La COVID-19 sigue dando tandas, a pesar de que el doctor Durán pronostica que se va a controlar, y cita los ejemplos de Matanzas, Ciego de Ávila y La Habana, que han estado con cifras por las nubes, pero que han logrado inclinar hacia el suelo con estrictas medidas de protección y una férrea batalla por la responsabilidad individual.

Ni julio ni agosto han dado cifras al respiro, la asfixia es predominante, y aunque todos ven en la vacunación la luz para el control de la pandemia, el avance es lento: al 27,4 % de los cubanos se les había aplicado la tercera dosis hasta el pasado 18 de agosto, y hasta el 21, se informa que es al 27,9 por ciento.

Sin aguzar mucho el análisis, es bien evidente que las medidas de protección son la clave de la contención, lo que no es un secreto, pues todas las instancias del Partido, el Gobierno y del Ministerio de Salud Pública llevan más de un año con tal advertencia. Volvemos a lo mismo: la percepción de riesgo ha disminuido en lugar de aumentar y la gente (en sentido general) se cuida menos.

Si no, cómo entender la cantidad de menores de 18 años que se están contagiando, y peor aún, de ancianos que se informan cada día en ese maratón de estadísticas que desembocan en el doctor Durán.

Se supone que los niños, sobre todo los 140 menores de un año reportados en el día de hoy, se infestaron por la irresponsabilidad de sus padres, y otro tanto sucede con los ancianos, que deben estar resguardados en casa; pensando así, el contagio es intradomiciliario. Un caso o algunos, en cualquiera de los dos grupos, pudieran ser fatalidad, pero tantos no pueden serlo.

Hay que apretarse el cinturón por más que esté redicha la frase, y extremar las medidas de contención desde lo individual, desde el hogar; del centro de trabajo, porque hay muchos que son vitales para la subsistencia humana, en las comunidades.

Las guaguas repletas son un peligro; las actividades masivas otro tanto, por muchas medidas que se tomen; la colas, ni hablar, y así pudiera citar muchas más locaciones donde el riesgo es mucho mayor para contraer la enfermedad. Respirar el mismo aire, ahí está el peligro, el mayor peligro, porque te llevas el virus enredado en quién sabe dónde.

El doctor Durán, al final de la conferencia, reiteró que “hace falta más restricción de movimiento”, elogió a las provincias que van logrando un control de la enfermedad, y criticó que otras no lo logran, entre ellas Pinar del Río, Cienfuegos y Sancti Spíritus donde los números de contagios crecen abismalmente.

Reconoció que en algún momento han estado apretados para hacer los PCR y los test de antígenos, que hoy la situación es favorable, sin embargo cuestionó, sin decir, dónde, que en algunos lugares se ha hecho un abuso de los test rápidos, incluso ha sabido de algunos sitios donde se pide el último en la cola para que se les aplique.

Durán recomendó facilitar toda la información posible a la población, sobre todo de los resultados de los exámenes para que las medidas se adopten los más inmediatamente posible.

agosto 23/2021 (Trabajadores)

agosto 24, 2021 | Maria Elena Reyes González | Filed under: De la prensa cubana | Etiquetas: , , , , , |

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