Creados hace más de 55 años, los servicios de Electromedicina, del Ministerio de Salud Pública (Minsap), de vital importancia en la relación médico-tecnología –paciente, se han visto castigados por el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

El ingeniero Raúl Rodríguez Carballeira, especialista principal del grupo de Imagenología del Centro Nacional de Ingeniería Clínica y Electromedicina, explicó que esa rama presenta grandes problemas con el suministro de partes y piezas, sobre todo las tecnologías más costosas y complicadas.

Entre las principales afectaciones se encuentran las del programa de atención oncológica, y ejemplificó con la medicina nuclear y la radioterapia, que incluye fuentes de radiación de carácter médico de muy baja dosis lo cual hace aún más engorroso la adquisición de este tipo de tecnología, precisó.

Asimismo, el programa materno infantil, muy prioritario para Cuba, sufre los daños provocados por el bloqueo, cuando se hace bien difícil comprar un equipamiento, precisó el especialista de esa institución del Minsap, que posee 15 centros provinciales y otro en el Municipio Especial Isla de la Juventud.

Hoy tenemos 27 ultrasonidos de tecnología norteamericana sin prestar servicios por determinadas piezas de repuesto, que se han demorado más de seis meses en entrar al país, no obstante haberlas pagado y llegado a convenios con el proveedor, una cosa que en el mundo entero se resuelve en 72 horas, recalcó.

También niegan piezas para la reparación de equipos de centros cubanos que prestan servicios en las misiones médicas en el exterior, como los existentes en Venezuela; solo conceden pocas licencias para uso en el territorio nacional, subrayó Rodríguez Carballeira.

Cuando se logra alguna licencia de exportación nos aplican el sistema de 1 x 1, es decir, hay que devolver la pieza rota antes que llegue la nueva y eso impide el mantenimiento preventivo porque no puedes tener un stop para cuando se rompa el equipo, hay que solicitarla para ver si después la conceden, precisó.

En otras líneas, al pasar el tiempo de sostenibilidad del equipamiento o por la vía que haya arribado, no le dan la licencia correspondiente y se hace imposible su adquisición.

También cuando Cuba quiere adquirir una tecnología que la produce o tiene más de un 10 por ciento de componente norteamericano, ni siquiera se nos oferta porque es tan engorroso el proceso que muchos fabricantes no se molestan o gastan el dinero para solicitar una licencia y exportar a Cuba, aclaró.

En aquellos casos que se conceden es cada dos años, entonces tienes que volver a presentar el proceso, se corre el peligro de que por determinada situación política no se puede recibir la que antes tenía, y el país adquiere los equipos al menos por 10 años.

Por eso es muy difícil la adquisición de tecnología de avanzada cuando el proveedor es de origen norteamericano, o tiene algún componente de esa nación, reiteró el especialista en Electromedicina.

El cerco hostil también impide la capacitación del personal respecto al equipamiento fabricado en territorio norteamericano, pues los ingenieros no reciben autorización para ser entrenados en la tecnología porque la licencia no lo incluye, recalcó.

A pesar de las disímiles trabas que impone el bloqueo, arreciadas por la política del presidente Donald Trump, el ingenio de los aniristas de esa rama del sistema nacional de salud hace posible garantizar los servicios a la población.

Electromedicina cuenta con más de cuatro mil trabajadores y cerca del 60 % de ellos son ingenieros, licenciados y técnicos dedicados al sostenimiento de toda la tecnología médica en el territorio nacional.

Atienden los casi 100 mil equipos instalados en los centros de salud, desde los más sencillos hasta los más complejos tecnológicamente, divididos en varias especialidades.

Actualmente Electromedicina tiene un coeficiente de disponibilidad técnica superior al 98 %, y presenta grandes problemas con el suministro de partes y piezas sobre todo las tecnologías más costosas y complicadas, subrayó el entrevistado.

También ese centro es órgano rector y docente y se encarga de la planificación y preparación de todos los técnicos, ingenieros y licenciados para elevar el nivel y puedan asimilar las nuevas tecnologías que incorpora el país anualmente, o garantizar la sostenibilidad de las existentes.

Precisó Rodríguez Carballeira que los servicios de Electromedicina también se ocupan desde el asesoramiento técnico a los inversionistas y planificadores, la instalación, el mantenimiento correctivo y preventivo, la planificación de piezas de repuesto, y la elaboración de las fichas técnicas para la adquisición y configuración de los medios, con la parte médica -que es el usuario final- y con la empresa importadora y exportadora MEDICUBA, concluyó.

marzo 3/2020 (ACN)

marzo 4, 2020 | Maria Elena Reyes González | Filed under: De la prensa cubana | Etiquetas: , |

Comments

Name (required)

Email (required)

Web

Speak your mind

*

code