Mar
30
En un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, la Mesa Redonda de este viernes evidencióla doble realidad que enfrenta el sistema de salud cubano: por un lado, la solidaridad internacional y la voluntad política de gobiernos hermanos; por otro, las afectaciones objetivas de una política de cerco que, según datos oficiales, acumula pérdidas por más de 4 183 millones de dólares en el sector.
El espacio televisivo sirvió para desglosar el impacto de las restricciones norteamericanas, así como las estrategias de resistencia creativa que ha desplegado el país para garantizar el derecho constitucional a la salud.
El Dr. Julio Guerra Izquierdo, viceministro de salud, detalló la complejidad del Sistema de Salud cubano —conformado por más de 10 mil consultorios, 451 policlínicos y 149 hospitales— y subrayó que el Estado financia en su totalidad este entramado como derecho constitucional, a pesar del acoso externo.
“El bloqueo de Estados Unidos hacia el sector de la salud es real y es permanente”, sentenció. Y cuantificó: “En los años de bloqueo había una afectación acumulada de más de 4183 millones de dólares solo en el sector de la salud. Si lo dejáramos al último año, hasta el año 2025, son más de 288 millones de dólares”.
Para dimensionar el impacto en la vida cotidiana de los cubanos, el especialista ofreció tres ejemplos que condensan la magnitud del cerco:
· 25 días de bloqueo equivalen al financiamiento requerido para cubrir las necesidades del cuadro básico de medicamentos de Cuba durante un año (más de 339 millones de dólares).
· 9 días de bloqueo equivalen al financiamiento requerido para importar el material gastable médico (jeringuillas, gazas, suturas, reactivos) durante un año (unos 129 millones de dólares).
· 21 horas de bloqueo equivalen al costo de la adquisición de la insulina necesaria para los pacientes diabéticos durante un año (unos 12 millones de dólares).
“Esto significa que la afectación del bloqueo a la salud es palpable y es objetiva”, resumió el galeno. “Lo que pasa es que a lo mejor uno puede decir ‘no hay dinero para un tornillo’. Pero cuando no hay dinero para salvar la vida es difícil”.
El año 2026 añadió una capa adicional de complejidad: el déficit de combustible y las afectaciones al sistema electroenergético nacional. Frente a este escenario, el sistema de salud ha tenido que reorganizar sus servicios para priorizar la atención a los más vulnerables.
“El hecho de no tener combustibles y no tener energía eléctrica impacta directamente a las instituciones de salud. Para eso, el sistema ha establecido un grupo de prioridades”, indicó el Dr. Julio Guerra.
Entre ellas, destacó la garantía de atención en todos los niveles, el programa materno infantil —considerado de sensibilidad máxima para el país—, la vigilancia epidemiológica, y la atención a urgencias y emergencias, especialmente a pacientes oncológicos y aquellos con tratamiento sustitutivo renal en hemodiálisis.
“Ninguno ha dejado de recibir el tratamiento que sabemos que significa. No tener el tratamiento significa también su vida”, enfatizó.
Como parte de las soluciones estructurales, Cuba ha impulsado una estrategia de cambio de matriz energética en las instituciones de salud. Hasta la fecha, se han instalado paneles solares en 282 policlínicos, 78 hogares de ancianos, 97 hogares maternos, 74 casas de abuelos y 15 hospitales, una obra que cuenta con el apoyo del gobierno, empresas estatales y también de formas de gestión no estatal.
El Dr. Julio Guerra aprovechó su intervención para desmentir categóricamente una información falsa que circuló en redes sociales, la cual aseguraba que 19 pacientes habían fallecido en el Hospital Hermanos Ameijeiras, durante una desconexión nacional. El especialista, quien se encontraba en ese centro durante el incidente, relató lo ocurrido.
“Es cierto que el sábado, en la desconexión del sistema electroenergético nacional, hubo un problema técnico en el grupo electrógeno y el hospital se mantuvo oscuro. Duró unos minutos. Se restableció como bien está previsto”, aclaró. “Y como dato curioso, ese día por ninguna causa falleció ningún paciente en el Hospital Ameijeiras. Nosotros sabemos que en los hospitales fallecen personas en terapias intensivas habitualmente. Sin embargo, ese día no falleció ningún paciente”.
El director lamentó la difusión de estas informaciones inescrupulosas: “Esos son personas inescrupulosas que incluso no valoran el enorme sacrificio que hacen los profesionales, tanto los que estaban atendiendo a los pacientes como los que rápidamente fueron a resolver el problema del grupo electrógeno. Eso nos puede pasar. Pero yo creo que lo importante es estar preparados para esa situación y, por supuesto, garantizar la vida de los pacientes, que es nuestra razón de ser”.
Hospital Calixto García: Sostener la vida en medio de la complejidad
La directora del Hospital Clínico Quirúrgico “Calixto García”, Iliovanys Betancourt Plaza, expuso en la Mesa Redonda los desafíos que enfrenta una institución con 130 años de historia, en la que se han formado miles de profesionales de la salud y que hoy mantiene activos sus 21 pabellones sin cerrar un solo servicio, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo.
Explicó que la complejidad estructural del hospital exige respaldo eléctrico en cada pabellón, lo cual encarece y tensiona la organización de los servicios. “Esto hace que las actividades se complejicen”, señaló, al referirse a un escenario donde la atención médica, especialmente a pacientes politraumatizados, debe cumplir con los llamados “tiempos de oro”, decisivos para salvar vidas.
Sin embargo, reconoció que estas condiciones se ven afectadas por el bloqueo, lo que ha obligado al personal a reinventarse constantemente y a desarrollar protocolos más complejos ante la carencia de recursos e insumos.
Betancourt Plaza subrayó que el cuerpo de urgencias, abierto las 24 horas, constituye un punto estratégico dentro del hospital, donde múltiples espacios deben adaptarse para la atención de lesionados, incluso en situaciones de múltiples víctimas. En ese contexto, la disponibilidad de tecnologías médicas, como ventiladores de diferentes modalidades y marcas, no siempre es homogénea, lo que añade un nivel adicional de dificultad a la toma de decisiones clínicas.
Asimismo, apuntó que la planificación quirúrgica ha debido ajustarse a las condiciones actuales, llegando a realizarse hasta tres programaciones en un mismo día. “Tenemos que entrar al paciente y que en una misma cirugía intervengan especialistas de diversas ramas”, explicó, lo cual demanda una alta coordinación y recursos tecnológicos que no siempre están disponibles.
La directora también abordó el impacto en la formación de nuevos profesionales. La irregularidad en los tiempos quirúrgicos limita las oportunidades de aprendizaje para estudiantes de pregrado y residentes, quienes deben desarrollar habilidades en escenarios más complejos. A ello se suma la pérdida de intercambios académicos internacionales debido a las restricciones del bloqueo, que han impedido la continuidad de vínculos con especialistas de otros países.
En el plano humano, destacó que las dificultades no se limitan al ámbito institucional. Los profesionales de la salud enfrentan en su vida cotidiana las mismas carencias que el resto de la población, desde problemas eléctricos hasta el estrés de no poder realizar procedimientos en las condiciones ideales. “Hay un costo humano para los pacientes, pero también para el personal de salud”, afirmó.
Pese a este panorama, el hospital mantiene estrategias para la reorganización de servicios ante contingencias, apoyado no solo en el personal médico, sino también en trabajadores esenciales como los operarios de grupos electrógenos y el personal de servicio, cuya labor calificó de imprescindible.
Cardiocentro pediátrico: Cuando el bloqueo impacta directamente en la vida
Por su parte, el director del Cardiocentro Pediátrico del Hospital “William Soler”, Eugenio Selman Housein Sosa, enfatizó que el bloqueo “afecta la vida de los cubanos en todas sus dimensiones” y recordó que más del 80 % de la población ha nacido bajo sus efectos. En el caso de la cardiología pediátrica, advirtió que estas restricciones inciden directamente en la atención a enfermedades cardiovasculares, que continúan siendo la principal causa de muerte a nivel mundial.
De acuerdo con el especialista, la imposibilidad de acceder a tecnologías, medicamentos y dispositivos —muchos de ellos con patentes o componentes de origen estadounidense— repercute directamente en la salud de los pacientes. “No contar con eso recae en daño al paciente”, afirmó, al tiempo que señaló que las limitaciones se extienden a insumos básicos como catéteres, así como a problemas asociados al suministro eléctrico y de agua, esenciales para la higiene hospitalaria.
Selman Housein Sosa alertó que estas condiciones buscan provocar el colapso del sistema de salud, aunque resaltó la capacidad de resistencia del personal médico cubano. En ese sentido, aseguró queel pueblo es testigo cotidiano del esfuerzo y la dedicación de los profesionales de la salud para preservar la vida, incluso en medio de carencias.
“Nuestro pueblo no debe tener dudas de que el ejército de la salud en ninguna circunstancia le va a fallar”, afirmó. No obstante, reconoció que algunas intervenciones pueden demorarse, ya sea por la gravedad de otros pacientes o por la necesidad de asegurar los recursos imprescindibles.
De igual modo, destacó el impacto del bloqueo en las relaciones comerciales internacionales, que ha generado temor en empresas y proveedores, al tiempo que valoró el apoyo solidario de personas e instituciones en el mundo que, a través de donaciones, contribuyen a sostener los servicios médicos en el país.
Fuente: Cubadebate
Mar
30
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, denunció el impacto en el sector sanitario de Cuba de la crisis energética provocada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
En las redes sociales subrayó que la salud debe protegerse “a toda costa” y nunca quedar “a merced” de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los cortes de electricidad.
El funcionario calificó la situación en la isla como “muy preocupante”, y dijo que el país lucha por mantener la prestación de servicios sanitarios.
Informes dan cuenta de que los hospitales cubanos enfrentan dificultades para mantener los servicios de urgencias y cuidados intensivos.
Durante el último mes se han pospuesto miles de intervenciones quirúrgicas, y las personas que necesitan atención, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas que se preparan para dar a luz, están en situación de riesgo debido a la falta de electricidad para hacer funcionar los equipos médicos y mantener la cadena de frío para las vacunas.
Añadió que la salud de las personas y los servicios que las atienden no pueden quedar a merced de las fluctuaciones en el suministro eléctrico y la geopolítica.
“Los hospitales, las clínicas y las ambulancias de Cuba son necesarios ahora más que nunca, y deben recibir apoyo para llevar a cabo su labor de salvar vidas”, aseveró.
Las autoridades cubanas han denunciado los graves perjuicios que esta situación ocasiona en el sector sanitario, entre ellos el aplazamiento de cerca de 100 mil intervenciones quirúrgicas, retrasos en los programas de vacunación y la falta de acceso a un suministro estable de medicamentos para las personas con enfermedades crónicas.
Fuente: Cubadebate
Mar
27
La Unión Europea impulsa hoy un programa para reducir el embarazo adolescente en la provincia de Holguín, con énfasis en el municipio de Cacocum.
La iniciativa cuenta con el liderazgo del Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia con un financiamiento de un millón de euros.
Ambas organizaciones trabajan junto al Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Educación de la isla.
En el territorio holguinero, las acciones se concentran en fortalecer los servicios de salud y la educación integral en zonas vulnerables.
El proyecto responde también a la recuperación tras el paso del huracán Melissa para proteger a las jóvenes en las áreas más afectadas.
Durante los 36 meses de ejecución, se priorizará el derecho de cada joven a decidir su propio proyecto de vida, incluso en situaciones de crisis.
Esta cooperación internacional busca fomentar la resiliencia y garantizar el bienestar social en comunidades de la geografía oriental cubana.
Fuente: Cubadebate
