El emblemático sistema de atención primaria de salud cubano y el enfoque preventivo de la medicina nacional, son dos fortalezas para atender la incidencia de la hipertensión arterial, un problema de gran magnitud en la Isla que demanda una mirada permanente desde la ciencia y la innovación y en el que se necesita la participación responsable de todos, desde las instituciones hasta la familia.

Así trascendió en el encuentro de esta semana del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con expertos y científicos para temas de Salud, que fue moderado por el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, y donde se presentaron resultados del Proyecto HEARTS, un programa dirigido al control de la hipertensión arterial.

La Doctora en Ciencias Yagen Pomares Pérez, directora de Atención Primaria de Salud del MINSAP, recordó que las enfermedades no transmisibles constituyen una gran amenaza para la salud global.

Refirió que en la Primera Guerra Mundial murieron 18 millones de personas y en la Segunda Guerra Mundial, 60 millones; al mismo tiempo, señaló que de 1981 a la actualidad, han fallecido por el VIH/SIDA 45 millones de personas, y por la COVID, de 2019 a la fecha, 6,7 millones; sin embargo, en los últimos cuatro años en el mundo han perdido la vida 165 millones de personas debido a las enfermedades no transmisibles, 72 millones de ellas por enfermedades cardiovasculares, 43 millones de las cuales sufrían de hipertensión arterial (HTA).

En Cuba –continúo argumentando la experta—, la prevalencia de la HTA alcanza el 37,3 por ciento de la población total; el número estimado de hipertensos es de 3 152 161 individuos, y en la población adulta de 30 a 79 años asciende al 40 por ciento; es decir, se estiman 3,1 millones de adultos con HTA.

Según los estudios, en el país hay 2,2 millones de personas diagnosticadas como hipertensas, pero otras 900 mil no lo están. De las cubanas y cubanos identificados con HTA, alrededor de dos millones tienen tratamiento, pero 200 mil carecen de él, debido a brechas institucionales y personales. De los individuos con tratamiento, algo más de un millón tiene la HTA controlada y cerca de un millón no lo ha logrado.

Desde el año 2019 a hoy, en Cuba se ha ido avanzando con fuerza en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes hipertensos. La HTA es un problema urgente, por ello, es propósito del MINSAP llegar al diagnóstico del 80 por ciento de la población en riesgo, tratar al menos al 80 por ciento de esas personas y alcanzar el control de la hipertensión en el 80 por ciento de ellas.

Para ello, explicó la doctora Pomares Pérez, Cuba cuenta en el primer nivel de atención, con 451 policlínicos, 10 541 equipos básicos de salud y 22 774 médicos de la familia en las comunidades. Dispone, además, de varios miles de médicos especializados, entre clínicos, cardiólogos, nefrólogos, endocrinos, neurólogos y cirujanos cardiovasculares.

HEARTS es una iniciativa liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se implementa en más de 30 países de América, bajo el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En Cuba se desarrolla desde 2016, cuando se inició una prueba piloto en el policlínico Carlos Verdugo Martínez, de Matanzas.

HEARTS en Cuba es un proyecto dirigido a fortalecer la Atención Primaria de Salud, impulsando la calidad en las prácticas gerenciales y clínicas para mejorar la atención a la HTA y otros factores de riesgo cardiovasculares, y así reducir la carga de enfermedades Cardio-reno-metabólicas.

En Cuba, el proyecto cuenta con cerca de una decena de innovaciones propias, tanto médicas como tecnológicas, entre ellas el dispositivo automático de medida de presión arterial Hipermax BF en adultos, acreditado en dos listas internacionales de esfigmomanómetros automáticos, “lujo” que ponderan los expertos, pues solo el 20 por ciento de los esfigmos que están en el mercado mundial aparecen acreditados en alguna de estas listas.

Al destacar las características innovadoras del modelo de medicina familiar cubano, comentó sobre el proceso de innovación incremental en nuestro sistema de salud, que va desde la innovación de procesos, incluyendo la atención vía clínica y el mejoramiento de la calidad, hasta la innovación tecnológica, desde la validación de dispositivos, nuevos medicamentos y la transformación digital, como aplicaciones de cálculos de indicadores y una plataforma para gestión de datos.

Entre estos resultados están, el estudio piloto para la estandarización del tratamiento hipertensivo en el primer nivel de atención, realizado en el policlínico Carlos Verdugo Martínez entre 2016 y 2017 con cooperación técnica Minsap-OPS/OMS; y el proyecto de investigación aplicada Reducción del riesgo cardiovascular a través del control de la hipertensión y prevención secundaria, realizado entre 2018 y 2023 por el Instituto de Higiene, Epidemiología y Microbiología en cooperación técnica con OPS/OMS, sobre los que abundó la Doctora en Ciencias Yamilé Valdés González, vicepresidenta de la Comisión Nacional Técnica Asesora de Hipertensión Arterial.

Otras innovaciones cubanas en el proyecto HEARTS son los protocolos de tratamiento para los escenarios actuales, deseables y futuros, de 2019, y el de Vías Clínicas, desarrollado entre 2021 y 2024.

Se suma la obtención de nuevos hipertensivos, como el proyecto de innovación desarrollo de una formulación Lisinopril 20 mg y Lisinopril/Hidroclorotiazida 20/25 para el tratamiento de la HTP, a cargo de entidades de Biocubafarma.

El proyecto para el control de la HTA en el sistema de salud cubano incluye una formación continuada en estos temas, el desarrollo de nuevas investigaciones aplicadas y un permanente sistema de monitoreo y evaluación.

En un análisis de la incidencia de la HTA en Cuba, el Doctor en Ciencias Jorge Luis León, presidente de la comisión nacional para la atención a la hipertensión arterial, subrayó que esta es una asesina silencia con alta incidencia en las afecciones cardiovasculares, cerebrovasculares y renales, por lo cual es necesario, además del trabajo que realiza el sistema nacional de salud, la actitud responsable de las familias y las personas.

Recordó que la HTA es un proceso que comienza en la niñez. Cerca del cinco por ciento de los niños son hipertensos, afección que crece a medida de los años, cuando el individuo va incorporando modelos de vida dañinos, comentó.

La HTA nunca viene sola, siempre está acompañada de factores de riesgo, que desde la niñez pueden cambiarse, insistió el reconocido especialista, quien llamó a que en todos los hogares se mantenga una actitud responsable ante este problema de salud, con modelos de vida sanos, asumidos conscientemente.

Fuente: Tribuna de La Habana

Una tasa de mortalidad infantil de 3.9 por cada mil nacidos vivos registró el municipio Tercer Frente al cierre del año 2025, con solo un fallecido, uno de los indicadores más favorables del período que lo ubica por debajo de la media provincial y nacional.

Ese detalle trascendió en la Asamblea de Balance del Sector de la Salud en este territorio, celebrada este 13 de enero, que se enmarca además en las celebraciones por el aniversario 42 de la fundación del Programa del Médico y Enfermera de la Familia.

En el intercambio, que contó con la presencia de las máximas autoridades políticas y gubernamentales locales y una representación de trabajadores de la salud, se informó además que el municipio tuvo 257 nacimientos durante el año 2025, 50 nacidos menos que en el 2024, consecuencia directa de la propia situación demográfica y económica que atraviesa el país.

No obstante el índice de bajo peso al nacer mantiene serias dificultades con 22 niños con esta condición, directamente relacionado con un elevado índice de prematuridad, bajo peso materno, hipertensión arterial y embarazo en la adolescencia, aspecto este último para el cual se trazaron estrategias dirigidas a su reducción con una mayor responsabilidad intersectorial en la prevención y atención a este grupo poblacional, disminuyendo en 16 embarazos.

De igual manera no ocurrieron fallecimientos maternos asociados al embarazo, parto o puerperio, condición que se mantiene estable desde el 2018.

Sobre el programa de reproducción asistida el municipio mantiene el seguimiento a un total de 65 parejas en los tres niveles (municipal, provincial y territorial), y se han logrado 4 embarazos y 1 nacimiento.

Otros indicadores y programas priorizados mantienen un comportamiento favorable, a pesar de las limitaciones reales de medicamentos, insumos y equipos médicos que inciden en la calidad de los servicios que presta el sector y sus profesionales.

Los asistentes debatieron acerca de la necesidad de fortalecer la unidad, el trabajo intersectorial, la preparación del personal, la urgencia de continuar elevando la vigilancia epidemiológica activa asociada a las arvovirosis y a las infecciones de transmisión sexual, la disminución de la focalidad en las manzanas de riesgo reiterativas, incrementar la promoción de salud a nivel comunitario y la percepción del riesgo y la cooperación de la población, así como la estabilidad de los equipos básicos de salud, fundamentalmente en zonas de difícil acceso.

El encuentro también fue oportuno para reconocer a los trabajadores más destacados en la etapa concluida, reafirmando que “No existe misión más noble que proteger siempre, a pesar de las adversidades, la vida, eje central de una obra colectiva de infinito amor.”

Con esa certeza, el municipio se compromete a continuar trabajando por mejores resultados en el año que inicia, fortaleciendo la prevención, la atención integral y la cooperación comunitaria como pilares de la salud y el bienestar colectivo.

16 Enero 2026 Fuente: Tvsantiago/ Noticias/ Salud

En Cuba, donde el cuidado de cada niño se defiende como el más valioso tesoro, el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) continúa siendo prioridad para el Sistema Nacional de Salud. Lo hecho con ese propósito durante el 2025, aun en medio de complejidades y desafíos constantes, evidencia que, proteger la vida, sigue siendo el eje esencial de una obra colectiva de inmenso amor.

De acuerdo con datos preliminares proporcionados por la Dirección de Registros Médicos y Estadísticas del Ministerio de Salud Pública, al cierre del pasado año la tasa de mortalidad infantil en menores de un año fue de 9.9 por cada mil nacidos vivos, contra 7.1 en 2024.

Durante los últimos doce meses, en Cuba se reportaron 68 mil 51 nacimientos, lo cual significa 3 mil 108 nacidos menos que en el 2024. Esa reducción en la natalidad ha sido un comportamiento habitual en los últimos años y es consecuencia de la situación demográfica que se manifiesta en todo el país.

En ese contexto y a pesar de las complejidades, 17 municipios no reportaron fallecidos menores de un año, lo cual constituye uno de los indicadores más favorables del periodo. Por otra parte, las provincias de Pinar del Río, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Holguín alcanzaron las mejores tasas de mortalidad infantil del país.

En cuanto a la mortalidad materna, la tasa resultó de 44.1 por 100 000 nacidos vivos, contra 40.6 en 2024. El incremento de un año respecto al otro fue de una muerte materna. No obstante esos resultados, en el 2025 se produjo el segundo menor número total de fallecidas en la historia de la Salud Pública cubana.

Es importante reconocer el desempeño de provincias como Artemisa y Camagüey, así como el municipio especial Isla de la Juventud, donde no ocurrieron fallecimientos relacionados con el embarazo, parto o puerperio. De manera particular, más de un centenar de municipios alcanzaron ese mismo resultado.

Si habláramos de cifras, podemos decir que fueron 321 pacientes con morbilidad materna extremadamente grave, las que se salvaron de esa condición crítica, gracias a la atención oportuna de los profesionales sanitarios, lo cual constituye un logro que merece ser destacado.

Asimismo, la tasa de mortalidad preescolar fue de 3.7 por 10 000 habitantes, disminuyendo en comparación con el año anterior en 24.3%. La tasa de mortalidad escolar fue de 2.2 por 10 000 habitantes, igual al año anterior, aunque en números absolutos fueron siete fallecidos menos.

Ante todos esos resultados, es imprescindible reconocer los efectos negativos que a lo largo y ancho del territorio nacional han tenido en muchos de nuestros servicios, y de manera particular en indicadores del PAMI, elementos que afectan de manera general al país. Entre ellos no podemos dejar de mencionar la difícil situación económica; el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de los Estados Unidos, que ocasiona limitaciones en medicamentos, insumos y equipamiento médicos; la circulación de arbovirosis; el impacto de fenómenos naturales como huracanes e intensas lluvias, así como el no completamiento de los recursos humanos en algunos servicios.

Es justo subrayar, además, que los territorios con mejores resultados representan un ejemplo, y sus avances, métodos y estilos de trabajo deben convertirse en inspiración, en medio de las dificultades, para continuar defendiendo la vida de cada madre y niño en Cuba.

Acciones conjuntas y estrategias

Entre las acciones conjuntas desarrolladas por las instituciones de Salud y otros sectores, en el transcurso del pasado año, para el cuidado a madres e infantes, sobresalen el seguimiento a enfermedades preexistentes a la gestación; el manejo integral de la enfermedad hipertensiva del embarazo; el chequeo sistemático a los casos de alto riesgo obstétrico; las medidas para disminuir el elevado comportamiento del bajo peso al nacer, y la incidencia del parto pretérmino. A todas ellas se suma la atención a las mujeres en edad fértil, embarazadas, puérperas y niños.

Resulta especialmente significativa la implementación de una intervención sanitaria, basada en la innovación de procesos, y que Cuba aplicó con el apoyo de un grupo de expertos nacionales y provinciales en pos de lograr una evaluación integral de las gestantes y los lactantes del país.

Ese ejercicio permitió, entre otras acciones, una mejor definición de los factores de riesgo; el diseño de interconsultas ajustadas a las necesidades detectadas; el ingreso oportuno de quienes lo requerían, y la aplicación de tratamientos para las principales afecciones diagnosticadas.

Unido a todo ello, desde el trabajo intersectorial se ofrecieron soluciones a familias en situaciones de riesgo social, demostrando que la Salud Pública cubana tiene sus bases también en la integralidad, el acompañamiento, la asesoría constante y la búsqueda de alternativas en cada escenario, ajustando las acciones a las características de cada uno.

La intensa labor desplegada en el periodo, que involucró a miles de trabajadores de la Salud y de otros múltiples sectores, constituye un ejemplo del compromiso colectivo y la voluntad que marcaron al año recién concluido, de continuar defendiendo la vida.

También en el 2025 se actualizaron estrategias encaminadas a disminuir el embarazo en la adolescencia, indicador que mostró una mejoría respecto al 2024, a partir de una mayor responsabilidad intersectorial con la prevención y la atención a nuestras adolescentes.

Entre las acciones más relevantes llevadas a cabo con ese objetivo, resaltan el fortalecimiento de los programas educativos para adolescentes y jóvenes, con énfasis en la prevención y la promoción de estilos de vida saludables; la ampliación de los servicios de planificación familiar; la capacitación continua de profesionales; el acompañamiento integral a las adolescentes y sus familias; la articulación con organizaciones sociales y comunitarias para identificar y atender situaciones de riesgo, y la puesta en marcha de campañas de comunicación a todos los niveles.

El 2025 se distinguió, además, por el desarrollo de una actualización integral del Programa de Atención Materno Infantil, en correspondencia con el objetivo número 3 de la Política de Atención Integral a la Niñez, Adolescencias y Juventudes. Asimismo, inició el proceso de reorganización de los recursos humanos en la Atención Primaria de Salud, con el propósito de garantizar y dar sostenibilidad a la cobertura médica en el territorio nacional.

Sobresalen en el periodo la ampliación de espacios de preparación y capacitación continua, que impactan positivamente en la calidad de la atención, pues fortalecen las competencias del personal y aseguran que cada acción esté respaldada por el conocimiento más actualizado.

De manera especial, se concretó por primera vez en Cuba la vacunación contra el neumococo, un paso trascendental y directo para la disminución de la morbilidad y de los fallecimientos por infecciones respiratorias agudas, en los primeros años de vida. También se introdujo la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano para la prevención del cáncer cervicouterino desde edades tempranas.

Incansable ha sido la labor de los trabajadores del sector que tributan a la materialización del PAMI, conscientes de que en sus manos está la felicidad de muchas familias y también el futuro del país.

Cada jornada del año amaneció con el mismo empeño: perfeccionar estrategias, buscar alternativas para optimizar recursos y fortalecer la prevención, como pilares fundamentales de nuestro modelo de salud. Ese esfuerzo colectivo sigue demostrando que la Salud Pública cubana no se limita a enfrentar las dificultades, sino que se prepara y se transforma constantemente.

La salud materno-infantil en Cuba no es solo un Programa, es un compromiso de amor y de entrega hacia nuestro pueblo. Nuestro propósito para el 2026 es el de continuar trabajando para consolidar los buenos resultados y multiplicar las experiencias positivas que ya distinguen a muchos territorios.

La prioridad seguirá siendo la misma: garantizar que nacer y crecer en Cuba sean sinónimos de cuidado, esperanza y futuro, porque no existe misión más noble que proteger siempre, a pesar de las adversidades, la vida.

2 Enero 2026 Fuente: Cubadebate/ Noticias/ Salud