utilidad para el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!
6 Enero 2026 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Desde lo natural
