May
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Santa Clara, 6 may (ACN) Los niños villaclareños menores de tres años reciben actualmente la primera dosis de la vacuna oral bivalente contra la poliomielitis, como parte de la 65 Campaña Nacional de Inmunización que se extiende a toda la provincia y prioriza también las comunidades rurales más apartadas del territorio.
En el municipio de Quemado de Güines, ubicado en el norte de la central provincia, la jornada de vacunación comenzó con la aplicación de las gotas a los infantes en los consultorios del médico de la familia y policlínicos, aunque también se han organizado acciones en las zonas intrincadas, según explicó a CMHW la doctora Aymé María Durán Cabrera, responsable del programa en esa demarcación.
La especialista detalló que en esta primera etapa de la campaña, que se desarrolla desde el 27 de abril al 2 de mayo con una semana de recuperación prevista del 4 al 9 de mayo, serán inmunizados en el municipio un total de 337 pequeños.
En Quemado de Güines recibirán su primera dosis 94 infantes menores de un año, 121 niños con 12 meses cumplidos y 122 pequeños de dos años, precisó.
La facultativa advirtió que, como precaución fundamental, los menores no deben ingerir alimentos ni agua durante los 30 minutos anteriores y posteriores a la administración de la vacuna.
Esta es una vacuna muy inocua; las reacciones adversas son muy leves; no obstante, el programa tiene diseñada la vigilancia posvacunal; la contraindicación para la vacunación es presentar un proceso agudo en el momento de la dosis, o diarrea, aclaró.
Uno de los principales desafíos de esta campaña ha sido llegar hasta las comunidades rurales más distantes, en un contexto de limitaciones de combustible agravadas por el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.
Yusimí Pérez Rodríguez, madre de un niño de dos años residente en el reparto Virginia de Santa Clara, expresó a la ACN su confianza en el programa de inmunización cubano.
“Saber que mi hijo está protegido contra una enfermedad tan grave como la polio me da tranquilidad; aunque a veces cueste llegar hasta el consultorio por los problemas de transporte, siempre hay una enfermera que nos recibe con cariño; esta es una de las cosas que más me enorgullecen de nuestro sistema de salud”, comentó.
La campaña continuará en junio con la segunda dosis; del 15 al 20 de ese mes, los infantes recibirán el siguiente esquema, mientras que los niños de nueve años recibirán una dosis de refuerzo en ese período.
Cuba, que fue el primer país de América Latina en erradicar la poliomielitis, y aplica actualmente 11 vacunas contra 13 enfermedades como parte de su esquema de inmunización infantil, ocho de ellas de producción nacional.
La enfermedad apareció en la isla a finales del siglo XIX y, entre 1932 y 1962, se registraron más de 413 mil infectados y 430 fallecidos.
El país sufrió cinco grandes epidemias, en los años 1934, 1942, 1946, 1952 y 1955.
Fuente: ACN
May
6
La provincia de Guantánamo marcha a más del 50 por ciento en la 65 Campaña de Vacunación Antipoliomelítica Oral Bivalente, que en su primera etapa inmunizará a más de 14 mil niños.
Según informó la doctora María Elena Sánchez García, jefa del programa de inmunización en la provincia, la vacunación está dirigida a los pequeños desde el primer mes de vida hasta los 2 años, 11 meses y 29 días.
La campaña se desarrolla en dos fases: la actual, que se extiende hasta los primeros días de mayo, mientras que la segunda etapa se reactivará a partir del 20 de junio y masabarcará a 9 años (hasta los 9 años, 11 meses y 29 días), con una cobertura prevista de poco más de 6 mil infantes en ese grupo etario.
En esta jornada participan activamente el equipo básico de salud y personal de enfermería, bajo la supervisión del vicedirector de la dirección de área y los municipios, así como de la provincia. De esta forma, Guantánamo garantiza la inmunización de su población infantil más vulnerable contra esta enfermedad viral que ataca el sistema nervioso y puede causar severas secuelas incapacitantes.
Cuba eliminó la poliomielitis en 1962, y desde entonces se mantienen estas campañas periódicas para preservar ese logro de la salud pública.
En Guantánamo, todas las áreas de salud han dispuesto sus vacunatorios en horarios adecuados para facilitar el acceso de las familias, incluyendo una semana de recuperación en mayo para aquellos niños que no pudieron ser vacunados por enfermedad u otras causas.
Fuente: Venceremos
May
6
Estudiantes de las Ciencias Médicas de Santiago de Cuba vinculados con el proyecto Por amor fortalecen la labor asistencial, sanan y crecen en los nuevos escenarios docentes.
SANTIAGO DE CUBA.— Llegan de la mano del deber, dispuestos a aprender, aportar, acompañar, en tiempos en que la docencia médica toma nuevos escenarios. Temprano en la mañana o en las primeras horas de la tarde, antes de que se pongan en marcha los riñones artificiales, irrumpen con sus deseos de apoyar y regalan lo mismo una canción que un buen consejo de salud, para ayudar a enfrentar con resiliencia una enfermedad difícil.
Son los signos vitales del proyecto Por amor, que en estos días de semipresencialidad encaminan estudiantes de todas las facultades y carreras de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba (UCM-SC) en las salas de hemodiálisis de la provincia.
«Es este un proyecto universitario que integra a estudiantes de todos los años, carreras, facultades y filiales de la UCM para atender ese importante programa de salud», explica Roger Alejandro Leyva Poblador, presidente de la FEU de la institución.
Saben que el mismo cerco energético genocida que ha alterado sus rutinas docentes, obstaculiza aún más el día a día de unos 200 santiagueros y santiagueras, incluyendo pacientes pediátricos, cuya vida depende de un tratamiento de hemodiálisis.
Cada dos días deben conectarse a los equipos, pero muchos residen en lugares distantes de los hospitales y el actual déficit de combustible les obliga a una estadía prolongada en los centros asistenciales que suma molestias al manejo de una patología de por sí complicada.
Compañía que forma y sana
El objetivo, al decir de Leyva Poblador, es que en pequeños grupos los estudiantes puedan fortalecer la asistencia, lo mismo tomando los signos vitales de estos pacientes, que ofreciéndoles charlas educativas que les permitan conocer mejor su enfermedad, transformar hábitos y fomentar una cultura de prevención.
«No solamente llevamos formación y contenidos técnicos, también nuestros artistas aficionados ofrecen su arte, intercambiamos y conectamos con ellos con mucho cariño y es una experiencia verdaderamente hermosa cuando con esos pequeños gestos conseguimos iluminar sus rostros con una sonrisa o una mirada agradecida», destacó el dirigente estudiantil.
Lo mismo en la sala de hemodiálisis del hospital clínico-quirúrgico Juan Bruno Zayas; en el Infantil Norte, donde se atienden niños y adolescentes necesitados de este tratamiento, que en el Provincial Saturnino Lora, en el Juan Bautista Viña, de Palma Soriano, o en el Orlando Pantoja, de Contramaestre, los futuros profesionales santiagueros de las ciencias médicas llegan cada semana dispuestos a demostrar que están allí para ayudar, apoyar, además de aprender.
Así lo percibe Octavio Alisdán Paz Ricardo, alumno de 3er. año de Medicina, en la Facultad No. 1, para quien compartir con los pacientes de Nefrología del hospital provincial Saturnino Lora, ha sido una de las experiencias más importantes de su carrera.
«Uno llega pensando en libros, en exámenes, en aprender diagnósticos, pero allí entiendes que la Medicina va más allá de eso. Estos son pacientes sometidos a tratamientos largos, duros, que condicionan su rutina de vida, y aun así te reciben con una gratitud que te marca y nos recuerda la esencia de nuestra formación como futuros médicos.
«Estas actividades de impacto social no son algo extra, no son un complemento en estos días difíciles, son parte esencial de nuestra formación, porque nos enseñan a ser más humanos, a tener más empatía, a entender que detrás de cada paciente hay una historia, una familia, una vida que merece respeto y acompañamiento», recalca Paz Ricardo.
José Javier Rubio, de 3er. año de Enfermería y alumno ayudante en Cuidados de enfermería a personas adultas, encontró en la sala de hemodiálisis del Provincial Saturnino Lora el complemento a objetivos esenciales de su especialidad como la promoción de los cuidados en enfermería.
Al propio tiempo, compartir con los profesionales que allí laboran, pacientes y familias, le ha dotado de un mecanismo para atenderlos, que mañana le permitirá ofrecer un mejor servicio en cualquier hospital, sostiene convencido.
Y es que, como comunidad estudiantil, insiste Octavio Paz Ricardo, el proyecto Por amor enseña a los futuros profesionales de la Salud santiagueros a creer en una medicina más cercana, más sensible y comprometida. «Nosotros les llevamos un poco de alegría, pero de ellos recibimos una lección enorme: salimos mejores personas y con más claridad de la responsabilidad tan grande que tenemos por delante. Al final uno se da cuenta de que no siempre se puede curar, pero siempre, siempre, se puede acompañar y eso también sana y forma».
Presencia que se multiplica
Con convicción similar a la del proyecto Por amor, los muchachos y muchachas vinculados con las ciencias médicas en tierra santiaguera asumen estos días de semipresencialidad y descentralización de la docencia hacia los municipios, dispuestos a aprovechar los nuevos escenarios no solo para su formación, sino para fortalecer la labor asistencial en los niveles primario y secundario de Salud de cada uno de los municipios.
Por eso en estas jornadas de apagones y largas caminatas se nota el ir y venir de los jóvenes de bata blanca lo mismo en visitas a lactantes y embarazadas, en acciones de formación vocacional y orientación profesional con alumnos de otras enseñanzas, que desplegados en parques y comunidades para intercambiar sobre problemas de salud como el embarazo en la adolescencia, o sumando sus bríos y el ímpetu de sus proyectos y movimientos en todos los hospitales, casasde abuelos o centros sicopedagógicos.
De cara al mañana, llevarán en su formación la experiencia de estos días en los que la semipresencialidad fue práctica enriquecedora y presencia multiplicada en municipios e instituciones, por el bienestar y la salud de los santiagueros.
Fuente: Juventud Rebelde
