El colectivo del Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren), pensado, diseñado y fundado por el Líder de la Revolución Cubana el 26 de febrero de 1989, arriba a su aniversario 33 con el desarrollo de investigaciones que contribuyen a potenciar la restauración neurológica de pacientes cubanos y extranjeros.

Entre ellas sobresale el nuevo protocolo de tratamiento para los pacientes con secuelas de la COVID-19, lo que contribuye a mejorar su calidad de vida, afirmó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias el doctor Héctor Vera Cuesta, director general de esa institución, que goza de reconocido prestigio en el mundo.

Sus profesionales, entre ellos fisiatras, neuropsicólogos, neurólogos y otros especialistas vinculados a esa rama, participaron en la referida indagación.

En el Ciren se creó un grupo de expertos para investigar las secuelas que deja el virus del SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, y hoy existe un programa de tratamiento para ese fin que también se exporta a otras naciones, precisó el directivo.

Aclaró que entre los efectos neurológicos que deja esa dolencia están los trastornos del sueño, también son frecuentes las afectaciones del sistema nervioso periférico (síntomas neuropáticos o polineuropáticos), ansiedad y estrés, es decir, crea un desequilibrio general.

Mediante programas que han surgido en esa clínica, en los 33 años se han atendido a más de 12 mil pacientes de 98 países de los cinco continentes.

Además del área de servicio, compuesta por cinco grandes clínicas, el Ciren cuenta con un centro de investigación donde se generan estudios que contribuyen al desarrollo de la asistencia médica.

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El mejor ejemplo de ello es el programa diseñado para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, para lo cual desarrollaron una tecnología propia y se han operado personas de varias naciones con esa dolencia y también otros trastornos del movimiento.

La tecnología hoy se exporta a España, Argentina y Chile, donde hacen la cirugía de mínimo acceso, enfatizó Vera Cuesta.

También idearon un sólido programa de Restauración Neurológica para tratar las secuelas de la dolencia en el cual participan el equipo de expertos multi e interdisciplinario, sin una tecnología de primer mundo, usando la inteligencia y el recurso humano y se han obtenido grandes logros en estos años, expresó el galeno.

Esa estrategia terapéutica que combina métodos farmacológicos, quirúrgicos y de neuro-restauración, permite compensar las alteraciones existentes y estimular la recuperación estructural y funcional de la actividad nerviosa dañada o enferma en aquellos afectados por secuelas de lesiones agudas o portadores de enfermedades crónicas invalidantes del Sistema Nervioso Central.

Con una gran permanencia de sus profesionales, en la institución se mantienen varios fundadores y la gran mayoría de los trabajadores tienen sentido de pertenencia y una estancia de muchos años, explicó.

Asimismo, en el Ciren se ha operado a más de mil cubanos con Parkinson, y también se han efectuado cirugías de la epilepsia, de los temblores y de las distonías.

El entrevistado ejemplificó que en el caso de la epilepsia muestran resultados del primer mundo, pues más de un 70 por ciento de los operados, incluido una treintena de niños, están libres de crisis.

Eso es lo que nos ha distinguido durante estás más de tres décadas, logros desde el punto de vista científico encaminados a mejorar la calidad de la salud de los pacientes de dentro y fuera de fronteras.

Ante el bloqueo, el Ciren busca alternativas

“El inhumano bloqueo de Estados Unidos nos ha hecho competentes, hemos buscado opciones, sufrimos esta política genocida a diario desde que nuestros pacientes extranjeros han buscado alternativas de vuelo, o a la hora de pagar lo han tenido que hacer por transferencia con determinados bancos y, además, se les obstaculiza el uso de las tarjetas aquí por toda la persecución financiera.

“Igualmente, para encontrar los gastables tecnológicos existen dificultades con determinadas firmas que no pueden vendernos, porque se arriesgan a enfrentar demandas.

“El bloqueo lo vivimos y lo palpamos con déficit de recursos, pero nos ha hecho más inteligentes, más sensibles, más humanos y mejor reconocidos internacionalmente como un pueblo de resistencia, unos médicos que no nos cansamos, no buscamos excusas y tratamos de encontrar soluciones a los problemas”, enfatizó.

Precisó que en estos 33 años el colectivo ha tenido intercambios académicos y científicos con instituciones de neurociencias de prestigio de Canadá,

EE.UU, Alemania, España, Italia, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y México, el principal emisor.

Le siguen España, Portugal, Italia, y Angola y Venezuela, significó el doctor Vera Cuesta.

Retos

Tras dos años de pandemia, en 2022 el Ciren tiene entre sus retos la reapertura de todos los servicios.

También centros importantes en Angola, Italia y Uruguay han solicitado la creación de clínicas Ciren, esa es otra de las líneas de trabajo que desarrollará la institución en el periodo y seguir fortaleciendo toda la investigación.

Las ideas fundacionales de Fidel son las que hemos estado defendiendo estos primeros 33 años y seguiremos por esa senda, adaptándonos y repensándonos en las nuevas circunstancias y los tiempos actuales, pero sin perder nunca el pensamiento del Comandante en Jefe en esta que fue también su obra, sentenció el doctor Héctor Vera Cuesta, quien labora allí hace 21 años.

Consagración, profesionalidad y humanismo caracterizan a este colectivo de 575 trabajadores, que celebra el aniversario 33 de su fundación con el compromiso de continuar multiplicando el amor y restaurando esperanzas.

febrero 26/2022 (ACN)

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