“Temas sanitarios muy complejos afectan hoy a la totalidad de los países y es nuestra responsabilidad también solucionarlos”, afirmó el Ministro de Salud Pública, doctor José Angel Portal Miranda, en la conferencia magistral que abriera la segunda jornada de la cuarta Convención Cuba Salud 2022, que se desarrolla hasta el día 21 en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Bajo el título El Sistema Nacional de Salud en Cuba. Retos y desafíos en el contexto post covid-19, el ministro enfatizó el rol esencial que jugó la concepción del sistema sanitario cubano en el enfrentamiento a una de las peores pandemias a las que se ha enfrentado la humanidad.

“Aunque algunos gobiernos y organismos nacionales e internacionales han puesto la salud en su epicentro de atención, aún no se logran respuestas ante los desafíos sanitarios que asechan al planeta. Esas respuestas demandan el esfuerzo conjunto de todos, pues resulta tristemente paradójico que la salud haya sido declarada un derecho universal en la ONU, mientras millones de personas no tienen acceso a una atención segura y de calidad, ni cuenten con condiciones en su entorno que les garanticen una vida saludable”, agregó Portal Miranda.

Llamó a aprovechar este espacio para intercambiar y profundizar en un debate que nos ayude a encontrar nuevas y útiles soluciones para nuevos y viejos problemas que nos ocupan y afectan en un mundo cada vez más desigual.
“Confío en que las jornadas que se avecinan contribuyan a extender los lazos de amistad y cooperación en el área de la salud en estos contextos donde cada vez son más evidentes las diferencias entre países y estratos sociales”, apuntó.

Ahora‼️En la segunda jornada de la Convención Internacional #CubaSalud2022, ministro de Salud @japortalmiranda ofrece la Conferencia Magistral: El Sistema de Salud cubano y sus retos.#CubaPorLaVida pic.twitter.com/JP5VpV4gV6
— Ministerio de Salud Pública de Cuba (@MINSAPCuba) October 18, 2022

El ministro también saludó a la Organización Panamericana de la Salud, que arriba este año a su aniversario 120, y reconoció que el precepto de trabajo de la OPS constituye un soporte imprescindible para concretar estrategias que conduzcan a la equidad en el acceso y a la salud universal, más aún cuando ha cambiado en el mundo la percepción social sobre la salud y el derecho a una vida saludable.

“Reconstruir, hacer, acompañar, innovar, compartir, son acciones que no admiten demora, si realmente pretendemos que los programas de salud que se diseñen e implementen nos beneficien a todos”, destacó Portal Miranda.
También se refirió al desafío que ha implicado el azote de la pandemia de covid-19 para los sistemas sanitarios de todas las naciones. “Ha sido un escenario difícil, que en tiempo récord nos ha obligado a aprender, desaprender y volver a consolidar modos de hacer para adaptarnos a las nuevas circunstancias”, dijo.

Además, señaló la importancia de recurrir a la innovación si se pretende progresar en los órdenes sociales, económicos, ambiental y tecnológico con la agilidad que demandan los tiempos que vivimos. “Potenciar una economía basada en el conocimiento resulta cada vez más urgente”.

Principios de la salud pública cubana: Una fortaleza ante la pandemia

El ministro de Salud realizó un recorrido por la historia y bases fundacionales del sistema sanitario de la nación caribeña, basado en una medicina de corte preventivo con servicios a nivel comunitario, lo cual constituye un sello distintivo de la salud pública cubana.

Se refirió a la tradición y desarrollo del sistema sanitario cubano, que tuvo su impulso definitivo con el triunfo de la Revolución en 1959. En ese entonces, la mortalidad infantil superaba el indicador de 60 por cada 1 000 nacidos vivos, la esperanza de vida al nacer no sobrepasaba los 60 años y predominaban las enfermedades transmisibles en la población.

El nuevo gobierno trabajó arduamente para revertir tal panorama y la salud se convirtió en una prioridad. Comenzó el proceso de integración de los diferentes subsistemas, decisión que permitió la creación de un sistema nacional único y gratuito, con una profunda concepción solidaria y cobertura universal, dirigido centralmente por el Ministerio de Salud Pública, dijo.

Recordó que en un contexto en que el país había perdido alrededor de la mitad de sus médicos (que abandonaron la Isla tras el triunfo de la Revolución) fue necesario crear el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón, como impulso para el perfeccionamiento del sistema sanitario y la formación masiva de médicos.

En épocas tan tempranas como 1962 fue implementado el programa cubano de vacunación, de una magnitud sin precedentes en la Isla y poco después, en 1963, comenzó la labor de ayudar a países hermanos, con la misión médica enviada al pueblo de Argelia, detalló Portal Miranda.

Esas y otras acciones (que incluyeron la creación del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia en los años 80) permitieron consolidar un sistema nacional de salud altamente complejo y capaz de abarcar las áreas estratégicas de asistencia médica, docencia, ciencia, innovación e higiene y epidemiología.

La prevención y control de enfermedades transmisibles y no transmisibles constituyen el principal centro de atención de nuestro sistema sanitario, explicó el ministro. “Para lograr ese objetivo, se ha establecido una articulación entre la educación médica, la práctica médica, la organización de los servicios y la actividad investigativa, que nos ha permitido contar en un mismo espacio geográfico con las actividades de servicio y desarrollo que responden a las necesidades de salud de la población”.

Otras fortalezas del sistema sanitario cubano que enumeró fueron el capital humano preparado con que cuenta y su permanente articulación con otros sectores de la sociedad, así como la capacidad del sistema para transformarse, en dependencia del contexto y las necesidades de la población.

“Cuba dispone de 486 900 trabajadores en el sistema nacional de salud, de los cuales 101 876 son médicos, y cuenta con 9.2 médicos por cada 1000 habitantes, el indicador más favorable de su tipo a nivel internacional”.

Además, en la Isla funcionan 450 policlínicos, 1 229 servicios estomatológicos, 11 263 consultorios, 150 hospitales, 152 hogares maternos, 300 casas de abuelos, 30 centros psicopedagógicos, 158 hogares de ancianos, 12 institutos de investigación y 44 centros de ciencia, tecnología e innovación.

Todo lo anterior ha propiciado que la mayor de las Antillas cuente con una elevada esperanza de vida, con una tasa de mortalidad infantil entre cinco y siete fallecidos por cada 1 000 nacidos vivos en los últimos 10 años y que los adultos mayores ya representen el 21.6% de la población.

Según Portal Miranda, de los 627 renglones que conforman en la actualidad el cuadro básico de medicamentos en Cuba, 375 son de producción nacional, gracias a la desarrollada industria biofarmacéutica con que cuenta el país.
De las virtudes del sistema de salud destaca que “los saberes de los profesionales cubanos los ponemos no solo a disposición de nuestro pueblo, sino también a disposición de otros países del mundo, a donde llegan han llegado en las últimas seis décadas más de 605 000 trabajadores nuestros”.

Llegada de la covid-19 a Cuba. ¿Qué lecciones dejó?

Portal Miranda explicó que la llegada de la pandemia a la mayor de las Antillas fue asumida con total responsabilidad desde el primer momento y que se ha combatido la epidemia bajo las consecuencias derivadas de un recrudecimiento inigualable del bloqueo comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos.

“No obstante, nuestra misión fundamental era salvar vidas y la participación de todos los sectores y organismos permitieron desde el propio mes de enero de 2020 adoptar las medidas necesarias para minimizar los riesgos a la población tanto como fuera posible, por lo que aprobamos el Plan Nacional de Enfrentamiento a la covid, desde un abordaje interdisciplinario e intersectorial que incluyó todos los niveles”, señaló.

Resultó primordial el aprovechamiento de las capacidades existentes de infraestructura sanitaria y la experiencia de las industrias biofarmacéuticas cubanas y, para gestionar y conducir las medidas sanitarias y científicas, fue aprobado desde muy temprano el Grupo Técnico, coordinado por el Ministerio de Salud Pública, que se convirtió en un puntal clave para el enfrentamiento a la situación epidemiológica.

“Desde el sistema nacional de salud se asumió como principio esencial para contrarrestar la epidemia evitar que las personas se nos enfermaran. Si se enfermaban, había que tratar de que no agravaran y si, inevitablemente, los pacientes llegaban a esa condición, se hacía todo lo posible para que no murieran”, declaró el ministro.

Además, recordó el desarrollo de estrategias para lograr que las personas, una vez recuperadas, tuvieran una reinserción temprana en su vida social y laboral, con la menor cantidad de secuelas posibles. Esenciales fueron las acciones asociadas a la búsqueda constante de casos, la atención a los grupos vulnerables, la adopción de novedosos protocolos clínico-epidemiológicos, las soluciones innovadoras para impedir el colapso de los servicios hospitalarios y la participación organizada de toda la comunidad el modelo de gestión sanitaria para el enfrentamiento a la covid-19, diseñado con un fuerte componente de innovación.

Tras más de 900 días del diagnóstico de los primeros pacientes positivos en Cuba, al cierre del 10 de octubre de 2022, los datos estadísticos reflejan un acumulado de 14 165 534 pruebas de PCR en tiempo real realizadas, a partir de las cuales se habían confirmado en el país 1 111 238 pacientes positivos a la enfermedad hasta esa fecha. Lamentablemente, han fallecido 8 530 personas como consecuencia del virus y la letalidad es de un 0.77%.
Hoy, la cifra de quienes se han recuperado supera el 99.2% de los casos de los casos diagnosticados, lo cual constituye expresión de la eficacia del protocolo clínico aprobado, así como de la preparación y entrega de quienes han trabajado sin descanso para enfrentar este virus, destacó Portal Miranda.

El ministro recordó que, en fecha tan temprana como mayo de 2020, el presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez se reunió con un grupo de científicos y expertos del país y los exhortó a crear vacunas propias para inmunizar a la población.

Pocos meses después ya Cuba disponía de cinco candidatos vacunales: Soberana 01, Soberana 02, Soberana Plus, Abdala y Mambisa. Al año siguiente, tres de ellos se convirtieron en vacunas con autorizo de uso de emergencia.

Vencidas las primeras etapas de ensayo clínico se comenzó a vacunar a la población, un hecho de una magnitud sin precedentes para el sistema nacional de salud. Apenas 16 meses después, se había inmunizado el 90.2% de la población y al cierre del pasado mes de septiembre, el país acumulaba 44 142 270 dosis de vacunas aplicadas.

La estrategia de vacunación incluyó también las edades pediátricas de dos a 18 años. Cuba fue el primer país del mundo en vacunar niños mayores de dos años, lo cual dio como resultado que se inmunizara más del 98% de la población.
Casi tres años después del inicio de una de las más graves epidemias sufridas por la humanidad en el último siglo, Cuba ha adquirido experiencias que no puede olvidar. Según Portal Miranda, necesitamos estar conscientes de que las acciones que implementamos y logremos consolidar en defensa de la vida son también garantía para no retroceder en los indicadores pandémicos en este nuevo contexto que vive el mundo. Aprender a lidiar con la enfermedad y, a la vez, no detener el desarrollo de nuestro sistema sanitario son retos que debemos asumir con inteligencia y responsabilidad.

“Desde nuestra visión, consideramos que el camino a seguir requiere de un despliegue exponencial de la atención primaria de salud. Disminuyamos los factores de riesgo, mejoremos la vigilancia en salud, ampliemos los esquemas de vacunación, formemos profesionales cada vez más preparados y comprometidos con la vida e impulsemos la digitalización y la ciencia. Tengamos en cuenta en el actual contexto mundial resulta cada vez más urgente fortalecer la participación comunitaria en las acciones de salud y lograr mayor cobertura y acceso a medicamentos esenciales, en especial a las vacunas. Si algo nos dejó claro la terrible epidemia provocada por la covid-19 fue la necesidad de priorizar los sistemas de salud”, concluyó.

Políticas sanitarias ante inequidades, prioridad de una agenda de salud sostenible

“¿Podría avanzar el desarrollo de nuestras naciones si no atendemos con prioridad los acuciantes problemas sociales y de salud que afectan a nuestros pueblos? ¿Podríamos hablar de un verdadero desarrollo sostenible si no ponemos en el centro de nuestras acciones el propósito de lograr una cobertura y salud universal, donde todos los ciudadanos tengan acceso a sus servicios? La respuesta sigue siendo no”.

Así reflexionó el ministro de Salud, doctor José Angel Portal Miranda, al presentar el panel Las políticas sanitarias para dar respuesta a la Agenda de Salud de cara al 2030 en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, desarrollado en la segunda jornada de la Convención Cuba Salud 2022, con la presencia del doctor José Moya, representante de la OPS/OMS en Cuba y varios ministros de Salud.

No es posible construir un desarrollo sostenible, si en el camino para lograrlo las necesidades de la mayoría son supeditadas a los intereses de unos pocos, afirmó Portal Miranda.

Para entender la magnitud de esas inequidades, un elemento ilustrativo es que el 40 % de los estados miembros de la OPS tienen menos de 10 médicos por cada 100 000 habitantes, un reto que debe superarse y obliga a establecer prioridades y hace cada vez más evidente la necesidad de contar con sistemas de salud preparados, eficientes y con profesionales competentes para afrontar crecientes desafíos en el sector sanitario, dijo el ministro de Salud cubano.

Señaló que Cuba, al igual que múltiples naciones en el mundo tiene por delante retos sanitarios, e intercambios como este son propicios para nutrirnos de experiencias que nos ayuden a mejorar los indicadores sanitarios de nuestras naciones, que conduzcan a la cobertura sanitaria universal que la humanidad hoy necesita y demanda.

Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), señaló que la meta es que nadie sea dejado atrás en la búsqueda de un desarrollo sostenible, al tiempo que subrayó los disímiles problemas en la implementación de la agenda 2030 en la región, luego del retroceso que significó la pandemia de covid-19.

“Casi 30 años se perdieron en la lucha contra la pobreza extrema, 18 años de pérdida en la participación de las mujeres, y el aumento de la pobreza y la desigualdad tiene un impacto en la salud y la salud equitativa”, dijo Etienne, quien señaló además el impacto de la pandemia en la reducción de los programas de inmunización en la región.
La pandemia también afectó la salud mental, agregó la directora de OPS. “Más depresión y ansiedad sobre todo en mujeres, jóvenes, personas con enfermedades mentales previas, trabajadores de la salud, personas viviendo en condiciones de vulnerabilidad”, dijo.

Sobre la situación de Mozambique habló su ministro de Salud Pública Armindo Daniel Tiago, quien explicó que el país cuenta con un sistema nacional de salud, constituido por tres subsistemas: un subsistema público, un subsistema privado y uno comunitario. Todos deben actuar de forma ordenada y complementarse entre sí.

El ministro reconoció que la mayoría de la población de Mozambique no tiene acceso a cuidados básicos de salud y persisten en ella altos índices de enfermedades transmisibles, como la malaria, y no transmisibles, como la diabetes y la hipertensión arterial.

A ello se suma el impacto de la covid-19 en el país, así como el paso de fenómenos naturales y los ataques terroristas que tienen lugar en la zona norte del país y han destrozado con buena parte de la infraestructura sanitaria en esos lugares.

Más allá de ese panorama, el gobierno tiene la voluntad de aumentar el acceso de la población a la salud. Con ese propósito, se implementan estrategias como la construcción de nuevas unidades sanitarias y el fortalecimiento del subsistema de salud comunitario.

Armindo Daniel Tiago enfatizó en que es imprescindible para perfeccionar el sistema la disponibilidad de personal de salud. Por ello agradeció a Cuba la ayuda en la formación de profesionales en ese campo y manifestó la disposición de continuar los convenios con la mayor de las Antillas en materia sanitaria. Además, resaltó que deben tenerse en cuenta las lecciones dejadas por la covid-19 y apostar por la innovación en el sector.

Ministro de Salud de Mozambique, Dr. Armindo Daniel Tiago, en su intervención durante la segunda jornada de la Convención Internacional #CubaSalud2022 agradece al @MINSAPCuba y gobierno cubano por la graduación de más de 300 profesionales de la salud de su país en nuestra Isla. pic.twitter.com/IHvjGQzbRj
— Ministerio de Salud Pública de Cuba (@MINSAPCuba) October 18, 2022

Desde la delegación de Zimbabue se consideró que Cuba Salud 2022 es una oportunidad para conectar y expandir conocimientos. También se elogió el sistema de salud cubano como uno de los mejores del mundo, pues se centra en las personas y está basado en la ciencia, la innovación y el altruismo.

La delegación de ese país manifestó la necesidad de aspirar a un sistema de salud gobal, equitativo, con acceso a los medicamentos escenciales, vacunas, tecnología, y capaz de proveer protección ante la pobreza multidimensional, que se ha incrementado por el aumento de los costos de la salud.

Por otra parte, el titular de Salud Pública de Rumanía Alexandru Rafila, se refirió a la importancia de la cobertura universal de salud, que implica pleno acceso a los servicios sanitarios, e incluye, desde el cuidado de salud hasta la promoción, la prevención y rehabilitación.

Además, se refirió a la importancia de la cobertura universal para enfrentar situaciones como la pandemia de covid-19. Pero, aclaró, para que sea eficaz dicha cobertura las personas y comunidades deben tener acceso a servicios de calidad.

En otro momento del encuentro, el titular de Salud de Egipto se refirió a la demanda y los suministros, en cuanto al desafío de la sostenibilidad de los sistemas de salud y reconoció al sistema sanitario cubano, por centrarse en las necesidades de los seres humanos, proveer protección y ser innovador.

“Los últimos tres años han demostrado cuántas dificultades puede traer a la especie humana no atender con prioridad los acuciantes problemas sociales y de salud que afectan a nuestros pueblos. La covid-19 no es la causante de los males que aquejan a la población mundial, solo vino a demostrar cuán profundas son las desigualdades que en términos económicos, sociales y sanitarios existen hoy”, afirmó en las palabras de cierre del panel el titular de Salud Pública cubano José Angel Portal Miranda.

Reconoció que no ha quedado un país sin sentir el peso de esas consecuencias y que Cuba no ha estado ajena a la situación, pero la pandemia no ha sido motivo para descuidar las líneas de trabajo que desde el Ministerio de Salud Pública se potencian para dar cumplimiento a los objetivos de la Agenda de Desarrollo 2030. “Desde hace más de seis décadas Cuba pone en primer lugar la salud de su pueblo”, dijo.

octubre 18/2022 (Cubadebate)

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