Feb
15
Entre los profesionales de la Salud que distinguen por su constante acompañamiento al paciente para aliviar los dolores figura un colectivo de profesionales de la Enfermería, del servicio de Perinatología, en el Hospital General Docente Ernesto Guevara de la Serna de Las Tunas.
Ellas realzan por su sensibilidad y humanismo, de manera cotidiana cada experiencia la viven diferente, comenta la Licenciada en Enfermería Lidney Mariño García, la jefa del servicio compuesto por cuatro cubículos con 20 pacientes y donde atienden a las gestantes más complicadas que tiene el área de la maternidad.
«Aquí recibimos pacientes de parto, provenientes de la Terapia Intensiva, de salas de Obstetricia, además de las llegan desde las áreas de salud.
«Disponemos de dos decenas de enfermeras que integran turnos de trabajo de cuatro, unido a la atención de las pacientes que se le coloca el Misofar, una tableta que se pone diario por tres días y se les da seguimiento hasta el momento que ya estén en trabajo de parto y se remiten para el salón.
«Estoy muy orgullosa de mi colectivo que se caracteriza por la unidad, hay dos representantes nuestras que brindan sus servicios fuera de frontera mientras el resto del personal nos superamos para alcanzar mejores procesos en cada turno.
«En este servicio todos los días evaluamos un tema diferente, evacuamos dudas porque a medida que pasa el tiempo los protocolos de actuación cambian y debemos estar al tanto de los procederes relacionados al Programa de Atención Materno Infantil.
Cada enfermera gana experticia en la sala de cuidados especiales maternos perinatal, manejan y leen el equipo de CTG, una labor constante según comenta Lidney «en este 2025 la exigencia es mayor, vamos a trabajar con el propósito de perfeccionar las investigaciones referentes a la profesión y su actuar asistencial en este centro de la Atención Secundaria de Salud.
«También analizamos y estudiamos a partir de revistas de referencia a nivel nacional e internacional. La estabilidad del personal distingue el servicio que cuenta con el apoyo de las áreas de salud, unido a la calidad de 19 licenciadas y una enfermera general que se gradúa este año.
«Con las embarazadas que llegan hasta aquí, aunque la mayoría son adolescentes, realizamos promoción de salud respecto a la salud sexual responsable, la lactancia materna y el cuidado de la madre y el bebé.
«Me encanta mi labor y trabajar con mis enfermeras porque todas son muy responsables a pesar de que muchas son jóvenes, es un colectivo de enfermeras del cual estoy muy orgullosa», acota Lidney.
La experiencia y alta responsabilidad en este servicio también cautivó a Lianeth Fuentes Batista con ocho años de experiencia en su profesión.
«Primeramente trabajaba en el servicio de Ginecobstetricia y ya llevo cinco años en Perinatología.
«Lo más difícil es enfrentar la gravedad de una paciente, que peligre su vida o la de su bebé, el objetivo principal aquí es cuidar de ambos.
«La enfermera es responsable del cubículo de las pacientes en proceso de pre-inducción, tenemos que llevar un ritmo en su cuidado, cada tres horas hay que ponerle CTG y vigilar el bienestar fetal y materno, por la propia evolución del embarazo y en la etapa final que es el parto ante las complicaciones que se puedan presentar».
La observación de todas las manifestaciones de la paciente y el seguimiento constante es vital en este actuar, distingue la licenciada Neyfer Esteban Nápoles, con dos años en la sala y ocho como personal de enfermería.
«Nos gusta proyectarnos por una mejor superación, tenemos un equipo médico de muy altas competencias profesionales y tratamos de estar a su mismo nivel, logramos ese binomio perfecto médico-enfermera.
«Trabajamos como un equipo multidisciplinario, ante cualquier duda contactamos con los perinatólogos y la jefa de sala, ejemplo casos de preeclampsia o pacientes que vienen de la Unidad de Cuidados Intensivos.
«En colectivo nos orientamos ante cualquier manifestación clínica para detectar cualquier alarma en la embarazada, con mayor riesgo que las ingresadas en otros servicios», subraya Esteban Nápoles.
«Somo preocupadas por el cuidado materno-infantil, y como meta nos enfocamos en que este servicio y el hospital logren resultados óptimos en la atención a la materna y su bebé, para contribuir como personal de la Salud y que las familias disfruten de la alegría de tener a una mamá y un recién nacido sanos en casa.
En Las Tunas este personal sanitario supera los tres mil profesionales, quienes humanizan los cuidados al paciente y favorecen el trabajo en equipo, bajo el legado de la precursora de la enfermería moderna Florence Nightingale.
12 Febrero 2025 Fuente: Tiempo 21/ Noticias/ Salud
Jul
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La atención especializada y constante a unos 69 pacientes con enfermedades renales que necesitan tratamiento hemodialítico sobresale entre las prioridades de la atención secundaria de salud, con sede en el Hospital General Docente Ernesto Guevara de la Serna, en esta ciudad.
El servicio de Nefrología, identificado como uno de los de más alto costo para el sistema sanitario, demanda de un cuidado multisectorial que va más allá de las consultas en días alternos en el principal centro hospitalario tunero, pues también requiere el concurso de otros sectores como el Transporte para el traslado desde y hasta los hogares de cada paciente.
Blanca Rosa Ramírez Fargot, jefa de Enfermería en esta especialidad, dijo en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que todos los recursos que se necesitan para los procedimientos de hemodiálisis tienen un elevado precio, entre ellos las ramas, deslizadores, agujas e insumos gastables como los guantes y otros.
La mayor complejidad reside en que la persona que asiste al servicio de Nefrología lo hace de forma sostenida durante prolongados períodos de tiempo, debido al propio tratamiento de la enfermedad, lo que representa un mayor consumo y desgaste tanto médico como del propio paciente.
No obstante, en el Guevara se ajustan los protocolos para que tan importante servicio no se detenga, estrategia en la que juega un papel fundamental la innovación y la reorganización de los recursos materiales y humanos en aras de un mejor aprovechamiento de las capacidades de la institución, se refirió a la ACN la doctora Marianela Zapata Romero, directora del centro.
Para el sector de la salud pública cubana se complejiza mucho más el sostenimiento de este tipo de programas por el impacto negativo del bloqueo impuesto por los Estados Unidos hacia Cuba, pues la vida de estos seres humanos depende de ese tratamiento hemodialítico con un gran volumen de aseguramientos que se adquieren en el mercado internacional, desde la propia planta de hemodiálisis hasta los insumos médicos de rutina que se necesitan para esta praxis puntualizó Zapata Romero.
25 julio 2024| ACN| noticias |Salud
Jun
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La improvisación, esa que permite componer al vuelo sorprendentes décimas, nada tiene en común con servicios estratégicos de la Salud cubana, como los neonatales y otros que inciden directamente sobre la tasa de mortalidad infantil.
Tampoco media la casualidad en ese terreno. Lo confirma la estabilidad que durante años ha mantenido ese indicador en Sancti Spíritus, una de las razones que tuvo muy en cuenta el Buró Político del Partido para otorgarle a la provincia la sede de los festejos centrales por el aniversario 71 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, fortalezas militares con que contaba la tiranía en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente, en 1953.
Baste saber que, durante los últimos cinco años, a pesar de las crecientes adversidades económicas y sociales, agravadas por la pandemia de la COVID-19, el territorio ha mostrado una estabilidad que lo ha mantenido entre los tres mejores del país: 4,7 fallecidos por cada mil nacidos vivos al cierre de 2023; y 3,8 hoy.
En opinión del doctor Francisco García González, jefe del Programa Materno Infantil, sigue siendo vital la interacción de la atención primaria y secundaria en vertientes como el programa genético integral, más allá de la labor para detectar oportunamente malformaciones congénitas, en un empeño que «aterriza» a escala de policlínico.
Tampoco hay casualidad cuando entran en acción proyectos como la consulta provincial de Crecimiento Intrauterino Retardado (CIUR), cuya tendencia pudiera ser al incremento si se tiene en cuenta la insuficiente base alimentaria de madres que nacieron en los más crudos años del periodo especial y, sin embargo, el territorio ha logrado prepararse para ello.
Visto así, puede parecer asunto sencillo, pero especialistas, directivos y trabajadores de la Salud saben cuánto tiempo y seguimiento hay que dedicar para poder fortalecer, digamos, el servicio de perinatología, o para exhibir supervivencias superiores al 97 % en pacientes graves y no menos alentadoras en casos críticos.
Obviamente, la decisión de rescatar el funcionamiento del hogar materno en cada municipio creó bases para prevenir riesgos de atención prenatal y obrar con un enfoque intersectorial que ayuda a destrabar nudos en ese entorno.
Aunque no es lo predominante, aislados casos de madres que abandonan esos hogares e incluso salas como la de Neonatología, en el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, generan mayor preocupación y ocupación para las especialistas Midalis Martínez Barrios, Amary Yumar Díaz y el joven doctor Lázaro Díaz Sieiro, vicedirector del área materno-infantil.
Con su pequeña Enma Alejandra en brazos, Damarys Pérez González, de Jatibonico, no halla palabras para agradecer la atención a su niña allí, durante dos meses (nació con apenas tres libras de peso) y, finalmente, afirma: «Aquí no hay médicos ni enfermeras, tú sientes que hay padres, madres, abuelos, una familia a tu disposición».
Minutos después, la joven enfermera Yanisleydis Valdivia comentó: «Entregamos nuestro conocimiento y mucho amor, pensando que ese niño puede ser nuestro hijo. Por eso nos queda tremenda alegría cuando se van de alta, y sufrimos cuando hay alguna complicación o fallecimiento».
Con razón, la también enfermera Elba Ibis García lleva 48 años trabajando en ese servicio. Se jubiló y… qué va, al poco tiempo, ante el llamado de Lazarito, respondió: ¡Allá voy de nuevo! Y ahí está.
19 junio 2024 Fuente: Escambray/ Noticias/ Salud
